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sexta-feira, 7 de fevereiro de 2014

TRADUÇÕES DE ENGENHARIA









Ofereço traduções de projetos de engenharia e de projetos industriais


A tradução é definida pela Real Academia Espanhola como a ação de “expressar numa língua o que está escrito ou se tem expressado antes em outra”. Embora, dentro da tradução existe um grande número de campos temáticos, cada um dos quais conta com suas próprias regras e terminologia específicas, complicando a tarefa da tradução.
No caso de setores como a engenharia, isto se tem visto acompanhado duma rápida evolução na área, criando uma maior necessidade de comunicação interdisciplinar e de especialização.
As traduções técnicas e de engenharia destacam-se pelo uso dum vocabulário e terminologia especializados, assim como por contar com uma linguajem de especialidade concreta. Por estas razões, e pela necessidade de manter um glossário coerente entre as diferentes etapas dum projeto, se distinguem as traduções de engenharia; os nomes de peças, medidas, processos, etc. devem se manter coerentes entre os projetos passados, presentes e futuros, pelo que se requer dum grande esforço de colaboração entre as diferentes áreas técnicas à hora de redigir e traduzir a documentação.

Glossários – Crio um glossário de cada projeto e trabalho a partir dos glossários facilitados pelo cliente
Memorias de tradução – Posso criar uma memória de tradução de seu projeto de engenharia no formato indicado.
Revisão da tradução técnica por um segundo tradutor especializado


A linguajem técnica particular às traduções de engenharia e industriais conta com normas rígidas de redação e com um vocabulário específico e especializado; por eles, é importante que a tradução seja realizada por um tradutor profissional especializado. Em muitas ocasiões, os tradutores trabalhamos junto a expertos, em função do caso, para poder assegurar o conteúdo e a qualidade das traduções.
Possuo mais de 10 anos de experiência no campo da tradução; coloco a disposição de meus clientes o que há de melhor e mais moderno em softwares CAT e de revisão gramatical e de estilo, além de glossários de diversas especialidades, como petróleo, gás, soldas, etc.

• Solicite seu orçamento por e-mail: magnadobarra@gmail.com ou a meu telefone 55 (48) 3037 2451.



CIELOS DE DOMÉNIKOS THEOTOKÓPOULOS


En 2014 se cumplen los 400 años de la muerte de El Greco, uno de los pintores decisivos de la historia del arte; nuevas exposiciones descubren otros perfiles del artista






Tardío ‘San Martín y el mendigo’, obra pintada entre 1597 y 1600, es una muestra de su último período toledano.

La Razón Bolivia / Rubén Vargas - periodista


Se decía que era un místico o un loco. O que era un hombre religioso que vivía apartado del mundo. O que siendo un extranjero se integró de tal manera a la sociedad que lo acogió que su pintura llegó a ser un símbolo del alma española. Se decían muchas otras cosas. Pero recién 400 años después de su muerte, el artista al que llamaron o se hizo llamar El Greco parece emerger con un rostro más definido.

En 2014 se conmemoran los cuatro siglos de la muerte del pintor nacido con el nombre de Doménikos Theotokópoulos en 1541 en la isla blanca llamada Creta, que entonces formaba parte de la República de Venecia. Un pintor que bien podría ser griego, veneciano o español. O todo ello a la vez. Quizás en esa mezcla está su originalidad.

El Greco ya era un pintor cuando abandonó su isla natal a sus 26 años. Pasó diez años en Italia, primero en Venecia y después en Roma. Y en 1577 llegó a Toledo, España. Hay otra forma de señalar ese periplo. De joven era un pintor de íconos a la manera bizantina. En Italia se volvió renacentista. Y en España, cargando esos dos estilos, se hizo un manierista.

Y entonces pintó esos cuadros en los que los personajes se alargan indebidamente; en los que la figura central se rodea de otras que disputan la atención del observador; esos cuadros, sobre todo, en los que el cielo, sin importar lo que suceda en la Tierra, es el gran y el más dramático personaje. Esos cielos que solo El Greco pudo pintar.

2014 será su año en España. En el Museo de Santa Cruz de Toledo se montará El griego de Toledo, una gran exposición antológica que se abrirá en marzo. También allí, en septiembre, se inaugurará El Greco. Arte y oficio. Y en el museo de El Prado de Madrid, en junio, se instalará El Greco y la pintura moderna. En las tres perspectivas de estas exposiciones se delinea el nuevo perfil del artista.

