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quarta-feira, 10 de julho de 2013

LA LENGUA VIVA






Silva de varia lección
Amando de Miguel en Libertad Digital - España


Luis Bayo comparte conmigo la nostalgia de las pizarras de nuestra lejana infancia. Eran las antecesoras de las actuales tabletas o como se llamen, pero no consumían energía. Eran un artefacto de la prehistoria, pues escribíamos con una piedra (el pizarrín) sobre otra (la pizarra).

Adolfo Ipiña critica, con razón, el que yo haya dicho que siguiente y después son adverbios. El error se me deslizó porque en la expresión el día después se introduce malamente ese adverbio (después) en función de adjetivo por influencia del inglés. Don Adolfo peca de nacionalismo lingüístico al rechazar el verbo nominar como "proponer a alguien para candidato de una distinción". Así está en el diccionario de Seco y en la parla usual. Es un anglicismo, pero resulta útil.

Fernando Ramírez (desde Florida) se lamenta de la pérdida del artículo en muchas expresiones de la prosa actual. Por ejemplo, "en cocina" o "en sede parlamentaria". Toma nota de algunos deslices del politiqués. Por ejemplo, "complicado" (= difícil), "amigos personales" (pleonasmo), "arrimar el hombro" (imagen gastada), "darse el sí quiero" (aceptar una propuesta). Algo de todo esto ya hemos comentado aquí, pero, como decía Goebbels, "repetir, repetir". Es el principio de la pedagogía y (ay) de la propaganda.

Ignacio Frías me tranquiliza. La RAE dice ahora que el signo % se puede pegar a la cifra, como en inglés. Es decir, no hay por qué dejar un espacio entre medias. Tenía yo mis dudas. Aclarado queda. Me temo que, al paso que vamos, acabaremos diciendo "billón" para los mil millones, no (como hasta ahora) para el millón de millones.

Emilio Soria me critica la confusión que establezco al hablar de "mujeres públicas" como las mujeres que se dedican a la política. Hombre, era una broma. La cual la retuerce don Emilio al decir que en la calle se dice que las mujeres públicas son las madres de algunos políticos. Por favor, que nadie se me ofenda con la eutrapelia.

Seguimos con el humor. Luis Bayo narra una historia que más parece un cuento. Resumo el argumento. Una señora de Cádiz va conduciendo el coche con su hija al lado. La hija señala una barbacoa portátil abandonada en la cuneta. Alguien la debió de haber abandonado. Paran el coche, retroceden y meten la barbacoa en el maletero. Pero al poco rato son interceptadas por un helicóptero de la Guardia Civil y dos coches patrulla. Los guardias, muy serios, les mandan abrir el maletero. La señora aduce que es una barbacoa que acaban de comprar en el Carrefour. Pero era un radar de carretera. Como puede verse, muchos conflictos se forman porque las cosas no son siempre lo que parecen. Para eso está el lenguaje, para ponerle nombre a las cosas.

Carlos Gordo Blanco precisa que no es lo mismo pobre que empobrecido. Ya lo sé. Empobrecido es que llega a ser pobre sin antes serlo. Pero ahí está la clave de ese nuevo sustantivo del politiqués. Al dar a entender que los pobres ya no son tales, sino empobrecidos, significan que los demás hemos causado esa pobreza. Por eso la izquierda crítica e inteligente habla de "países en vías de subdesarrollo", por ejemplo, España. Pero ese es otro debate, como dicen los tertulianos.

CURIOSIDADES

El Parlamento chino tiene 83 legisladores multimillonarios
JAMIL ANDERLINI en Cronista.com

La legislatura del último gran país comunista casi seguramente sea la más rica del mundo, según una lista de ricos que este año menciona a 83 miembros del parlamento de China con patrimonio superior a mil millones de dólares.
Mientras tanto, en Estados Unidos no hay ningún legislador extremadamente rico en la Cámara de Representantes o en el Senado, si bien su miembro más adinerado, el republicano por Texas Michael McCaul, tendría un patrimonio cercano a la insignificante cifra de u$s 500 millones.

Entre los delegados reunidos en Beijing en marzo, para asistir al Congreso Nacional del Pueblo, la Lista Hurun de ricos chinos identificó a 31 personas con más de u$s 1.000 millones en activos personales. El más adinerado es Zong Qinghou, fundador del fabricante chino de bebidas Wahaha, con una fortuna estimada en u$s 13.000 millones, según Hurun.

Dadas las dificultades para calcular la riqueza oculta de muchos de los altos líderes de China y sus familias, los analistas sostienen que el informe Hurun probablemente subestime la verdadera cantidad de participantes superricos en las sesiones políticas.

NUEVOS TÉRMINOS PARA PANTALLAS TÁCTILES



La tecnología está ocupada por extranjerismos… ¿Toda? ¡No! La irreductible Fundéu resiste al invasor
La tecnología nos ha puesto en la boca un sinfín de palabras de otros idiomas. Por suerte, contamos con la Fundación del Español Urgente, que nos recuerda que todas las cosas pueden ser nombradas también en nuestra propia lengua. Y, si no, ellos buscan la alternativa. Hablamos con Judith González, codirectora del Manual de Estilo de Fundéu, sobre tecnología, extranjerismos y la RAE. ♦


Los gestos que realizamos diariamente en las pantallas táctiles por fin tienen nombre.
Álvaro Hernández

‘Ventana emergente’ mejor que ‘pop-up’. ‘Etiqueta’ en lugar de ‘hashtag’. ‘Wasapear’ antes que ‘whatsappear’. O incluso ‘boletín electrónico’ como alternativa de ‘newsletter’. Estas son algunas de las recomendaciones que la Fundación del Español Urgente, más conocida como Fundéu, dirige a todos los hablantes del castellano para que reduzcan el uso de extranjerismos tecnológicos.

El ‘boom’ de la tecnología ha inundado el castellano de términos que poco o nada tienen que ver con la lengua de Cervantes. Nuestro idioma, rico y de léxico variado, ahora se ve aliñado por términos como ‘smartphone’ o ‘tablet’, cuando en realidad hay alternativas en español.

“El préstamo lingüístico y los extranjerismos son algo natural. Ahora cogemos términos del inglés, pero en la época de dominación musulmana lo hacíamos del árabe. El problema es cuando se coge el anglicismo crudo, sin adaptar; cuando se cuela a raudales por cuestiones de marketing”, explica a HojaDeRouter.com Judith González, filóloga y codirectora del Manual de Estilo de Fundéu.

LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y FUNDÉU

Todo este trabajo realizado por Fundéu debería verse reflejado rápidamente en los diccionarios, para que el esfuerzo llevado a cabo por el equipo de la fundación no caiga en saco roto. Para ello es imprescindible que la Real Academia Española admita el uso de algunas de las alternativas planteadas y que lo haga con la rapidez que no le caracteriza.

Sin embargo, en Fundéu tienen claro cuál es el papel de cada organismo. “Son vasos comunicantes, pero nosotros trabajamos con el hablante: proponemos alternativas muy rápidamente. Si el hablante recoge la alternativa de Fundéu y triunfa en el uso, la Academia acabará por admitirlo, pero eso es el uso el que lo determina”, afirma González. También reconoce, eso sí, que a veces “riñen” a los académicos que forman parte del Consejo Asesor de la fundación.

En cualquier caso, “Fundéu ni influye ni debe influir en las decisiones que se toman en la RAE. Sólo debe influir el consenso mutuo de los hablantes del español”, afirma la filóloga.


