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terça-feira, 24 de setembro de 2013

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Recomendación del día

keniano y keniata, gentilicios válidos


Los gentilicios keniano y keniata son adecuados para referirse a los naturales de Kenia, según señala el Diccionario panhispánico de dudas.

Esta obra académica indica que keniano es la forma mayoritaria y recomendada, pero admite como válida la forma keniata, surgida probablemente del apellido del líder de la independencia y primer presidente del país, Yomo Kenyatta o Keniata.

Además se recuerda que la forma adaptada del nombre de ese país africano es Kenia, y no la forma inglesa Kenya.


ANTONIO RAMOS ROSA







Murió poeta portugués António Ramos Rosa a los 88 años
También ensayista, crítico literario y traductor, nació el 19 de octubre de 1924 en Faro, capital de Algarve.
Autor de más de 80 libros
EL UNIVERSAL - VENEZUELA

Lisboa.- El poeta portugués António Ramos Rosa, uno de los más importantes de Portugal, murió hoy a los 88 años en un hospital de Lisboa debido a una infección en las vías respiratorias, informaron hoy sus familiares.

También ensayista, crítico literario y traductor, nació el 19 de octubre de 1924 en Faro, capital de Algarve. Era empleado de una oficina cuando en 1958 se publicó su primera obra, el libro de poesías "O Grito Claro". Escribió más de 80 libros y fue distinguido con importantes premios nacionales e internacionales.

"No hubo en la poesía portuguesa del siglo XX una segunda persona que se comprometiera tan radicalmente con la literatura", dijo sobre él el diario "Publico" en su edición online. La obra de Ramos Rosa es una de las "más amplias y destacadas de la poesía contemporánea del país", añadió.

LA LENGUA VIVA

Crónica de un desayuno de trabajo
Amando de Miguel


Antes eran las conferencias y mesas redondas al caer de la tarde. Ahora es lo mismo pero a las 9 de la mañana. Se llaman desayunos más o menos de trabajo. Asisto al que da El Confidencial (Antonio Casado) con estos dos intervinientes de postín: Pere Navarro y Manuel Chaves. Tema del mano a mano: el futuro del socialismo. Me interesa sobremanera. Los protagonistas alternan el tuteo con el ustedeo, el don Manuel con Manolo. No sé si esa ambivalencia es un signo del socialismo que nos aguarda.

Chaves pronuncia un discurso que cumple todos los cánones del politiqués. Se agradece tal coherencia. "Este proceso es un proceso, valga la redundancia", "con posterioridad", “consenso”, “pacto”, “deriva”, “singularidad”, “apuesta”, “línea roja”, “hoja de ruta”, “global”, “gobernanza”, “mire usted”, “absolutamente”. Una novedad fue que por dos veces, de manera enfática, dijo “delincüir” (sic). Un psicoanalista habría dictaminado que era un lapsus con mucho sentido. Era el temor a aparecer como delincuente. Supongo que sería una apreciación exagerada.

Navarro no le fue a la zaga en los términos de la jerga politiquesa: "profundización", "globalidades", “espacios”, “diálogo”, “voluntad de acuerdo”, “regeneración”, “en el seno de”.

En resumidas cuentas. No soy capaz de sintetizar en qué va a consistir el futuro del socialismo, aparte de proponer un Estado federal para España. Sospecho que de federal va a tener poco, pues quedó latente que Cataluña tendría un estatus diferente al resto. Será un federalismo único en el mundo. En su día se dijo "asimétrico", pero ya nadie se atreve con esa calificación tan descarada.

El formato del acto era que el público pasara al moderador las preguntas pertinentes a través de sendos tarjetones. Es un elegante sistema para indicar que el público no tiene voz. Se hizo una excepción con José Luis Corcuera por razones que es fácil comprender. El antiguo ministro se levantó y soltó un sorprendente alegato en pro del auténtico socialismo. Curiosamente, habló en perfecto castellano, no en politiqués. Recuperó el tuteo que habían abandonado los intervinientes. Así que le entendimos perfectamente. Puso en duda la letanía del federalismo y la de la regeneración democrática del partido. Vino a decir:

Llevo cuarenta años en el partido y desde el principio he venido oyendo la cantinela de la regeneración democrática. Lo curioso es que son siempre los mismos quienes hablan así.

El auditorio, regocijado, entendió que se refería a Chaves, quien se declaró íntimo amigo de Corcuera. El moderador entendió que se había acabado el tiempo para el antiguo ministro del Interior. Lo asombroso es que las varias cámaras de televisión que había en la sala, mientras hablaba Corcuera, siguieron enfocando a la mesa. Me di cuenta de que estaban fijas, que los operadores no tenían previsto enfocarlas a otro sitio. Así que el parlamento de Corcuera quedó grabado con él de espaldas a las cámaras. Luego, en un aparte, el de Bilbao me espetó dos juicios que me dejaron temblando: 1) que en España ya no hay intelectuales, 2) que yo había hecho mucho daño.

Después del acto propiamente formal, el hotel nos obsequió con un café y unos bollos, para justificar el título de desayuno de trabajo. Como suele suceder en esos casos, los protagonistas tienen mucha prisa y no se quedan a desayunar (esto es, a romper el ayuno) con el público. Tengo una duda: no sé si tengo que declarar a Hacienda el ingreso en especie que supone ese parvo desayuno.