Fernando Marías es un experto en la obra del pintor. Es autor del libro El Greco. Historia de un pintor extravagante y curador de la exposición El griego de Toledo. En su libro traza un perfil del pintor alejado de los tópicos.

“Hoy tenemos un perfil muy diferente —dice en una entrevista publicada en El País de Madrid— ¿Un artista apartado y dócil? ¡Si machaca a pleitos a sus clientes y es un impertinente con Felipe II!… Es lo contrario de un místico despegado de la realidad: interesadísimo por el dinero, buscando estrategias comerciales... Cualquiera que escribe sobre arte en esa época habla de pintura religiosa en cada párrafo, y en las 20.000 palabras de sus notas no hay una sola sobre religión”. Sobre la presunta españolidad de El Greco, Marías es contundente: “Hemos hecho un Greco español hasta las cachas, pero él juega a otra cosa. Firma sus cuadros en griego y se presenta como un pintor de Grecia que además está a la última porque se ha modernizado en Italia.

Se considera un hombre extravagante, distinto. Por eso su pintura tiene que ser distinta y tener un precio también distinto”.

A esas estrategias para desarrollar su trabajo estará referida, por lo menos en parte, la muestra El Greco. Arte y oficio. Ahí aparece otra faceta del artista. El Greco tenía en Toledo un taller que era casi una línea de producción. Una de sus especialidades era la pintura religiosa, pero quizás no por razones espirituales sino porque en Toledo en esa época había por lo menos 20 parroquias y 40 conventos. Es decir un gran mercado. Y para ese mercado producía pinturas que si resultaban aceptadas no tenía problemas en reproducirlas una y otra vez. Pero sobre todo producía retablos, lo que implicaba un trabajo colectivo de pintores, talladores, escultores, doradores y otros artistas y artesanos. El Greco controlaba incluso la iluminación de sus retablos. “Fue un gran instalador de experiencias multimedia”, dice Marías en otra entrevista en el periódico ABC. Su taller era, entonces, algo así como The Factory toledana. moderno. Es sabido que Picasso era un gran devoto de El Greco. Y que antes impresionó a Cézanne, Manet y Degas, que tenía en su colección dos obras suyas. Y después también impresionó a Pollock.

Javier Barón es el curador de la muestra El Greco y la pintura moderna. A él le preguntaron: ¿por qué les atrae tanto a los pintores modernos el trabajo de El Greco?

“En primer lugar —respondió en otra entrevista publicada en ABC— por su condición de pintor antiacadémico, anticlásico. Velázquez fue el mejor ejemplo para la pintura naturalista... Pero los movimientos rompedores, como el expresionismo alemán, se fijan en El Greco. En segundo lugar, la construcción espacial en las obras, que es más compartimentada y dio origen al cubismo. También, el color de sus obras, mucho más vivo, que interesó al expresionismo; la estilización de sus figuras, el mundo interior de sus cuadros, que retoma el surrealismo... En los años 30 fue Pollock quien se obsesionó con El Greco y lo copia. Le interesaba su figura marginal, fuera de lo establecido”.

Ese es El Greco que empieza a emerger, renovado, 400 años después de su muerte.

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EL ENCUENTRO IMPOSIBLE





¿Conocía el Bardo la obra del "manco de Lepanto", y viceversa? Sí y no.
por Ilan Stavans en El País - Uruguay

Persiste, en círculos intelectuales, el doble enigma de si Shakespeare leyó a Cervantes, y si Cervantes sabía de Shakespeare. La clave parece estar en una misteriosa obra de teatro llamada Cardenio.


Durante años existió la certeza que tanto el Bardo como "el manco de Lepanto" habían muerto no solo el mismo año, 1616, sino el mismo día, pero es un error. Inglaterra aún no adoptaba el calendario gregoriano, así que ambos fallecimientos ocurrieron en días distintos. William Shakespeare, por cierto, nació el mismo día que murió, pero 52 años después.

El Bardo escribió cerca de 40 obras. Además, colaboró con varios de sus contemporáneos en otra docena. Una de esas colaboraciones fue con el dramaturgo John Fletcher. La pieza llevaba por título Cardenna, y en otros lugares, The History of Cardenio. Fue representada por The King`s Men, la compañía de Shakespeare en Londres, en 1613, y está basada en el personaje Cardenio del Quijote.

Cardenio es un personaje que Don Quijote y Sancho Panza se encontraron en un bosque de Sierra Morena, en Andalucía. Cardenio les explica una historia de amor y desventura con la joven Lucinda. La historia y los personajes dejan una impresión profunda en el Quijote.

