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sexta-feira, 17 de julho de 2015

REDACCIÓN




Recursos para una correcta redacción

 http://politicahora.es/2015/07/14/recursos-para-una-correcta-redaccion/
Real Academia Española
Desde hace unos años, los manuales gigantescos de gramática han sido sustituidos por recursos más intuitivos y didácticos.
Esta evolución de la metodología de  enseñanza de la gramática y la redacción viene dada, en parte, por la era digital, que tanto trabajo nos ha facilitado, y por las nuevas necesidades de la sociedad, así como la evolución de esta. Tanto es así que los libros de consulta y enciclopedias están siendo apartadas a favor de las tabletas en colegios e institutos. Otro debate sería si es acertado o no, pero así es.
Como sabemos, innovación no significa, necesariamente, obtención de solo ventajas. De la misma forma que cambio no implica evolución.
Me explico: internet supone un campo de cultivo extenso en el que todo el mundo, sepa o no del tema que trata, puede escribir; por lo tanto, aportar información. Entonces, ¿cómo sabemos si estamos en lo cierto a la hora de escoger una página web como referencia? Todo parece más fácil de lo que parece y, en este caso, lo fácil es acudir a las oficialidades e instituciones encargadas del estudio de español.
Debido a los estudios que estoy cursando, no son pocas las personas que me preguntan dónde pueden aclarar una duda que no la solventa el diccionario o, simplemente, cómo pueden expresarse mejor. Lo primero que les digo es “LECTURA”. Leer, leer y leer representa la mejor metodología jamás inventada acerca del correcto uso de la lengua. Revistas, periódicos, libros… En definitiva, familiarizarnos con las letras. De forma más específica, recomiendo que no falte en el escritorio Almudena Grandes, Juan Eslava Galán, Mario Vargas Llosa o Laura Norton. Además de ser creadores de historias transportadoras de emociones, sensaciones, sueños e imaginación, configuran un elenco de conocedores, casi perfecto, de nuestra lengua.
Lo segundo que respondo es lo siguiente: “busca en internet”. Es ahí cuando me ponen cara de resultado de elecciones municipales y me dicen “¿Cómo?”. Como en todo, solo tienes que saber buscar, respondo.

CINCO PÁGINAS WEB QUE DEBES TENER EN FAVORITOS:

1.       El esencial: el diccionario de la lengua española. Se podrá consultar cómo se escribe una palabra, si existe y, lo más importante, aunque a veces nos olvidemos, el significado exacto del concepto que queremos emplear. 
En él, partiendo desde el nivel culto de la lengua, se esclarecen dudas lingüísticas de diversos tipos. Por ejemplo, si queremos saber si es correcto el uso de “las mismas”, debemos escribir en el buscador “mismas” y, a lo largo de la explicación, vendrán detallados los usos permitidos para ese adjetivo y los que no.
3.       Fundación del español urgente. De forma periódica, se actualiza la página web con artículos, no demasiado extensos, donde aclaran dudas lingüísticas, palabras mal usadas, y técnicas de redacción dirigidas, sobre todo, al periodismo.
4.       La página web del Instituto Cervantes , donde nos informa acerca de la novedades así como enlaces de interés, que tienen como tema el español.
5.       A la hora de redactar, solemos cometer el error de repetir palabras, aunque existan más posibilidades para designar lo mismo. Por eso, un diccionario de sinónimos en línea es tan imprescindible como los anteriores.

3 MANUALES QUE DEBES CONSULTAR

1.       Una muy buena profesora, de la que aprendí mucho, me dijo que, cuando estamos empezando, debemos fijarnos en los que han logrado llegar a la cima, pero eso sí, sin perder nuestra esencia. Así que, me recomendó a Leonardo Gómez Torrego. Publicó muchos manuales acerca de la lengua española, pero si debo concretar más, recomiendo Hablar y escribir correctamente Ortografía práctica del español.
2.       Es frecuente que, si debemos elaborar una redacción, sepamos qué queremos decir, pero no sabemos cómo ordenarlo. Estrella Montolío acude a nuestro rescate con su manual Conectores de la lengua escrita. Con él, aprendemos en menos de 150páginas cómo otorgar de coherencia y cohesión a nuestro texto.
3.       El libro del español correcto editado por Instituto Cervantes es otro de los manuales para tener en cuenta, aunque puede que sea más claro y conciso el compendio de Leonardo Gómez Torrego.
La perfección no existe, pero sí podemos acercarnos a ella. Cómo escribimos refleja nuestra personalidad, nuestro grado de madurez y nuestro saber. Hasta el más sabio se equivoca, aunque menos si tiene al lado estos manuales y en la página de inicio de su navegador, las cinco páginas que os he citado al principio.

