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quinta-feira, 7 de novembro de 2013

LA IMPORTANCIA DE LA CORRECCIÓN EN TRADUCCIÓN




La importancia de la corrección al producir un texto
por Amira Plascencia Vela

La corrección es un proceso que no siempre le queda claro al cliente cuando ofrecemos nuestros servicios, por lo que aquí se describirá una manera de explicarlo.

Al transmitir un mensaje, el traductor tiene muchas tareas, a saber: leer, seleccionar palabras, construir frases, tomar decisiones en cuanto a léxico, gramática, sintaxis, etc., adaptar los mensajes de acuerdo con un contexto cultural, redactar y, por supuesto, corregir.

La corrección, aplicada a los textos propios y a los de otros colegas es fundamental, ya que con ella redondeamos un texto y, sobre todo, como especialistas, nos otorgamos un espacio para reformular nuestras ideas, nuestras decisiones.

Ahora bien, la corrección se da a diferentes niveles, y las agencias y equipos de traductores y correctores tienen sus propias formas de abordar esta labor una vez que se considera finalizado el proceso de traducción. No obstante los clientes, sobre todo los nuevos, no siempre saben lo que está detrás de la producción de un texto y se desconciertan cuando se les presenta un presupuesto para «solo pasar un mensaje de una lengua a otra». Precisamente de eso es de lo que se hablará en este artículo, de los diferentes niveles de corrección y su impacto en nuestro trabajo diario.

En mis años de profesión, he podido observar que se considera al trabajo de corrección «el patito feo» dentro del proceso de producción textual, ya que no solamente se requiere revisar el texto de principio a fin y dar los toques finales para pulirlo, sino también indagar en las mentes del productor y receptor de dicho texto (preguntarse, por ejemplo: ¿por qué se escribió esto aquí?, ¿qué se interpreta acá?, ¿cómo podemos decir esto de otra forma?). Por lo tanto, traducir y corregir son procesos distintos que, a su vez, necesitan abordarse de maneras diferentes al momento de vender nuestros servicios. Hay que agregar que un traductor puede ser un buen corrector, y viceversa; pero normalmente se necesita de un equipo mínimo de dos personas para traducir y corregir.

Habiendo dicho esto, hay que pensar que, generalmente, al cliente le interesa el texto final, y no es su labor preguntar qué se requiere para que un mensaje se entienda en otra lengua (a menos que se trate de una editorial, una empresa de comunicación especializada o una agencia de traducción con procesos ya específicos). Nos toca a nosotros, los profesionales, explicarle al cliente lo que pasa cuando recibimos un texto, y preguntarle qué desea que suceda con el mensaje que se ha de transmitir. Para hacerlo de forma más sencilla, se puede crear una hoja de servicios donde se incluyan los distintos procesos por los que pasa un texto (puede variar, dependiendo de la capacidad de la agencia o del equipo de traductores/correctores en cuestión):

a) Traducción y corrección básica: errores «de dedo», gramática, sintaxis, etc. Es decir,
revisión y corrección de los elementos básicos que hagan del texto algo legible y
comprensible.

b) Traducción, corrección básica y de estilo (primera fase): se incluye lo anterior, pero también
una adaptación de la forma del texto. Aquí podemos pensar, por ejemplo, en la extensión
textual en cuanto al espacio que se va ocupar: ¿se necesita economizar y usar
menos palabras para expresar el sentido del original? También podría pensarse en
una adaptación del original para un tipo de público en específico: ¿a quién va dirigido el
texto?, ¿cuál es el nivel de lectura de este tipo de público?

c) Traducción, corrección básica y de estilo (primera y segunda fases): la segunda fase de
corrección de estilo es muy común cuando se trata de mensajes publicitarios (slogans) o de
frases u oraciones que requieran de fuertes cambios idiomáticos para que tengan sentido
dentro de una comunidad específica. En inglés, a esta fase se le llama transcreation, y como
la misma palabra lo apunta, se requiere volver a crear el mensaje original. En sí, es más
que una corrección de estilo pero, para visualizarlo de manera más sencilla, se puede incluir
como una etapa más de la estilística.

d) Traducción, corrección básica y de estilo (primera y segunda fases), revisión de prueba
impresa (en caso de manuales o libros, equivaldría a la prueba de galeras): en la prueba
impresa ya no deberían incluirse cambios. No obstante, sí hay que confirmar que el trabajo
realizado con anterioridad se vea reflejado en esta prueba. Asimismo hay que asegurarse
de que no haya cambios de último minuto no autorizados por el cliente o por el coordinador
del proyecto.

e) Ronda de preguntas y respuestas con el cliente: esta fase es opcional y se puede
implementar en cualquiera de las opciones anteriores. De igual manera, puede ofrecerse sin
costo alguno como una atención hacia el cliente.

