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quinta-feira, 26 de novembro de 2015

EL DESARROLLO DE LA LENGUA ESPAÑOLA »


“El español vive un momento de expansión y dominio”

Francisco Javier Pérez asume la secretaría de la Asociación de Academias de la Lengua






Francisco Javier Pérez (Caracas, 1959) fue elegido ayer en México DF en el congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española nuevo secretario general del órgano panhispánico del idioma. Sustituye a Humberto López Morales, que estaba al frente desde 1994. Miembro de la academia venezolana, autor de diversidad de estudios lingüísticos, desde el Diccionario venezolano para jóvenes hasta una compilación lexicográfica de groserías, El insulto en Venezuela, Pérez asume un mandato que compete a unos 500 millones de hablantes.
Pregunta. ¿Podrá controlarlos a todos?
Respuesta. ¿Yo? ¡No seré capaz! Mira, las lenguas son fuerzas incontrolables. Nosotros a lo que aspiramos es a orientar. Pero no a controlar. Ten en cuenta que uno de los mecanismos de evolución de las lenguas es su deterioro. La lengua se desarrolla también en base a errores.
P. ¿Por ejemplo?
R. El hubieron. “Hubieron muchos que hicieron tal cosa”. O “hacen años que tal cosa”. Tarde o temprano quedarán instalados, como el famoso dequeísmo.
P. ¿Cuál es el español que más le gusta?
R. Pues suele repetirse que el de Bogotá es muy refinado, o que el de Valladolid es el más hermoso de España. Pero cada lengua española, en la medida en que le sirve a los hablantes de cada lugar para señalar su mundo, es correcta, es perfecta.
P. ¿Cómo es el venezolano?
R. Riquísimo, profundamente expresivo, cargado de inteligencia, de humor. Pero se ha venido empobreciendo, sobre todo en la formulación del discurso. Al venezolano de hoy le cuesta construir un discurso simple. Tiene que ver con asuntos históricos, educativos y con el mismo tiempo que vive Venezuela. Es doloroso.
P. Deme, por favor, sinónimos de esta selección de venezolanismos incluidos en el último diccionario de la RAE: Borona, chamo, emparamar, faramallero, rasca.
R. Migaja, muchacho, empaparse, hablador (demasiado hablador), borrachera.
P. ¿El español de España manda más de lo debido?
R. No, no creo que mande más de lo que debiera. Y tiene palabras estupendas, como gamberro. Gamberro es una gran palabra.
P. Fernando Vallejo dice que España es “una provincia anómala del idioma”.
R. [Ríe] Esa expresión de Vallejo en el siglo XIX no hubiera podido decirse. Le hubieran dicho que ¡cómo se puede decir eso del lugar donde se gestó la lengua! Pero yo creo que el español de España es tan anómalo como el español de cualquier otra provincia particular de la lengua.
P. Todos tenemos una cruzada personal contra una palabra. ¿Cuál odia usted?
R. Ah no, yo soy lexicógrafo y los lexicógrafos por deformación profesional no odiamos a ninguna palabra. Para nosotros todas valen lo mismo.
P. Bueno. Dígame una o dos que adore. Aparte de gamberro.
R. Esta: inconmensurable. Es una palabra gigante, asombrosa. Inconmensurable. La palabra es en sí misma el propio dibujo de lo inconmensurable. También me gusta mucho que cambien de sentido algunas palabras que antes eran usadas como insultos. Por ejemplo marico, que en Venezuela ha ido perdiendo la fuerza insultante y se ha convertido en un saludo cotidiano entre los jóvenes. “Hola marico, cómo está”.
P. Usted ha dicho: “Un diccionario es una cosa cargada de ideología”.
R. Siempre lo he creído. No son libros asépticos. Detrás de un diccionario hay una manera de entender el mundo, una ideología. No tanto una ideología política como cultural. Esto se ve en lo que ocurrió en el siglo XIX con lo que se conoce como pudibundismo: ser vergonzoso ante las realidades que va marcando la lengua. En aquel tiempo los diccionarios no incluían voces que nombraran órganos o situaciones sexuales, y, si las incluían, los autores dejaban claro que no las compartían, que eso eran voces de lavanderas o de cocineras o de la ralea social. Los diccionarios no sin ingenuos. No hay diccionario aséptico.
P. ¿El pudibundismo ha muerto?
R. No tanto. Aún en 1981, en el Diccionario de venezolanismos de la Universidad Central de Venezuela, se definía huevo como “moneda del tiempo de la colonia”, sin más acepciones, cuando en el venezolano popular huevo refiere al órgano masculino, el pene.
P. ¿Cree que conquistaremos Estados Unidos con el español?
R. Absolutamente. La presencia hispana es muy poderosa y va a seguir creciendo. Se prevé que en unos 50 años Estados Unidos será oficialmente bilingüe en español e inglés.
P. ¿Nuestra lengua está en su fase histórica de mayor poder?
R. Creo que sí. Vive un momento extraordinario. Un momento de expansión, que también es un término de dominio. Es una lengua muy pujante frente a otras lenguas, europeas inclusive, que son magníficas pero solamente tienen un puñado de hablantes.

