Google+ Badge

Google+ Followers

Se você procura um serviço de tradução português-espanhol profissional e de máxima qualidade, podemos ajudar-lhe...

quinta-feira, 26 de setembro de 2013

LA LENGUA VIVA





Ironía y política
Amando de Miguel en Libertad Digital



La política puede reducirse a un constante juego de palabras y de sentidos cambiados. Por eso es tan consonante con la ironía. La eironeía griega es tanto como fingimiento, disimulo, y así ha llegado hasta nosotros.

José Luis Martín Tordesillas señala la paradoja de que los partidos de la izquierda en toda España propicien más privilegios para Cataluña. ¿Dónde, entonces, queda la igualdad? Muy bien visto. Entiendo que si la izquierda pierde la divisa de la igualdad, poca cosa queda. No se explica que los socialistas propugnen un Estado federal para España. La razón es que ese sistema implica teóricamente igualdad entre todos los Estados miembros. Pero en el caso del galimatías socialista se trata de un "federalismo imperfecto", es decir, desigual. Cataluña, Vasconia y Galicia tendrían más derechos. En realidad ya los tienen con el pretexto de que poseen una "lengua propia”. En el fondo la izquierda se pega a ese esquema porque odia a España. Eso es lo que tiene de común con los nacionalistas, que son más de derechas que la espada del Cid Campeador.

El famoso "derecho a decidir" que exigen los independentistas de Cataluña presenta algunos inconvenientes. Por ejemplo, ¿qué pasaría si los votantes del Valle de Arán quisieran seguir siendo españoles? ¿O los de Tortosa? ¿Por qué no se nos concede al resto de los españoles el derecho a decidir? Yo propongo la independencia de Zamora con salida al mar.

Julio Iglesias de Ussel (que todo lo lee) recoge esta perla. El Juzgado de Violencia de Género nº 1 de Valencia ha condenado a un hombre que en una discusión con su mujer "soltó una ruidosa ventosidad". Según el juez ese hecho constituye “una actitud de menosprecio que lesiona la dignidad de la denunciante, además de menoscabo de su autoestima y honor”. El acusado debería haberse defendido de esta forma: “Señoría, después de muchos años de feliz matrimonio, le digo que querer es peder (sic)”. Se me ocurre que se podrían ampliar todavía más los supuestos de violencia de género (femenino). Por ejemplo, entraría dentro de ese supuesto el caso del marido que insiste en que a él le gusta más dormir en la cama del lado derecho. Su mujer invoca el mismo deseo, pero es preterido por la imposición machista del marido desconsiderado. Otra forma aún más sutil de violencia de género es que el marido se posesione del mando a distancia de la tele.

Antonio García Vilanova me envía un ingenioso "texto capicúa". Selecciono solo un trozo, aun a riesgo de aguar un poco la ironía. Si se lee en el orden 1+2+3+4+5+6 es el discurso de la campaña electoral. Si se lee en el orden inverso 6+5+4+3+2+1 es lo que piensan los dirigentes políticos después de ganar las elecciones:

nosotros cumplimos con lo que prometemos.
solo los necios pueden creer que
no lucharemos contra la corrupción
porque si hay algo seguro para nosotros es que
la honestidad y la transparencia son fundamentales
para alcanzar nuestros ideales





España, a la cola de Europa en idiomas extranjeros
EP / BRUSELAS

Es el tercer país de la UE con menor número de adultos que hablan al menos una lengua extranjera, muy por debajo de la media comunitaria

ABC - Madrid

La media de adultos españoles que hablan idiomas extranjeros es muy inferior a la media de la Unión Europea
España es el tercer país de la Unión Europea —sólo superado por Hungría y Bulgaria— con menor número de adultos entre 25 y 64 años que declaran hablar al menos una lengua extranjera. Sólo el 51% de los españoles conocen otro idioma, un porcentaje que se sitúa muy por debajo de la media comunitaria (66%), según un estudio publicado este jueves por la oficina estadística Eurostat.

Los Estados miembros con mayor proporción de adultos que hablan una lengua extranjera son Luxemburgo (99%), Lituania (97%), Letonia (95%), Dinamarca (94%), Eslovenia y Suecia (92%). Entre los grandes países, la clasificación la encabeza Alemania (78%), seguida de Italia (60%) y Francia (59%). No hay datos de Reino Unido.

El inglés es la lengua extranjera que más se conoce en España y en una amplia mayoría de países de la UE, con la excepción de los países bálticos (ruso), Eslovaquia (checo) y Luxemburgo (alemán).