ESPAÑOL ESTÁNDART

“No existe el español estándar”

Violeta Demonte es catedrática emérita de Lengua Española, y sigue en activo en el CSIC. Disecciona palabras y estructuras con herramientas científicas

Llegó a un Madrid franquista, militó en las protestas universitarias, alentó grupos feministas, se doctoró ‘cum laude’ con Lázaro Carreter y pasó por el MIT

 el país - españa





En 1969, el año en que Neil Armstrong dio un pequeño paso sobre la Luna, una argentina amante de la literatura llegó a España. Violeta Demonte Barreto (Paraná, 1944) sustituía un Buenos Aires moderno, atiborrado de happenings, psicoanálisis y seminarios sobre marxismo, por un Madrid de recato y fritanga. No vino con la intención de quedarse, pero se quedó, empujada por azares y circunstancias como la llamada de Lázaro Carreter para incorporarla a su nuevo departamento de Gramática Generativa. Catedrática emérita de Lengua Española de la Universidad Autónoma, lingüista de proyección internacional y autora de obras esenciales comoGramática descriptiva de la lengua española (junto a Ignacio Bosque), en 2014 recibió el Premio Nacional de Investigación en humanidades.

Venir de una democracia a una dictadura debe haber sido un choque brutal. Llegué y me fui a una pensión en la Gran Vía, y me asombró muchísimo la sensación de llegar a un pueblo. Yo vine casi un poco con curiosidad antropológica por conocer un país… Estaba en un sitio que no era precisamente muy liberal, el Instituto de Cultura Hispánica, pero en seguida empecé a ir a la Universidad y al Seminario de Lingüística Matemática, y fui haciendo unas amistades que tenían una actitud muy crítica hacia lo que estaba pasando y que me metieron en un mundo distinto a la España oficial. Tres días después de llegar asesinaron a Enrique Ruano. Me impresionó estar en una dictadura. Pero también tenía esa certeza de que las cosas estaban cambiando.

¿De dónde se siente hoy? Siempre digo que no me siento extranjera en ninguna parte, pero llevo aquí 45 años. Mi cultura, mis lecturas, mis sensaciones, mi contexto político es España. Es evidente que soy más española que argentina, pero 25 años en Argentina fueron mucho tiempo y yo me actualizo en 30 segundos cuando voy a Argentina. No soy muy partidaria de las identidades fuertes, pero cultural, política y socialmente soy de aquí. Y tengo una hija española.

Tras su estancia en EE UU, su segunda llegada es de la mano de Lázaro Carreter. Tengo un gran recuerdo de Fernando Lázaro, una persona extremadamente inteligente, con mucha visión.

¿Les dirigía dardos? Muchísimos. Todo el rato. “Señorita, cómo ha escrito usted semejante palabra”. Pero era divertido y próximo cuando tenía que ser. Le tengo mucho respeto y admiración.



Fernando Lázaro Carreter lanzaba dardos todo el rato”

¿Por qué se acerca al estudio del lenguaje? Una se puede imaginar a una niña diciendo que quiere ser médica de mayor, pero no diciendo que va a ser lingüista. Estudié Lengua y Literatura. Me interesaba más la literatura, el lugar donde uno se encuentra sus pasiones y deseos. Me gustaba escribir y sabía que eso se aprende leyendo mucho, pero también sentí en un determinado momento que aquello no te ponía en una actitud rigurosa ante el conocimiento. Me fascinó la lingüística cuando hice un seminario en Buenos Aires y vi que era una disciplina que podía trabajar con el lenguaje de una manera similar, paralela, a como se trabaja en las ciencias de la naturaleza, con formalizaciones, explicaciones rigurosas, sistemas descriptivos y no pura interpretación o subjetividad. Me interesó muchísimo el programa chomskiano, la idea de que las lenguas son objetos de la naturaleza y que tenemos que explicar sus propiedades generales y todas estas cuestiones.

