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segunda-feira, 24 de março de 2014

CIENCIA






Sólo el 0,24% de las investigaciones se realizan en español
24/03/2014

Una nueva publicación explica que a pesar del gran número de hablantes del español en el mundo, solamente un 0,24% de las investigaciones se realizan en español.



A pesar de la poca presencia académica del español en las publicaciones científicas, el intercambio de ideas, conocimientos científicos y actividades docentes entre los países de habla hispana es en español
El español es la segunda lengua más hablada del mundo, con 495 millones de hablantes, y sin embargo, de acuerdo a la obra El español, lengua de comunicación científica, este idioma en el mundo de la ciencia es prácticamente nulo. El libro, editado por la Fundación Telefónica y Ariel y coordinado por José Luis García Delgado, José Antonio Alonso y Juan Carlos Jiménez, se enmarca en el proyecto “El Valor Económico del Español” y analiza el carácter científico del español.

El inglés domina la producción científica mundial
La publicación asegura que gran parte de la producción científica e innovación tecnológica en el mundo está en otras lenguas. Mientras que en otros sectores como la cultura, el entretenimiento o las humanidades el español goza de una buena presencia, en ciencias ésta se reduce exponencialmente.

A nivel de ciencias de la naturaleza y materias más técnicas, el inglés es el idioma de mayor uso y contra el que no se puede competir, motivo por el cual los autores incitan a los investigadores españoles a realizar las presentaciones de los resultados de estudios en inglés, en lugar de en español.

De acuerdo a la base de datos SCI (Science Citation Index), el índice de citas científicas), donde se indexan 8.300 revistas especializadas en 150 disciplinas científicas, el 97% de los más de 7 millones de artículos publicados entre 2005 y 2010 están en inglés, seguido del alemán con un porcentaje menor al 1%.

Además, las más grandes publicaciones científicas se encuentran en inglés, como es el caso de Nature, Science, PNAS o The Lancet, e incluso es la lengua más utilizada en los congresos internacionales de mayor calibre.

Ante esta realidad, los autores consideran que es necesario potenciar plataformas de comunicación científica en español, por fuera de los círculos comunes como las academias científicas hispanoamericanas. Para esto los países deben acentuar la presencia del español en los entornos de apoyo público a la investigación e incitar los encuentros iberoamericanos.

Las ciencias de la naturaleza, las disciplinas técnicas y los usos tecnológicos de consumo masivo generan un nuevo léxico que es automáticamente incorporado al español y no traducido al sistema de lengua local. Se convierten en expresiones comunes del idioma frente a los que no se opone resistencia pero aún no han sido admitidos por entidades como la Real Academia Española (RAE).

El libro puede descargarse gratuitamente en el sitio de Fundación Telefónica y está disponible en formato .pdf o .epub y también se encuentra en la AppStore de Apple.


Fonte: Fundación Telefónica
Autor: Universia España

DUDAS






Fundéu BBVA lanza una aplicación para resolver dudas del idioma en el móvil

22/03/2014 | AGENCIA EFE



¿Es necesario poner tilde en solo? ¿Hay alternativas en español a palabras como streaming o tweet?

La Fundéu BBVA presenta la semana próxima una aplicación que ofrece la respuesta a esas y otras más de 5000 dudas lingüísticas de forma gratuita en teléfonos móviles y tabletas.

Tras más de ocho años promoviendo el buen uso del español en los medios de comunicación y las redes sociales a través de recomendaciones diarias y las respuestas a los cientos de preguntas que recibe diariamente, la Fundéu BBVA ha decidido poner todo ese conocimiento al alcance de cualquier dispositivo móvil.

La aplicación, que ya está disponible para dispositivos con los sistemas operativos Android e IOS, permite navegar y buscar entre las casi 2000 recomendaciones emitidas y las más de 3000 respuestas a dudas frecuentes que tiene publicadas, según explica la propia fundación en un comunicado.

Si ninguna de ellas se ajusta completamente a las necesidades del usuario, la aplicación ofrece la posibilidad de hacer consultas directas al equipo de lingüistas de la Fundación por teléfono, Twitter, Facebook o correo electrónico.

«Fundéu tiene que estar en los móviles», señala en declaraciones a EFE su director general, Joaquín Muller.