El 40% de los que hablan inglés dice que su nivel es medio
El 40% de los españoles que habla inglés sostiene que su nivel es medio, mientras que el 42% lo califica de bueno y sólo el 19% de muy bueno. Los países con mayor número de adultos que declaran tener un nivel muy bueno de inglés son Malta (53%), Suecia (43%), Chipre (41%) y Dinamarca y Holanda (36%).
En el extremo contrario se sitúan Italia (10%), Francia (13%) y Alemania (16%). El 99% de los alumnos españoles de primaria y primer ciclo de secundaria de la UE y el 97% de los de segundo ciclo de secundaria estudian inglés como lengua extranjera (frente al 83% y el 94%, respectivamente, de media en la UE).

La segunda lengua extranjera más estudiada en España es el francés (18% y 22%, respectivamente). En cuanto a la presencia del español en los sistemas de enseñanza de otros Estados miembros, el 6% de los estudiantes europeos de primaria y primer ciclo de secundaria estudia castellano como segunda lengua extranjera, cifra que se eleva hasta el 18% entre los estudiantes de segundo ciclo de secundaria.

Estos porcentajes sitúan al español por detrás de inglés, francés y alemán. El español es la segunda lengua más estudiada por los alumnos de primara y primer ciclo de secundaria en Francia y Suecia. Los estudiantes de segundo ciclo de secundaria eligen mayoritariamente el castellano como segunda opción en Francia, Portugal, Suecia y Reino Unido.

Tres siglos de trasiego de palabras






Una exposición que condensa la vida de la Real Academia Española inicia los actos del tricentenario
La institución ha resistido diferentes convulsiones históricas
300 años escribiendo con buena letra

La RAE celebra sus 300 años
TEREIXA CONSTENLA Madrid en El País

En la Real Academia Española (RAE) hay una vida dentro y otra fuera que no siempre han confluido con armonía. No es lo mismo hacer diccionarios con Carlos III en el trono que con Fernando VII. Ni se debate sobre semántica y ortografía igual en tiempos de paz que cuando resuenan trompetas de guerra. En sus tres siglos de historia, mientras en las sucesivas sedes de la Academia sus integrantes se afanaban en rellenar fichas sobre palabras, fuera se sucedían reyes, repúblicas, dictaduras… Algunos autores llamaban a la puerta para entrar —el éxito no estaba garantizado como bien sabe Emilia Pardo Bazán— y otros rechazaban las invitaciones de la institución (el supersticioso Jacinto Benavente creía que el ingreso le acercaba a la muerte y alguna razón no le faltaba: no hay más que ver el perchero, con un correturnos por antigüedad que acerca hacia la primera percha conforme se suceden los decesos).

En La lengua y la palabra, la exposición que recorre los 300 años de la RAE, organizada entre la institución y Acción Cultural Española, se ha seleccionado un poco de todo, “de la historia interna y de la externa; de la historia de la palabra y de la no palabra”, sintetizó el director, José Manuel Blecua, al presentarla ayer en la Biblioteca Nacional, donde esta tarde será inaugurada por la Reina. Con ella arrancan las actividades para festejar el tricentenario, que culminarán en 2014 con la publicación de la versión vigésimo tercera del Diccionario. Y son 300 años pero es la primera fiesta. El secretario de la Academia, Darío Villanueva, sorprendió al revelar que no se habían conmemorado las efemérides anteriores: “Aunque sea una celebración modesta, nos sacaremos una espina”.

En el primero, el trasiego bélico que vivía la península, convertida en escenario de guerras napoleónicas, impidió los fastos. Ni el consenso prevalecía entre los académicos ni la casa permanecía al margen. Ambos asuntos fueron solventados por Fernando VII a su manera: destituyó al director, Ramón Cabrera —además de borrarle de la lista de académicos— y ordenó excluir a los afrancesados. Entre 1913 y 1914 la fiesta quedó en casa, con una sesión privada entre los académicos. El director de entonces, Antonio Maura, opinaba que una guerra mundial a la vuelta de la esquina no creaba atmósfera para alharacas.

Por vez primera pues la osadía del marqués de Villena y sus siete amigos de tertulia, que en 1713 decidieron poner a España a la altura de sus vecinos con la elaboración de un diccionario de la lengua, recibirá una merecida exaltación. Con el refuerzo de otros tres compañeros, los ocho tertulianos lograron en solo 26 años reunir una obra con 42.000 palabras en un siglo sin Internet ni Facultades de Filología ni coches (de los contratiempos de ello da fe en una carta de socorro un académico que se quedó sin mula). Incluso irían más allá: en un siglo publicaron el Diccionario de autoridades, la Ortografía, la Gramática y el Diccionario chico (el de autoridades sin autoridades), precursor de las versiones que conocemos.

