Google+ Badge

Google+ Followers

Se você procura um serviço de tradução português-espanhol profissional e de máxima qualidade, podemos ajudar-lhe...

terça-feira, 18 de abril de 2017

IGNORAR


El que ignora sin ser ignorante

Ese verbo puede entenderse con significados distintos en función del tiempo en el que se conjugue


EL PAÍS - ESPAÑA

Vista de la fachada del Banco de España. EFE

Resulta, según la prensa, que el Banco de España ignoró unos informes que no ignoraba. ¿Cómo es posible eso?
El verbo “ignorar” se ha vuelto contradictorio consigo mismo porque la influencia de to ignore lo ha desviado de su camino.
Este verbo del inglés se traducía de muy precisas formas para cada situación: despreciar, desdeñar, desoír, desatender, hacer caso omiso, pasar por alto, soslayar, ningunear, desmerecer, menospreciar, dar la espalda, dar de lado, marginar, desentenderse... Pero todas ellas se van quedando arrinconadas porque muchos periodistas escogen en su lugar la más imprecisa: el anglicismo semántico “ignorar”.
Si avanzamos por la lengua con ese significado bastardo, nos iremos encontrando ciertos fallos mecánicos. El que ignora las funciones del subjuntivo es un ignorante de la gramática; el que ignora la definición de rectángulo es un ignorante de la geometría. Pero el Banco de España no era ignorante de la situación de Bankia cuando ignoró la situación de Bankia.
Esta incongruencia se produce por una clonación.
Clonación, en efecto; porque se copian los cromosomas de otra lengua en vez de respetar la genética que ha seguido la propia.
La evolución de “ignorar” desde el latín parte de la raíz gno-, que formó el verbo “gnoscere” para significar en aquella lengua “saber”. Al añadirse a gno el gen del sufijo negativo (i-) con objeto de representar la idea contraria, se creó el verbo “ignorare”, de donde procede nuestro “ignorar”. La fuerza evolutiva y analógica dio a partir de allí “ignorante”, “ignorancia”, “ignoto”, “ignaro”... vocablos todos ellos transportadores del ADN “desconocer”.
Hasta ahí, todo funcionaba con cierta coherencia. Pero quienes estaban en contacto con el idioma inglés empezaron un día a traducir to ignore (despreciar, desdeñar, desoír...) como “ignorar” (hasta entonces “desconocer”), en un fenómeno que algunos lingüistas denominan “falso amigo”. Algo así como si se tradujera “table” (mesa) como “tabla”; o “exit” (salida) como “éxito”.
Y de resultas de tal cruce se da el curioso hecho de que ese verbo puede entenderse con significados distintos en función del tiempo en que se conjugue: Así, no tomaríamos de igual forma la oración “el Banco de España ignoraba la situación de Bankia” que “el Banco de España ignoró la situación de Bankia”. En el primer caso puede significar “desconocía”. En el segundo cabe deducir “desatendió”, “desdeñó”, “pasó por alto”... Y en otros tiempos verbales dudaremos incluso de cuál de las dos acepciones es la más adecuada (por ejemplo, en “el Banco de España ignora la situación”).
Con la ayuda de malos traductores, periodistas y personajes públicos, la falsa equivalencia de to ignore acabó consagrada en el uso y por tanto en el Diccionario (desde 1989). Y de este modo, “ignorar” se convirtió en un verbo ambiguo y estropeado. Una víctima más de quienes saben un poco de inglés y menos de español.