Estos son tiempos de poco aprecio por las humanidades.Sí.

¿Qué se pierden las sociedades que las marginan? Se pierden mucho, pero también es verdad que las humanidades tienen que pensar en cómo hacerse a los tiempos que cambian y cómo relacionarse con disciplinas que parecen más poderosas. No podemos encasillarnos en que todo sea igual a como fue hace 500 años porque las humanidades son inalterables. No lo son, yo creo. Y se ven cambios, hay mucha interdisciplinariedad en la historia, la lingüística, la filosofía, existen las humanidades digitales, el tratamiento de los textos y la transmisión a través de medios informáticos. Esa modernización es inevitable. Ahora, una cosa son las humanidades y sus problemas, y otra, la administración. La visión del conocimiento científico es cada vez más funcional, utilitaria, economicista, como queramos llamarla, y en ese contexto las humanidades no pueden competir con la biotecnología. Hay que intentar acortar esa brecha, mostrando que las humanidades sirven.

Ejercen una influencia fundamental a la hora de formar a buenos ciudadanos, algo que no parece muy práctico y que resulta determinante. Tienen incidencia muy práctica en ayudar a ser crítico, a discernir. Vivimos en un mundo de información abrumadora, ¿y cómo discrimina un ciudadano lo que está bien o lo que interesa más, lo que es sólido y lo que es líquido? Sirve para que entendamos las instituciones, situándolas en el pasado y en el presente, para que leamos mejor y escribamos mejor. Las lenguas son, por una parte, producto de la naturaleza y, por otra, son cultura. Pero yo no sé si la sociedad tiene una clara conciencia de ella y si los profesores transmiten esas potencialidades de las humanidades. Todos tenemos un poco de culpa.

Son tiempos de revoluciones tecnológicas y culturales. Da la impresión de que también son tiempos de pequeñas revoluciones en el lenguaje con sms, emoticonos,whatsapps, tuits. No es una revolución, pero se han generado otros códigos para comunicarse. Yo no tengo miedo. Algunos sostienen que el uso frecuente de esos sistemas más simples, más esquemáticos, más burdos en algún sentido, donde se destruye un poquito la sintaxis, es peligroso. Yo pienso que no lo es en absoluto siempre y cuando, y eso es tarea de la escuela, el usuario entienda que se está manejando en varios estilos y registros. Lo importante es enseñar a distinguir registros y a ser capaz de usarlos todos. No tenemos por qué pensar que unos se van a imponer a los otros.


Violeta Demonte


Violeta Demonte nació en una familia de profesores de ascendencia italiana establecida en Paraná. Aunque se acercó a la literatura porque le gustaba escribir y leer, pronto viró hacia el estudio del lenguaje por su potencial científico. La lingüista (arriba, en los años setenta) se licenció y doctoró con sobresaliente cum laude. Pasó por el MIT de Noam Chomsky, por el Colegio de México y la Universidad de Minnesota, entre otros centros internacionales. Es catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid desde 1988 y actualmente pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Fue directora general de investigación del Ministerio de Educación y Ciencia entre 2004 y 2007. Ha publicado varios libros sobre teoría lingüística y sintaxis, entre los que sobresale como una obra de referencia el que publicó en 1999 junto a Ignacio Bosque:Gramática descriptiva de la lengua española. Es melómana, lectora y viajera empedernida.

¿Están liberados de las normas ortográficas en aras de su inmediatez? ¿Usted escribe tildes en sus whatsapps? No, porque soy un desastre tecnológico…, pero utilizo el dictáfono del micrófono, y el sistema a veces pone el acento y a veces no lo pone y yo no pierdo el tiempo en corregir. Corrijo las faltas de ortografía.

¿Están liberados entonces? No absolutamente. No se debe poner una “b” por una “v” o una “s” por una “z”. Es nefasto, pero hay una relajación de las normas ortográficas y a mí no me preocuparía.