'Mis amigos', inacabado, de Zuloaga en el que se incluyen Valle-Inclán, Baroja y Unamuno. / LUIS SEVILLANO
Un diccionario no alimenta el estómago ni repara un electrodoméstico ni sirve para desplazarse, pero los comisarios de la muestra, la historiadora Carmen Iglesias y el científico José Manuel Sánchez Ron —ambos miembros de la RAE—, realzan otro valor en el catálogo: “La lengua, la palabra, no es lo que llamamos ‘la realidad’, pero solo la lengua y la palabra nos proporcionan un marco significativo para entender parcelas de esa realidad y, con ello, poder conformarlas y contribuir a su transformación”. Joseph Brodsky, al que citan, era drástico: “Cuidad vuestro vocabulario como si se tratase de vuestra cuenta corriente”.

La exposición sigue un recorrido cronológico para ilustrar la vida de la casa en tres siglos. Lo hace con piezas de lujo: hay retratos firmados por Goya, Sorolla, Zuloaga y tesoros bibliográficos de Gonzalo de Berceo, Juan Manuel (El conde Lucanor), la primera edición de lujo del Quijote en español (y 13 reproducciones en terracota de sus personajes elaboradas para esa tirada) o el primer catecismo difundido en América que recurría a las imágenes para salvar la incomunicación lingüística (el espíritu santo se identifica con un colibrí, desde luego más atractivo que las insulsas palomas europeas).

Por supuesto están las obras lingüísticas. Hay objetos curiosos: el perchero, el toisón de oro de Víctor García de la Concha, el talón por 6.000 euros donado por el Rey, un sillón, un vídeo pseudoclandestino de una sesión, las felicitaciones de Mingote, el manuscrito de Los santos inocentes o el discurso de Salvador de Madariaga, leído en 1978, cuatro décadas después de su elección. La historia se completa con sus huecos. El más grande es el de las mujeres, por más que en 1784 fuese nombrada académica honoraria Isidra Quintina de Guzmán. Hasta 1978 no entró la primera de pleno derecho (Carmen Conde). Por el camino la casa había desdeñado a María Moliner —la exposición incluye su Diccionario—, Gertrudis Gómez de Avellaneda o Emilia Pardo Bazán. Casi frente al retrato de doña Emilia luce el de su “miquiño”, don Benito [Pérez-Galdós]. Irónicamente ellas no entraron en la RAE pero sí hicieron su historia.

3 ERRORES DE TRADUCCIÓN QUE FALSEAN EL PENSAMIENTO PAPAL



Revista "Fe y Razón" - N° 89 (16 de septiembre de 2013) »
Tres errores de traducción falsean el pensamiento del Papa

por Daniel Iglesias


Gracias a un post de Andrés Beltramo en InfoCatólica me he dado cuenta de que la traducción española de un párrafo muy discutido de la larga entrevista al Papa Francisco publicada hace pocos días por La Civiltà Cattolica contenía tres gruesos errores que distorsionan totalmente su sentido.
En efecto, según el texto original de la entrevista (en italiano) el Papa dijo lo siguiente:

«Non possiamo insistere solo sulle questioni legate ad aborto, matrimonio omosessuale e uso dei metodi contraccettivi. Questo non è possibile. Io non ho parlato molto di queste cose, e questo mi è stato rimproverato. Ma quando se ne parla, bisogna parlarne in un contesto. Il parere della Chiesa, del resto, lo si conosce, e io sono figlio della Chiesa, ma non è necessario parlarne in continuazione».

Sin embargo, el primer texto publicado de la traducción al español decía lo siguiente:

“No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto. Por lo demás, ya conocemos la opinión de la Iglesia y yo soy hijo de la Iglesia, pero no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar.”

Es fácil ver que en estas pocas líneas hay tres gruesos errores de traducción:

A) El Papa no dijo: “No podemos seguir insistiendo sólo en…"; sino: “No podemos insistir sólo en…”

B) El Papa tampoco dijo: “Yo he hablado mucho de estas cosas…"; sino lo contrario: “Yo no he hablado mucho de estas cosas…”

C) Y el Papa tampoco dijo: “Pero si se habla de estas cosas…"; sino: “Pero cuando se habla de estas cosas…".