Mario Tascón, periodista especializado en medios digitales y miembro del Consejo Asesor de la Fundéu, será uno de los encargados de presentar esta nueva herramienta junto a Alfredo Menéndez, director y presentador de Las mañanas de RNE, y Eduardo Basterrechea, de Molino de Ideas, la empresa especializada en procesamiento del lenguaje natural que la ha desarrollado.«Si el uso de estos dispositivos es cada vez mayor en el ámbito personal y en el profesional ¿cómo no iba a prestar su servicio en los móviles una fundación que tiene como misión ayudar a que los profesionales de la comunicación utilicen de una manera correcta su principal instrumento de trabajo: el español?», añade.

Para Tascón «el móvil se ha convertido en la navaja suiza de los periodistas. Ahora con esta aplicación se le añade una nueva funcionalidad: consultar las dudas lingüísticas frecuentes».

Basterrechea añade que «la aplicación abre una ventana a todo el conocimiento lingüístico de Fundéu, en cualquier momento y en cualquier lugar», de modo que «el periodista o escritor autónomo tendrá en su mano los mismos medios para resolver sus dudas lingüísticas que tiene el mejor de los medios de comunicación».

Además, explica, la aplicación permite al usuario recibir cada día un pequeño mensaje que le alerte de que se ha emitido alguna nueva recomendación lingüística relacionada con las áreas que le interesen.

Esta primera aplicación móvil de la Fundéu BBVA abrirá paso a otras, anuncia Joaquín Muller.

«Desarrollaremos otras muchas con las que pretendemos llegar al periodismo especializado: finanzas, moda, deporte… De esta manera, por los distintos temas que queremos abordar y por la presencia de nuestros servicios en los dispositivos móviles lograremos estar más cerca de todos aquellos profesionales que están interesados en la corrección y la excelencia lingüística», concluye.

JOAQUÍN MÜLLER

El lenguaje debe ser un vehículo para comunicar la verdad: Director de Fundéu













Joaquín Müller-Thyssen Bergareche en su oficina de Madrid / Fundéu
http://eticasegura.fnpi.org/2014/03/19/joaquin-muller-thyssen-bergareche-director-fundeu-entrevista/


La preocupación por resolver rápidamente las dudas idiomáticas de los periodistas de su redacción, llevó a la agencia española EFE a crear en la década de 1980 el Departamento del Español Urgente. Con el paso de los años, la labor de este departamento se ha ido expandiendo, hasta convertirse en una fundación dedicada trabajar por el buen uso del lenguaje en los medios de comunicación de toda Iberoamérica.

Actualmente, la Fundación del Español Urgente (Fundéu) responde a centenares de preguntas anualmente, provenientes de periodistas de todos los países de habla hispana, y su página web www.Fundeu.es recibe miles de consultas a diario.

Su actual director es Joaquín Müller-Thyssen Bergareche, periodista encargado de coordinar a un equipo de profesionales y a una red mundial de colaboradores, que nutren constantemente a la fundación con respuestas oportunas sobre el dinámico uso que los periodistas le dan al español.

En entrevista telefónica concedida a Hernán Restrepo, gestor de contenidos de la Red Ética Segura de la FNPI, Joaquín comparte su punto de vista sobre la relación existente entre la credibilidad de un periodista y el buen uso que éste le dé al lenguaje. Además, ofrece detalles sobre la historia y la forma en que funciona actualmente la Fundéu.

“En el periodismo el lenguaje debe ser preciso para que no genere confusión, de tal forma que esté al servicio de una verdad no interesada. Es un asunto de honestidad. Una de las cuestiones esenciales para cualquier periodista debe ser el conocer perfectamente el lenguaje que utiliza”, dice Müller-Thyssen Bergareche en la entrevista que puede escuchar a continuación.



Hernán Restrepo (HR): Comencemos hablando un poco sobre la historia de la Fundéu y los objetivos que se han trazado como organización

Joaquín Müller-Thyssen Bergareche (JM): La Fundación es fruto de una iniciativa de la Agencia EFE que en el año 2005 creyó en la necesidad de convertir un departamento interno que tenía en una institución que estuviera al servicio de todos los periodistas que desarrollan su trabajo en español.

Cuando llegó el periodista Alex Grijelmo a la presidencia de EFE, conocía muy bien la existencia del DEU (Departamento del Español Urgente), quiso darle un nuevo impulso convirtiéndolo en fundación gracias al apoyo que recibió del banco BBVA y la propia agencia, con la idea de darle un despliegue más internacional, tener presencia en América y ocuparse no solo de los periodistas españoles, sino de todos aquellos que tienen el español como instrumento de trabajo.