¿Se escribe peor de lo que se habla o se habla peor de lo que se escribe? Son dos mundos distintos. La escritura tiene unos requisitos que se deben satisfacer, y para eso hay que escribir mucho. En este momento se escribe mucho y se escribe bastante bien. Algunos periódicos cuidan bastante la escritura. En estos sistemas de comunicación más inmediatos seguramente se escribe mal, pero la noción de escribir bien o escribir mal es relativa.

¿Y cómo hablamos? ¿O no hay que poner nota al habla? De nuevo, es complicado. Se dice que se habla mal, pero no hay una vara de medir cómo se habla. El lenguaje es una ventana al pensamiento, quien no tiene algo de pensamiento no lo puede desmenuzar a través del lenguaje, hacerlo riguroso, por eso es tan importante enseñar a leer y a escribir. La gente habla como puede. Nadie habla ni bien ni mal en ese sentido. Dice lo que puede decir. El lenguaje hablado es espontáneo, inmediato, relativamente incontrolado. Cuando se habla de hablar mal nos referimos a hablar mal en situaciones en las que hay que ser cuidadoso, preciso y elegante. Yo creo que los políticos son deliberadamente ambiguos e imprecisos, cuando no ramplones. Los periodistas tienen una conciencia lingüística que me parece encomiable, en general hay una tendencia en la sociedad al grito y al improperio, que si eso es hablar mal, es hablar muy mal. Es no saber dirigirse a los otros y no tener más léxico que el insulto o la zafiedad.

¿Qué tiene pendiente la universidad española? Muchísimo. La universidad necesita cambiar el sistema de elección del profesorado, de modo que solo los excelentes puedan estar ahí. Es necesario que se establezcan distinciones entre las universidades, que haya universidades basadas en la ciencia y otras más formativas, como pasa en todos los países avanzados. Se habla también de cambiar la gobernanza, pero el sistema de elección de rector de ahora es democrático, puede servir si se perfecciona. La universidad española no impulsa la creatividad, impulsa la reproducción del conocimiento.

¿Por qué la lengua suscita tantas pasiones? Se desatan grandes debates cada vez que se cambian normas o se publica una nueva versión del Diccionario. Eso es muy bonito. La gente se siente dueña de la lengua y esclava de la lengua. Desgraciadamente, las lenguas no nos permiten siempre decir lo que queremos decir, no son perfectas para la comunicación, tienen ambigüedades y son imprecisas. Sin ser lingüistas, los hablantes sienten ese corsé. Hay una visión ingenua de los hablantes muy interesante: creer que por las normas vas a adquirir ese mejor dominio. Y como todo el mundo es dueño de las lenguas porque nadie va a opinar sobre la gravitación universal, pero sí todo el mundo puede opinar sobre la lengua, es una actitud de los seres humanos porque es tuyo y propio.

Un debate recurrente es el relativo al sexismo. ¿Son sexistas las lenguas o lo son los usos que se hacen de ellas?Lo que es sexista es el uso de la lengua, pero tampoco hay que escandalizarse ante ciertas reivindicaciones que han hecho los movimientos feministas y las estudiosas del género. El gran debate es sobre el uso del masculino y femenino de manera reiterativa. He sido, soy y seguiré siendo partidaria de visibilizar a través del lenguaje, y no me pueden decir que hay un término general y que el mascu­lino es el género no marcado, y que si decimos los profesores, el hablante entiende profesores y profesoras. Pero resulta que no, hay estudios psicolingüísticos que muestran que si tú a un niño le mencionas los profesores, piensan que son solo los hombres… El lenguaje refuerza una posición cultural. Entonces visibilizar a través del lenguaje con prudencia, sin caer en ridiculeces como en la Constitución venezolana que lo pone todo, incluso los adjetivos, no tengo inconveniente en hacerlo. A mí no me molesta que digan los vascos y las vascas.



La lingüista Violeta Demonte. /BERNARDO PÉREZ

¿Tiene la sensación de que la Academia se resiste a adaptarse a nuevos tiempos en materia de igualdad? Sobre las acepciones y definiciones tienen una actitud razonable. Hay que hacerles llegar las observaciones para que las contemplen y las introduzcan. Son lentos, pero cada vez lo son menos. Sobre la introducción de mujeres, eso ya es otra historia. Creo que ha sido una institución muy atrasada, como muchas de las academias.

