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sexta-feira, 19 de dezembro de 2014

LA LENGUA VIVA


La novela como pretexto

 en Libertad Digital - España



























¿Por qué se escriben novelas? Porque se leen, claro está. Pero habrá que entender la razón de ese acuerdo tácito entre escritores y lectores. En principio, la novela es una historia inventada. Cierto es también que desde el Ulises de Joyce (de hace casi un siglo) se ha convenido por algunos influyentes críticos en que también puede haber novelas sin historia. Sin embargo, sigue siendo válido que los aficionados a las narraciones quieren ver el desarrollo de un argumento más o menos dramático o cómico. Es evidente así que la novela viene a ser una sublimación del teatro.

El género novelístico permite al autor decir cosas atrevidas que de otra forma no podría escribirlas. Vista así, la novela permite burlar una cierta censura, que siempre ha existido. El truco es sencillo: lo que se escribe no lo dice propiamente el autor sino un personaje de su figuración (mejor que ficción). Nos encontramos ante el ápice del fingimiento. Por tal razón muchas novelas descansan en el diálogo constante entre sus personajes. Ahora se estila mucho que en esas conversaciones los personajes realmente no digan nada de sustancia. Francamente, no le veo la gracia. Una buena narración –como un buena cuadro, una buena película– debe transmitir un episodio de una historia emotiva.

Un problema no resuelto es quién es el sujeto que cuenta la historia.El autor puede hacerlo en primera o en tercera persona, como memorialista o como observador. En el primer caso nos acercamos al género autobiográfico, incluso al reportaje periodístico. No es casualidad que tantos buenos novelistas (García Márquez, Arturo Pérez Reverte) hayan sido antes buenos reporteros. Tal reducción hace más auténtico el relato, pero significa un conocimiento limitado de algunos personajes de la trama. Una corrección puede ser la que hace hablar en primera persona a los distintos personajes. No otra cosa es el diálogo.


La escritura en tercera persona permite más verosimilitud, pero se alza otra duda: ¿cómo es que el autor sabe tanto de lo que dicen y piensan sus personajes? Es el efecto del llamado "autor omnisciente", que puede llegar a ser cargante. El Diablo Cojuelo levantaba los tejados de las casas para observar lo que decían sus habitantes, un recurso fantasioso. Para evitarlo, Cervantes inventó en El Quijote que el verdadero autor no fuera él mismo sino un nigromante arábigo, Cide Hamete Benengeli. Se trataba de un artificio más en una historia donde aparecen tantos fingimientos, disfraces y engaños. Solo el bueno de Sancho está al cabo de la calle de la realidad. Así se convierte en el verdadero protagonista de la obra, una idea que revolucionaba todas las convenciones.

Puesto que el secreto de la novela es la fantasía, llama la atención que el acuerdo tácito entre el autor y el lector sea que la historia imaginada dé impresión de realidad. Nada mejor para ello que transmitir la idea de que el autor ha vivido lo narrado. Por tanto, se agradece que el relato recoja experiencias autobiográficas del autor, por mucho que lo redacte en tercera persona.

La actividad de leer resulta muy parecida a la de viajar, aunque puedan parecer incompatibles. En ambos casos se trata de acumular experiencias vividas del narrador. De ahí la riqueza que supone revivir la historia que ha seleccionado el novelista. Es como viajar con él. Se comprenderá asimismo el placer del autor al contar su historia. Descubre así una actividad ancestral. Los niños se duermen placenteramente si alguien les cuenta un cuento; no importa que sea terrorífico. Dichoso es el adulto que tiene siempre a mano una novela en la mesilla de noche.

JORGE LUIS BUENO

El traductor Jorge Luis Bueno se convierte en el único español con dos premios nacionales de la asociación Aedean El profesor e investigador de la Universidade de Vigo (UVigo) Jorge Luis Bueno, ha vuelto a ser galardonado con el Premio Nacional de la Asociación Española de Estudos Anglo-Norteamericanos (Aedean) por su traducción al gallego del clásico de la literatura medieval inglesa 'Sir Gawain', con lo que se convierte en el primer español en ganar dos veces este premio.