Después de la difusión inicial del texto de la entrevista (que es la que causa un mayor impacto en la opinión pública) fue corregido el error B; pero los errores A y C permanecen hasta el día de hoy, como se puede apreciar aquí.

El error A lleva a pensar que el Papa rechaza una de las líneas de fuerza de los dos pontificados anteriores.

El error B llevaba a pensar que el Papa había cambiado de postura, aceptando los reproches que le habrían dirigido quienes piensan que no hay que hablar mucho del aborto, el matrimonio homosexual y la anticoncepción

El error C lleva a pensar que hablar del aborto, el matrimonio homosexual y la anticoncepción no es necesario, sino algo opcional.

Estos tres errores gruesos se dan en un párrafo muy corto y muy delicado y los tres apuntan en una misma dirección.

¿Es necesario ser mal pensado para considerar la hipótesis de una tergiversación deliberada?

Daniel Iglesias Grèzes

LITERATURA ARGENTINA







¿Cuál es la literatura argentina que se exporta al mundo?
Por Maximiliano Tomas | Para LA NACION - Buenos Aires



A pesar de no contar con la preferencia de la mayoría de los lectores locales, la literatura argentina experimentó en la última década un notable proceso de visibilidad y consolidación de prestigio en el extranjero, sobre todo en ciertos países de Europa. ¿Hay manera de saber cómo se traduce ese interés de editores españoles, alemanes, italianos y franceses en números? La fundación TYPA publicó hace algunos años un balance sobre "extraducción" (la venta de derechos de autor y posterior traducción de libros de autores argentinos en el extranjero) que analizaba el período 2002/2009. Ahora la misma fundación acaba de terminar un segundo informe que se conocerá por estos días, realizado por Valeria Añón, y que estudia los datos comprendidos entre el 2008 y el 2012. Se trata de un trabajo fundamental para entender la composición del mercado editorial en lengua española y para ver cuál es, dentro de él, el futuro de la literatura argentina (no de su producción, que como se sabe se hace o debería hacerse al margen de los dictámenes de cualquier mercado, sino de su circulación). El período estudiado es significativo porque incluye los efectos de lo que fuera la presencia de la Argentina como país invitado en la Feria del Libro de Frankfurt (2010), y la designación de Buenos Aires como Capital Mundial del Libro por la Unesco en 2011.

En la Argentina, a pesar del crecimiento exponencial de la edición independiente, el mercado del libro sigue concentrado en pocas manos

Antes de analizar la cantidad de títulos locales vendidos en los últimos cuatro años para su traducción (el informe se centra en los géneros de ficción y ensayo), el trabajo propone un minucioso estado de situación del mercado editorial. Entre sus primeras conclusiones, figura la dependencia general que América Latina mantiene con respecto a los dictámenes de España, vigente a pesar de la crisis financiera difundida en Europa desde 2009. También se señala que, dentro del continente americano, quien más y mejores esfuerzos ha hecho para la exportación de su literatura a través de programas de incentivo para la traducción es Brasil (que no por casualidad será el invitado de honor en Frankfurt en octubre de este año). Y que en la Argentina, a pesar del crecimiento exponencial de la edición independiente, el mercado del libro sigue concentrado en pocas manos. "Sólo el 14 por ciento de las empresas del sector factura anualmente un monto superior a los 10 millones de pesos; espacio conformado por las grandes casas editoriales que aún controlan entre el 75 y el 80 por ciento del mercado, en un proceso de concentración que se inició en los años noventa y que no ha cesado".

Con respecto a la venta de literatura argentina en el extranjero, ¿cómo debería incentivarse esa "extraducción"? Básicamente, dice el informe, siguiendo las premisas de los líderes mundiales en la materia (Inglaterra, los Estados Unidos, y un poco por debajo Francia, Alemania, Italia, España y los Países Bajos): con subvenciones económicas y programas de fomento. En la Argentina esas medidas existen, aunque son demasiado nuevas como para arrojar resultados considerables. Recién en 2009 se creó el Programa Sur, que entregó al día de hoy unos 400 subsidios (alrededor de tres mil dólares por título argentino para solventar los gastos de traducción). Se diseñaron charlas y conferencias de capacitación en venta de derechos para editores locales en la Cámara del Libro y en el marco de la Feria del Libro de Buenos Aires. Y se creó la página Books from Argentina, un portal de promoción del libro argentino lanzado en 2012. ¿Tuvo todo esto algún efecto en la difusión de la literatura argentina en el extranjero?