¿A usted le ha costado más llegar al lugar donde está por ser mujer? ¿Ha dado con techos de cristal? Cuando hablamos de techos de cristal, hablamos del sector privilegiado de las mujeres que han escalado posiciones en sus profesiones y llega un momento en que ya nos las dejan subir más. No estamos hablando de la inmensa mayoría de las mujeres, que ni siquiera pueden tener techo de cristal porque están condenadas a estar en segundo lugar, tanto profesional como personalmente. Sigue habiendo techo de cristal, y para eso hay que reclamar la igualdad de las mujeres en la profesión y en los salarios. Todas las que hemos llegado tenemos mala memoria, no nos acordamos o lo pasamos por alto porque somos bastante luchadoras, pero hay más piedras en el camino.

¿Qué se pierde cuando se extingue una lengua? Es horrible… como lingüista, también como persona, un biólogo diría lo mismo con respecto a las especies. No se puede perder una lengua. Es un pecado, un drama de la humanidad, se pierde una parte del ser humano, porque las lenguas se relacionan, se separan, surgen nuevas lenguas durante miles de años; perder una lengua es perder un trozo de la naturaleza y de la cultura, es algo brutal. No debería, no puede, permitirse.

¿Y por qué es tan difícil crear modelos de convivencia armónica en los lugares donde coexisten varias lenguas? Ni los modelos de Canadá, Bélgica y España, que son distintos, funcionan del todo bien. No es posible porque siempre la convivencia de las lenguas está trufada por factores ideológicos como vemos en España, en Canadá o Bélgica. En algunos sitios la situación está estabilizada y no están debatiendo el problema lingüístico, pero en general… tampoco hay tantas diferencias entre los modelos. El modelo de inmersión catalán lo aplican en Canadá sin problemas. Los modelos de inmersión sirven para crear cohesión social y normalizar, pero probablemente también en un momento dado hay que introducir una enseñanza bilingüe, es decir, una parte en castellano y una parte en catalán, que creo que se hace en algunos lugares en Canadá [con el inglés y el francés]. Se pueden matizar los modelos, lo que no se puede es hacer de eso guerra política, o no se puede tampoco decir que un padre va a decidir el modelo de la clase de su hijo; eso son disparates, hay que introducir la cordura y trazar unas líneas en la política educativa lingüística. Hay muchos estudios, y estoy hablando de Cataluña en este momento, pero los que defienden los modelos de inmersión dicen que luego no hay problemas, todos tienen unos niveles lingüísticos mejores incluso que niños de otras comunidades. No parece problemático, aunque puede ser un miedo legítimo que alguien tema que su hijo no escriba bien en castellano, y hay que intentar matizar esos modelos…, pero los modelos en general son factibles.

¿Y cómo debería ser la coexistencia ideal entre el español, el catalán, el gallego y el euskera? En el País Vasco, donde tienen cuatro modelos de escuela, no hay conflicto. Parece que está imponiéndose más el modelo euskera en la primaria y luego es bilingüe. El gallego lo conozco menos…



"Las humanidades tienen que hacerse a los tiempos que cambian”

Se ha cambiado hace unos años y se ha introducido un modelo a tres bandas con el inglés, reduciendo las horas de gallego. Cuando hay lenguas mayoritarias y lenguas minoritarias, lo que no se puede, si se quiere cohesión lingüística y buena convivencia, es primar la lengua mayoritaria, porque eso mantiene la situación de diglosia. Eso es una regla. Lo ha señalado la Unesco. Tú puedes optar por una situación de bilingüismo, difícil de mantener y más costosa, porque tienes que enseñar lo mismo en igual cantidad en las dos lenguas. En Canadá se hace. El modelo de inmersión de Cataluña es triunfador porque el castellano está muy presente en la sociedad. Sirve para esa realidad. El castellano está presente en los medios de comunicación, en la llegada de inmigrantes castellanohablantes; tienes las dos lenguas constantemente en acción. Es importante que el catalán se haya puesto como lengua básica en la enseñanza para normalizarlo y para crear una lengua de cultura a través de la escuela. ¿Cuál es el modelo ideal para las cuatro lenguas? Mejorar lo que hay. No veo otra posibilidad, aceptar las críticas e intentar evitar que nadie se sienta discriminado, pero siempre teniendo presente que la lengua minoritaria tiene que tener un lugar especial en una política lingüística que quiera mantenerla.