PABLO GARCÍA BAENA







"No hay que dejar atrás el sonido de las palabras"

Cosmopoética, 10 años en verso

Joaquín PÉREZ AZAUSTRE | Publicado el 20/09/2013

A partir de este lunes y hasta el próximo 6 de octubre, la poesía vuelve a inundar las calles de Córdoba con recitales, talleres, conciertos y jornadas dedicadas a Cernuda y Kavafis: el 23 comienza la X edición de Cosmopoética, que este año rinde homenaje a ese hombre bueno y excelente poeta que es Pablo García Baena (1923), fundador del mítico grupo 'Cántico' y premio Príncipe de Asturias en 1984, que lo toma “como el abrazo de un amigo”. Joaquín Pérez Azaústre, coordinador literario del festival, habla con él, de poeta a poeta. Celebran juntos la heroicidad de “pensar aún en la poesía con todos los problemas que nos rodean”, recuerdan aquella Córdoba de 'Cántico', y concluyen que “la vida es leer”. Después, ocho poetas que participan en Cosmopoética, algunos consagrados, como José Luis Rey, y otros emergentes, como Guillermo Morales, nos brindan sus últimos poemas inéditos.


-Desde la perspectiva de hoy, ¿cómo te llevas con aquel Antiguo muchacho [1950]?
-Perfectamente. Siempre aprendo algo de la juventud. Antiguo muchacho es un personaje que vive conmigo. Seguramente ya no soy el poeta de finales de los 40, pero apenas noto la diferencia. Quizá mi poesía no ha cambiado mucho: algunos dicen que ahí estaba todo Pablo, y que lo demás ha sido volver a aquel tiempo. La memoria es la madre de la poesía, y Antiguo muchacho es un huésped muy querido en mi casa.

-Háblame del descubrimiento de tu vocación.
-Encontré unas cuartillas con algunos de los poemas del Romancero gitano. Aquello me fascinó. Lorca me mostró otros mundos, fuera del localismo cordobés.

-Por aquellos días, ¿qué lecturas te impresionaron más?
-Aparte del andador que pone Lorca en mis manos, el poeta que más me entusiasmó, entonces y ahora, es Juan Ramón Jiménez. Aprendí mucho del teatro: Shakespeare, Ibsen y, por supuesto, los rusos.

-¿Y Gabriel Miró?
-El conocimiento de Gabriel Miró es posterior. Es uno de los que más influyen en mi concepción del lenguaje, con todo ese mundo en torno al clero que yo identificaba con la Córdoba de aquel tiempo.

-¿Quiénes influyeron en tu formación?
-En mi casa se leía. Antonio, mi hermano mayor, dibujaba muy bien y me amparaba. Me prestaba novelas: yo leí muy joven las Sonatas de Valle-Inclán o Rojo y negro de Stendhal. Devoré las Memorias de un hombre de acción y la obra completa de Baroja. Cuando conozco a los demás poetas de Cántico, especialmente Ricardo Molina y Juan Bernier, aparecen los románticos y los novelistas franceses. Bernier era mucho de Balzac. Ricardo era amplio como unas alas enormes de sabiduría que nos protegían y nos enseñaban, era el sabio de la reunión: su dominio del francés le permitía leer el idioma. La otra pasión de Bernier era Proust. Yo me hice proustiano también.

La Córdoba de Cántico

-¿Cómo era aquella Córdoba de Cántico?
-Nos criamos en una libertad ilimitada por la amistad que nos unía. Sentíamos a nuestro alrededor la pobreza y la muerte, pero queríamos inventarnos una ciudad poética. Y lo conseguimos: teníamos nuestra riquísima vida interior, la nocturnidad en las tabernas y en los cabarets, los lupanares de Cercadilla y de otros sitios más o menos nefandos de la Córdoba severa.

-Y después, el silencio.
-Por la decepción ante la falta de entendimiento de aquella poesía, que no tenía nada que ver con la que se hacía entonces, aunque tuviéramos el apoyo de Vicente Aleixandre, con esa carta admirable, de Dámaso Alonso y de Gerardo Diego; pero el ambiente de la poesía de la época era totalmente hostil, porque les parecíamos unos antiguos. Todos rompimos con la poesía, en una especie de diáspora: Julio Aumente a Madrid, Mario López en su pueblo. Y a Ricardo ya sólo le interesaba el flamenco; aunque él, en el secreto de su habitación en la calle Lineros, siempre escribió poesía. La decepción vino por el poco caso que se le hizo a Cántico.

-Pero llegaron los novísimos.
-Cuando ellos descubren a esos poetas lujosos y envenenados por la luna, les encantan porque conectan con lo que ellos pensaban de la poesía. Todo empezó con la visita de Guillermo Carnero a la tienda que yo tenía en Torremolinos con José de Miguel. Si no hubiera sido por ese reconocimiento, con el entusiasmo de Luis Antonio de Villena, seguramente yo habría callado para siempre. Y empiezan los homenajes. Los poetas jóvenes de Málaga y la patriarcal amistad de Bernabé Fernández Canivell, tan amigo del 27, hace que volvamos a esa dama tan vulnerable que es la poesía.