La hoja de servicios sirve para aclarar y facilitar las decisiones del cliente y, naturalmente, en ella también deben incluirse los precios de cada servicio, lo cual varía según la región en la cual se trabaje. Sin embargo, hay que pensar que la corrección que va más allá de lo básico puede costar entre un 50% a un 70% de lo que se le paga al traductor original, y a la revisión de la prueba impresa hay que asignarle, aproximadamente, un 10% o 12% del precio total del trabajo. Para calcular los costos y tener un margen de ganancia, hay que pensar bien en los siguientes factores: la distribución porcentual; la existencia previa de memorias de traducción (en caso de clientes ya existentes); el tipo de servicio que se está ofreciendo; el número de personas que participarán en el proyecto (y, también, cuál será su papel dentro del equipo de producción); y, claro está, la fecha final de entrega. Esta es la regla básica de todo equipo de producción textual: No deberíamos aceptar un trabajo si no contamos con los elementos necesarios para realizarlo bien y entregarlo a tiempo.

Como se puede observar, la corrección tiene varios matices, y todos ellos son de importancia, por lo que debemos considerarlos seriamente cuando establezcamos nuestra cartera de servicios.

Biografía:
Amira Plascencia Vela tiene un doctorado en Letras y Lengua Española. Es profesora de Español como Lengua Extranjera y también se dedica a la traducción, corrección y edición de textos en las áreas de humanidades, ciencias sociales y mercadotecnia.

ESPAÑOL EN INTERNET





Un plan de formación busca promover los contenidos en español en internet
AGENCIA EFE

Google y el Centro Knight de Periodismo Digital de la Universidad de Austin (Texas, EE. UU.) lanzaron una iniciativa para reducir la escasez de contenidos en español en la web, que suponen tan solo el 5 % del total pese a ser la segunda lengua con más hablantes nativos.

Se trata de un curso en línea abierto y gratuito para periodistas, profesores y estudiantes de periodismo que comenzará el 18 de noviembre y concluirá el 15 de diciembre, según se anunció en México durante la inauguración de una reunión organizada por Google con periodistas de América Latina.

El español es la lengua materna con un mayor número de hablantes después del chino mandarín, con 420 millones de hablantes, y la tercera lengua más utilizada con más usuarios de Internet (182 millones, el 8 % del total), según internetworldstats.

El uso del español en la red ha experimentado un crecimiento del 807,4 % entre los años 2000 y 2011, de acuerdo con el Instituto Cervantes, y la demanda de documentos en español es la cuarta en importancia entre las lenguas del mundo

Sin embargo, solo el 5 % de los contenidos de la web está en español, el mismo porcentaje que el alemán, que tiene cuatro veces menos hablantes nativos que el español.

De las 285 lenguas en las que actualmente se divulgan contenidos en Wikipedia, el español ocupa la séptima posición por número de artículos escritos, por detrás del alemán, el francés, el italiano, el ruso e incluso el holandés, una lengua minoritaria y con una proyección internacional casi nula comparada con el español.

El programa de Google y el Centro Knight se denomina «Desarrollando Emprendimientos Periodísticos para la Web: Cómo ser un Periodista Emprendedor» y tiene como objetivo «latinizar» la web.

Las inscripciones deben hacerse en el sitio http://open.journalismcourses.org.

El curso está diseñado para proveer habilidades prácticas para crear modelos de negocio en plataformas digitales, atraer audiencias y desarrollar esquemas que permitan hacer rentables los emprendimientos periodísticos en la web.

Google y el Centro Knight de Periodismo entregarán becas a los mejores proyectos presentados en el marco del curso para que sus autores puedan asistir al Simposio Internacional de Periodismo Digital y al Coloquio Iberoamericano en Periodismo Digital, que se llevarán a cabo en Austin en abril del 2014.