El equipo de Fundéu está formado por periodistas, lingüistas, lexicógrafos, ortotipógrafos, correctores y traductores

GESTOS Y PANTALLAS TÁCTILES

Uno de los proyectos más ambiciosos que Fundéu ha llevado recientemente a cabo tiene como objetivo dar un nombre a la gran cantidad de gestos que realizamos de forma diaria al manejar pantallas táctiles. No va a ser para nada sencillo. De hecho, que nos pongamos de acuerdo todos para llamar de la misma forma al mismo movimiento resulta prácticamente imposible.

A día de hoy la mayoría de estas acciones tienen un nombre en inglés, pero no una alternativa en español. Fundéu, en colaboración con los hablantes y con profesionales e investigadores de la comunicación a través de tabletas, planteó algunas posibles alternativas en castellano a términos como ‘tap’, ‘drag’ o ‘swipe’.

El equipo formado por Natalia Bajo, periodista y directora de Arte Digital en Telva, Ana Ormaechea, cofundadora de Tablet Army y Aje Arruti, investigadora y consultora, se encargó de elaborar la lista de gestos y proponer posibles denominaciones. A continuación, fueron los hablantes los que, a través de una encuesta, eligieron las que a su juicio eran las mejores opciones para denominar a estos movimientos, ya cotidianos para muchos, en castellano.

Gracias a los votos de casi 3.700 hablantes podemos decir que estas son las expresiones que mejor definen los gestos que hacemos al usar pantallas táctiles:

‘Tocar’ en lugar de ‘tap’ (presionar la pantalla con el dedo).
‘Arrastrar’ por ‘drag’ (mover los dedos presionando la pantalla en cualquier dirección sin perder el contacto).
‘Deslizar horizontalmente’ en vez de ‘swipe’ (mover horizontalmente el dedo por la pantalla con un toque rápido).
‘Deslizar verticalmente’ en lugar de ‘scroll’ (mover verticalmente el dedo por la pantalla con un toque rápido).
‘Doble toque’ por ‘double tap’ (presionar breve y rápidamente dos veces la pantalla con el dedo).
‘Pellizcar’ es la alternativa elegida para ‘pinch’ (juntar dos dedos manteniendo en ambos la presión sobre la pantalla).
‘Spread’ se puede nombrar en español como ‘ampliar’ (separar dos dedos manteniendo en ambos la presión sobre la pantalla).
‘Barrer’ en lugar de ‘pan’ (mover uno o varios dedos sobre la pantalla sin perder contacto, como si se limpiara).

“Todo lo que tiene que ver con la tecnología forma un vocabulario que procede del inglés y es más cómodo tomarlo de la lengua de origen directamente”, nos dice González. “En ocasiones se trata de una demostración de que dominas la terminología, como si uno quedara mal por decirlo en castellano; pero todas las cosas deben poder expresarse en todas las lenguas”, subraya la filóloga.


ÉXITO EN INTERNET

Es un hecho indudable que el trabajo de Fundéu tiene una enorme repercusión en internet. Más allá de su web oficial, la fundación cuenta con una fortísima presencia en redes sociales. Los usuarios de Twitter, Facebook, Google + y Pinterest disfrutan del buen hacer de Fundéu y, lo que es aún mejor, de la rápida respuesta a las más de cien consultas diarias que se realizan tanto a través de las redes como por correo e incluso –por vetusto que suene- por teléfono.

Además del trabajo en las redes, Fundéu también cuenta con un foro y una wiki. ¿Qué les falta? ¿Quizás una aplicación? “Siempre hay cosas que hacer. Esperamos seguir sorprendiendo y seguir llegando a la gente y, sobre todo, seguir sirviendo de ayuda donde haya una duda lingüística”, afirma Judith González.



Álvaro Hernández
Diplomado en Turismo y estudiante de Periodismo. Colaborador de Sesión de Control, Cadena SER Almería y La Voz de Almería.

BRASIL

Protestos podem voltar mais fortes e incontroláveis, diz sociólogo
Boaventura de Sousa Santos aponta a insatisfação popular como fruto da expansão da classe média brasileira, que ficou mais exigente. Para ele, só uma reforma política profunda pode evitar que povo volte às ruas.
Os protestos no Brasil perderam intensidade, mas, se o governo não der uma resposta rápida às reivindicações do povo, podem voltar ainda mais fortes – e de forma incontrolável. O alerta é do português Boaventura de Sousa Santos, doutor em sociologia pela Universidade de Yale (EUA) e diretor do Centro de Estudos Sociais da Universidade de Coimbra (Portugal).

Autor de estudos sobre emancipação social, direitos coletivos e democracia participativa, ele vê a onda de indignação que tomou as ruas do país como fruto das mudanças vividas pela sociedade brasileira nas últimas décadas. A classe média, afirma, cresceu e com ela as demandas dos cidadãos por melhores serviços públicos ganharam força.
Para Boaventura, o Congresso está “divorciado das prioridades dos cidadãos” e, por isso, uma reforma política se faz necessária. “Há medidas de emergência que têm de ser tomadas, mas nada disso é possível se não houver uma reforma política profunda. Neste momento todo o sistema político tende a perverter e a inverter as suas prioridades”, afirma em entrevista à DW Brasil.
Deutsche Welle: Como o senhor avalia a onda de protestos?
Boaventura de Sousa Santos: As manifestações foram uma surpresa tanto no plano interno como no plano internacional. Tudo levava a crer que tudo no Brasil estava indo bem. Internamente, os próprios partidos, especialmente o do governo, foram apanhados de surpresa. O que foi surpresa foi o motivo para que a explosão ocorresse. Havia um mal-estar, e ele resulta do êxito das políticas que foram instituídas no Brasil a partir de 2003 [quando Lula assumiu o poder] e que fizeram com que 40 milhões de pessoas entrassem para a classe média.
Protestos foram realizados em cidades brasileiras e no exterior
Elas criaram expectativas não só no que diz respeito à sua vida, mas também ao modo como se posicionam na sociedade, ao modo como usam os serviços públicos. E esses 40 milhões começaram a ver que, nos últimos tempos, pelo menos, havia uma certa estagnação dessas políticas. Os serviços públicos não acompanharam as transformações sociais.
A chamada "classe C" ficou mais exigente?
Eu penso que sim, pois as políticas de inclusão realizadas nos últimos dez anos atingiram seu limite e as formas de participação não são hoje tão eficazes quanto eram. Além disso, o serviço público não se desenvolveu como deveria. O caso da saúde é significativo. Por outro lado, num país que tem uma tradição de movimentos sociais fortes, eles viram suas atividades nos últimos tempos se tornarem bastante restringidas. Por isso começou a haver uma certa frustração quanto às prioridades do governo e, naturalmente, um desgaste.
Que medidas o governo Dilma deveria tomar para atender às exigências da população?
A medida fundamental é uma reforma política. Fica evidente que há medidas de emergência que têm de ser tomadas, mas nada disso é possível se não houver uma reforma política profunda, porque neste momento todo o sistema político tende a perverter e a inverter as suas prioridades. Dilma tomou essa medida corajosa, de propor uma revisão constitucional, mas o Congresso não tem grande vontade política para uma reforma política profunda.
As respostas que o governo e o Congresso deram até agora não são satisfatórias?
Como é que o Congresso é capaz de aprovar num prazo de uma semana tantas leis e questões importantes, como a [tipificação da] corrupção como crime hediondo? Essa correria tem um lado positivo e um lado negativo. Isso mostra que o Congresso só se move se houver pressão popular. Portanto, esse é o lado negativo: o Congresso está divorciado das prioridades dos cidadãos e só acorda quando os cidadãos o obrigam a acordar. É por isso que é necessária uma reforma política.
Sousa Santos diz que existe uma crise de representatividade no sistema político brasileiro e de outros países
Para o senhor, quem são os manifestantes?
As manifestações são muito importantes para pressionar as instituições, os partidos e os governos, mas elas não fazem propriamente uma formulação política. O que elas fazem é pressão para que haja formulação política. Vimos no Brasil como as agendas eram tão diversas quanto a composição das classes presentes nos protestos. Houve uma forte presença da juventude. As manifestações têm uma composição e, misturadas nelas, há forças aproveitadoras que tentaram tirar dividendos contra o PT. Mas elas são uma minoria. É uma insatisfação popular, sobretudo das camadas mais jovens, contra uma política que não responde aos seus anseios.
É possível manter uma mobilização de massa a longo prazo?
Mesmo nos casos dos países que ela se mantém durante mais tempo, como durante o Occupy, nos EUA, e agora no Egito, tudo acontece por etapas. Portanto, há momentos de refluxo. E eu penso que, no caso brasileiro, ela não se aguenta neste momento, embora possa vir a explodir mais tarde. Neste momento há uma certa espera, uma espera com esperança de que alguma coisa se faça. Se ela não se fizer, a situação pode voltar, pode até, aliás, ser mais incontrolável. Se não houver uma reposta rápida a estas reivindicações, o refluxo atual voltará eventualmente mais incontrolável e mais forte.
Muitos manifestantes nas ruas levantaram uma bandeira antipartidarista.
Existe atualmente uma crise de representatividade no sistema político brasileiro?
Acho que sim. E neste momento não só no [sistema político] brasileiro, mas também no europeu. E ocorre fundamentalmente do fato de que os governos hoje estão capturados pelo capital financeiro internacional, se ver bem, em função das exigências do capital financeiro. O próprio Brasil compromete uma parte significativa de sua arrecadação para o pagamento do serviço da dívida. E este também é o caso da Europa. No fundo, é isso que está criando essa crise de representação, na medida em que os cidadãos não se sentem representados pelos seus representantes e é isso que faz com que as pessoas venham para a rua.
Para Sousa Santos, o Congresso Nacional está divorciado das prioridades dos cidadãos
As manifestações foram, de certa forma, uma demonstração de decepção com o governo. Esse governo do PT, apesar das medidas de inclusão social, perdeu a credibilidade?
Não. O problema é que, enfim, é um governo de esquerda que, no entanto, tem uma coligação problemática, dada a organização partidária no Brasil. O problema é que os brasileiros conhecem muito bem o que foram as políticas de direita [dos governos] anteriores, nenhum deles realizou as políticas de inclusão social que agora têm lugar. E, portanto, há um certo descrédito na política em seu conjunto. O PT e o governo da presidente Dilma têm uma crise de legitimidade a resolver. E só podem resolver com mais democracia, com mais políticas de inclusão, com mais dinheiro para os cidadãos e menos para as grandes empreiteiras e para o grande capital financeiro internacional.
DW.DE