-Hablando de damas vulnerables, pienso en tu veneración por Marlene Dietrich.
-¡Tenía que aparecer Marlene! Entre el humo y las plumas, me produce ternura, risa y admiración. Una mujer que hace de su figura un arte nuevo. Esa mujer que se pinta los labios antes de ser fusilada es un síntoma y un signo para todo Cántico.

-Un consejo para cualquier poeta incipiente.
-El único camino es leer. Sin interrupción, noche y día. Y leer no solo poesía. Porque si no lees más que poesía se te indigesta. Hay que leer prosa, novela, actualidad, la hojita parroquial, lo que te den en la calle anunciando un menú barato. La vida es leer.

El sonido de las palabras

-¿Y el discurso de la sencillez? ¿Ha de sacrificarse la riqueza para facilitar la comprensión?
-Hay que compaginar las dos cosas. Hay algo que no podemos dejar atrás: el sonido de las palabras. Un poema es música, y en aras de la sencillez no podemos decir las palabras más toscas; pero indudablemente, lo que tenemos que representar en el poema es lo sencillo dicho de manera deslumbrante. Debe buscarse la palabra más real y verdadera, pero también la que suene mejor y sea más rica.

-¿Qué momentos pueden determinar tu escritura?
-Soy un poeta visual y cordial, en el sentido de contar cosas que siento. Toda mi poesía es vital: la verdad, con el artificio del arte, y volvemos a la Dietrich. Los poemas son momentos importantes de la vida. Lo que he hecho es un diario, no del todo verdadero, con el lujo y el artificio de lo irreal.

Color de mar

-¿Cómo afrontas, hoy, la escritura de un poema?
-Siento algo de pronto -en la calle o en mi casa-, pienso un verso completo que ya no voy a mover, porque es la semilla, el germen del poema que vendrá, y a raíz de eso escribo. Pero siempre hay alguien que te dice algo al oído, que te susurra en el aire.

-¿Has escrito este verano?
-Confiaba en que sí, porque el mar siempre me impresiona y me anega, y en las olas siempre hay algo poético que me llega hasta la voz, hasta la garganta, para poder decir algo nuevo. Me he bañado al anochecer y he bajado a la playa silencioso, cuando el sol ya ha desaparecido y el sol tiene ya color de mar, no argentado de púrpura ni de nada, sino mar, simple mar, porque es el momento en el que la poesía se te entrega.

-¿La poesía salvaría al mundo?
-El ser humano tiene que tender hacia lo celestial, y no hacia la fiera de colmillos terribles de este mundo espantoso. Cuando todo se arregle, intervendrá la poesía.

ARAUCARIA

Sabes que te pintó Leonardo
y por eso levantas, gallardía
de tu batea última de ramas
hundiéndose en las nubes.
Las aves cenicientas apenas si se atreven
a posarse en tu alto palacio vegetal,
alzado a los plumajes suntuosos,
al flamear de alada pedrería cegadora.
Y sin embargo eres
una mano que asciende hasta los cielos
¿qué imploras o qué intentas evitar o decir?
Oigo tu voz crujiendo
como la sonrisa del valle cuando desgarra
su ropaje de hielo,
tu voz húmeda o llanto,
pequeñas joyas líquidas sobre el musgo de tu arboladura,
signos remotos que el viento descifra,
lee y deshace en la arcilla del tiempo.

Bosques, creced en la agonía del mundo.
Ellos desaparecerán,
y quede la crueldad como fábula antigua,
la sangre enmoheciendo el filo de las hachas,
duerman, de nuevo juntos, el corzo y el leopardo.

NERUDA, 40 AÑOS...








Se cumplen 40 años de la muerte del poeta
'Estamos a días de saber que pasó realmente con Neruda', afirma su Fundación
Imagen de archivo (1971) del poeta y su mujer. | EfeImagen de archivo (1971) del poeta y su mujer. | Efe
Efe | Valparaíso | Santiago de Chile

El director de la Fundación Pablo Neruda, Fernando Sáez, aseguró que "estamos a días de saber qué fue lo que realmente pasó con el poeta", presuntamente muerto de un cáncer de próstata.

"Pueden pasar solamente dos cosas. O se confirma que se murió de un cáncer, o bien, que hay un factor ajeno y eso determinará que su muerte fue inducida o apurada", enfatizó Sáez que participó en un acto de conmemoración de los 40 años de la muerte de Neruda realizado en la Casa Museo de 'La Chascona', en la capital chilena.

Neruda falleció en una clínica privada de Santiago el 23 de septiembre de 1973, solo 12 días después del golpe de Estado de Augusto Pinochet, que derrocó al presidente Salvador Allende, uno de sus grandes amigos.

Aunque en un principio la muerte del autor de 'Veinte poemas de amor y una canción desesperada' se atribuyó al cáncer de próstata que lo aquejaba, el Servicio Médico Legal, tras una denuncia, lleva una investigación en la que se espera determinar si Neruda pudo haber recibido una inyección letal por parte de agentes de la dictadura (1973-1990).

"No podemos asegurar qué produjo su muerte, pero sí que tenía un cáncer muy fuerte y agravado por la situación política de la época y eso fue determinante. Eso es lo que dice la gente que estuvo con él y hay que creerle a la gente que es testigo y que no tiene intereses creados en el asunto", agregó Fernando Sáez.