«Es imperativo capacitar y crear modelos de incentivo para alentar la producción de contenido digital (en español) para el desarrollo cultural, económico y social de Hispanoamérica», sostuvo la jefa de Comunicaciones para Google en la región, Ana Paula Blanco.

«Queremos una web cada vez más relevante para los hispanoparlantes y por eso creamos y apoyamos iniciativas como ésta» agregó.

Por su parte, el fundador y director del Centro Knight, Rosental Calmon Alves, señaló en un comunicado que su objetivo es que los participantes del curso «se animen a lanzar sus proyectos en la Web, contribuyendo a aumentar la oferta de contenido en español disponible en línea».

El Centro Knight fue creado en el 2002 y desde que en el 2003 puso en marcha su programa pionero de enseñanza en Internet, ha capacitado a más de 7 000 periodistas de todos los países hispanohablantes, en más de 100 cursos en línea de corta duración para pequeños grupos.

En el 2012, el Centro lanzó el primero curso masivo (MOOC) del mundo sobre periodismo. Desde entonces, los MOOCs del Centro Knight ya llegaron a más de 20.000 personas en todo el mundo.

Blanco considera que el potencial del español no se aprovecha en la web, porque los contenidos en castellano son escasos, y los hispanohablantes consumen más contenidos extranjeros que propios.

«Esta situación es crítica, porque no se trata sólo de la escasez de traducciones, sino de la pérdida de la cultura local», señala.

DEL IDIOMA:




Existe lo que se usa

07/11/2013 | MARÍA LUISA GARCÍA MORENO (REVISTA PIONERO, CUBA, OCTUBRE DEL 2013)
Constituye un error creer que porque una palabra no está en el diccionario no existe. Por el contrario, para que se incorpore al diccionario, debe primero existir en el uso.

En cierta ocasión, iba a editar un tabloide de Universidad para Todos y noté que se reiteraba el uso de desertización. Conversé con el autor y le pregunté el porqué; me respondió que así aparecía en el Diccionario de la Real Academia Española. Por suerte, pude convencerlo y determinamos emplear la palabra que correspondía a la variante cubana: desertificación. Poco después el término fue incorporado al diccionario académico.

Otro escritor me insistió en usar liderar —todos en Cuba decimos liderear—. Investigué y ¡cuál no sería mi sorpresa al descubrir que en el Léxico Mayor de Cuba, de la autoría de Esteban Rodríguez Herrera y publicado en 1959, aparecía liderear. Este texto está considerado el más completo estudio publicado del uso del español en Cuba.

En otra ocasión, una amiga indagó acerca de hipoturismo. No aparece en los diccionarios; pero está bien formada, al estilo de hipocampo, hipódromo… y refleja una nueva realidad en esta época en que el turismo se diversifica. ¿Por qué no usarla?

De igual modo, alguien quiso saber si es correcto o no el uso de tutorear, de empleo frecuente en nuestros medios estudiantiles y universitarios. Si bien en los diccionarios académicos aparece tutorar, en el Breve diccionario de la lengua española, del Instituto de Literatura y Lingüística, aparece tutorear como ‘asesorar un profesor o investigador a un alumno universitario en su trabajo de diploma’ y también, ‘asesorar en una tesis, un profesor o investigador con una categoría científica o docente superior, a un profesor o investigador de menor categoría’. Aparece también en el Diccionario básico del escolar, de Eloína Miyares, publicado por el Centro de Lingüística Aplicada de Santiago de Cuba, que lo considera cubanismo. Algún día estará en los diccionarios académicos.

Por último, alguien afirmó que envalentonado no existe. Pues ¡claro que sí existe! Es participio, formado por en- + valent(on) + -ado y, según el DRAE, envalentonar significa ‘infundir valentía o arrogancia’ y pronominalizado, ‘cobrar valentía o echárselas de valiente’. No debe olvidarse que ni formas verbales conjugadas, ni participios, ni gerundios aparecen en los diccionarios.

Primero la palabra nueva se generaliza en el uso, después se incorpora a diccionarios regionales o especializados y, por último, pasa a los lexicones académicos. En materia de idioma, todo lo que está consagrado por el uso existe.

