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sábado, 13 de junho de 2015

AMANDO DE MIGUEL


El valor de los 

anglicismos

 en Libertad Digital - España



No cesa sino que se acrecienta en España la ola de anglicismos, palabras que se importan del inglés sin muchos miramientos. Cada vez es más corriente la expresión de hecho. En inglés (in fact) es todavía más abundante. Se trata de la expresión de una cultura pegada a lo empírico. En español resulta bastante extraña, sobre todo cuando se reitera tanto. Nos iría mejor traducirla por "la verdad es que", dado que la mentira para nosotros apenas tiene trascendencia social.
Otra muletilla que repiten especialmente los tertulianos y otros hombres públicos es "estamos hablando". También proviene literalmente del inglés, y la aplican sobremanera las personas que no entienden ese idioma. El gerundio es más impreciso en castellano que en inglés. Una adaptación castiza podría ser "la cosa es que". De forma más libre diríamos "vamos a cuentas".
Cuidado que hay términos para designar en español al que dirige una empresa (director, presidente, consejero delegado, gerente, etc.). Pues nada, ahora se estila, sin traducirlo, el acrónimo CEO (= chief executive officer). Suena cursi.
Tenemos una voz española de mucha tradición: agenciaAhora se nos aparece resaltada por influencia de los Estados Unidos, donde muchas oficinas públicas llevan ese nombre. Entre nosotros, la inspección de Hacienda es ahora Agencia Tributaria, el antiguo Instituto Nacional de Meteorología se ha transformado en Agencia Estatal de Meteorología. La moda ha entrado en las empresas privadas, donde algunas nuevas se denominan agencias.
El fenómeno de la imitación lleva al embeleso que producen las primariasen la organización de los partidos políticos. Es una institución típicamente estadounidense, donde los partidos son muy lábiles y necesitan elecciones primarias para destacar los candidatos para una elección. Para ello existen unos registros públicos de los simpatizantes de cada partido. En España no hay, ni de lejos, tales registros. Ni siquiera se puede confiar en el de los militantes de cada partido. Sin esa base estadística de partida, parece ingenuo creer que las primarias en España respondan a un método democrático. Tal como se arbitran, más bien son una forma de asambleísmo, cuando no de coopción de los líderes.
Otra moda en la vida pública es la de apostar por. Otra vez se trata de una traducción literal de un verbo (to bet), que se emplea continuamente en inglés para indicar que uno es favorable a algo. La cultura anglicana es muy propensa al ejercicio de tratar de adivinar lo que va a pasar de acuerdo con los deseos. Eso es el betting, que va más allá de la acción de apostar dinero en los juegos de azar. En castellano parece un tanto afectado el estar apostando continuamente en el sentido de favorecer determinadas propuestas.
Jesús Moreno se alarma de la reciente difusión entre nosotros del verbo publicitar. En un mundo en el que tanto cuenta lo público y la publicidad, no nos debe extrañar la necesidad de publicitar o hacer pública cualquier cosa. Desgraciadamente, se ve arrumbado el tradicional sentido de publicista, como el escritor u orador conocido por el público. Ahora ha sustituido al publicitario. Parece que lo dignifica.

TRADUCCIÓN

Leemos literatura traducida queriendo creer que es original


Un estudio noruego analiza las variaciones producidas en el traslado de textos a idiomas escandinavos


Leemos novelas traducidas con la ilusión de que estamos leyendo el texto original. Y queremos que nos 'engañen', señala una investigadora noruega, que ha analizado textos traducidos a idiomas escandinavos; y ha explorado el papel del traductor, y cómo su visión cultural y social, y la de su época, se trasladan a los textos.


http://www.tendencias21.net/

'Traduttore, traditore'. Imagen: Annica Thomsson. Fuente: Universidad de Oslo.
'Traduttore, traditore'. Imagen: Annica Thomsson. Fuente: Universidad de Oslo.
Leemos novelas traducidas con la ilusión de que estamos leyendo el texto original. Y esa es la forma en que queremos que sea, de acuerdo con Cecilia Alvstad, investigadora de la Universidad de Oslo (Noruega) 

Alvstad, líder del proyecto de investigación Voices of Translation -que analiza las traducciones a idiomas escandinavos- cree que todas las partes involucradas han firmado un pacto no escrito que va desde el manuscrito a la lectura en la cama. Este pacto permite que los lectores ignoren ciegamente las etapas intermedias y lean un cuento de Dostoievski, como si exactamente fuera así cómo lo hubiera escrito. La realidad, sin embargo, es diferente. 