Asimismo, Raúl Bulnes, vicepresidente de la misma fundación, comentó que "ya el hecho de lo que ocurrió en el golpe de Estado, la muerte del presidente, de sus amigos más íntimos, de Victor Jara, todos esos asesinatos, le provocaron a Neruda un deterioro en su enfermedad".

"Eso provocó la muerte. Podemos decir que es un crimen indirecto, sea cual sea el resultado", sentenció.

Recalcó que este año es particularmente importante, porque se juntan los 40 años del golpe de Estado y la muerte de Pablo Neruda.

"Neruda murió físicamente, pero espiritualmente está en todas partes y cada vez más. Nunca ha decrecido el interés por visitar sus casas, leer sus poesías, todo está vivo", afirmó.

Una investigación abierta

La investigación por las causas de la muerte del poeta se abrió a mediados de 2011, a raíz de una querella presentada por el Partido Comunista, del que Neruda era militante, tras conocerse unas declaraciones de su antiguo chófer, Manuel Araya, a la revista mexicana Proceso.

Araya, que vive ahora en San Antonio, a pocos kilómetros de Valparaíso e Isla Negra, donde se encuentra otra de las casas museos del poeta, defiende que el autor de "Crepusculario" y "Canto General" murió a causa de una inyección que recibió pocas horas antes.

Raúl Bulnes además se refirió a la labor que ha realizado el gobierno durante esta semana.

"Creo que el presidente Sebastián Piñera ha dado señales de acercamiento para intentar superar los problemas. Faltan muchas cosas por hacer, como aclarar los casos de los detenidos desaparecidos y no tratar de provocar este empate que se hace al decir que los movimientos sociales eran tan fuertes que se justificaban los asesinatos, eso no es aceptable", agregó.

El Ejecutivo por su parte dio inicio a las celebraciones de la conmemoración de la muerte del poeta con una intervención del ministro chileno de cultura, Roberto Ampuero, que sorprendió a los usuarios de los tradicionales trolebuses de Valparaíso cuando apareció leyendo en voz alta poemas e historias del Premio Nobel (1971).

El ministro destacó además la realización de otras actividades conmemorativas que se desarrollarán durante la semana, como el inicio de todas las clases en las escuelas del país con una poesía de Neruda y la instalación de una muestra fotográfica en el salón del Consejo de la Cultura.

De esta forma salió al paso de las preguntas que han surgido respecto de la envergadura de la conmemoración, al sostener que se tiene un programa "muy interesante de actividades para recordar al poeta".

"Estamos haciendo actividades lúdicas, recorriendo la ciudad a la que Neruda le cantó y le dedicó poemas, la ciudad donde vivió", explicó.

Lo mismo aseguró Fernando Sáez, quien comentó que "el poeta permanece en una vigencia no solo en su obra, sino que también en los episodios de su vida, su vida política, en todos sus recuerdos. Es un Neruda que se está recuperando, de un silencio que hubo durante 17 años".

LEER EN EL BAÑO

Nunca entendí esa costumbre de sentarse a leer en el inodoro. No entiendo cómo bajarse los pantalones ―o la pollera― puede predisponer para la lectura. Una silla, un banco de plaza, la cama, el piso, estar de pie con la espalda apoyada contra una pared, un asiento del colectivo, del avión o del tren; cualquier opción es mejor que un retrete, es decir, un dispositivo cuyo propósito es evacuar todas las pruebas materiales de que Dios no existe (como pudo haber dicho Milan Kundera, quien creía que “ningún Dios podría haber concebido una forma de vida en la que fuera necesario cagar”). Dedicarle más de dos o tres minutos a la excreción es un despropósito. Además, cualquiera que haya visto Arma mortal 2 sabe de los riesgos de sentarse a leer en el baño: un grupo de racistas sudafricanos podría haber escondido una bomba bajo la taza.

En los últimos años aparecieron varios estudios que enfatizaban las virtudes de leer en el inodoro, o por el contrario, los problemas que puede traer aparejados. Relajamiento por un lado, contaminación microbiana por el otro. Al final todo termina con la anécdota de que Henry Miller leyó el Ulises de James Joyce en el excusado.

Hay mucha pose alrededor de la lectura en el inodoro. No hace falta ser Sherlock Holmes para notar que mucho material de lectura de tocador fue cuidadosamente elegido para impresionar a las posibles visitas. Cuando pasan al baño de alguien y se encuentran con Vidas de los sofistas de Filóstrato de Atenas casualmente a la vista, ahí tienen a alguien que dedicó mucho tiempo no a evacuar las heces sino a cavilar cómo forjarse una reputación de erudito. En ese sentido, me parece más natural encontrar el diario del día doblado sobre el bidet. Me lo creo más. Aunque no por ello pueda aceptar que el inodoro es el mejor sitio para leerlo; ni siquiera un inodoro público en una estación de servicios o en los sanitarios de un edificio de oficinas, como suelen insistir en las películas.