Hay casi 500 millones de hablantes de español en todo el mundo, apenas el 10% están en España. ¿Considera que este peso demográfico hace que no esté justificada la hegemonía del español de la Península a la hora de fijar la norma? No existe el español estándar. El español estándar es una convención abstracta. Es un español culto que pueden entender todos los hablantes del mundo hispano, no tiene que tener restricciones de pronunciación. La Academia ha hecho un esfuerzo grande por introducir a las academias americanas en las decisiones sobre la ortografía y la gramática. El español es una lengua muy unitaria, ortográficamente lo es, donde las diferencias léxicas se están debilitando. Los hispanohablantes no tienen la sensación de un predominio del español, y el español de España ya no es la lengua oficial estándar.

¿Ya no hay una visión colonialista desde España? Algunos dicen que sí. Y es posible que algunas actitudes lo expliquen. Lo que tiene la Real Academia Española es más poder económico, la institución es más fuerte que las americanas. Creo que los hablantes no sienten ya el español de España como el modelo lingüístico, ni en el Caribe, ni EE UU, ni en Argentina. Quizá las instituciones tienen un peso mayor injustificado, porque la mayoría de los diccionarios salen desde aquí. Hay algo de colonialismo en el liderazgo que quiere tener la Real Academia, pero no creo que los hablantes se sientan inhibidos por ello. En eso hay un avance. Porque antes el español era el de Valladolid.

Me gustaría que me dijese cinco ­palabras para definir estos tiempos. Desigualdad, que es tremenda; banalidad en la transmisión de la información y en el uso de los medios de comunicación; mentira, en el lenguaje de los políticos particu­larmente; descuido, en el uso preciso y rico de la lengua, y empatía, falta de capacidad para aproximarse y sentir cómo sufren los demás.

elpaissemanal@elpais.es

RICARDO BADA


El Seco, español a secas

Ricardo Bada
Confieso ser un apasionado lector de diccionarios, y uno de mis predilectos lo leí de cabo a rabo apenas aparecido en 1999: les hablo del Diccionario del español actual, dos gruesos volúmenes con un total de 4.638 páginas y que ya se conoce como “el Seco”, la más alta distinción que le cabe a una obra semejante, en este caso la de don Manuel Seco, de la Real Academia.
Por: Ricardo Bada en El Espectador - http://www.elespectador.com/

Es el mismo caso del “María Moliner” o “el Casares”, y también de “la Larousse” o “el Espasa”, bien que en estos dos últimos casos les rindamos pleitesía a las heroicas editoriales que coronaron tales tareas de titanes.
Por lo que se refiere a “el Seco”, se trata de un diccionario de nueva planta, en el que todas las palabras que constan en él, además de describirse, quedan certificadas con base en una sólida y también amena documentación extraída de los libros (no sólo literarios) y las publicaciones periódicas de los últimos cincuenta años del siglo pasado... en España. Conviene añadir esta aclaración porque no sé que se haya hecho, exprofesamente, en ninguna de las amplias reseñas que la prensa peninsular le dedicó a tan magna obra. Y conste que lo de “magna obra” no es una ironía, antes al contrario, fui uno de sus primeros compradores y sigo siendo uno de sus más fervientes entusiastas. Pero tiene que quedar claro, para todos mis lectores latinoamericanos, si se interesan alguna vez por poseerla —y créanmelo, vale la pena—, que los colombianos, sin ir más lejos, no van a encontrar en ella la palabra “tinto”, ni los ecuatorianos la palabra “esperma”, ni los mexicanos la palabra “materialista”. Eso para poner nada más que tres ejemplos. Ahora bien: lo que me sorprende un poco-mucho es que don Manuel Seco, en sus palabras introductorias al volumen, y a pesar del homenaje explícito que tributa “al genial Rufino José Cuervo”, no dedica ni una sola línea a precisar el hecho de que el diccionario ignora la existencia de muchos millones de personas que también tienen el español como idioma materno. Es más: para no decir, ni siquiera dice que el genial Rufino José Cuervo era colombiano... con lo cual, teniendo en cuenta el nivel de cultura general que hoy se estila en la Madre Patria, ese genial Rufino José Cuervo puede quedar en la mente del lector peninsular como un filólogo asturiano, andaluz o leonés. Es triste constatarlo porque, como digo y repito, “el Seco” es un gran diccionario, una obra magna, un hito en la lexicografía en lengua castellana. Pero no es ni puede ser, ni más ni menos, este Seco, que un español a secas.