FACEBOOK

Facebook viola os direitos fundamentais na Europa, diz ativista
O austríaco Max Schrems ficou famoso por exigir do Facebook que lhe informasse tudo o que sabia sobre ele. Em entrevista, o ativista afirma que os europeus fazem muito pouco para aplicar suas leis de proteção de dados.
O estudante austríaco de direito Max Schrems, de 25 anos, ficou famoso há dois anos, quando processou – com sucesso – o Facebook, que teve de reestruturar sua política de privacidade e desativar algumas funções. As queixas foram apresentadas pela organização Europe versus Facebook (Europa contra o Facebook), fundada por Schrems em 2011.

No contexto do escândalo de vigilância de dados Prism, Schrems entrou agora com queixas contra Facebook, Apple, Microsoft, Skype e Yahoo na Alemanha, na Irlanda e em Luxemburgo – países onde estão localizadas as sedes europeias dessas empresas. As companhias são acusadas de repassar dados dos usuários à Agência de Segurança Nacional dos EUA (NSA, na sigla em inglês).
Em entrevista à Deutsche Welle, Schrems falou que os próprios europeus têm uma grande parcela de culpa nesse caso, já que possuem leis fundamentais que garantem o direito à privacidade de dados, mas não fazem com que elas sejam devidamente aplicadas. Schrems disse ainda que as companhias estão obtendo cada vez mais informações sobre as pessoas através dos dados dos amigos.
Deutsche Welle: Nos últimos dois anos, você vem dirigindo a iniciativa Europa versus Facebook. Que queixas foram apresentadas contra o Facebook até agora?
Max Schrems: Fizemos 22 queixas contra o Facebook por diferentes violações de leis de privacidade europeias. O principal problema é que a maioria das companhias americanas é da opinião de que podem ignorar as leis na União Europeia (UE) e nada [acontecerá].
Há relatos de que o Facebook e outras redes sociais, como também companhias como a Apple, repassaram informações à Agência de Segurança Nacional (NSA) como parte do programa de vigilância de dados Prism. Qual foi a queixa nesse caso?
Estudante de direito Max Schrems quer chamar europeus à responsabilidade
São duas coisas distintas. Existe a ideia de pedir informação sobre uma pessoa específica. Tanto na UE como nos EUA, isso é perfeitamente em ordem. A grande questão é o amplo repasse de dados pertencentes a uma multidão de pessoas. Nós fizemos queixas relativas a cinco companhias que estão repassando dados europeus. Trata-se de sucursais europeias – por exemplo do Facebook – que repassam os dados a uma subsidiária americana, que encaminha para a NSA.
De acordo com a legislação europeia, as filiais na Europa não são autorizadas a repassar dados para países estrangeiros, a não ser que possam garantir a privacidade dos dados. Isso [garantir a privacidade] é algo que elas não podem fazer, segundo os relatos que escutamos até agora. O principal objetivo dessas queixas é fazer com que as autoridades europeias olhem para o que é legal ou ilegal.
Quando estamos online, fica cada vez mais claro que há muitas empresas coletando cada bit de informação sobre nós. Foi isso que o motivou a iniciar a organização Europe versus Facebook?
Agência Nacional de Segurança é responsável por programa de coleta de dados Prism
Para mim, o maior problema era o total desrespeito dos direitos fundamentais europeus pelas companhias americanas. Mas a culpa não é só delas, a UE também é culpada. Eles não fazem nada para que a lei seja aplicada. Quase não existem punições. Na Áustria, por exemplo, a pena máxima é de 20 mil euros. A Comissão Europeia propôs agora uma mudança, mas houve um grande lobby de companhias e do governo americano para impedir leis de proteção de dados mais duras na Europa.
Também fiquei muito assustado quando recebi meu dossiê de 1.200 páginas de dados armazenados pelo Facebook [Schrems exigiu que o Facebook lhe entregasse todas as informações que dispunha sobre ele, o que é garantido por lei na União Europeia]. Havia muita informação ali que eu, pessoalmente, não coloquei no computador. Muitas pessoas pensam que, se você não digitar algumas coisas, elas não estarão online. Mas o que as companhias fazem cada vez mais é obter informações sobre você através de seus amigos. Ou elas tentam adicionar dados sobre seus hábitos que você não informou diretamente.
No meu dossiê do Facebook havia 300 páginas de mensagens deletadas. Trata-se de um material que eles não deveriam mais ter. Lobistas tentam dizer que você tem o controle [da situação] e pode ver quais dados seus estão online, mas a realidade é bem diferente. Isso é muito amedrontador, considerando que a NSA pode acessar esses dados extras que não foram compartilhados por você.
Você ainda usa o Facebook?
Sim, uso. A questão é: nós não estamos fazendo nada de errado. São as empresas que não estão seguindo as regras e estão abusando de sua posição, especialmente o Facebook, que praticamente detém um monopólio nas redes sociais. Eu não acho que, numa sociedade democrática, a solução seja não mais se comunicar uns com os outros. Devemos ser capazes de usar essas tecnologias bacanas e que nos dão poder sem a necessidade de constante preocupação – esse deveria ser o objetivo.
Pode ser um pouco infantil, mas a minha abordagem é: não sou quem está fazendo algo de errado por aqui – é o Facebook. Eu não acredito que a solução seja desabilitar e criptografar todas as mensagens e tentar se isolar, em vez de viver livremente.
Qual seria seu conselho para os usuários do Facebook?
Como eles podem proteger melhor sua privacidade?
Não há muita coisa que se pode fazer no Facebook, além de não postar coisas estúpidas. A única coisa que pode proteger um pouco é desativar todos os aplicativos. Essa é a grande falha: qualquer um de seus amigos pode instalar um aplicativo que pode acessar os seus dados. Você só pode impedir isso se desabilitar todas os aplicativos da plataforma. No Facebook há uma configuração para isso.
Max Schrems processou Facebook e outras companhias com sucursais na Europa, que estão sendo acusadas de repassar dados em massa para a NSA
Fora isso, cabe às autoridades obrigar o Facebook a realizar mudanças de sistema, para estar de acordo com as leis europeias de privacidade. Em cada uma de nossas queixas, sugerimos o que o Facebook deve fazer para estar em conformidade com as leis europeias de privacidade, sem ter que deixar de trabalhar da forma que o faz atualmente. Nesse ponto, o usuário individual não pode fazer muita coisa. Você não sabe o que os servidores, em algum lugar dos Estados Unidos, estão fazendo, e seria muito difícil acessá-los e descobrir tudo isso.
Então se pode dizer que coisas estão sendo feitas ilegalmente e informação em massa está sendo repassada para os EUA. Quem é o culpado por tudo isso? As estruturas de segurança dos EUA estão indo longe demais ou são as companhias e as redes sociais que estão colaborando sem resistir?
São as duas coisas. Mas também é a União Europeia, apenas observando e escrevendo algumas cartas e não reagindo além disso. Esse é o maior problema que temos na Europa. No papel, temos direitos fundamentais, mas fazemos muito pouco para que sejam aplicados. Se eu tenho uma empresa e o governo americano está me pedindo algo, e eu sei que os europeus não vão reagir, então eu já sei o que vou fazer.
Nós asseguramos direitos fundamentais e constitucionais aos nossos cidadãos, mas eles não estão funcionando realmente. A culpa maior é dos europeus. Também é uma questão de democracia. Temos as leis e as aplicamos ou elas existem só no papel?
DW.DE