El traductor Jorge Luis Bueno se convierte en el único español con dos premios nacionales de la asociación Aedean   EUROPA PRESS. 18.12.2014 

El profesor e investigador de la Universidade de Vigo (UVigo) Jorge Luis Bueno, ha vuelto a ser galardonado con el Premio Nacional de la Asociación Española de Estudos Anglo-Norteamericanos (Aedean) por su traducción al gallego del clásico de la literatura medieval inglesa 'Sir Gawain', con lo que se convierte en el primer español en ganar dos veces este premio. Ampliar foto Así lo ha comunicado la UVigo, que ha recordado que Bueno, que también es el único traductor premiado con publicaciones en lenguas diferentes al castellano, ya había conseguido este galardón en 2011 por su versión del clásico inglés 'Beowulf'. "La consecución de este premio supone un honor tremendo para mí", ha asegurado el traductor, que ha indicado que, en el congreso de Aedean, el jurado hizo hincapié en "la calidad de las obras presentadas este año". "Y destacó las virtudes de mi traducción como ganadora, y eso me llenó de emoción, claro", ha reconocido. Jorge Luis Bueno ha ganado el galardón por la traducción en verso del libro 'Sir Gawain' de J.R.R. Tolkien y ahora se encuentra trabajando en la traducción al gallego de 'Contos de Canterbury', del autor Geoffrey Chaucer. El Premio Nacional de Aedean, que nació hace 28 años y está dotado con entre 400 y 600 euros, reconoce la mejor traducción de publicaciones de lengua inglesa a lenguas oficiales del Estado, para lo que el jurado valora tanto las dificultades del texto original como la calidad del resultado final.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2328875/0/traductor-jorge-luis-bueno-se-convierte-unico-espanol-con-dos-premios-nacionales-asociacion-aedean/#xtor=AD-15&xts=467263

HISPANOHABLANTES

 Hispanohablantes, 

academias y diccionarios

 |  
MARCOS ANTONIO RAMOS (AGENCIA EFE)

TRIBUNA ABIERTA

En Estados Unidos los hispanounidenses constituyen la más grande minoría étnica o cultural del país y siguen creciendo en número, datos que son bien recibidos por algunos, pero que inevitablemente molestan a otros, como se ha comprobado en las recientes polémicas sobre inmigración e indocumentados.