El interés de los editores extranjeros es, a grandes rasgos, todavía conservador

El informe de TYPA detalla que entre 2008 y 2012 se vendieron "al menos 709 licencias a un promedio de 141 licencias por año", lo que representaría un aumento del 35 por ciento con respecto al período anterior relevado. Los países que más derechos argentinos compraron fueron Alemania, Italia, Brasil, Francia y los Estados Unidos. ¿Y cuáles son los autores argentinos más traducidos? Para empezar, no hay grandes sorpresas: primero Julio Cortázar y segundo Jorge Luis Borges. Pero en tercer lugar aparece Claudia Piñeiro. Y detrás de ella se ubican Elsa Osorio, Pablo De Santis, César Aira, Lucía Puenzo, Liniers, Ricardo Piglia y Guillermo Martínez. ¿Representa esta lista a la literatura argentina actual? ¿O es un reflejo del gusto de los compradores de libros locales? ¿O del catálogo disponible de los agentes internacionales más poderosos? ¿Qué le dirán estos nombres, tan distintos entre sí, a un lector griego, húngaro, belga, italiano, chino o brasileño?

La inquietud que manifiesta el informe a la hora de las conclusiones es claro: todo esto recién empieza, y este tipo de programas solo son productivos en el largo plazo. Se necesita tiempo, y un proyecto sostenido de inversión más allá de los vaivenes de la política partidaria y libre de oportunismo, demagogia y chauvinismo. Como se advierte, el interés de los editores extranjeros es, a grandes rasgos, todavía conservador: llegaron hasta ellos algunos nombres clásicos, y otros que se hicieron un lugar por la resonancia de un premio literario o por títulos que experimentaron fenómenos de venta poco frecuentes. En la Argentina la balanza comercial literaria todavía está muy inclinada a la "intraducción": hay un público, aunque sea minoritario, que elije y puede leer a autores extranjeros contemporáneos (Dalton Trevisan, David Markson, Claire Keegan, Rayk Wieland, Steven Millhauser o Simon Reynolds) en buenas traducciones hechas aquí, y evitarse las por lo general imposibles versiones españolas. Tal vez, con el paso del tiempo, sus equivalentes argentinos lleguen a ojos extranjeros. Buenos autores sin traducciones sobran. Aunque sospecho que muchos de los mejores serían verdaderamente intraducibles..

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA




Lengua e historia se funden en la gran exposición del tricentenario de la RAE

26/09/2013 | AGENCIA EFE
La Real Academia Española propone «un viaje en el tiempo», de tres siglos de duración, en la gran exposición que conmemora el tricentenario de esta institución y que recrea la influencia de la historia de España en la labor de los académicos a través de verdaderas joyas bibliográficas y pictóricas.


Resumir tres siglos de historia, marcados por guerras, revoluciones y dictaduras, pero también por grandes avances científicos, sociales y tecnológicos, no era fácil, y por eso la exposición ha sido «un reto importante» para sus comisarios, la historiadora Carmen Iglesias y el historiador de la ciencia José Manuel Sánchez Ron, según reconocían ambos en declaraciones a Efe.

Han trabajado «con el tiempo justo» (apenas un año para reunir el material y preparar el catálogo), pero han logrado contar la historia de la Academia y de los académicos, incardinada en la historia de España.

«No ha habido nunca torres de marfil. Los acontecimientos históricos empujan a los seres humanos a tener que tomar decisiones y organizar sus vidas según lo que va sucediendo», señalaba Carmen Iglesias.

«Los académicos de cada época se vieron afectados por los acontecimientos políticos», continuó, antes de mostrar con satisfacción algunas de las obras importantes que se exhiben, entre ellas de Goya, Mengs, Luis y Federico de Madrazo, Sorolla, Fortuny, Zuloaga, Vázquez Díaz o Benlliure.

Sánchez Ron insistía en que «La lengua y la palabra» refleja la historia de España «y en cierto sentido la del mundo», porque durante una parte importante de esos tres siglos «España era una potencia mundial».

El visitante se encontrará con numerosas joyas bibliográficas, como la Gramática de Nebrija, el Tesoro de la Lengua Castellana de Covarrubias, la edición académica de El Quijote de 1780 o manuscritos y primeras ediciones de obras de Lope de Vega, Quevedo, Zorrilla, Rubén Darío, Lorca o Alberti, entre otros muchos escritores.

La biblioteca de la RAE alberga verdaderos tesoros y algunos de los más importantes forman parte de la exposición, como el Diccionario de Autoridades (1726-1739), aquel de seis tomos que hicieron en un tiempo récord los primeros académicos; el llamado Diccionario chico, de 1780, ya en un solo tomo.