OS FELIZES INFELIZES


“O Povo marcha com os dirigentes à cabeça ou com a cabeça dos dirigentes” (J. D. Perón)

Sou assíduo leitor de vários jornais espanhóis, e hoje achei este artigo no jornal El País de Madrid.
Você concorda com a visão do Senhor Sarney?

O Tsunami do Brasil
Por JOSÉ SARNEY em El País – Espanha. 09/07/2013


Foi de repente. Surgiu do nada. Nada nem ninguém podiam prever que subitamente tivéssemos a surpresa de uma atônita perplexidade. Os números macroeconômicos do país são bons, os micros, também. O país vivia a euforia de duas copas, a das Confederações — da qual saímos campeões — e a do Mundo, em 2014, da Olimpíada Mundial, em 2016, e da Jornada Mundial da Juventude com a curiosidade sobre o novo Papa Francisco, em sua primeira visita a um país.


Em 10 anos, o salário mínimo cresceu 330 %, o crédito se expandiu de 22 % para 54 % do PIB e, com o aumento da nova classe média em 42 milhões de pessoas, explodiu o consumo. O governo tem uma aprovação de 65 %. O grau de felicidade com a vida também é altíssimo. As pesquisas trazem a resposta da pergunta: “O Brasil é um lugar bom para se viver?” Resposta: bom ou ótimo, 76 %; regular, 18 %; ruim ou péssimo, 5 %. No setor externo, reservas cambiais de 378 bilhões de dólares e o Brasil como o quarto destino mundial de inversão de capitais, com 65 bilhões de dólares em 2012.
Esse era e é o clima. Surge um aumento de vinte centavos (0,07 euros) da passagem de ônibus na cidade de São Paulo (19,2 milhões de habitantes) e provoca uma explosão popular sem chefe, sem mobilização de qualquer segmento da sociedade civil e reúne milhões de pessoas.

O país inteiro, em todas as grandes e pequenas cidades, vai às ruas protestar. Nenhum cartaz ou faixa tem reivindicações institucionais. Não se pede liberdade, nem direito de reunião ou de associação, nem melhores salários, nem condições de trabalho — o país está à beira do pleno emprego —, nem mudança de governo. O que reivindicam? Diminuição dos 20 centavos, fim da corrupção, mais educação, saúde. Cada manifestante prepara seu cartaz na hora, toscamente. Um deles diz tudo: “Neste cartaz não cabem todas as minhas demandas.” Estas são tão diversas e fragmentadas, impossível sintetizá-las. Uma delas é objetiva: o projeto de emenda à Constituição 37, uma disputa corporativa entre Polícia e Ministério Público pela competência de investigação criminal. O Congresso logo a arquivou.
Vou buscar em Galbraith a minha primeira reflexão. Ele diz que a sociedade industrial é hedonista e consumista, não se interessa por valores e sim pela quantidade de nossos bens. Pode ser resumida numa expressão: temos a mais feliz das infelicidades.
Depois do fim das ideologias do nosso tempo — a mais dominante delas, o comunismo —, as novas gerações, sem causa e sem utopias, são presas fáceis do niilismo, das drogas, do alcoolismo e da sublimação dos prazeres. Mas o natural é dirigir suas energias e vitalidade contra as mazelas da condição humana, das injustiças sociais, na beleza do idealismo de todos nós que já vivemos essa fase de querer mudar a sorte da humanidade. Isso é mais fácil nos países em desenvolvimento, onde tudo está sendo feito, quando se descobre, pelas novas tecnologias de informação, o poder de manifestar desacordo com tudo. Reclamam que não participam das decisões de governo, mas têm a força de influenciar sem limites com a capacidade de falar, discutir, inflamar e, através da rede da internet, cada indivíduo transforma-se num ser coletivo.

Mas não se faça um julgamento abstrato e absoluto. As massas brasileiras foram às ruas primeiro nas grandes metrópoles onde dois problemas são agudos e constituem um caldo de cultura para levantar-se. Não são os vinte centavos de real, mas o tráfego, o trânsito, a mobilidade urbana. Os veículos de transporte coletivo abarrotados, todos gastando por dia, para ir ao trabalho e voltar, cerca de três horas, respirando o ar poluído das grandes cidades — presos de um stress e contraindo uma esquizofrenia pela morosidade da circulação média de 18 quilômetros por hora, igual à das carroças da Idade Média. O fenômeno não é só dos transportes coletivos, mas dos individuais, sujeitos às mesmas circunstâncias, comuns a todas as cidades brasileiras. Enchemos as cidades de automóveis com a melhoria no poder aquisitivo da população chegando a uma velocidade que é impossível alcançar na construção de vias expressas, trens, metrôs, veículos de transporte leve, os VLT.
O segundo ponto é a insegurança. Por uma pesquisa de opinião pública feita pelo IPEA (Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada) — órgão governamental —, 78% dos brasileiros saem de casa com muito medo de serem assassinados. Assim, a população das grandes cidades tem automóvel, chega em casa e encontra televisão, geladeira, rádio e todo equipamento doméstico, mas perde 10% de seu tempo, diariamente, na locomoção, carregada de medo e estressada.
Esse caldo de cultura de insatisfação pessoal que chega às raias da revolta é um repositório de todos os protestos — o primeiro deles contra os dirigentes, a classe política com a democracia aos frangalhos, julgada responsável por muitos erros, e contra todos os detentores de poder. Os jovens descambam para a violência, a destruição de bancos, ônibus, trens e até o apedrejamento de igrejas — já que o Brasil hoje tem um forte componente religioso na política pelo relevante número de evangélicos que não aceitam as mudanças de visão nas conquistas de gêneros.
Assim, os brasileiros estão revoltados com a qualidade de vida e não pedindo conquista de bens. No fundo, um fenômeno novo, nada comparável ao da Primavera Árabe. Um ministro japonês do meio ambiente, Oichi, disse uma vez que as pessoas começavam a se perguntar se a frenética busca de aumento do PIB teria alguma coisa a ver com a felicidade do homem.
O fenômeno brasileiro merece uma reflexão profunda sobre a qualidade de vida. O povo julga e pensa que está na maior infelicidade feliz. Tanto que um dos slogans dos protestos é: “Eu era infeliz e não sabia.”