LA LENGUA VIVA






Juegos de palabras y trabucazos
Amando de Miguel


Habrá que recobrar el capítulo de las barbaridades con el uso habitual de las palabras. Lo hemos llamado aquí trabucazos, algo más que trabucamientos. A veces pueden ser simplemente bromas o juegos de palabras. Es ya un clásico el género de recopilar los errores de los exámenes. Yo tengo archivados algunos. Por ejemplo, en un examen sobre Población Española (una de las asignaturas que impartía en Sociología) media docena de alumnos escribieron: "La gripe española del siglo XVIII, al final de la I Guerra Mundial…". Me había referido yo repetidamente en clase a la "gripe del 18", en efecto al final de la I Guerra Mundial. Pero alguien interpretó en los apuntes que se refería al siglo XVIII, no a 1918, y así los fotocopió y los repartió a algunos compañeros. Ninguno cayó en la incongruencia de fechas.

Ahora me llega el testimonio de Gregorio Salvador, citado por Jesús Laínz. En un examen de Ciencias un alumno se refirió a que "la evolución de las especies había sido un proceso muy lento, solo interrumpido por el régimen de Franco". Lo que le faltaba a don Francisco.

Luis Cáceres comenta la expresión constitucional "la ley regulará un procedimiento de habeas corpus para producir la inmediata puesta a disposición judicial de toda persona detenida ilegalmente". Don Luis opina que está bien redactada, puesto que puede haber muchas causas para que esa detención sea ilegal. Entiendo que es discutible. Mi opinión es que el habeas corpus debe aplicarse a todos los detenidos, también a los que lo han sido de forma legal. Pero se admiten opiniones. El trabucazo está en que algunos detenidos solicitan que se les aplique el "corpus christi". A los juristas les gustan mucho los latinajos, y así pasa lo que pasa.

Ignacio Despujol se sintió abrumado ante la expresión de una señora en televisión de que había recibido un "trato vejestorio" (por vejatorio, hay que suponer). Hay que comprender que, ante las cámaras, muchas personas se ponen nerviosas. El trabucazo consiste en deslizarse por la palabra de sonido afín. Recordemos lo de "estar en el candelabro" de una famosa para vindicar que estaba "en el candelero".

Antonio Miguel Carmona, en una tertulia de La Sexta, se quedó tan pancho al citar la famosa frase de Fray Tomás de Torquemada "luz de Trento y martirio de herejes". Lucas Mendoza recogió el trabucazo para recordar que la famosa frase es de Marcelino Menéndez y Pelayo y se refiere a "martillo de herejes". No entiendo por qué el director del programa no corrigió a don Antonio Miguel. El cual suele citar muchas estadísticas falsas y se queda tan fresco. Es una técnica dialéctica que no falla. Una estadística siempre parece verdadera.

Maribel Fernández no para. Vamos a tener que darle un premio de aplicación. Me envía un refranero español puesto al día. Transcribo solo algunos ejemplos. "Aunque la Merkel se vista de seda, Merkel se queda". "A la cama no te irás sin deber un poquito más". “Todos los caminos llevan a la cola del INEM”. “Al pasar la bankia, me dijo el bankiero: me sobran ladrillos, dame dinero”. “El que avisa no es Rajoy”. “Ojos que no ven, Urdangarín que se lo lleva”. “Vota gaviotas y te sacarán los ojos”. Hay más igual de hilarantes. Podríamos abrir otro concurso de refranes puestos al día.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE




emprendimiento, no emprendurismo ni emprendedurismo

Recomendación urgente del día

La palabra emprendimiento, mejor que emprendurismo y emprendedurismo, es la apropiada para aludir al espíritu emprendedor o el ímpetu por iniciar algo, en sentido empresarial.

En los medios es habitual encontrar frases como «Los programas se centran en el emprendedurismo, la educación financiera y la inserción laboral» o «La innovación, la productividad y el emprendurismo deben ser objetivos prioritarios de la política económica».

Emprendurismo y emprendedurismo son malas traducciones de la palabra inglesa entrepreneurship, por lo que se recomienda emplear emprendimiento, que ya figura en el avance de la vigésima tercera edición del Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, con los significados de ‘acción y efecto de emprender (acometer una obra)’ y ‘cualidad de emprendedor’.

En los ejemplos anteriores, pues, habría sido preferible escribir «Los programas se centran en el emprendimiento, la educación financiera y la inserción laboral» o «La innovación, la productividad y el emprendimiento deben ser objetivos prioritarios de la política económica».
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