TRADUCCIÓN

Traductores esclavos

La dominación empieza por el lenguaje. Pero la resistencia también



el país - españa

GETTYIMAGES

Traducir es trasladar. En el sentido más literal de la palabra, es llevar algo de una lengua a otra. Pero hay muchas más formas de traducción. En el mundo cibernético, dominado por la cultura y la lengua anglosajonas, una forma común de traducción consiste en trasladar las ideologías producidas en las diversas esferas del poder suave estadounidense a otros contextos nacionales y regionales (no necesariamente traduciéndolas a otros idiomas) por medio de la plataforma de Internet.
Buena parte de la producción cibernética actual, en todo el mundo, desde el más sesudo artículo hasta los tuits más necios, traduce, ladrillo por ladrillo, esas ideologías. Nuestros mensajes de texto y participaciones en línea están remachados con los acrónimos: lol, wtf, wya. Nuestros argumentos, engrapados con conceptos prestados. Nuestro humor: el meme. No me declaro libre de culpas. Sólo me pregunto qué tanto nos sirve el aparato ideológico anglosajón como marco exclusivo para pensar y entender el resto del mundo, y qué tanto estamos todos al servicio de él. Me parece que se trata más bien de lo segundo: somos traductores esclavos —sin goce de sueldo— de un gran texto que ni nos incluye ni nos oye. El argumento no es contra la mezcla de lenguas y culturas. No creo en el purismo lingüístico, ni en ninguna otra forma del purismo. Al contrario, creo que en las formas híbridas están las semillas más ricas de cambio y creatividad lingüística. La mezcla y el sincretismo renuevan, dan nueva vida, transforman y reavivan. Pero la forma en que los conceptos del mundo anglosajón permean, por ejemplo, todo el español actual —y sobre todo el español que leemos en Internet— se parece menos a un intercambio de aguas que resulta en un idioma híbrido y más a una lenta y definitiva conquista ideológica.
En su significado original, descrito en El gen egoísta (1976), de Richard Dawkins, un meme es una idea o comportamiento que se reproduce. Un meme, como un gen, pasa de persona a persona y constituye la unidad básica de la “evolución cultural”. Quizá haya que poner un ya basta frente a los grandes memes de la cultura de Internet anglosajona. Desconfiar de cada uno, sí, sólo porque la historia ha demostrado que reproducir ideas sin cuestionarlas puede ser muy peligroso. Decir, a veces: no mamemos (en traducción tenochca); no me mandes fruta (en porteño); free Mamelodi (en sudafricano); fa fa fa far from your meme(en Talking Head). Traducir es trasladar. Pero hay que trasladar con conciencia crítica, ironía, llenos de dudas. La dominación empieza por el lenguaje. Pero la resistencia también.

TANGO

Argentina celebra el centenario del primer tango cantado


Carlos Gardel junto a la actriz argentina Sofía Bozan en la película 'Luces de Buenos Aires' de 1931. 
EL MUNDO
Carlos Gardel interpretó 'Mi noche triste', compuesto por Samuel Castriota y Pascual Contursi, en abril de 1917


Los Miembros de la Academia Nacional del Tango se congregaron para conmemorar el centenario de la grabación de Mi noche triste, canción interpretada por el barítono argentino Carlos Gardel y considerada el primer tango cantado.
El 9 de abril de 1917 se grabó el tema del pianista Samuel Castriota con los versos escritos por Pascual Contursi y cantada por Gardel, explicó Alicia Contursi, nieta del autor de la letra de la canción.
Fue un momento "axial" en la historia del género porque Contursi le da un giro al tango al crear letras con un argumento que se alejaba de la temática propia del momento, cuando las melodías del género se cantaban en los prostíbulos, y se lleva a los escenarios de los teatros.
"Mi abuelo toma una música preexistente ('Lita'), adosa los versos y se atreve, en una época completamente machista, a llorar por una mujer, por un amor perdido e instaura esa temática, la del abandono", comentó.
La descendiente del célebre artista defendió la vigencia del tango y aseguró que se trata de un género que posee un valor histórico que debe sostenerse a lo largo del tiempo.
A juicio de la nieta de Contursi, el tango sigue vigente en la danza y en la música y, en su opinión, actualmente hay muy buenos letristas en el género, aunque afirmó que "no tienen el apoyo popular que tenían en aquella época".
El próximo septiembre la Academia Nacional del Tango desarrollará un congreso sobre la "centralidad" del tango en la cultura argentina y su relación con otras expresiones artísticas como el teatro, el cine y todas las disciplinas que el tango nutrió, explicó Roberto Luis Martínez, miembro del consejo directivo de la institución.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

cúbit


mejor que 


qubit 

Recomendación urgente del día
Cúbit, mejor que qubit, es la grafía recomendada como alternativa breve de bit cuántico.
En las noticias sobre ciencia y tecnología se alude en ocasiones a estos bits, como en «Los qubits son la contrapartida cuántica de los bits utilizados en la informática tradicional», «El computador cuántico: cuando el qubit se coma al bit» o «Los ordenadores imaginados por Feynman se basarán en qubits que pueden ser 0 y 1 a la vez».
La grafía qubit (en ocasiones, también qbit) alude al bit cuántico, adjetivo que, en física, designa lo perteneciente o relativo a los cuantos de energía. El término cuanto procede del latín quantum que significa ‘cantidad’ y quesegún establece la Ortografía académicaes voz adaptada con toda naturalidad al español, como muchos otros términos latinos incorporados modernamente a la terminología científica.
De este modo, igual que se habla de física cuántica o de bit cuánticose recomienda la grafía cúbit (plural cúbits), y no qubit/qbit, con q, para referirse a este tipo de bits.
Así, en los ejemplos anteriores, lo adecuado habría sido escribir «Los cúbits son la contrapartida cuántica de los bits utilizados en la informática tradicional», «El computador cuántico: cuando el cúbit se coma al bit» y «Los ordenadores imaginados por Feynman se basarán en cúbits que pueden ser 0 y 1 a la vez».
Se procura um serviço de máxima qualidade e profissionalidade, podemos ajudar-lhe