Además de lo anterior, la lengua que nos llegó de España florece en el planeta y Norteamérica no es la excepción. Cuando defendemos la legalización de los indocumentados en Estados Unidos estamos también luchando a favor de nuestro idioma.
La Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) sigue trabajando incansablemente a pesar de los retos que le presenta una sociedad en la que prevalece otra lengua. Curiosamente, la Academia Dominicana de la Lengua Española (ADL), trabaja en condiciones que no son del todo diferentes. No olvidemos el elevado número de residentes del país que hablan otro idioma.
Los académicos Gerardo Piña Rosales y Bruno Rosario Candelier, dos eruditos con gran prestigio, encabezan los esfuerzos de estas corporaciones. Son las dos academias que conozco mejor, pero las actividades de otras corporaciones similares, que también disfrutan de la condición de academias correspondientes de la Real Academia Española enriquecen culturalmente a una comunidad en crecimiento.
Las academias de la lengua en otros países como México y Colombia, por citar dos ejemplos, acompañan desde lejos con sus constantes aportes la vida de sus compatriotas en el exterior. Un caso sobresaliente es el de la Academia Puertorriqueña, siempre cercana a su pueblo en la tarea de preservar una identidad que ha sobrevivido contra viento y marea.
Como los mexicanos, colombianos, centroamericanos, cubanos, etc., los dominicanos constituyen uno de los grupos más numerosos entre los hispanounidenses, Y la reciente publicación del Diccionario del español dominicano, presentado oficialmente en ciudades norteamericanas como Miami y Nueva York, ha sido el aporte más reciente de la Academia Dominicana (ADL), que ahora trabaja en un Diccionario fraseológico del español dominicano.
La Academia Norteamericana (ANLE), cuenta con grandes logros dentro del territorio continental estadounidense, tales como la publicación de un buen número de materiales que facilitan el uso correcto de nuestra lengua en Estados Unidos y que al mismo tiempo promueven nuestra cultura.
Mención especial merece El español en Estados Unidos: E Pluribus Unum?, que reúne 17 estudios sobre diversos aspectos, entre ellos un análisis socio-demográfico de la población hispanounidense.
Tanto las academias correspondientes y la Real Academia Española (RAE), como la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) que dirige con gran talento y efectividad Don Humberto López Morales, integran una gran familia de luchadores por el idioma que se deja sentir con intensidad renovada.
Los que hablamos español tenemos una deuda de gratitud con la Real Academia Española (RAE), la cual no sólo «fija, limpia y da esplendor» al idioma que utilizamos en nuestros países, sino que ha mantenido un contacto permanente y una magnífica colaboración con las academias correspondientes en los países donde se habla nuestra lengua. La labor civilizadora de España no ha terminado, como lo demuestra la larga vida de la RAE.
Entristece el saber que muchos desconocen la labor realizada por las academias de la lengua española. No sólo preservando y difundiendo el idioma y trabajando con nuevos vocablos procedentes de ese gigantesco universo sin fronteras de la hispanidad, sino llevando a cabo una labor tan encomiable como la publicación actualizada del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE)».
Pues bien, de Madrid llega una noticia importante. La RAE acaba de elegir un nuevo director. Se trata de Darío Villanueva, hasta ahora secretario de la RAE. Le corresponderá ocupar el cargo de otro extraordinario académico y filólogo, José Manuel Blecua, cuyos aportes al frente de la RAE han sido extraordinarios y ampliamente reconocidos.
Darío Villanueva, el director electo, es Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad de Santiago (España) de la cual fue rector. Con una extensa obra publicada, es un verdadero humanista y un filólogo comprometido plenamente con la Academia, la cual trabaja ahora para la vigésimo cuarta edición del Diccionario de la Lengua Española.
Esa edición, como se señala en El País, significará «una revolución en el modelo tradicional, ya que nacerá desde el entorno digital para migrar después a versiones impresas invirtiendo el flujo que ha marcado la gestación de la obra en los últimos tres siglos».
El director electo añade: «Es inevitable una refundación del Diccionario que es el tronco fundamental de la Academia desde su origen». Y es también inevitable el entender y promover el papel trascendental de nuestro idioma en la preservación de nuestra cultura e identidad. Trabajar por el español no debe ser sólo la prioridad de las academias sino también una meta de los que hablamos en español.
Nuestra lucha no debe limitarse a defender legítimos intereses de la región del planeta que casi todos identifican como América Latina, o a trabajar en favor de los derechos de los hispanohablantes que se radican en Norteamérica. Debe tener también una estrecha e inevitable relación con academias y con diccionarios.
(Marcos Antonio Ramos es miembro de número de la Academia Norteamericana de la Lengua Española).

LA PALABRA DEL AÑO


Cómo se elige la ‘palabra del año’

 |  
MIQUI OTERO (EL PAÍS.COM, ESPAÑA)

Qué significa que para el diccionario de Oxford el término de 2014 fuera 'vapear' pero para otro fuera llanamente 'cultura'.



El año 2014 fue cuando los terrícolas: a) empezaron a inhalar el vapor cigarrillos recargables con un enchufe; b) estuvieron más expuestos a virus y filtraciones de su intimidad; c) ahogaron sus penas echando mano de los libros (en realidad, esto último no es del todo cierto).
Existe una batalla oficiosa entre diversos diccionarios de prestigio para definir los últimos 12 meses con una única palabra. Ese término que podría ser introducido, con su definición, en una cápsula del tiempo para que los seres humanos del futuro entendieran qué nos preocupaba y animaba aquí y ahora. La cosa tiene éxito quizá porque recuerda a clase de literatura, cuando, después de que alguien leyera un texto fotocopiado en voz alta, la profesora preguntaba: «¿Cuál creéis que es el tema?».
[…]
Leer más en elpais.com