Las películas han forjado muchas imágenes discutibles respecto a los usos del baño. Ya no hablo sólo del inodoro, sino del cuarto de baño en general. Por ejemplo, el cliché fílmico de escuchar música en la bañera con auriculares. Aunque soy un fundamentalista de la ducha y tampoco entiendo esa costumbre de quedarse adormilado en una bañera llena de espuma, puedo aceptar que resulta un poco menos absurda que leer a Filóstrato de Atenas en el inodoro. Un poco menos, sólo un poco, pues el sitio de relax suele estar ubicado a medio metro del recipiente de lectura en el que se excretan las defecaciones corporales. Las personas que escuchan música en las películas suelen ser señoritas que rápidamente serán atacadas por babosas extraterrestres, asesinos seriales o Freddy Krueger. Siempre me maravilló la rapidez con que se adormecen, la tranquilidad de sus rostros. Una vez hice el experimento y apenas aguanté media canción. El cable de los auriculares se metía en el agua y temía que se estropearan; luego estaba el problema de agarrar el iPod con las manos mojadas. Ponerse los cascos para relajarse en la bañera me resultó casi tan inadmisible como dedicar más de dos minutos diarios al inodoro. Digamos entonces que el secreto para una buena vida está en entrar y salir del baño lo más rápido posible.

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Señoras y señores, valga la redundancia

«Lo que no se nombra no existe»
George Steiner

Abordar la polémica sobre el lenguaje sexista implica inexorablemente obtener por respuesta interminables juegos de palabras ridiculizando el uso del desdoblamiento léxico como único argumento. Asumido este riesgo, merece la pena dedicar unas líneas si con ellas contribuimos al debate que ha impulsado ya muchos avances que reflejan la realidad actual en el lenguaje. Hoy nos parece normal que haya graduadas, licenciadas, arquitectas, etc., un derecho reconocido en 1995 por el Ministerio de Educación y Ciencia con la aprobación de la Real Academia Española y el Instituto de la Mujer; un gran paso que algunos y algunas consideran banal y dispendioso.

Desde su nacimiento, cualquier persona es interrogada por distintas administraciones, instituciones y empresas sobre su sexo a través de los más variados formularios; sin embargo, hasta hace poco, este dato se perdía en la burocracia y automáticamente se convertía en «vecino», «empleado», «alumno», etc., aunque se tratara de una mujer y no formara parte de un plural mixto. Hoy en día resulta chocante que a una mujer se le pregunte si es señora o señorita y puede firmar un contrato bajo la línea «la trabajadora» o «la responsable de la empresa». Estos y otros muchos gestos indican un cambio de mentalidad llevado a la práctica e invitan a seguir adecuando nuestra lengua a los tiempos actuales.

Nuevas situaciones precisan nuevas palabras para nombrarlas. Si a algunas personas les resulta extraño nombrar a una ingeniera, como a muchos en el siglo pasado les parecía extravagante el término «televisor», no hay mejor cura que repetir lo que en verdad es hasta normalizar el término y despojarlo del sesgo cognitivo que impregna lo masculino de un mayor prestigio. Si, de forma consciente o inconsciente, hacemos un uso sexista del lenguaje, podemos reflexionar sobre ello si pretendemos evitarlo. Basta pensar en los colectivos que automáticamente identificamos como femeninos, olvidándonos del genérico, para darnos cuenta de que no elegimos las palabras indiscriminadamente: «las feministas» ofrece 533.000 resultados en Google, muchos de ellos en medios de comunicación; «los feministas», 12.600 resultados. Resultado similar nos ofrecería la búsqueda de «las cajeras» y «los cajeros» si pudiéramos distinguir entre los resultados de cajeros de supermercado y cajeros de banco. Sin embargo, el colectivo de los filólogos es nombrado de forma genérica, a pesar de que, según datos del INE, en 2011 de 3480 alumnos que finalizaron estudios de Filología, 2636 eran mujeres. Una proporción probablemente similar e incluso superior a la de teleoperadoras en su colectivo.

Quienes cuestionan la necesidad de un lenguaje no sexista utilizan complejos planteamientos filosóficos como «es una gilipollez» o el inapelable «esto ha sido así de toda la vida». También hay quien considera que es una preocupación exclusivamente española, en concreto ligada al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque es un tema tratado en foros internacionales desde hace varias décadas. Ya en 1991 la UNESCO publicaba Recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje, lo que nos da una idea de que el debate viene de lejos.


¿Publicidad sexista? La historia, aquí.
Otros críticos del lenguaje inclusivo, que merecen mayor detenimiento, apelan a criterios lingüísticos. Este es el caso del informe realizado por el catedrático y académico de la RAE Ignacio Bosque. En él analiza diversas guías de forma metódica, con sentido del humor y sencillez expositiva basándose en un hilo argumental: las guías extraen «una conclusión incorrecta de varias premisas verdaderas, y dan a entender a continuación que quien niegue la conclusión estará negando también las premisas»; las tres premisas verdaderas según Bosque son: existe la discriminación hacia la mujer en nuestra sociedad, existen comportamientos verbales sexistas y numerosas instituciones autonómicas, nacionales e internacionales han abogado por el uso de un lenguaje no sexista. Reconocidos estos hechos, hace un estudio de varias guías desaprobando su confección, sobre todo por no contar con la participación de lingüistas y estar elaboradas al margen de la Academia. Paradójicamente, Ignacio Bosque incurre en la misma falacia argumentativa que censura, y es que una premisa verdadera (las guías incurren en errores) conduce a una conclusión incorrecta. Una libre interpretación de su conclusión sería «no hay que hacer nada», puesto que, a pesar de requerir la participación de lingüistas y académicos, no considera razonable que alguien piense «que los significados de las palabras se deciden en asambleas de notables». A esto último, y perdón por la irreverencia, solo puedo replicar: le dijo la sartén al cazo. Tal vez se refiera D. Ignacio a una posible competencia desleal propiciada por el nicho de mercado existente.