IDIOMA GALLEGO

16-07-2015 / 14:51 h EFE
La profesora estadounidense Kathleen March, de la Universidad de Maine, traductora al inglés del legado de figuras relevantes de la literatura gallega, reivindica la "supervivencia" del gallego y anima a sentir el "orgullo" de poder disfrutar de un idioma propio.
La traductora de autores de la talla de Rosalía de Castro, Álvaro Cunqueiro y Otero Pedrayo, asegura en una entrevista con Efe que el futuro del idioma gallego está "protegido" en todo el mundo, ya que son muchos los que se interesan por conocer y estudiar esta lengua, la cual aguarda que sobreviva.
"El gallego -prosigue- ya ha sobrevivido a momentos horribles de su historia, casi imposibles... para su supervivencia, y aún así está aquí".
En ese sentido, dice que "siempre hubo quejas" y que, en su caso, desde hace cuarenta años, cuando comenzó a estudiar la lengua gallega, siempre ha escuchado lamentos acerca de la desaparición de la misma o de la pérdida de hablantes, pero ella no lo ha percibido de este modo.
Así, cuenta que en abril, cuando la Asociación Internacional de Estudos Galegos (AIEG) celebró su XI Congreso Internacional en la ciudad de Buenos Aires, en el que ella participó, se pasó "la semana entera hablando únicamente gallego porque todos hablaban gallego".
"Los bisnietos de los gallegos sentían orgullo por el idioma gallego y por su cultura", comenta, e insiste en que existe mucha gente de fuera de la Comunidad que se "preocupa" por este idioma, por lo que observa: "Si lo hacen desde fuera, ¿cómo no lo van a hacer los gallegos?. Está claro".
La americana reconoce que el crecimiento exponencial de las traducciones es algo que avanza "lento" pero apunta que, de todas formas, cada vez hay "más mercado" y esto gracias a publicaciones en revistas o blogs, de manera que "hay que luchar para promover cosas tan importantes e interesantes como las que hay en gallego".
March, profesora de castellano en la Universidad de Maine y especialista también en lengua portuguesa, defiende que las traducciones de gallego a inglés se hagan sin pasar por el castellano, ya que lo contrario le parece "obligar al gallego a pasar por un segundo paso, que no necesita, para llegar al mundo".
Al hilo de esta consideración, reivindica también las traducciones de obras en inglés directamente al gallego, evitando "que pierdan esencia".
Sobre su marcado interés personal ante este asunto, asegura no recordar en qué momento nació su interés por Galicia, pero insiste en que desde que surgió en ella esta necesidad, visita esta tierra "una, dos o tres veces al año" y ahora, aunque sea "biológicamente estadounidense, germana y holandesa", no se siente "tanto" de esos lugares como gallega.
"¡Qué importan mis raíces si de esos países no hablo su idioma, excepto el inglés! En cambio, sí me comunico en castellano, gallego y portugués", expone. "El gallego me abrió las puertas, para que me adentrara y fuera una más y no una extranjera", añade.
Esta experta se encuentra estos días en Compostela para ofrecer una conferencia enmarcada en la XVIII edición de los cursos de lengua y cultura gallegas de la Real Academia Galega (RAG).
El suyo será un coloquio en el que se referirá a la "literatura gallega de viajes" hecha por mujeres, un género que despierta en muchos lectores, está segura de ello, el interés por visitar la Comunidad, ya que se cuentan cosas "que no salen en las guías de viajes".
A través de la lectura de obras gallegas, se reflejan diferentes perspectivas sobre el territorio y la cultura propia de Galicia, que avivan el deseo de conocerlo todo de primera mano.
"Un alumno leyó un poema de Rosalía y vino a Galicia, después conoció a la gente gallega y terminó escribiendo él mismo poemas en lengua gallega", concluye a modo de ejemplo.