EL ARTE DE LA COLABORACIÓN.

Escribir en colaboración era típico de la época isabelina. Las obras de Shakespeare Edward III, Titus Andronicus, Henry VIII y The Two Noble Kinsmen son, de una u otra forma, colaboraciones, y acaso lo sea Macbeth y All's Well That Ends Well. De igual manera, basar una obra teatral en una novela pastoril, una narración amorosa y hasta en una obra teatral previa, era normal: hubo varios Hamlets antes del Hamlet de Shakespeare, al igual que Romeos y Julietas.

Aún más, el que un dramaturgo isabelino ubicara la trama de una obra en otro país era común. Abundan, por ejemplo, las referencias a Italia en el teatro de Shakespeare. Lo mismo ocurre con Cervantes. El "genio lego" pasó una temporada en Italia y, a su regreso, fue capturado por bucaneros en el Mediterráneo y estuvo prisionero en Argel poco más de cinco años (1575-1580). El Quijote está repleto de referencias a Italia; asimismo, incluye, en la Primera Parte, una novelita sobre el cautiverio argelino.

Además de Italia, Shakespeare sentía atracción por España, aunque nunca visitó el país. (De hecho, nunca salió de Inglaterra). Muchos de sus personajes tienen nombres españoles. Aunque España era visto como un país de segunda calidad en Inglaterra -basta recordar a la Armada española que, enfrentada a Inglaterra en 1588, fue todo menos invencible- el Bardo basó Love Labour's Lost en La Diana de Jorge de Montemayor, escritor de la corte de Juana, infanta de Castilla, hija del rey Carlos I. Parte de The Tempest, a su vez, se lleva a cabo en una isla caribeña vinculada, aunque indirectamente, al imperio español.

El interés en España por parte de los intelectuales londinenses se incrementó luego de la muerte de la Reina Isabel, mecenas de Shakespeare, en 1603. El año siguiente se firmó el Tratado de Londres, que puso fin a la confrontación bélica entre Inglaterra y España. Es factible que Cardenio haya sido un intento de festejar las nuevas relaciones diplomáticas. Esto no implica que España, ante los ojos de Inglaterra, de pronto haya crecido en estima.

Es posible que Fletcher haya leído la novela de Cervantes y que se la resumiera a Shakespeare. La primera traducción del Quijote fue al inglés. Antes incluso de que se publicara la Segunda Parte, en 1615, la versión traducida por Thomas Shelton de la Primera Parte circulaba ya en Londres. Esa traducción se hizo en 1607, aunque no se publicó hasta 1612, tiempo suficiente para que Fletcher y Shakespeare adaptaran el episodio de la Sierra Morena. El título completo en inglés es The History of the Valorous and Wittie Knight-Errant Don-Quixote of the Mancha. En la dedicatoria, Shelton, improbablemente, dice haber hecho la versión en un período de cuarenta días, importunado por un amigo que quería entender el original.

Puesto que el manuscrito de Cardenio está perdido y no sabemos qué tan equilibrada fue la colaboración entre Shakespeare y Fletcher, abundan las conjeturas teóricas. Algunas de ellas van más allá de la mera conjetura. Dos, en particular, son digas de atención.

La primera se remonta a 1727, cuando Lewis Theobald, un autor británico mediocre, aseguró haber adquirido tres manuscritos de una obra perdida de Shakespeare basada en el episodio de Cardenio. Theobald destruyó -al menos escondió- los manuscritos, pero publicó una adaptación que llamó Double Falsehood: or, The Distressed Lovers. Theobald era contemporáneo de Alexander Pope y lo había criticado por lo que a su gusto -no falto de razón- era descuidada su edición del canon de Shakespeare. En venganza, Pope se inspiró en Theobald para el personaje del idiota Dulness en The Dunciad (1728, 1742, 1743).

La segunda conjetura corresponde a 1990, cuando el calígrafo norteamericano Charles Hamilton, luego de leer el manuscrito de otra obra isabelina, The Second Maiden's Tragedy (1611), atribuida a un contemporáneo y asiduo colaborador de Shakespeare, Thomas Middleton (quien pudo haber metido mano en Measure for Measure y que también está basada en el episodio de Cardenio), juró que era la perdida pieza teatral Cardenio.

CARDENIO HOY.
No hace mucho la Royal Shakespeare Company, para conmemorar el 50 aniversario del Swann Theater en Stratford-upon-Avon, el sitio de nacimiento del Bardo, montó una versión modernizada (por Gregory Doran) de la obra Cardenio. Estaba basada en la versión de Theobald, en el Quijote y en aproximaciones académicas al enigma de esta posible unión entre el Bardo y "el manco". La reacción crítica fue complaciente, mas no extática.