HR: ¿Cómo funciona la Fundéu? ¿cuántas personas trabajan ahí y qué funciones desempeñan?

joaquinmuller2-280JM: La Fundéu tiene un equipo nuclear de 10 personas. Hay lexicógrafos, traductores, periodistas, filólogos y correctores. Ellos trabajan diariamente para dar un servicio de cerca de 12 horas y 365 días al año. Luego además dispone de una red de antenas observadoras, que son personas que van alertándonos sobre los problemas que detectan en los medios de comunicación de sus respectivos países.

Hemos ido creando apoyos informáticos que nos permiten detectar diariamente las palabras más repetidas en los medios de comunicación hispanohablantes, esto nos ayuda a anticiparnos a las dudas pueden surgir o a definir qué reglas conviene recordar dependiendo de la coyuntura.

En los últimos años las redes sociales nos han servido no solo como vías de difusión de nuestro trabajo, sino también como fuentes de información y laboratorios donde medimos la aceptación de nuestras propuestas.

Hay un Consejo Asesor formado por académicos, periodistas y economistas que nos ayudan a resolver dudas, independientemente de las reuniones que tenemos quincenalmente.

El equipo nuclear analiza todas esas fuentes de información, vamos viendo los problemas que existen. Tenemos la suerte de trabajar en el mismo espacio donde está la central de la Agencia EFE. Ese contacto diario con periodistas nos permite estar alerta a los temas de actualidad sobre los que pueden presentarse posibles dudas, como lo hicimos recientemente con los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi.

Con todo esto, elaboramos como mínimo una recomendación lingüística al día que compartimos a través de redes sociales, nuestra página web y la amplísima lista de correos que tenemos a través de la cual llegamos a cientos de miles de profesionales alrededor del mundo. Además respondemos en vivo a las preguntas que nos llegan a través de Facebook y Twitter. Estamos trabajando en una aplicación para dispositivos móviles a través de la cual se podrá consultar cualquier duda que uno tenga y conocer todas nuestras recomendaciones.

HR: ¿Cuáles son los errores idiomáticos que se están cometiendo con mayor frecuencia o las dudas sobre las que más los consultan?

JM: Hay muchísimos problemas. Uno de los principales es que nos encontramos con la incorporación permanente de términos nuevos que hay que ir adaptando. Hay una influencia evidente en todo el origen anglosajón de varias palabras, como no puede ser de otra manera porque el inglés es la lengua franca, la lengua del poder y del prestigio, eso genera muchos problemas a la hora de traducir. El inglés es un idioma que tiene mucha facilidad para crear palabras. Cuando llegan a España, lo hacen de una forma muy mediata, rápida y fuerte. La gente las incorpora y luego cuesta aceptar la palabra equivalente en español.

Luego tenemos problemas propios de nuestro idioma. Mucha gente nos pregunta sobre el adecuado uso de las mayúsculas y las minúsculas. Un tema sobre el que existen demasiadas reglas, demasiadas excepciones a esas reglas y una gran dosis de subjetividad. Ha habido muchos problemas con las preposiciones últimamente, pero lo que más nos preocupa son los extranjerismos que se presentan abundantemente en la redacción de noticias sobre economía o tecnología. Yo no soy nada beligerante con los anglicismos, pero hay que aceptar solo los neologismos necesarios, pues hay términos que bien podemos utilizar en nuestra propia lengua sin ningún complejo. Hay también un alto grado de esnobismo a la hora de aceptar con demasiada alegría las palabras que vienen de afuera. Esa es una de nuestras grandes batallas.

HR: ¿Qué implicaciones éticas ven ustedes en el buen uso del lenguaje en el periodismo?

joaquin5-280JM: En torno al uso correcto del lenguaje siempre ha habido un debate. Sócrates y los sofistas ya debatían sobre si era un vehículo de la verdad o un instrumento para convencer. En el periodismo el lenguaje debe ser preciso para que no genere confusión, de tal forma que esté al servicio de una verdad no interesada. Es un asunto de honestidad. Una de las cuestiones esenciales para cualquier periodista debe ser el conocer perfectamente el lenguaje que utiliza, incluso para no dejarse engañar por el uso que del mismo lenguaje puedan hacer las fuentes a las que acuda.