O también las diferentes ediciones de la Gramática y de la Ortografía que ha ido publicando la corporación.

Y es que todo empezó en 1713, «con una tertulia de ocho académicos valientes» que se dieron cuenta de que España no tenía un diccionario a la altura de los de otros países europeos y pidieron protección al Rey para poder hacerlo.

Así comenzó la labor de la RAE, que se ha prolongado a lo largo de «tres siglos de independencia y de colaboración con otras instituciones», afirmó Carmen Iglesias.

Dividida en siete apartados y con una estructura cronológica, la exposición comienza con las pizarras visigóticas y tablillas cuneiformes y termina con el mundo digital y cibernético del siglo XXI, pasando por la Ilustración, la invasión napoleónica, la independencia de los virreinatos americanos y el surgimiento de las repúblicas americanas hasta llegar al convulso siglo XX.

En los años de la Guerra Civil (1936-1939) y de la posterior dictadura franquista se produjeron algunas de las intervenciones más duras contra la Academia, que siempre guardó sus sillones a los académicos represaliados y no los volvió a convocar hasta que fueron muriendo.

Salvador de Madariaga, elegido académico antes de la guerra, fue el único de los expatriados que volvió en 1976 para leer su discurso de ingreso en la RAE, y por eso tiene un apartado en la exposición.

También hubo ataques a la RAE durante el absolutismo de Fernando VII (1814-1833) y la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). «Siempre fueron gobiernos o regímenes autoritarios o dictatoriales», subrayaba Carmen Iglesias.

El siglo XIX fue, además, el del surgimiento de las repúblicas americanas. Se produjo la ruptura política pero no la de la lengua española, algo que los comisarios califican de «casi milagroso».

En la exposición se le rinde homenaje a Andrés Bello, Rufino José Cuervo y a las personas que hicieron posible una política lingüística común, que luego se afianzó en el siglo XX y continúa en el XXI. Desde hace más de una década, las principales obras de la Academia se consensúan entre las veintidós academias de la Lengua Española.

En el apartado dedicado a América, se pueden ver también ejemplares de las gramáticas de lenguas indígenas, que «salvaron la diversidad lingüística que había en América», comentaba Iglesias.

El director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua, hizo hincapié en esas gramáticas y en el catecismo que se utilizaba para enseñarle la religión a los indígenas, en el cual el Espíritu Santo aparece representado con un colibrí.

«La lengua y la palabra» estará abierta hasta finales de enero del 2014 y servirá sin duda para que la Academia «se saque la espina» de los otros dos centenarios, que «pasaron sin pena ni gloria». En 1813, España estaba invadida por los franceses «y los académicos estaban divididos», y, un siglo más tarde, Europa entraba en guerra, destacó el secretario de la RAE, Darío Villanueva.

ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA RADIO




Publican un diccionario dedicado íntegramente a la radio, con la terminología y jerga propia del sector


La Academia Española de la Radio acaba de editar un diccionario dedicado íntegramente a este medio de comunicación, con miles de palabras de la terminología y jerga propia del sector de la radiodifusión, según ha informado la academia.

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

La Academia Española de la Radio acaba de editar un diccionario dedicado íntegramente a este medio de comunicación, con miles de palabras de la terminología y jerga propia del sector de la radiodifusión, según ha informado la academia.

El diccionario es una iniciativa de Jorge Álvarez, presidente y fundador de la academia, que hace más de diez años comenzó a recopilar y definir palabras de la jerga del sector para "cubrir el vacío que había en la profesión, al no existir antecedentes de ninguna otra obra que abordara de forma completa el vocabulario radiofónico".

Según ha explicado la academia, la finalidad de este diccionario es remediar la gran dispersión de términos y conceptos que, desde siempre, ha reinado dentro del sector de la radio. Así, en más de trescientas páginas, se pueden encontrar vocablos como careta, colchón, cortina, pitos, pecera o canutazo, y también otras voces más técnicas como múltiplex, fader, escaleta, cardiode, fundido, modulador o dipolo.

Asimismo, incluye una extensa introducción, en la que se analizan ciertos aspectos de la profesión radiofónica española que han influido en la conformación del vocabulario radiofónico.

Álvarez es realizador radiofónico y lleva más de treinta años de ejercicio profesional a través de distintas emisoras de radio, que ha compaginado con una extensa labor como docente en esta especialidad formativa. Así, ya en 1987, fue el artífice de la creación de la emisora-escuela de radio del Ayuntamiento de Madrid, siendo profesor de realización y sonido en distintos cursos a lo largo de tres décadas.