Darío Villanueva subraya la “modernidad” del ‘Quijote’



Hace 400 años, en 1615, murió Miguel de Cervantes. La Asociación de Academias de la Lengua Española conmemora el deceso del gran manco de la literatura en español con la reedición del Quijote publicada por la propia Asociación en 2005, con la novedad de un extenso prólogo en el que Darío Villanueva, director de la Real Academia Española, analiza la “modernidad” de la novela del ingenioso hidalgo.

“Su modernidad tiene que ver con la visión y con la dicción”, explica el académico. “Con la dicción porque es un libro de diálogos, polifónico, en el que la acción avanza no sólo por acontecimientos sino por conversaciones que los personajes mantienen entre sí. El resultado es una sinfonía del español de la época. Y luego está la visión. Es un libro concebido con enorme potencialidad visual, empezando por las figuras en las que se centra, que son como el Gordo y el Flaco. El Quijote ha generado un enorme caudal iconográfico; en azulejos, en naipes, en anuncios, en cajas de cerillas… Y es el libro con más versiones cinematográficas”.

Define a Cervantes como “un fracasado genial”. “Fue un hombre al que no le acompañó la suerte, pero impresiona que aun teniendo una vida llena de frustraciones conservó energía para crear en sus últimos años la obra que constituyó el modelo de la novela moderna”.

Comparando el español de Cervantes con el actual, Villanueva afirma que el delQuijote ya es un español “moderno”. El paso del español medieval al moderno se da en el siglo XVI. “Lo que queda en el Quijote”, dice, “son residuos en el habla de Don Quijote, que está imbuido de libros de caballería y usa a veces rasgos arcaicos. Pero por lo demás es una lengua en el ciclo de desarrollo del español de hoy, pero con una riqueza verdaderamente extraordinaria”.

Villanueva considera que puede sostenerse que la lengua española de Cervantes era “más rica” que el español actual, que según él padece “quizás, un cierto empobrecimiento”. El fenómeno histórico lo vincula al progresivo fortalecimiento del mundo urbano en detrimento del rural. “La lengua del campo es muy rica, porque cada cosa tiene su nombre, cada animal, cada planta, cada apero, cada momento del día, cada fenómeno atmosférico. Gran parte de esa riqueza expresiva se ha perdido”.

EL IDIOMA INGLÉS

¿Es el inglés un virus para el español?

Cuando nos hablan de los cambios que ha sufrido nuestro idioma desde aquel latín vulgar que nos regalaron los centuriones romanos a su paso por Hispania, es lógico pensar que todo es obra del tiempo. Cierto, los siglos transforman todo a su paso: moda, costumbres sociales,  gobiernos… e idiomas. Nuestro léxico también se ha visto afectado por ese evolucionar de los tiempos. Sin embargo, el transcurrir de los siglos no ha sido el único factor que ha cambiado el significado de algunas palabras. También el contacto con otras lenguas ha provocado ciertos cambios en el diccionario. Y entre todas ellas, una destaca por encima de todas: el inglés.
La lengua de Shakespeare ha penetrado silenciosamente en nuestro léxico y, como si de un virus se tratase, ha calado tan profundamente en algunas de nuestras palabras que más de un clásico de nuestra literatura seguramente alucinaría en colores tratando de entender qué demonios estamos diciendo quienes vivimos este siglo XXI. Y no hablamos solo de préstamos lingüísticos. Hablamos de palabras cuyo significado ha cambiado gracias al influjo de la lengua británica. Estas son algunas de ellas:

Evento

Si acudimos al Diccionario veremos que su primera acepción es la de «acaecimiento» y en segundo lugar «eventualidad, hecho imprevisto o que puede acaecer». Sin embargo, hoy hablamos de eventos para referirnos a actos que no tienen nada de fortuitos ni accidentales. Y esto es gracias alevent inglés que, además de con los mismos significados de nuestro idioma, es empleado para hablar de conferencias, espectáculos o cualquier otro acto programado.