Ser honesto significa tener un lenguaje honesto. El lenguaje es la vestimenta del pensamiento, por lo tanto hay una comunión sagrada entre ambos. Será limpio y honesto aquel que tenga la intención de serlo. Se hará un uso correcto del lenguaje cuando se responda a los principios que deben regir la acción de cualquier periodista. Es evidente que un uso correcto del lenguaje es elemental para esclarecer la verdad y aportar verdadera información al ciudadano.

HR: Hemos visto que en Fundéu tienen una preocupación especial por el buen uso del lenguaje en la prensa deportiva. ¿Por qué?

JM: Es cierto que existe por un lado una afortunada coincidencia de patrocinio, puesto que tanto la Fundéu como la Liga BBVA son patrocinadas por el mismo banco. Pero no es esa la razón primera de nuestra preocupación por el buen uso del lenguaje en el periodismo deportivo. Desde nuestro punto de vista, el periodismo deportivo merece especial atención porque es muy creativo, y tiene una enorme influencia en el habla de los ciudadanos.

También hay importantes batallas en cuanto a los extranjerismos en la prensa deportiva, en especial en la dedicada a los deportes a motor. Pero en general el periodismo deportivo ha funcionado con una libertad y proximidad al habla popular, que las demás ramas del periodismo no tienen, y también porque para narrar o describir un partido deben utilizar todo tipo de recursos y metáforas que no veremos en el periodismo político, las cuales reflejan una capacidad de creación brutal. Entonces nosotros estamos muy atentos a lo que ahí suceda, porque además se nota mucho cuando ocurren fallos, y esto puede influir en el lenguaje que usa la gente.

HR: ¿Ustedes desde Fundéu ven que internet le ha traído algún cambio a la forma en que los periodistas usamos el lenguaje?

JM: Internet es una nueva plataforma para los periodistas que impone nuevos códigos. Tomemos por ejemplo la forma en que ahora escribimos para ser referenciados por los buscadores. Esto nos obliga a adaptarnos a nuevas reglas. Internet es entonces un nuevo soporte que obliga al periodismo a adaptarse, como lo ha hecho a lo largo de los siglos. Pero lo esencial sigue siendo el lenguaje, y solo con un adecuado dominio del lenguaje será posible adaptarse a los nuevos medios. Uno solo podrá saltarse aquellas reglas del lenguaje que conozca bien.

HR: En la Red Ética de la FNPI hemos concluido que no hace falta una nueva ética para los nuevos medios. Pero vemos que ustedes han creado un Manual de Estilo para el periodismo de internet. ¿En qué consiste?

JM: Nosotros estamos plenamente de acuerdo con esa conclusión a la que han llegado en la FNPI. Evidentemente los principios del periodismo son los mismos, y se aplican tanto para internet, la radio, la prensa o internet. El rigor, la credibilidad, la corroboración de datos y de fuentes, la clara escritura y la dicción, son fundamentales para el desarrollo del periodismo con independencia del soporte. Ahora bien, los nuevos soportes obligan a nuevos recursos y adaptaciones, referentes a cómo presentar mejor las noticias en una pantalla, con todas las posibilidades que las tecnologías ahora ofrecen. De eso se trata el manual que hemos elaborado. Yo siempre digo que se está perdiendo la caligrafía, pero a cambio de esto, los jóvenes de hoy conocen mejor las cuestiones tipográficas y los tipos de letra que son mejores para leer en internet. Un poco de eso es lo que recoge nuestro manual.

HR: Finalmente, ¿han podido medir de alguna forma el impacto que el trabajo de la Fundéu ha tenido en el uso del lenguaje por parte de periodistas de toda Iberoamérica?

JM: Realmente esa es una asignatura pendiente. Ahora no hay un documento en el que nos podamos apoyar. Una de las ambiciones que tenemos es llegar a acuerdos con universidades de distintos países para potenciar trabajos de investigación que nos revelen qué tanto se está atendiendo a nuestro trabajo. Lo que sí sabemos es que cada día crece más el interés por Fundéu y que la gente acude a nosotros con mucho respeto. Esto denota que hay preocupación por el uso correcto de la lengua.

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Si esta entrevista fue de su interés, seguro encontrará útiles los enlaces al tuitdebate que realizamos sobre el buen uso del lenguaje en el periodismo, y las 14 respuestas de nuestro Consultorio Ético sobre la ortografía y su relación con la credibilidad.

Las palabras más raras aceptadas por la RAE








'Cameo' y 'dron' se unen a la la lista, en la que ya estaban 'almóndiga', 'asín', 'bluyín', 'canalillo', 'sicofanta', 'uebos'...