RUDYARD KIPLING

La sutil manera de contar
La vida de Rudyard Kipling se divide en dos actos: el primero, brevísimo, ocupa los primeros seis años de su infancia; el segundo se extiende hasta su muerte, en 1936.

Alberto Manguel - El País - Uruguay.



Kipling nació en la ciudad de Bombay el 30 de diciembre de 1865. Su padre era el director de la escuela de arte municipal; su madre pertenecía a una notable familia británica de escritores y artistas. Su primer idioma fue el hindustani, y su nodriza (una cristiana de Goa) debía recordarle a menudo que hablase en inglés a sus padres. Durante ese período de su vida, Kipling, acompañado de su hermana menor, Trixie, disfrutó de una libertad casi sin restricciones: libre de recorrer con su nodriza los bazares de Bombay, libre de entrar en los templos de dioses y ritos extraños, libre de descubrir el mundo mágico y multifacético de la India colonial.

Tortura preconcebida. Poco después de su sexto cumpleaños, su vida cambió por completo. Era habitual que los niños de familias anglo-indias se educaran no en las colonias sino en Inglaterra, en parte por el riesgo cierto de enfermedades tropicales, en parte por temor a lo que llamaban "el contagio cultural". En un periódico inglés apareció un anuncio proponiendo los servicios de un alojamiento para niños anglo-indios en la ciudad de Southsea, en el sur de Inglaterra. Sin preocuparse por averiguar más, los padres de Kipling se embarcaron con sus hijos en la primavera de 1871 y, pocos meses después, dejaron a Kipling y a su hermana en manos de dos desconocidos y regresaron a Bombay. No se despidieron de ellos, la madre explicaría luego a un Kipling ya adulto, "para no entristecerlos". Durante cinco años no volvieron a verlos. La dueña del alojamiento era una mujer sádica y avara; su marido, un timorato marino jubilado. Kipling sufrió innombrables vejaciones en ese lugar que más tarde, en el cuento "Baa Baa Black Sheep" apodaría "La casa de la desolación". En su autobiografía, Something of Myself, escribió: "Si uno interroga a un niño de siete u ocho años sobre lo que ha hecho durante el día (sobre todo cuando éste quiere irse a dormir), incurrirá de manera satisfactoria en varias contradicciones. Si cada contradicción es tachada de mentira y presentada como prueba de tal por la mañana, la vida se vuelve harto difícil. He tenido algunas experiencias con matones, pero esto era una tortura preconcebida, tanto religiosa como científica. Sin embargo, me hizo prestar atención a las mentiras que muy pronto me vi obligado a decir: y esto, entiendo, es el fundamento de todo esfuerzo literario".

Sólo cuando un amigo de la familia visitó a los niños, cuando Kipling había cumplido ya once años, y descubrió que el muchacho se estaba quedando ciego, los padres vinieron a buscarlo. El primer gesto que hizo Kipling al ver a su madre, fue levantar el brazo instintivamente para que no le pegaran.

Kipling adolescente fue enviado a una escuela en el condado de Devon, llamada curiosamente Westward Ho! ("¡Eh, hacia el oeste!") en homenaje a una novela de Charles Kingsley. La escuela había sido fundada por Cornell Price, amigo de los padres de Kipling, para educar a los hijos de militares ingleses. A pesar de sufrir, durante los primeros años, los malos tratos habituales en tales establecimientos, Kipling se impuso a sus compañeros por su inteligencia y su humor, y en la biblioteca de Price pudo descubrir a autores como Carlyle, Poe y Browning, cuya influencia sintió a lo largo de su vida literaria. La crónica de aquellos años fue publicada bajo el título Stalky & Co.

En 1882, terminada la escuela, regresó a la India para trabajar como periodista. No se instaló en Bombay: su padre había sido nombrado director del museo de Lahore y allí Kipling empezó a escribir para la Civil and Military Gazette. Algunas de sus columnas tomaron la forma de relatos breves que al poco tiempo reunió bajo el título Plain Tales from the Hills. Tenía entonces diecinueve años. Son relatos de una calidad y madurez extraordinarias. Cuando Borges volvió a escribir ficciones en 1970, confesó que su inspiración había sido esas "lacónicas obras maestras". "Alguna vez pensé", escribió en el prólogo de El Informe de Brodie, "que lo que ha concebido y ejecutado un muchacho genial puede ser imitado sin inmodestia por un hombre en los lindes de la vejez, que conoce el oficio".


La selva en Vermont. El éxito de sus escritos hizo que otro periódico, el Pioneer de Allahabad decidiese enviar al joven prodigio a Inglaterra. Kipling partió sin saber que nunca más regresaría a la India, la tierra en la que su imaginación había echado tan poderosas raíces. Al desembarcar, descubrió que, gracias a la lectura entusiasmada que el crítico Andrew Lang había hecho de su obra, el autor de veintitrés años se había transformado en una figura célebre y a la moda. A pesar de la fama, vivió modestamente. En Londres, conoció a un agente literario americano, Wolcott Balestier, con quien escribiría una novela mediocre, The Naulahka, y a su hermana, Caroline Balestier, que poco tiempo después se convertiría en su mujer. Carrie, como siempre se llamó, tenía un carácter fuerte y agresivo. "Carrie Balestier es un buen macho aguado", fue el juicio del padre de Kipling.

Kipling y Carrie planearon un largo viaje de bodas, primero a Vermont, en los Estados Unidos, para que el nuevo marido pudiese conocer a la familia de su mujer, y luego a Samoa, para encontrarse con Robert Louis Stevenson, a quien Kipling tanto admiraba. Pero al llegar a Japón supieron que el banco en el que había depositado sus ganancias había quebrado, y la pareja tuvo que resignarse a volver a Vermont sin un centavo en los bolsillos. La estadía en Vermont fue productiva: allí nacieron sus dos hijas y allí Kipling compuso El libro de la selva. Pero una pelea con su cuñado puso fin a la estadía, y en 1897 Kipling volvió con su familia a Inglaterra, donde nació su hijo. Ese año fue el jubileo de la reina Victoria y Kipling, considerado por el Times como "el poeta del pueblo", escribió para la ocasión uno de sus poemas más famosos, "Fin de oficio" ("Recessional"), que, más que un canto de elogio al Imperio, es una elocuente advertencia contra el peligro de creerse omnipotente. Su estribillo reza: "¡Dios, Señor de los Ejércitos, permanece a nuestro lado/ Por temor a que olvidemos, por temor a que olvidemos!".

Siguieron años de éxito literario y tragedias personales. Su hija mayor murió de gripe durante una visita a Nueva York; su hijo John, ya adulto, durante la Primera Guerra Mundial. Para purgar su sentimiento de culpa (Kipling había hecho presión para que John entrara en el ejército) se comprometió a escribir la larga y tediosa historia de los Irish Guards, el regimiento de su hijo. En 1907, obtuvo el Premio Nobel. Murió el 18 de diciembre de 1936, en el aniversario de su casamiento. Después de la ceremonia en la Abadía de Westminster, durante la cual la muchedumbre entonó los versos de "Fin de oficio", Carrie quemó todos sus papeles personales.