A estas alturas, ciertos especialistas en Shakespeare han aceptado incluir Cardenio en las ediciones estándar de las obras completas. Pero se discute mucho la cordura de esta decisión. Las piezas en colaboraciones a veces tienen un par de frases, un párrafo atribuido a él, o solo una escena. Adjudicárselas al Bardo es aventurado.

De cualquier forma, ni Theobald, ni Hamilton, ni Doran son fieles al Quijote: cambian el meollo de la trama y hasta los nombres de los personajes. Tales infidelidades eran comunes en el medio londinense y también en el madrileño del renacimiento. Con frecuencia se habla de plagio. Sin duda Shakespeare y Fletcher copiaron de Cervantes, pero esa era una práctica acostumbrada. Nuestra concepción del plagio está basada en la idea capitalista de la propiedad privada: no solo los bienes materiales sino también los intelectuales pertenecen al autor, que es la fuente original. Original y autenticidad van juntos: el autor crea de la nada y da a luz algo único. Pero entonces no era así.

Volvamos al doble enigma inicial. La respuesta es sí y no, porque el Bardo colaboró en una obra basada en un fragmento del Quijote, y porque no hay prueba alguna de que haya leído la novela entera. En cuanto al conocimiento que tenía el "manco" del Bardo, nada sugiere que haya existido.

Pero de haber sabido uno del otro, ¿habrían alterado sus temas, su forma de escribir, su gravitas? Es dudoso porque ambos murieron -casi al mismo tiempo- sin saber que eran Shakespeare y Cervantes, símbolos alrededor de los cuales sus países montarían el entarimado de su identidad nacional.

CHISPITAS DEL LENGUAJE






Por Enrique R. Soriano Valencia
http://www.periodicocorreo.com.mx/opinion/142766-chispitas-de-lenguaje-del-06-de-febrero-de-2014.html

Ortografía de prefijos


Los prefijos son combinaciones de letras que se añaden al inicio de un vocablo para modificar su sentido. En la nueva Ortografía de la lengua española publicada en 2010 por las academias de la Lengua, OLE-2010, se establecen nuevas normas para su escritura. Una parte debido a que en anteriores normas no se contemplaban algunos casos –como la prefijación con números o con nombres propios–; otra, debido a que de todos los prefijos, solo uno se escribía separado del vocablo al que afecta y ello hacía suponer que otros podían estar en la misma condición.
El único prefijo que se admitía separado de la palabra era ‘ex‒’, siempre que tuviera el significado de ‘ya no lo es’: ex marido, ex presidente. El otro prefijo ‘ex‒’ tiene el sentido de ‘fuera de’ y jamás debía separarse de la raíz: excomunión, excarcelar. Por ello, contienen error los letreros de carretera que enuncian «Baje la velocidad, zona sub-urbana» o documentos públicos donde se enuncia ‘sub-Procuraduría’ o ‘sub*jefe’. Cualquier prefijo debe ir junto a la palabra que afecta, pero jamás unido por guion o asterisco.
Ahora, las normas de la OLE 2010 abundan en otros aspectos y modifican la prefijación tradicional.
Por principio, ningún prefijo debe ir separado de la palabra a la que afecta, con las excepciones más adelante señaladas. Por tanto, deja de escribirse ex marido, para enunciarse exmarido; ex presidente, cambia a expresidente. Con ello, se da congruencia y trato idéntico a cualquier otro prefijo (nunca se escribió *in creíble o *im-posible).
La norma de 2010 ahora contemplan otras necesidades de prefijado que no estaban consideradas en obras académicas anteriores. Cuando sean varios prefijos los que afectan a una sola palabra, deberán escribirse unidos y de corrido a esa voz: «Está supersuperbuena la sopa» o «Está superultrarrequetesabrosa».
Ahora, si lo que afecta es un concepto formado por varias palabras, entonces cualquier prefijo debe ir separado: «El vice primer ministro de…» o «Yo soy pro derechos humanos». Lo mismo sucede si aplicamos varios prefijos a esos mismos conceptos integrados por diferentes vocablos: «El ex vice primer ministro de…»; incluso si se duplica para imprimir énfasis: «Soy anti anti pena de muerte».
La norma de 2010 incorpora el uso del guion cuando la palabra que afecta el prefijo es un número: «La selección mexicana sub-20 ganó el campeonato…», «Estamos escuchando Los Super-40 de Radio…». Lo mismo sucede cuando la siguiente palabra debe iniciar con mayúscula: «También hubo muchos alemanes anti-Hitler durante la Segunda Guerra Mundial», «Los blancos pro-Mandela jugaron un papel importante en la caída del apartheid». Y de idéntica forma se aplica con siglas: «La fundación pro-UNAM ha convocado a exalumnos a…»
Las otras normas se mantienen por los prefijos. Por ejemplo, la acentuación gráfica no sufre variación: la palabra ‘uso’ no lleva tilde (o acento gráfico); pero si se enuncia con prefijo sobre- (sobreúso) debe presentarlo para disolver el diptongo. Lo mismo sucede si por el prefijo obliga a duplicar una consonante: robo con el prefijo anti-, se enuncia ‘antirrobo’.