Por otra parte, Ignacio Bosque critica incluso aspectos en los que las guías coinciden con los preceptos de la Real Academia Española. Dice Bosque: «… no parecen admitir estas guías que una profesional de la judicatura pueda elegir entre ser jueza o ser juez, ni que una licenciada en Medicina pueda escoger entre ser llamada médica o médico, a pesar de que se ha constatado en múltiples casos que existen preferencias geográficas, además de personales, por una u otra denominación». Tampoco la Nueva gramática de la lengua española ni la próxima edición del DRAE ni el Diccionario Panhispánico de dudas admiten, ajustándose a criterios morfológicos, que una médica se llame a sí misma «la médico»:

médico -ca. ‘Persona que ejerce la medicina’. El femenino es médica (→ género2, 3a): «La médica quiere tratarle la cistitis con nitrato de plata» (FutoranskyPe [Arg. 1986]). No debe emplearse el masculino para referirse a una mujer: la médico. (Diccionario panhispánico de dudas, Real Academia Española).

Como tampoco admite la gramática que una ingeniera se denomine «la ingeniero» ni una carnicera «la carnicero». No podía ser de otra forma, pues nunca se han establecido excepciones a las normas lingüísticas atendiendo a criterios de corrección política, como sería el reconfortar la necesidad de nominar a las mujeres en masculino proclamada por algunas personas porque les suena mejor. Las formas terminadas en –o y –a procedentes de la primera y segunda declinaciones del latín están marcadas por el género masculino y femenino respectivamente y el femenino surge de manera espontánea sin violentar el mecanismo natural de la lengua. Que no existieran anteriormente palabras como «abogada», «ingeniera», «médica», «bombera» y un largo paradigma recogido en la gramática, se debe a que no se había producido la necesidad de nombrarlas —hace muchísimo, no está de más recordarlo— no a que contravengan la naturaleza del lenguaje. Una vez existe, el hablante precisa marcar el género y utiliza el esquema lógico. En ocasiones incluso va más allá, como en el caso de «jueza» —que sí es excepcional morfológicamente—, aceptado hace años (aunque mantiene «juez» como genérico). No se entiende, pues, este reproche de Bosque, ponente de la Nueva gramática de la lengua española. Parafraseando al propio académico, la argumentación implícita es demasiado obvia para ser inconsciente.

Es frecuente que los detractores del lenguaje inclusivo utilicen este comodín del fuego amigo señalando que hay mujeres que están de su parte, en correspondencia con su concepción del asunto como una guerra entre sexos. En el informe leemos: «Son igualmente verdaderas las actitudes paternalistas que algunos hombres muestran hacia las mujeres, sea dentro o fuera del trabajo, y son asimismo objetivos otros muchos signos sociales de desigualdad o de discriminación que las mujeres han denunciado repetidamente en los últimos años». Vemos que Ignacio Bosque se olvida del incontrovertible genérico y reduce el conjunto de personas que denuncian a «las mujeres» descartando la presencia de infiltrados en su bando. Esto no es cierto, numerosos hombres han denunciado la discriminación de la mujer en todos los ámbitos, incluido el del lenguaje. Tantos como mujeres la han podido inadvertir o incurrir en ella. La opinión de unos y otras no tiene mayor valor por razón de sexo.

Real-Academia-Española - Fotografía de Guadalupe de la Vallina
Fotografía de Guadalupe de la Vallina.
A pesar de estos tics que deja escapar, el informe de Ignacio Bosque es una referencia imprescindible en el debate del lenguaje sexista, ha ayudado a ordenar ideas y familiarizarnos con la polémica y en lo fundamental es indiscutible: debe estar moderado por lingüistas y por la RAE que, como hemos visto, ha dado algunos pasos adaptándose a los nuevos usos y necesidades del lenguaje. Pero esos pasos dependen de los dados previamente por los hablantes, que son quienes crean el lenguaje; por lo que sí es necesaria la existencia de guías, artículos, informes, debates y todo aquello ayude a acostumbrar el oído a la identidad femenina.

Junto a la denominación en femenino de profesiones, uno de los caballos de batalla del lenguaje inclusivo, y probablemente el más polémico, es el desdoblamiento léxico. En este caso, la Academia se muestra menos abierta.

El argumento de rechazo es conocido por todos: el género masculino se utiliza para designar ambos sexos sin marcación y, por tanto, es redundante mencionar el femenino. La RAE recomienda no utilizarlo en aplicación de «la ley lingüística de economía expresiva»:

… en los últimos tiempos, por razones de corrección política, que no de corrección lingüística, se está extendiendo la costumbre de hacer explícita en estos casos la alusión a ambos sexos: «Decidió luchar ella, y ayudar a sus compañeros y compañeras» (Excélsior [Méx.] 5.9.96). Se olvida que en la lengua está prevista la posibilidad de referirse a colectivos mixtos a través del género gramatical masculino, posibilidad en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva; así pues, en el ejemplo citado pudo —y debió— decirse, simplemente, ayudar a sus compañeros. Solo cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto, es necesaria la presencia explícita de ambos géneros: La proporción de alumnos y alumnas en las aulas se ha ido invirtiendo progresivamente; En las actividades deportivas deberán participar por igual alumnos y alumnas.