Vida y obra de un autor no son a menudo complementarios. La historia ha querido que recordemos a un Kipling imperialista, autor de cuentos para niños. Olvidamos que el suyo fue un imperialismo crítico, menos nacionalista que ecuménico, y que su literatura infantil es (como la mejor de su género) para todas las edades. Versos como "Alza la carga del hombre blanco" y "Razas inferiores sin la Ley" son leídos fuera del contexto que les otorga una feroz ironía, y en la acusación contra Kipling nunca son citadas obras como el poema "Nosotros y ellos" (que termina "¿Puedes creerlo? ¡Ellos nos consideran a Nosotros/ Como otra especie de Ellos!") y el cuento "Mary Postgate" en el que la insensibilidad de los ingleses es desnudada implacablemente, con una crueldad casi insoportable. A un siglo de distancia condenamos sus prejuicios (por cierto condenables) porque creemos estar libres de ellos. Kipling fue más humilde. Escribió:

"Durante el corto, corto

/plazo

Que un muerto es recordado

No busquéis otra respuesta

Que en los libros que he

/dejado".

Todos los hombres. Esos libros contienen algunos de los cuentos más perfectos en lengua inglesa. Su mérito está en la concisión, la sutil manera de contar, la generosidad que permite al lector sentirse más inteligente que el autor. Un gesto discreto, un detalle nimio, una palabra que parece ser casual, revela la verdad sobre un personaje y brinda la clave de la historia. Los ojos de la señora Castorley volviéndose hacia el médico al final de "Dayspring Mishandled", el cáncer que corroe la pierna de la señora Ashcroft como prueba de su devoción amorosa en "The Wish House", la primera pregunta que hace la mujer ciega al visitante en "They" y que retrospectivamente aclara todo el cuento, son ejemplos de tal maestría. No necesitamos recordar el Evangelio de Juan 20:15 para entender la oculta relación de Helen con su "sobrino" en "The Gardener", ni conocer la teoría de la transmigración de almas para sentir, como Charlie Mears en "The Finest Story in the World" o el centurión romano en "The Church that Was in Antioch", que podemos ser, que tal vez hemos sido, todos los hombres en todas las edades. Incluso en ciertos cuentos complejos, ambiguos, difíciles de entender por completo -uno de los más maduros, "Unprofessional" o uno de los primeros, "The Strange Ride of Morrowbie Jukes"- el lector acaba la última página con la agradecida impresión de que algo, quizás innombrable, maravilloso o terrible, le ha sido revelado.

La selección que he hecho responde sólo a mis gustos personales. Otros lectores de Kipling elegirían seguramente cuentos diferentes. En mi selección, me doy cuenta ahora, tienen preeminencia los relatos fantásticos, quizás porque me deleita la manera en la que Kipling logra hacernos creer en una realidad que sabemos imposible y que, sin embargo, nos parece la única convincente. También los relatos de amor (aunque a veces ambos géneros se confunden) en los que priman la devoción erótica y una persistente fidelidad hacia la persona amada, expresadas con una pasión que en ciertos casos se parece a la locura.

Otros rasgos de sus cuentos que me atraen: la honestidad con que retrata la crueldad y el odio, el respeto por la inteligencia de sus lectores, la eficacia de los detalles, de las descripciones minuciosas pero nunca sobrecargadas, de casi cada palabra en el texto sin parecer ni exquisito ni ostentoso. Finalmente me gusta la diversidad y la riqueza de su mundo: gente de Europa y de la India, de América y de África, animales domésticos y fieras salvajes, soldados, artesanos, habitantes de las aldeas y de las ciudades, ingenieros, escritores y artistas, madres desoladas o insensibles, hijos rapaces o fieles, maestros, monjes, marinos, aventureros... Después de leer a Kipling tengo la impresión de que toda historia es universal.

La obra de Kipling ha tenido fortuna variada. Exaltada en su juventud, criticada después de su muerte, ignorada durante varias décadas, espera pacientemente que nuevos lectores la descubran. La historia personal, la trayectoria política de un escritor suele otorgarle al personaje cierta calidad infame o heroica; por lo general, sus libros no merecen compartir esa suerte. La literatura es despiadada: el sufrimiento o la gloria personal no le interesa, sólo la mágica combinación de palabras que, cuando las estrellas son auspiciosas, permiten a un lector la experiencia profunda del mundo.

"Dicen que una tela, según su extensión, su forma, su solidez, sus trampas, su hermosura, teje en todo momento la araña que necesita. Las obras inventan al autor que requieren y construyen la biografía que les conviene".

Pascal Quignard, Villa Amalia

LECTORES

Los españoles leen más que hace 20 años y prefieren el papel
EFE - La Gaceta - España.




La Fnac, que cumple ahora dos décadas de vida, ha realizado una encuesta a más de 1.100 socios, compradores habituales de libros.

Un 58% de españoles afirma leer entre una y dos horas diarias, tiempo superior al que dedicaban a esta actividad hace 20 años, y la mayoría prefiere el formato de papel frente al digital, según una encuesta elaborada por los grandes almacenes de libros y música Fnac.
Fnac, que cumple ahora dos décadas de vida, ha realizado una encuesta a más de 1.100 socios, compradores habituales de este segmento, con el objetivo de conocer su opinión sobre los hábitos de lectura en España y su evolución desde 1993.
El principal cambio que se ha producido en los últimos 20 años ha sido el tiempo que se dedica a la lectura, según ha dicho el 40 % de los encuestados; de ellos, el 58 por cien ha concretado que lee de media entre una y dos horas diarias.
No obstante, la encuesta refleja que, pese a los avances tecnológicos, el formato preferido para leer sigue siendo el libro tradicional; el 82 % de los encuestados reconocen usarlo como primera opción (bien en formato normal o en bolsillo) frente a un 12 % que usan habitualmente el formato electrónico.
La principal razón para preferir el formato de papel es la mejor experiencia de lectura (elegida por el 61 %), mientras que en el caso del libro electrónico es la comodidad (91 %).
En cuanto a autores, Arturo Pérez Reverte es el favorito del público de la Fnac entre los nacionales, seleccionado por un 41 % de los entrevistados, seguido por Eduardo Mendoza (27 %), Miguel Delibes (24 % ), José Luis Sampedro (23 %), Almudena Grandes (22 %), Manuel Vázquez Montalbán (14 % ); Antonio Muñoz Molina (12 %), Javier Marías (11 %), Ana María Matute (10 %) y Rosa Montero (9 %).
Respecto a los internacionales, el primero es José Saramago, elegido por un 37 %, seguido de Mario Vargas Llosa (36 %), Paul Auster (30 %), Haruki Murakami (23 %), Amin Maalouf (10 %), Roberto Bolaño (9 %), Cormac McCarthy (8 %), Philip Roth (7 %), J.M. Coetzee (6 %) y Margaret Atwwod (5 %).
Sobre la cantidad de libros leídos al año, la mayoría lee entre 11 y 20 (35%), aunque un 22 % afirma leer más de 30. El hogar sigue siendo el lugar preferido de lectura para el 72 % de los encuestados, mientras que los trayectos cortos en transporte (metro, bus, etc.) lo es para el 14 %.
Finalmente, la encuesta entre los socios de la Fnac señala que, a la hora de adquirir un libro, un 84 % tiene en cuenta la temática del libro, un 71 % valora el autor y un 46 % sigue las recomendaciones de familiares y amigos.
Además, el 95 % reconoce regalar libros, especialmente si se trata de obsequiar a amigos (73 %) o de encontrar un detalle especial para la pareja (53 %)

BARÓMETRO GLOBAL DE CORRUPCIÓN




Latinoamérica saca malas notas en transparencia con Argentina a la cabeza

América Latina saca malas notas en el último Barómetro Global de Corrupción de la ONG, Transparencia Internacional, en donde Argentina encabeza la lista de los más corruptos de la región, seguidos muy de cerca de México, Bolivia, Paraguay y Venezuela.