Por otro lado, ha sido el promotor de la iniciativa para la proclamación del Día Mundial de la Radio por parte de la UNESCO. Esta celebración internacional fue ratificada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el pasado mes de diciembre. Actualmente, Jorge Álvarez preside el Comité Internacional de la Radio, formado por las organizaciones de radiodifusión más importantes de los cinco continentes.

Tiquitaca

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE





art déco y art nouveau, en cursiva, sin guion y en minúscula

Recomendación urgente del día
Las denominaciones art déco y art nouveau, en referencia a sendos movimientos artísticos del siglo XX, se escriben en dos palabras, sin guion intermedio, en cursiva y en minúscula.


En los medios de comunicación, sin embargo, se observa cierta vacilación en la escritura de estos términos: «Una de las referencias arquitectónicas más destacadas del estilo Art Déco del País Vasco», «Miami tiene uno de los distritos art deco más impresionantes», «… cuenta con 135 habitaciones y suites de estilo “art decó”», «… en las artes decorativas y la arquitectura, el art nouveau…» o «… sorprendió con su exquisito diseño Art Nouveau o modernista».

El Diccionario de la Real Academia Española propone, como artículos nuevos para la vigesimotercera edición, las voces extranjeras (francesas en este caso) art déco y art nouveau, pronunciadas /ar-dekó/ y /ar-nubó/ respectivamente.

Por lo tanto, se escribirán en minúscula, cursiva —o entrecomilladas si no se dispone de este tipo de letra—, sin guion intermedio y con las tildes de la lengua original: «Una de las referencias arquitectónicas más destacadas del estilo art déco del País Vasco», «Miami tiene uno de los distritos art déco más impresionantes», «… cuenta con 135 habitaciones y suites de estilo art déco», «… en las artes decorativas y la arquitectura, el art nouveau…» o «… sorprendió con su exquisito diseño art nouveau o modernista».

TRADUCCIÓN





Cinco ideas equivocadas sobre la traducción
Mitos y preconcepciones acerca de nuestra profesión
Por Juan David Gutiérrez, Guía de About.com
http://traduccion.about.com/od/introduccionalatraduccion/a/Cinco-Ideas-Equivocadas-Sobre-La-Traduccion.htm

La mayoría de los que nos dedicamos a este oficio en alguna u otra ocasión hemos estado en medio de una conversación en la cual, al estar hablando sobre la disciplina, el interlocutor demuestra tener algún tipo de preconcepción acerca del trabajo del traductor. Muy probablemente ustedes hayan escuchado al menos una de las siguientes cinco ideas equivocadas sobre la traducción:

1. Cualquier persona que hable dos idiomas puede traducir

Muchos piensan que sólo con hablar dos idiomas una persona se convierte automáticamente en traductor. No es cierto. La traducción requiere de una serie de habilidades que se adquieren con educación y experiencia, además de capacidades innatas como la creatividad, la sensibilidad cultural y la atención a los detalles. De lo contrario no existirían programas de traducción ofrecidos por universidades e instituciones educativas prestigiosas alrededor del mundo, ni tampoco habría académicos que pasan sus vidas investigando sobre los rasgos y peculiaridades de la disciplina.

Así que te sugiero no recurrir a tu primo o amigo que estudió en el exterior y habla inglés para que te traduzca tu página web. La verdad, dudo mucho que te haga un buen trabajo.

2. La traducción y la interpretación son lo mismo

“Así que eres traductor, qué bien. ¿Entonces haces traducciones simultáneas?” Esta es una frase que he escuchado más de una vez. Comenzando porque la mayoría de personas no parecen entender la diferencia entre traducción e interpretación. Piensan que son palabras sinónimas y no pueden estar más equivocados.

Traducir e interpretar son dos nociones totalmente diferentes. Los traductores traducen textos escritos (literarios, comerciales, legales, financieros, etc.) mientras que los intérpretes traducen el lenguaje oral, ya sea consecutiva o simultáneamente, en conferencias, tribunales y eventos, entre otros, para superar las barreras lingüísticas. Para ser intérprete se necesita ser bastante extrovertido, tener buena memoria y hablar muy bien en público, características que no necesariamente debe tener un traductor.

3. Ser traductor oficial es el único camino posible para trabajar en traducción

Esto es algo que personalmente me sucede muy seguido viviendo aquí en Colombia. La verdad no he comprobado si es algo más generalizado, pero aquí tan pronto como menciono el hecho de que soy traductor, el interlocutor me mira y me pregunta: ¿Entonces eres traductor oficial?