Bizarro

Haz la prueba y busca esta palabra en el Diccionario de la RAE. ¿Cómo es posible? ¿No decimos que algo es bizarro cuando lo encontramos raro, extravagante o estrambótico? Desde luego, a juzgar por muchos de los contextos en los que aparece la palabra hoy en día, sí. Pero el significado original de bizarro es el que acabas de ver en el Diccionariovaliente, lúcido y espléndido. Lo que ha ocurrido aquí es un claro caso de calco semántico.Bizarre en inglés tiene el significado de «raro», «friki» si apuramos. Siendo tan parecidas ambas y con la querencia que tenemos los españolitos por adoptar todo lo que huela a inglés, la cosa estaba cantada.

Versátil

Si hace unos cuantos años hubieras descrito a alguien como versátil, lo más probable es que te hubiera calzado una bofetada por tamaño insulto. Porque lo que hoy entendemos, gracias al inglés versatile, como capaz de amoldarse a las circunstancias y le damos un sentido positivo, para nuestros abuelos era algo tan feo como decirles que tenían un carácter voluble e inconstante. Y eso sí que no, chavales. De hecho, el Diccionario aún recoge ese significado aunque, eso sí, en su tercera acepción. ¿Tardará mucho más en desaparecer? Aaaah…

Patético

Si nos pidieran definir algo patético, seguramente la inmensa mayoría diríamos así, a ojo, sin mirar en el Diccionario, que es algo penoso, lamentable y despreciable. Y nos vendría a la cabeza la frase de cierta friki que se creía cantante cuando trataba de insultar a la prensa espetándoles aquello de «sois patéticos». Ahora bien, si recurrimos al Diccionario, veremos que el significado es otro: «Que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía». Como, por ejemplo, un naufragio o la desespera huida de los refugiados sirios hacia Europa. La culpa, del inglés, ya sabéis. Y viendo cómo va el tema, tiene todas las de ganar.

Sofisticado

Si bizarro cambió su significado a algo negativo, sofisticado ha seguido el camino contrario. De denotar algo afectado, falto de naturalidad, hoy en día hablamos de algo sofisticado para referirnos a lo elegante e incluso a lo complejo, si nos referimos al mecanismo de algún objeto. Estas dos últimas acepciones fueron incorporadas al Diccionario a finales del siglo pasado gracias al influjo del inglés.

Testar

Lo primero que nos viene a la cabeza será «hacer testamento». Sin embargo, poco a poco, se ha ido introduciendo un nuevo sentido para esta palabra por su tremendo parecido con el test inglés y cada vez más se usa testar con el sentido británico del término: «someter algo a prueba». No es raro encontrar en ciertos contextos que se ha testado el rendimiento de un motor o incluso que se ha testeado. Hasta tal punto que el Diccionario panhispánico de dudas advierte de que es un calco innecesario puesto que tenemos términos en nuestro idioma como examinar, controlar, analizar, probar ocomprobar mucho más adecuados. De hecho, la nueva versión del DRAEsigue sin recoger ese significado. Pero, al tiempo…

Visto lo visto, podríamos decir que el inglés ha sido un virus benévolo que ha ayudado a enriquecer nuestro idioma. Aunque habrá más de uno que opine lo contrario. Pero, ya lo dice el refrán: para gustos, los colores.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

anti 


Estado Islámico


sin guion 


y con espacio

Recomendación urgente del día
La expresión anti Estado Islámicofrecuentemente precedida por sustantivos como coalicióncombate, activista, ofensiva o lucha, se escribe con el prefijo anti separado y sin guion antes de Estado Islámico.
En los medios de comunicación se encuentran numerosas frases como «Los aviones británicos participan en la operación de la coalición internacional anti-Estado Islámico en Irak», «Hollande prosiguió su campaña para convencer a las grandes potencias de participar en el combate anti-Estado Islámico» o «El vídeo se ha distribuido por un activista anti-Estado Islámico», donde habría sido mejor anti Estado Islámico.
Aunque la Ortografía de la lengua española señala como norma general que los prefijos se escriben unidos a la base a la que afectan, esta misma obra establece algunos casos excepcionales. Uno de ellos es el de los prefijos que afectan a bases pluriverbales, esto es, aquellas constituidas por varias palabras con un significado unitario, como ocurre en Estado Islámico pre Segunda Guerra Mundial.
Otra de las excepciones es que la base sea un nombre propio no pluriverbal, en cuyo caso lo adecuado es unir el prefijo con un guión y mantener la mayúscula del nombre como en anti-Sadam o, en este caso, anti-Dáesh.
Ver también Estado Islámico, nombre y siglas y prefijos: cuatro claves para una buena redacción.
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