PORTUÑOL II

El idioma ‘mais grande do mundo’ salta a la fama

Académicos uruguayos buscan que el "portuñol" sea declarado Patrimonio de la humanidad por la Unesco.
 El idioma ‘mais grande do mundo’ salta a la fama Foto: Creative Commons
EFE



Brasil limita con siete países cuyo idioma oficial es el español (Uruguay, Argentina, Paraguay, Bolivia, Perú, Colombia y Venezuela) y en estas zonas fronterizas podrían darse diferentes variedades de "portuñol".

Con esto en mente, varios académicos promoverán que este dialecto, fruto de la mezcla del portugués y el español, sea declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco en un ciclo de conferencias que comenzará este viernes en Uruguay.

Julio Piastre, uno de los coordinadores de los centros del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) de Uruguay en el departamento de Rivera, y uno de los promotores de la iniciativa, explicó que las charlas solo son el inicio del proceso para realizar la propuesta.

"Primero debe existir un debate a nivel universitario sobre el 'portuñol'. La historia del 'portuñol' en la frontera, en la formación de la frontera, en la economía y en la formación de la identidad fronteriza", dijo Piastre.

Estas ponencias, que se alargarán hasta el próximo 14 de noviembre, serán grabadas y divulgadas en internet con el objetivo de dotar de una bibliografía a la iniciativa, un requisito necesario para elevar la propuesta ante la Comisión Nacional de Patrimonio de Uruguay.

Una vez trasladada la petición, esta entidad nacional evaluará la documentación presentada y, en caso de que el "portuñol" sea declarado patrimonio cultural por parte del Estado, será este el encargado de elevar la petición a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Además de la argumentación, este ciclo de conferencias, denominado "Jodido bushinshe (terrible ruido en 'portuñol'). Del hablar al ser", tiene por objetivo crear una masa crítica colectiva sobre la cultura de frontera y el "portuñol" como patrimonio inmaterial.

Piastre aseguró que se pretende mostrar hasta qué punto el 'portuñol' influye en la forma de vivir o de comercializar de las zonas fronterizas entre Uruguay y Brasil, que tienen una longitud aproximada de 1.000 kilómetros, y que conlleva a que haya 450.000 uruguayos que utilizan este dialecto.

"Es un idioma un poco de pantufla", dijo Piastre para poner de manifiesto la situación de diglosia que se produce en estos territorios fronterizos y que produce que el dialecto se practique más en el interior de los hogares que en el ámbito académico, donde se favorece el uso del español.

El presidente de la Comisión de Patrimonio de Uruguay, Nelson Inda, indicó que para ser considerado por esta institución, los académicos, en primer lugar, deberán definir el elemento a tener en cuenta para su valoración como patrimonio cultural de Uruguay y demostrar si forma parte de "toda la cultura fronteriza".

El "portuñol" integra expresiones propias del portugués del sur de Brasil así como otras típicas del norte de Uruguay y, en opinión de los académicos que participarán en las charlas, es un dialecto diferenciado tanto del portugués como del español.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

días de la semana, 


meses y estaciones, 


en minúscula

Recomendación urgente del día
Los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año se escriben, por regla general, en minúscula.
Sin embargo, es muy frecuente encontrarlos escritos con mayúscula inicial: «En Enero adquirió los supermercados», «Ofertas especiales para Sábado y Domingo», «Horario de Verano» o «Estancias de Invierno».
Como explica la Ortografía académica, estos nombres son comunes y por ello se escriben con inicial minúscula, excepto en los siguientes casos: cuando van a comienzo de texto («Martes, 3 de septiembre de 1998»), inmediatamente detrás de un punto («… vol. 1, n.º 2. Primavera, 1984») o si forman parte de denominaciones en las que se consideren palabras significativas (festividades —«Jueves Santo»—, hechos históricos —«la Revolución de Octubre»—, nombres de calles —«calle Viernes de Toros»—, etc.).
Por lo tanto, en los ejemplos primeros lo apropiado habría sido escribir «En enero adquirió los supermercados», «Ofertas especiales para sábado y domingo», «Horario de verano» o «Estancias de invierno».
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