EL LENGUAJE EN EL TIEMPO


Aguapanela 

 |  
FERNANDO ÁVILA (EL TIEMPO.COM, COLOMBIA)

¿Aguapanela, aguadepanela o agua de panela? Andrés Rivera


El Nuevo diccionario de colombianismos, 1993, del Instituto Caro y Cuervo, ya incluía dos opciones para llamar esta bebida, la univerbal, aguapanela, y la pluriverbal, agua de panela, como lo había hecho antes el Lexicón de colombianismos, 1973, de Mario Alario di Filippo.
El DRAE 2014 registra la locución agua de panela, que define como ‘agua hervida a la que se le pone panela para endulzarla, y se toma como bebida, generalmente en el desayuno’, y el Diccionario de americanismos del 2010 registra también aguapanela, como sustantivo masculino usado en nuestro país.
Esto del género de aguapanela no parece tan acertado, pues nadie diría en Colombia «un aguapanela calientico», en masculino, sino «una aguapanela calientica», en femenino. En una de sus entrevistas, Kenji Orito, el famoso japonés de Ciudad Bolívar, habla de la «deliciosa aguapanela con mogolla»; en una información reciente, EL TIEMPO titula «La aguapanela, a un debate de que sea declarada bebida nacional», y en otra incluye el subtítulo «Los jóvenes que ofrecen “aguapanela” y pan a habitantes de la calle en Bogotá».
Si se usan los artículos el y un antes de la expresión pluriverbal agua de panela es porque la norma gramatical así lo exige con la palabra agua, que comienza con a tónica, y no porqueagua de panela sea nombre masculino. Aun con alguno de esos artículos al comienzo, hay que escribir el predicado en femenino, «El agua de panela es deliciosa» (no «…delicioso»).
[…]

LOTERÍA NAVIDEÑA

Foto: ©Agencia Efe/Hugo Ortuño lotería navideña: 

escritura correcta de algunos 

términos relacionados

Con motivo del próximo sorteo de Navidad, que se celebrará en España el día 22 de diciembre, conviene recordar la escritura adecuada de algunos términos relacionados con él.
Se escriben con minúscula inicial lotería, sorteo, premio, décimo, billete, serie, pedrea, participación o reintegro, ya que se trata de nombres comunes, y con inicial mayúscula los nombres Navidad y Niño en las expresiones lotería o sorteode Navidad lotería o sorteodel Niño.
Sin embargo, cuando se alude a las denominaciones oficiales Sorteo Extraordinario de Navidad Sorteo Extraordinario del Niño, se escriben todas las palabras con inicial mayúscula.
En cuanto al término gordo, el uso de la mayúscula o la minúscula depende de su función: como adjetivo (premio gordo), con minúscula; pero cuando se emplee como sustantivo lo adecuado es escribirlo con mayúscula inicial, ya que se considera, en lo que a lotería pública se refiere, el premio por antonomasia: «A mi hermano le ha tocado el Gordo».
Ver también el gráfico interactivo Consejos lingüísticos en el bar de Antonio.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Agencia EFEFundéu - BBVA
FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

la fiscal y la fiscala


formas válidas

Recomendación urgente del día
La fiscal y la fiscala son dos formas apropiadas en español.
Aunque, por su terminación, fiscal es un sustantivo común en cuanto al género (el fiscal, la fiscal), es también válido el femenino fiscalausado en algunos países de América, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.
En cuanto al sintagma fiscala generalcabe destacar que el adjetivo generales invariable, a diferencia de cuando funciona como sustantivo, que puede emplearse en femenino: capitana generala.
Así pues, son adecuadas las siguientes frases encontradas en diferentes medios de comunicación «El Gobierno elige a Consuelo Madrigal fiscal general del Estado» o «Consuelo Madrigal, posible fiscala general del Estado».
Se recuerda, además, que los nombres de los cargos se escriben con minúscula inicial (fiscal general, no Fiscal General ni Fiscal general) y los de las instituciones con mayúscula: Fiscalía General.
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