Redacción El Faro de Vigo - España

¿Sabías que están en la RAE?

Almóndiga: figura como vulgarismo, aunque entró en el Diccionario en 1726, y remite a albóndiga, que es la forma correcta.
Asín: también figura como vulgarismo de ´así´ por su amplio uso.
Bluyín: es la forma castellanizada para referirse a los ´blue jeans´, pantalones vaqueros o tejanos.
Canalillo: definida así: "Comienzo de la concavidad que separa los pechos de la mujer tal como se muestra desde el escote"
Gayumbos: está aceptada desde 2012 y remite a la entrada ´calzoncillos´
Haiga: a veces empleada incorrectamente en lugar de la forma verbal ´haya´, se define como "automóvil muy grande y ostentoso", tomando como referencia la marcha de coches estadounidense
Jonrón: es la castellanización sonora de ´home-run´: "En el béisbol, jugada en que el bateador golpea la pelota de tal manera que le permite hacer un circuito completo entre las bases y ganar una carrera"
Murciégalo: parece ser que era el término empleado para referirse a esa ave, aunque luego se uso ´murciélago´
Muslamen: "Muslos de una persona, especialmente los de mujer"
Okupar: este fenómeno social llevó a la RAE a aceptar incluir la "toma de una vivienda o un local deshabitados e instalarse en ellos sin el consentimiento de su propietario".
Sicofanta: impostor, calumniador.
Toballa: está en el Diccionario desde 1739 y remite a toalla
Uebos: arcaísmo que significa "necesidad" o "cosa necesaria".
Las palabras definen la realidad que vivimos, pero los hechos diarios también sirven para conformar el lenguaje que empleamos. Prueba de estas curiosas interacciones es el diccionario de la Real Academia de la Lengua, que recoge en la edición impresa que publica en octubre, trece años después de la última, numerosas entradas nuevas. Las últimas en hacerse un hueco son bótox, cameo, dron, pilates y precuela.

Los nuevos usos y costumbres sociales determinan la decisión del órgano rector de la lengua castellana de incluir estos términos en diccionario, siempre en constante movimiento para no descolgarse de la sociedad. También se han ganado su sitio hipervínculo, hacker, naturópata y serendipia.

Todas las palabras citadas pertenecen a la tanda de modificaciones realizadas en los últimos años, y que ya se podían consultar en la versión digital junto con otros términos que la Academia ha admitido por su fuerte implantación social: tuitear, bloguero, chat, friki, espanglish, SMS y tableta electrónica.

El idioma español ha sido siempre fecundo en expresiones curiosas por su exposición a las realidades sociales de ambos lados del Atlántico. Así, en el pasado, se unieron términos como béisbol, jipi, jogging, lifting, kétchup, lunch, pantis, reporte, spray, güisqui€ Mientras que de la esfera latinoamericana provienen palabras tan comunes como zoquete, colibrí, petate, papa, cacique, tomate, tabaco, macuto, tángana€

La Academia se toma su tiempo hasta comprobar que las palabras nuevas que van surgiendo están consolidadas. Por eso, todavía es pronto para saber si serán incluidas o no en futuras ediciones del Diccionario voces coloquiales tan simpáticas como pibón y choni, y otras como link, cronopio, clicar, teocentrismo, identitario, retroalimentar o vintage.

Fuente de polémica en torno a la obra de la Real Academia suelen ser, además, las palabras con connotaciones racistas o sexistas y que la RAE considera que no es conveniente eliminar por razones de su arraigo y porque su significado negativo no está asociado con su origen. Así, continuarán insertadas palabras como ´mariconada´ -"mala pasada, acción malintencionada o indigna contra alguien"-, ´gitanada´- adulación, chiste, caricias y engaños con que suele conseguirse lo que se desea- y ´judiada´, definida como una "acción mala, que tendenciosamente se consideraba propia de judíos" y que el secretario general de la RAE, Darío Villanueva, considera "más fina que cabronada o putada".

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE





convoy, convoyes, pero gay, gais

Recomendación urgente del día

El plural de convoy es convoyes, no convois ni convoys, pero el de gay es gais.

En español, los sustantivos y adjetivos que terminan en -y precedida de vocal forman tradicionalmente el plural añadiendo la sílaba -es por considerar esta -y como consonante, y así se han consolidado en la lengua los plurales leyes, bueyes y convoyes a partir de ley, buey y convoy, como señala el Diccionario panhispánico de dudas.