Efe. Juan Palop/ El Imparcial - España -Berlín.10-07-2013


La última encuesta de la ONG Transparencia Internacional (TI) constata el descrédito global de la política: más de la mitad de la población mundial cree que los partidos son la institución más corrupta y que los gobiernos trabajan para grupos de presión.

El octavo Barómetro Global de la Corrupción de TI, publicado, muestra que el 53 % de los 114.000 encuestados en 107 países cree que la corrupción ha empeorado en los últimos dos años y carga la responsabilidad, principalmente, a partidos y gobiernos.

En una escala de uno a cinco, de "no es un problema en absoluto" a "es un problema muy serio", la respuesta media a nivel internacional se sitúa en el 4,1, según el estudio de TI, un referente mundial de la lucha contra esta lacra.

Sólo en once de los 107 países analizados, los encuestados creen percibir mejoras en la transparencia -lo que tampoco significa que la situación en términos absolutos sea buena-: Azerbaiyán, Bélgica, Camboya, Fiji, Filipinas, Georgia, Ruanda, Serbia, Sudán del Sur, Sudán y Taiwán.

Mientras, en otros trece países la situación no ha variado en el último bienio y en los 83 restantes ha empeorado, apunta el barómetro, que se diferencia del Índice de percepción de la corrupción de TI porque no establece un ránking de países y pregunta a gente corriente y no a expertos.

Los países con más pesimistas son Argelia, donde el 87% piensa que la situación ha empeorado, el Líbano (84%), Nigeria (84%), Túnez (80%) y Vanuatu (80%).

También ha empeorado la situación en todas las naciones latinoamericanas analizadas (Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela), al igual que en la inmensa mayoría de Occidente, de Estados Unidos a Grecia, pasando por Japón, Reino Unido y España, salvo en los países nórdicos.

Entre los latinos destaca el empeoramiento de Argentina y México, donde un 72 y un 71 % de los encuestados, respectivamente, cree que el nivel de corrupción se ha incrementado en su país. Transparencia internacional liga estos dos resultados a las "expectativas" de sus ciudadanos.

"No me sorprenden los resultados de Argentina y México", asegura a Efe Alejandro Salas, responsable de TI para las Américas, "porque son países que lo tienen todo para salir", pero en los que "año a año surgen problemas".

Salas explica que Bolivia, México, Paraguay y Venezuela son los cuatro países latinoamericanos que peor han puntuado en casi todas las preguntas, algo que en los dos últimos casos vincula a una "institucionalidad muy débil".

En España, dos de cada tres creen que la corrupción se ha agravado desde 2011, un extremo que Salas relaciona en parte con una mayor sensibilidad social con el tema derivada de la crisis.

El 51 % de los interrogados a escala global considera que los partidos políticos son la institución más corrompida (83 % en España), seguida por la policía (31 %) y por el poder judicial (24 %), las tres instituciones dedicadas a erradicar la corrupción.

Además, un 54 % de los encuestados asegura que los gobiernos trabajan en parte o en gran medida para grupos de interés, aunque llaman la atención las tasas registradas en los países en crisis de la eurozona.

Así, en España el 66 % afirma que el Ejecutivo trabaja para grupos de presión, mientras en Italia este porcentaje se eleva hasta el 70 %, y en Grecia alcanza el 83 %.

La percepción generalizada de que la corrupción está extendiéndose coincide que la amplia creencia de que los gobiernos "no hacen lo suficiente" contra la corrupción.

El 88 % de los interrogados a escala global señala que los ejecutivos son "ineficaces" en la lucha contra esta lacra; un 45 % cree que denunciar un caso de corrupción no sirve para nada; y otro 35 % no lo hace por "miedo a las consecuencias".

Casi uno de cada tres encuestados denuncia que se vio forzado a pagar un soborno el año pasado y casi dos de cada tres indica que las relaciones personales lubrican la maquinaria administrativa.

"Los gobiernos tienen que tomarse en serio esta queja de la ciudadanía contra la corrupción y dar respuesta con acciones concretas para elevar la transparencia", asegura en un comunicado Huguette Labelle, presidenta de TI.

Especialmente es necesario que los países del G20, el grupo que reúne a las economías más avanzadas y a las principales emergentes, muestren "un fuerte liderazgo", agrega Labelle.

ESCUELA DE TRADUCTORES DE TOLEDO

Viaje a los libros del Toledo de Alfonso X
TULIO H. DEMICHELI / MADRID

Ya se puede visitar la biblioteca virtual de la antigua Escuela de Traductores de Toledo con un fondo de 1.500 obras

Historia palpable en la red: la Fundación Ignacio Hernando de Larramendi en colaboración con la Fundación Mapfre y la Universidad de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha la Biblioteca Virtual de la Antigua Escuela de Traductores de Toledo, programa que ha encabezado Javier Agenjo Bullón, director de Proyectos de la fundación organizadora, y que permite acceder a un fondo de 1.500 obras dispersas en diferentes bibliotecas, instituciones culturales y universidades españolas y europeas.

La Antigua Escuela de Traductores de Toledo tuvo su antecedente en las de Bagdad y Alejandría que «habían incorporado a la cultura musulmana –explica Javier Agenjo Bullón a ABC– las obras fundamentales de la antigüedad grecolatina (así Averroes traduce e interpreta a Aristóteles). Nace tras la conquista de Toledo por parte de Alfonso VI en 1085, cuya sede obispal se convertirá, sólo tres años después, en la primada de España. Allí se reunirán estudiosos procedentes de toda Europa, como Raymond de Sauvetát (Raimundo de Toledo), el impulsor de la Escuela de Toledo; Michael Scott (Miguel Escoto) y Alfred of Sareschel. Entre sus objetivos estaba conocer en profundidad a su enemigo, por ejemplo, traduciendo el Corán para poder combatirlo».

Amalgama de culturas
Los traductores, según Agenjo Bullón, eran de diversa procedencia: «Judíos sefardíes, árabes y cristianos conocedores del latín, el griego, el hebreo y el árabe. Y mozárabes, que eran cristianos que utilizaban el árabe de forma cotidiana. Más que de la ‘Ciudad de la Tres Culturas’ debería hablarse, por ello, de la ‘Ciudad de las Cuatro Culturas’, incluyendo a la mozárabe». Menos conocido es que la Escuela no estuvo auspiciada solo por los reyes castellanos (Alfonso X brilló en ella y sus obras pueden consultarse en esta Biblioteca Virtual), sino también por la Iglesia y por órdenes religiosas como la de Cluny.

La Escuela fue un ejemplo de trabajo en equipo. «El segoviano Domingo de Gundisalvo vertía al latín a partir de las traducciones que el judío converso sevillano Juan el Hispalense hacía a la lengua vulgar. De esa forma llegaron a la cultura cristiana Avicena, Avicebrón o Algazel», continúa el estudioso. También había intérpretes sefardíes, como Yehuda ben Moshe o Andrés el judío, o mozárabes. «Por eso, a veces aparecen como autores un traductor y varios ‘socios’», –asevera Agenjo–. En puridad, no era una sola escuela, porque se relaciona con los ‘estudios’ de Salamanca (1208); o Palencia, (1218); que eran relativamente autónomos de las escuelas catredalicias. Más adelante, Alfonso X fundará la Escuela de Sevilla… Hubo una gran labor de equipos.