Para los que no están familiarizados con el tema, la traducción oficial es la traducción certificada de documentos para aplicaciones a universidades, visas en embajadas y créditos bancarios, entre otros. El traductor oficial debe pasar un examen para certificarse y obtener el sello que necesita para oficializar sus traducciones.

Frecuentemente las personas creen que este es el único tipo de traducción que existe. Pero en mi caso personal, he adquirido experiencia traduciendo páginas web, textos publicitarios, documentos para organizaciones internacionales y un montón de cosas más que no requieren este sello oficial.

4. Lo más importante para un traductor es dominar la lengua extranjera

Hace poco asistí a una charla entre un autor colombiano y los traductores de sus obras al francés y al inglés. Estos personajes han traducido a varios de los autores más reconocidos de la cultura hispanoamericana y son dos de los mejores traductores literarios en su medio. Pero descubrí que al hablar en español, se trababan y las palabras no fluían tan bien como en sus traducciones. Porque la verdad es que la habilidad de hablar perfectamente en un segundo idioma no es tan importante para un traductor.

Si bien es cierto que para ser un buen traductor hay que tener excelentes conocimientos sobre la lengua extranjera y poder leerla en profundidad, algo que es mucho más importante es tener habilidades de escritura y redacción impecables en su lengua materna.

5. Los buenos traductores traducen tanto hacia su lengua materna como hacia la lengua extranjera

Esta es quizás la idea equivocada más frecuente al hablar de traducción. Rara vez las personas suelen entender que los traductores normalmente sólo traducimos hacia nuestra lengua materna.

Claramente no se trata de que esté prohibido hacerlo ni mucho menos, y de hecho muchos traductores lo hacen. Lo que hay que dejar claro es que el producto de una traducción nunca será igual de bueno si se traduce hacia un segundo idioma y no hacia la lengua materna. Esta es la que mejor conocemos y dominamos, es la que aprendimos desde pequeños y la que sabemos manejar en todos sus aspectos. Yo le recomendaría a aquellos que traducen hacia una lengua extranjera que al menos traten de encontrar a alguien nativo en ese idioma que lea, corrija y edite la traducción antes de entregarla.

La lengua española contiene 10.000 palabras árabes









El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, ha destacado que la lengua española contiene cerca de 10.000 palabras árabes, recogidas en el diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE).


MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, ha destacado que la lengua española contiene cerca de 10.000 palabras árabes, recogidas en el diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE).

Así lo ha destacado durante la celebración en el Congreso de los Diputados del Foro Interparlamentario Hispano-Marroquí que ha abordado las 'Relaciones culturales en el marco de una herencia común'.

De la Concha ha señalado que existen miles de palabras árabes en el español, mientras que por el contrario son "centenares" las palabras españolas que quedan en el árabe marroquí.

El director del Instituto Cervantes ha destacado la gran influencia del árabe en la literatura española, algo que se puede apreciar en el poeta místico San Juan de la Cruz, cuya madre era de ascendencia marroquí.

De la Concha ha explicado que la primera vez que se habló español en Marruecos fue a finales del siglo XIV, y ha subrayado que el español es hablado hoy en día "por un número elevado de marroquíes", debido en parte a la llegada de marroquíes a España.

En el curso pasado fueron más de 13.000 marroquíes los que se matricularon para aprender español en alguno de los seis centros del Instituto Cervantes en Marruecos, cifra que está registrando un ligero ascenso curso 2013-2014, ha indicado.

Por parte de Marruecos, el presidente de la Cámara de Consejeros del Reino, Mohamed Cheikh Biadillah, ha señalado que palabras como aceite, azúcar, Tarifa o sardina son árabes y ha recalcado las influencias mutuas entre ambos culturas.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE




huso horario y no uso horario

Recomendación urgente del día


Cada una de las veinticuatro partes imaginarias en que se divide la superficie terrestre y en las que rige la misma hora es un huso horario, escrito con h, no uso horario.

La confusión se debe a la creencia de que se trata del sustantivo uso, y por eso muchas veces se encuentra la expresión uso horario, cuando en realidad el término adecuado es huso que proviene del latín fusus, como recoge el Diccionario académico.

No resulta difícil encontrar en los medios de comunicación frases como «El Congreso se plantea utilizar el uso horario británico en España para facilitar la conciliación» o «Los actuales anfitriones tienen la peculiaridad de ser los primeros en desarrollar el torneo con diferente uso horario», en las que lo adecuado habría sido escribir huso horario.

Se procura um serviço de máxima qualidade e profissionalidade, podemos ajudar-lhe