Sin embargo, en la prensa se encuentran ejemplos como «… choque entre dos convois del metro» o «Los convoys de ayuda llegan diariamente», en los que se usan formas alternativas, en lugar de la apropiada, convoyes.

Es probable que este error se deba a que hay un grupo reducido de sustantivos y adjetivos terminados en -y que se han tomado recientemente de otras lenguas cuyo plural se forma convirtiendo la -y en i y añadiendo una -s, sin alterar por ello el sonido de la palabra: la y del singular y la i del plural se pronuncian igual (gay-gais o jersey-jerséis).

Un tercer grupo de palabras de este tipo, también minoritario, pertenece a una etapa de transición entre las dos tendencias anteriores y admite los dos plurales; es el caso, por ejemplo, de guirigay o de estay, cuyos plurales son guirigáis/guirigayes y estáis/estayes, respectivamente.

Por otra parte, se recuerda que las palabras extranjeras que terminan en -y precedida de consonante, sustituyen la -y por -i para adaptarse al español (dandi, panti o ferri, a partir de las voces inglesas dandy, pantiy y ferry), y forman el plural añadiendo una -s: dandis, pantis, ferris.

El día en que todos nos entendamos mejor





Por Graciela Melgarejo | LA NACION
Twitter: @gramelgar | Mail: lineadirecta@lanacion.com.ar |



A veces, uno se pregunta si seguirá soplando el cierzo sobre los peligrosos acantilados de Cumbres borrascosas (Wuthering heights, la famosa novela de Emily Brontë). En realidad, quizá no fuera el cierzo, sino algún otro viento más impiadoso, pero para esta columna será el cierzo. Porque cierzo, con un simple cambio de letra en la página escrita, puede transformarse en ciervo. Ese animal tan bello -que indefectiblemente nos remite a la película Bambi y a su protagonista, el ciervo de cola blanca de Walt Disney-, por otro simple cambio puede transformarse en un siervo, ese esclavo de un señor que también puede ser la persona que adora a Dios.

En fin, trampas del lenguaje, que con sus embelecos nos hace trastabillar más de una vez. Es por esa "asociación por semejanza" de la que habla la psicología asociacionista, basada en una aparente similaridad, y que ha servido de base para tantas cosas, hasta concursos de televisión.

Aunque no parezca directamente relacionado, este tema estuvo presente también en el panel de periodistas reunidos para hablar sobre "Cómo comunicar efectivamente: periodismo de concientización", realizado el viernes pasado, en la primera jornada del III Congreso Internacional del Agua, en Villa Mercedes, San Luis. Uno de los participantes del público, un joven estudiante de geología, expuso sus problemas para hacerse entender por los estudiantes de Ciencias Sociales y explicarles por qué hay métodos mejores que otros para extraer minerales (obviamente, se refería al fracking, cuestión candente en las provincias mineras).

También asistente al debate, el ingeniero Víctor Pochat, asesor de las Naciones Unidas -y que después, ese mismo día, integró otro panel, éste sobre "Agua y planificación"-, comentó las propias dificultades en su profesión para que los que no son técnicos comprendan el discurso de los ingenieros: "Como nosotros estamos más acostumbrados a las líneas y las curvas, se nos da mal explicar con palabras".

Alguien del panel recordó entonces que en los años 80, el doctor Enrique Belocopitow, discípulo y compañero de trabajo del doctor Luis Federico Leloir, había creado una agencia de periodismo científico, para que los periodistas se especializaran en ese lenguaje y los científicos argentinos pudieran, por fin, dar a conocer sus investigaciones sin miedo a que sus palabras fueran involuntariamente tergiversadas por desconocimiento.

Compartir las mismas palabras, o semejantes, no nos lleva siempre a comprendernos mejor. En los 70, cuando Salvador Bucca era el titular de Lingüística en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, les enseñaba a sus alumnos que los términos técnicos eran unívocos, es decir, tenían un solo significado y, por ende, un contexto muy preciso. Pero hoy, tanto científicos como no científicos parecen tener más dudas que antes, y el lenguaje general y el técnico también reflejan esa situación.

En tanto esperamos ese momento luminoso en el que entenderse mejor no será una utopía, podemos compartir esta frase de la escritora polaca y premio Nobel de Literatura Wislava Szymborska: "Las cosas que no se saben son las que convierten la vida en algo fascinante"..
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