"El lector desea leer Dostoievski o Shakespeare, no está interesado en el traductor noruego. Pero el traductor y todas las demás partes involucradas obviamente dejan una fuerte huella en el producto final", explica Alvstad, en la nota de prensa de la universidad. 

En el proyecto Voices of Translation, los investigadores han estudiado la literatura traducida al noruego, sueco, finlandés y danés, y en particular el papel del traductor. Por ejemplo, cómo los traductores de los distintos países nórdicos han traducido libros de maneras diferentes, por lo que los estereotipos culturales, probablemente, han ayudado a producir diversos productos finales. 

Eva Refsal, estudiante de doctorado, encontró ejemplos de este tipo en el estudio de las traducciones de tres libros de América Latina de la década de 1960. Aquí, los traductores noruegos habían atenuado características femeninas de personajes masculinos. Por ejemplo, un hombre que en la versión original "hablaba como una mujer" con una voz suave, chillona y falsa se había convertido en un hombre con una "voz fea y sibilina" en la versión noruega. 

Las indicaciones de homosexualidad también se atenuaron en las traducciones de Noruega. Estos patrones no se observaron en los otros países nórdicos. 

"Tal vez esto podría significar que la homosexualidad era un tema más sensible en Noruega que en otros países nórdicos en la década de 1960. O podría significar que las nociones de que los hombres de América Latina no podían ser afeminados eran más habituales en Noruega. No queremos decir que el traductor cometiera un error; por el contrario, esto muestra que el trabajo de traducción a menudo incluye un elemento de adaptación y creatividad", dice Alvstad. 

La adaptación a las expectativas culturales 

Ella cree que los textos traducidos, incluso hoy en día llevan el sello de las expectativas sociales y culturales. "Es difícil para nosotros ver cómo se adaptan los traductores de textos, porque somos parte de la sociedad actual. El trabajo que hacen los traductores se basa en nuestras propias expectativas ", dice. 

Si había una expectativa en la década de 1960 de que las características afeminadas en hombres latinoamericanos eran inverosímiles, una traducción directa del español carecería de credibilidad en Noruega. El traductor se arriesgaría a romper el pacto, y el lector se atascaría en el desconcierto. Este tipo de cosas se están adaptando hoy también. Características que parecen inverosímiles se cambian. 

Un ejemplo actual podría ser un lenguaje experimental con gramática y ortografía alternativa que se traduce completamente al noruego estándar. 

"Si el idioma experimental se traduce directamente, hay un riesgo de que el lector crea que el traductor no sabe gramática correcta. Por lo tanto, los traductores que filtran el texto sin tener en cuenta las expectativas culturales pueden terminar llamando la atención sobre sí mismos."

Deseando ser engañados 

La portada del libro ayuda a mantener el pacto que describe Alvstad. El título del libro y el nombre del autor se destacan, mientras que el nombre del traductor está escrito en letra pequeña en el interior de la cubierta. De vez en cuando, sin embargo, el traductor opta por escribir un párrafo discutiendo las dificultades encontradas en el trabajo de traducción. 

Aunque estudios previos han indicado que esto puede ayudar a hacer al lector más consciente del papel del traductor, Alvstad afirma que podría bien servir para reforzar la impresión de que el texto ha sido traducido de la lengua original sin cambios importantes. 

'Por ejemplo, vimos que un traductor había escrito que la palabra "centro" (en español) era difícil de traducir, y explicó su elección de palabras. Como lector, uno se queda fácilmente con la impresión de que esta era la única palabra problemática, y que el resto del trabajo fue bastante simple. De esta manera el traductor puede hacerle un pequeño truco al lector, y de ese modo reforzar el pacto", explica Alvstad. 