Diccionario panhispánico de dudas, GÉNERO 2.1

¿Qué es la «ley lingüística de economía expresiva»? Te preguntas clavando tu pupila enrojecida en una página de Jot Down. No la encontrarán en el BOE; la ley lingüística de economía expresiva, o principio de economía del lenguaje, es una tendencia natural del lenguaje a realizar el menor esfuerzo, estudiada por diversos lingüistas que, dependiendo del autor, puede ser denominada principio o ley. La norma no siempre refrenda la economía y reprueba la riqueza. Tampoco la inercia indica siempre el camino más corto para construir una lengua; ejemplos de ello encontramos en muchos usos redundantes de los pronombres, no prescritos normativamente, del español —que no es precisamente una lengua económica—, con finalidad expresiva a veces y totalmente vacíos de contenido otras. La determinación del límite de elementos en el discurso por cuestiones de estilo es mucho más sutil que la simple apelación al principio de economía y entra en conflicto con las necesidades de precisión y expresividad, relevantes en determinados contextos como el lenguaje administrativo o la oratoria. Así pues, establecer la frontera de la incorrección es una tarea que requiere más detenimiento.

El hecho de que el ejemplo del DPD «compañeros y compañeras» no esté señalado con asterisco ni «bolaspa» (⊗) nos indica que no es agramatical ni incorrecto ni está desaconsejado. O se les ha pasado, porque la afirmación «debió» (decirse), que ataja cualquier divagación sobre posibilidades y necesidades que planea por el resto del párrafo, implica que es incorrecto.

Es curioso que fórmulas retóricas utilizadas para dirigirse al público en discursos, presentaciones, espectáculos, etc., tan tradicionales como «señoras y señores» o «niños y niñas» nunca hayan llamado la atención teniendo la misma estructura que «compañeros y compañeras» y la misma intención de visualizar el femenino, solo que sin carga ideológica, por cortesía. Cabe, pues, preguntarse si es una incorrección fundada en razones sociopolíticas y no lingüísticas.

La Academia podría adquirir el protagonismo que reclama y merece determinando criterios reguladores en lugar de emitir juicios de valor confusos. Si bien las hipérboles que duplican todas las palabras con flexión de una frase son en su mayoría obra de los detractores del lenguaje no sexista en un intento de ridiculizarlo y no de sus defensores, sería conveniente y necesario establecer una norma clara, así como determinar qué palabras puede resultar más apropiadas duplicar (grupo nominal, articulo, adjetivo) en distintos casos si se desea hacer explícito el femenino; en definitiva, estudiar y regular un hecho que se produce para evitar una reiteración excesiva que conculcaría normas gramaticales. Sin duda los académicos conocerán otros muchos trabajos realizados por organismos nacionales e internacionales con la colaboración de profesionales de la lingüística —algunos de ellos también muestran disconformidad con determinados puntos de los analizados en el informe— que merecen ser considerados.

Nota: en cumplimiento de la normativa vigente, ningún desdoblamiento léxico de este artículo se elaboró sin finalidad expresiva.

EL LENGUAJE DEPORTIVO




Tres diccionarios terminológicos imprescindibles para el estudio del lenguaje deportivo

La gran relevancia que ha adquirido el deporte como producto informativo de consumo masivo en las sociedades contemporáneas hace más que necesaria la existencia de herramientas que permitan a los periodistas solventar con éxito y el máximo rigor posible su labor diaria de informar a partir de un correcto uso del lenguaje, tales como los libros de estilo y los diccionarios terminológicos.

El lenguaje deportivo se ha erigido en los últimos tiempos en uno de los principales laboratorios neológicos del idioma, debido a que el periodismo ligado a esta parcela de la actualidad ha propiciado la creación de nuevas palabras, expresiones y significados que, en muchos casos, han acabado dando el salto a la lengua común y de ahí a los diccionarios normativos una vez se ha extendido su uso entre la población.

Así ha ocurrido con el Diccionario de la Real Academia (DRAE), que, entre las modificaciones que ha introducido para su próxima edición, prevista para el año 2014, aparecen por primera vez casi una treintena de entradas referidas al ámbito deportivo, entre las que se encuentran voces como amateurismo, cuartofinalista, autopase, pichichi, ochomil, enduro o nocaut.

Sin embargo, pese a tratarse de una realidad lingüística en constante evolución y de enorme impacto social, el lenguaje deportivo no está lo suficientemente recogido ni en libros de estilo ni en diccionarios. Por ello, el estudio del campo idiomático del deporte, por su amplitud y complejidad, con multitud de extranjerismos provenientes de diversas modalidades y disciplinas, exige la consulta de otras fuentes lexicográficas más allá del diccionario académico, que se seguirá tomándose su tiempo para asimilar bien los nuevos usos léxicos que se vayan gestando en las redacciones de los medios de comunicación cada día.