sorianovalencia@hotmail.com

MAYÚSCULAS








Reglas para el uso de las letras mayúsculas
http://www.elcastellano.org/mayusc.html

Se escriben con letra inicial mayúscula:


La primera palabra de cada escrito, y la que vaya después de punto.

La primera después de los dos puntos que en las cartas siguen a "Queridos padres", "Muy Sr. mío",etc. y que en las certificaciones, decretos, etc., siguen a "certifico", "declaro", "ordeno", etcétera.

La primera también después de los dos puntos, cuando se van a citar literalmente las palabras de alguien; ej.: Dijo el presidente: Ya he enviado el proyecto al Parlamento.

Todo nombre propio: Dios, Júpiter, José, González, Rocinante, Venezuela, Andes, Atlántico, Amazonas.

Los atributos divinos, como Creador y Redentor; los títulos de nobleza y dignidad, como Sumo Pontífice, Su Majestad y los sobrenombres célebres, como Pipino el Breve, Alejandro Magno, los Reyes Católicos, etc. Papa, Rey, Duque, etc., se escriben con mayúscula cuando por referencia a cierto papa, a cierto rey o a cierto duque, etc., equivalen al nombre propio del mismo.

Los tratamientos, especialmente si están en abreviatura, como Excmo. Sr (Excelentísimo Señor), V.E. (Vuestra Excelencia). La palabra usted solo se escribe con mayúscula cuando va en abreviatura.
Ciertos nombres colectivos en casos como éstos: El Clero y la Nobleza se opusieron.

Los sustantivos y adjetivos que formen parte del nombre de una institución, como Real Academia Española, Facultad de Medicina, Museo Nacional de Bellas Artes.

Los sustantivos, adjetivos y verbos, que entran en el título de una obra, si éste no es muy largo, como La Vida Es Sueño, Rimas y

Leyendas o Cantos de Vida y Esperanza.

Las palabras que expresan poder público, dignidad o cargo importante, empleadas en escritos o documentos oficiales; por ej.: Estado, Trono, Junta, Tribunal, Parlamento.

En las letras dobles, ch y ll, sólo se escribe con mayúscula la primera de las dos letras sencillas de que se componen. Se escribe Chile y no CHile, Llambías y no LLambías.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE




los Goya: mayúsculas y minúsculas

Recomendación urgente del día

Con motivo de la gala de los Premios Goya, se recuerda en qué casos esta denominación se escribe con mayúsculas y en cuáles con minúsculas, de acuerdo con la Ortografía de la lengua española.


1. Cuando hace referencia al nombre propio del premio anual concedido a los profesionales del cine por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España se escribe con mayúscula inicial tanto Premios como Goya: «El ministro no irá a los Goya» o «Este domingo son los Premios Goya».

2. En el resto de los casos, la palabra premio se escribirá en minúscula: «La película recibió tres premios Goya», «No ha ganado ningún premio Goya».

3. La denominación de cada una de las categorías se escribe con iniciales minúsculas, excepto la palabra Goya: «Estos cineastas son los que lucharán por el Goya al mejor director».

4. Cuando el nombre del premio designa al objeto con el que se materializa, es decir, la estatuilla, lo adecuado es escribirlo con minúscula, pues pasa a funcionar como nombre común: «El actor posó con el goya».

5. Si designa a la persona que lo ha recibido, se escribe con minúsculas: «El goya al mejor actor afirmó…».

En estos dos últimos casos, lo recomendable es hacer el plural siguiendo las reglas del español: goyas («Posó con sus dos goyas»). Sin embargo, Goya, con inicial mayúscula, es invariable en plural: los Goya.
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