Señala que esto es exactamente lo que el lector quiere: ser engañado. El lector quiere mantener la idea de que la traducción no cambia el texto. Este es un juego en el que todo el mundo juega unido, añade. 

El lector medio no es el único en no tener en cuenta el papel del traductor; críticos y autores de libros de texto lo hacen también. Estudios anteriores han indicado que el traductor es a menudo pasado por alto: los críticos pueden, por ejemplo, referirse a formulaciones específicas como si fueran propias del autor, si bien pueden ser igualmente trabajo del traductor. 

El pacto que Alvstad describe en su investigación puede ayudar a mejorar la experiencia de lectura, porque nos sentimos cerca del texto original. Alvstad ciertamente no quiere poner fin a este pacto, pero, no obstante, señala que puede tener algunos aspectos negativos. Por ejemplo, corremos el riesgo de perpetuar los prejuicios sociales. Ella también cree que eso hace que la casi invisibilidad de los traductores también pueden causar que los lectores consideren su trabajo como mecánico y bastante simple. 

"Si uno mira muy de cerca lo que los traductores hacen, se puede ver que son co-creadores inventivos y tienen un impacto importante en el texto", concluye.

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

La placa de mármol de la tumba de Cervantes tiene un error ortográfico

El monumento funerario del máximo representante del idioma español develado esta semana en Madrid tiene un error ortográfico que ha sido reconocido por la Real Academia Española. 
Imagen de la placa



La placa de mármol que decora desde ayer la tumba de Miguel de Cervantes, escritor de " Las aventuras del ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha", tiene un error ortográfico, un gazapo histórico tomando en cuenta que a este escritor se le considera máxima referencia del idioma español. 
De acuerdo a un reportaje del portal español 20 Minutos, la propia Real Academia Española (RAE), ha reconocido el error.
"Se ha puesto una placa con unos versos atribuidos a la obra 'Los trabajos de Persiles y Segismunda', cuando realmente el texto mandado por la RAE para el epitafio está firmado de forma distinta: 'Los Trabajos de Persiles y Sigismunda', con 'i' latina, no con 'e'", explica la nota de 20 Minutos
La RAE comentó que ellos mismos fueron los encargados de redactar el texto, y que la equivocación ha sido de la alcaldía encargada de confeccionar la placa. 
Una nota de la agencia AP explica que en el día de ayer se realizó un funeral con honores militares para despedir a Miguel de Cervantes 400 años después de su muerte.Tras varios meses de excavaciones, sus restos recibieron sepultura el jueves en la iglesia de San Ildefonso del convento de las Trinitarias, en el barrio de las Letras de Madrid.
"La alcaldesa Ana Botella depositó una corona de laurel en el monumento funerario instalado en el templo. Se trata de una placa tallada de piedra caliza sobre un soporte de granito. El texto de la lápida fue redactado por la Real Academia Española de la lengua: "Yace aquí Miguel de Cervantes Saavedra 1547-1616. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir", indica la agencia.
"Los versos son de "Los trabajos de Persiles y Segismunda", la última obra de Cervantes.El autor recibió honores militares como soldado de España por parte de los regimientos del Ejército herederos de los tercios en los que militó.El funeral pone fin al proyecto emprendido hace más de un año por la ciudad para recuperar los restos de Cervantes, el escritor español más universal.Cervantes había sido enterrado en el convento de las Trinitarias de Madrid pero sus restos se perdieron en unas obras de ampliación de la iglesia.Los trabajos de localización duraron tres meses y fueron más complicados de lo que se preveía en un primer momento", añade el reportaje.
Cervantes murió a los 69 años, tenía la mano izquierda inutilizada por una herida de guerra que sufrió en la batalla de Lepanto (1571). Cervantes escribió la icónica obra "Las aventuras del ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha", que revolucionó la cultura española y universal. 


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