En este sentido, cobran un valor especial los diccionarios terminológicos, que han proliferado en este terreno lingüístico en la última década. Estas son las tres obras de referencia publicadas en el ámbito de la lengua española, de las que a continuación ofrecemos sus principales aportaciones al estudio del lenguaje en el mundo del deporte:



. Diccionario de Términos Deportivos (2003),
de Recaredo Agulló

Incluye alrededor de 10.000 vocablos empleados en cada una de las modalidades y disciplinas deportivas existentes, muchos de los cuales todavía no han sido incluidos en el Diccionario de la Real Academia Española.

De cada uno de ellos, se explica su etimología, su significado, su transcripción fonética y para ello se aportan uno o más ejemplos de uso documentados en libros o publicaciones periódica.

También aparecen voces de uso frecuente referidas a la anatomía o las lesiones de deportistas, algunas siglas e incluso términos que tuvieron una corta existencia antes de caer en el olvido.


. Diccionario Terminológico del Deporte (2005),
de Jesús Castañón

Contiene información con 5.401 entradas (algunas con su etimología), de las que 4.786 corresponden a términos deportivos y 612 a pequeñas biografías de profesionales del deporte de todos los tiempos, con datos sobre su vida, nacionalidad y palmarés.

También aporta 828 referencias bibliográficas sobre el idioma del deporte en el mundo: estudios, diccionarios de ciencias del deporte, documentación y tesauros; diccionarios de siglas; diccionarios léxicos y glosarios, recursos de internet, libros de estilo y estudios de literatura deportiva; y un índice con 3.710 términos en inglés con sus equivalencias en español.


. Diccionari general de l’esport (2010), publicado por el TERMCAT

Aglutina más de 13.000 términos y expresiones de 80 modalidades deportivas diferentes. Cada término (y su explicación) está en catalán, y aparece traducido al español, inglés y francés.

Incluye en su parte final un anexo de suma utilidad sobre las diferentes lesiones y enfermedades que puede padecer un deportista. Este apéndice presenta la clasificación del sistema de lesiones deportivas Orchard elaborada por el Departamento de Medicina del Deporte de la Universidad de Sidney (Australia). Cada entrada aparece en catalán con sus correspondencias en español e inglés.

De los tres diccionarios aquí mencionados, es el único que dispone de una versión en línea.


* La importancia de los libros de estilo y de las guías y diccionarios terminológicos en el mundo del deporte centró la tercera y última mesa redonda del VII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo "El español en el periodismo deportivo", organizado por la Fundación del Español Urgente Fundéu-BBVA y la Fundación San Millán de la Cogolla en mayo de 2012.

CONGRESO Y ANIVERSARIO DE ASETRAD


ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE TRADUCTORES, CORRECTORES E INTÉRPRETES (ASETRAD)



Organiza: la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes (Asetrad)
Fecha: los días 27 y 28 de septiembre del 2013
Lugar: Toledo, España

El programa de comunicaciones y talleres de este congreso es el resultado de una petición de propuestas lanzada hace unos meses a todos los profesionales de la interpretación, la corrección y la traducción y a las personas interesadas en estas profesiones. Las propuestas presentadas reflejan los temas de interés del sector desde una perspectiva en la que prima el carácter profesional, aunque sin dejar de lado el componente teórico.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE




intérprete y traductor, profesiones diferentes

Recomendación urgente del día

Intérprete alude a quien traslada textos orales de un idioma a otro, ya sea en conferencias, ruedas de prensa o reuniones de trabajo, mientras que, de acuerdo con el Diccionario académico, el traductor trabaja con obras escritas.

Sin embargo, en los medios se emplea frecuentemente la palabra traductor para referirse a quien en realidad ejerce como intérprete: «Los traductores afganos que ayudaban a las tropas españolas en sus contactos con la población local…», «Defensa se deja atrás a sus traductores en Afganistán» o «Mourinho tenía funciones de traductor en las que ayudaba al entrenador inglés Bobby Robson».

Si bien traductor puede emplearse en un sentido amplio para referirse al profesional que vuelca de un idioma a otro palabras tanto escritas como habladas, la Academia apunta hacia el uso especializado de traductor, que se ocupa de obras escritas y presta máxima fidelidad a detalles y matices, e intérprete, que trabaja con textos orales y, respetando el discurso original, atiende además al tono de cada situación comunicativa específica.

Por tanto, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Los intérpretes afganos que ayudaban a las tropas españolas en sus contactos con la población local…», «Defensa se deja atrás a sus intérpretes y traductores en Afganistán» o «Mourinho tenía funciones de intérprete en las que ayudaba al entrenador inglés Bobby Robson».

Cabe señalar, además, que el intérprete que trabaja al mismo tiempo que el orador habla y sin que este interrumpa su discurso lleva a cabo una interpretación simultánea, generalmente en una cabina; mientras que, si el orador va intercalando pausas regulares para que el intérprete intervenga de vez en cuando, se realiza una interpretación consecutiva.

Esta distinción entre traductor e intérprete es extensiva a los verbos correspondientes traducir, más apropiado para textos escritos (aunque válido también en el sentido más amplio de ‘expresar en otra lengua’), e interpretar, más preciso para referirse a la labor de estos profesionales en conferencias, ruedas de prensa o reuniones de trabajo.
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