Sobre el funcionamiento de la biblioteca virtual, Agenjo explica que se han enriquecido los documentos ya digitalizados gracias a una aplicación: Digibib. El lector interesado no sólo puede acceder desde un punto de la web a los manuscritos, incunables y ediciones príncipe. Además dispone de otras herramientas informáticas que permiten relacionarlos entre sí y con obras de otros de autores que las han estudiado, o que han recibido influencia de ellas. Y se integran en las grandes redes Hispana y Europeana, y en otras; acompañando la navegación con registros de autoridades equivalentes a entradas enciclopédicas digitales. Todo ello bajo el sistema Open Linked Data, al que se ha adherido la Digital Public Library of America (creada en abril de 2012 y que ya dispone de 3 millones de referencias), y que lo ha adoptado junto al modelo de datos creado en Europa, el Europeana Data Mood.

EL LENGUAJE EN EL TIEMPO

Por: FERNANDO ÁVILA |


Chiita
Cita: “…un faro que irradie la luz en el mundo sunita, e incluso chiíta, que luche…”
Comentario: En la edición de 1992 del Diccionario de la lengua española aparecía la palabra chiíta, con tilde, error que comenté en mi columna de EL TIEMPO por esa época. En la edición del 2001 ya apareció corregida, chiita, sin tilde, puesto que es palabra grave terminada en vocal, lo mismo que chiismo. Los diminutivos tiita, de tía, y diita, de día, que no figuran en el Drae, también van sin tilde, por la misma razón. En consecuencia, en el informe sobre la situación política de Egipto, publicado el viernes pasado, se debió escribir chiita, sin tilde, o su equivalente chií, que sí lleva tilde, por ser aguda terminada en vocal.
Porqué
Cita: “Eso explica el porqué apenas una veintena de estados reconocen a Taiwán como República de China”.
Comentario: El porqué equivale a la causa, la razón y el motivo, mientras que la secuencia por qué equivale a por qué razón. Si en la frase citada cambiamos porqué por alguno de sus equivalentes, se evidencia el error: “Eso explica el motivo apenas una veintena…”. Si lo cambiamos por la secuencia por qué razón, advertimos que eso era lo que se quería escribir: “Eso explica por qué razón apenas una veintena de estados reconocen…”. Es una fórmula fácil de aplicar y efectiva para saber si debemos escribir porqué, pegado (causa, razón, motivo), o por qué, separado (por qué razón).
Superemocionado
Cita: “Estoy super emocionado y feliz”.
Comentario: El prefijo super-, que siempre va antes, superbién, a diferencia del adjetivo, que siempre va después, gasolina súper, se escribe pegado si se antepone a nombre univerbal, superintendente; con guión, si se antepone a cifra, super-8, o a mayúscula, super-PDF, y separado si se antepone a nombre pluriverbal, super traído de los cabellos. El prefijo siempre va sin tilde, por ser átono, super mala persona, mientras que el adjetivo va con tilde, por ser tónico, pelada súper. Lo que el pasajero número mil millones del aeropuerto de Madrid dijo cuando fue premiado se debió escribir así: “Estoy superemocionado y feliz”.
FERNANDO ÁVILA, DELEGADO FUNDACIÓN FUNDÉU BBVA

De Hamlet, Edipo, Quijote y Fierro

Por Noé Jitrik en Página 12 - Buenos Aires
Mucha gente piensa, sobre todo quienes tienen formación o pretensión intelectual, que de ciertas obras literarias se desprenden significaciones o lecciones, todavía vigentes, que iluminan situaciones difíciles de la actualidad.

No se equivocan: pese a todos los cambios que ha sufrido el mundo, y por eso mismo, lo que es relativamente complicado de entender se ve mejor si se trae a colación una referencia literaria cuanto más consagrada mejor. Así, el título de la famosa novela de Víctor Hugo, Los miserables, sugiere con más nitidez y dramatismo la injustificable pero comprensible, dados los términos del problema, perduración de la pobreza. Nadie ignora, qué duda cabe, la existencia de la pobreza, ni siquiera los ricos, pero si no a solucionarla, al menos la expresión “los miserables” ayuda a comprender, a los bienintencionados, cuál es su forma actual y acaso, a los ricos, a combatir a los pobres, pero no necesariamente a la pobreza. Pobres habrá siempre es el título, por demás fatalista, de una novela cuyo autor se me ha perdido en el tiempo y “¿Qué hacemos con los pobres?” solicita en un libro Julieta Campos con vehemencia y angustia.

Más evidente es esta apelación cuando la literatura que se invoca es más lejana –lo que se denomina “clásica”– y está integrada a la memoria de la humanidad; quienes establecen esa relación se sienten sin duda respaldados, a la manera en que quien usa determinada y rara palabra encuentra una ratificación en el uso que ha hecho de ella un escritor muy importante: si por casualidad yo quisiera (¡Dios no lo permita!) usar la palabra “bulbules”, nombre de una especie de ruiseñores, tendría que decir que Rubén Darío la emplea y quién podría refutarme. En suma, la literatura ayuda a ver y de ahí a comprender hay un solo paso que muchos franquean, ya sea con imaginación, ya con comparaciones, a veces, con suerte, felices.

En lo particular, La Biblia es muy pródiga en analogías, pero de otro modo y tal vez con mayor claridad, porque el empleo de parábolas suele fatigar la tragedia griega y la shakespereana. Aquella –basta recordar lo útil que le fue a Freud la desgracia del pobre Edipo– sirve muy bien para advertir cómo el destino se cierne implacable sobre un sujeto, una familia, un país; las tragedias de Shakespeare, por su lado, ilustran los extremos a que llega la ambición de poder, tema nada insignificante para la política de nuestra convulsionada y confusa época. No se puede omitir en este razonamiento la herencia cervantina, nada menos que el tembloroso valor de la utopía y la razón que se oculta en la locura, dimensión que si no llegamos a entender, al menos eso parece, no entenderemos nada de lo que ocurre a nuestro alrededor.

Pero palabras como destino, poder, utopía, pobreza son términos que se comprenden por sí solos y, aunque ayudan, dichas obras literarias no son indispensables para ello: basta asomarse a un discurso analfabético o perdido para darse cuenta de que dichos términos están en el imaginario de casi todo el mundo; en el caso de los ilustrados parece fatal, para salir de la desesperación o del apuro, invocar lo que escribieron esos grandes escritores; cuando hay, por ejemplo, una disputa por una herencia viene a cuento la sentencia proclamada por el Martín Fierro, “los hermanos sean unidos, ésa es la ley primera”, frase que sirve para recuperar la calma y restablecer relaciones que parecían fracturarse para siempre. Lo mismo ha de suceder entre actores menos conocedores o, tal vez, otros textos no tan excelsos desempeñen el mismo papel.

Veamos, por ejemplo, El Rey Lear. La ceguera, el despojo, el egoísmo, la maldad, son lecciones evidentes de esa obra magistral, para muchos una de las superiores de Shakespeare. Cada vez que se produce una felonía familiar es bueno recordar a un Rey que de-soyó la voz del amor, que no necesita de palabras para hacerse sentir, para dejarse envolver por la melosidad de las y los hipócritas que lo halagaban. Cada vez que dudamos acerca de una decisión vienen en tropel Sófocles, Freud y Shakespeare, el “ser o no ser” es una fórmula que tal vez no permita definirse pero que ayuda a entender la encrucijada en la que nos encontramos.

La lista es interminable y la acción de sus componentes, o sea situaciones que en la literatura aparecen con claridad y vigor, es innegable no sólo en nuestra cultura sino en todas las que tienen en la letra escrita un anclaje. Sin embargo, este asunto merece una consideración más escéptica que se resume en una simple pregunta: ¿por qué? O, dicho de otro modo, ¿qué o cómo han logrado ciertos textos que se los considere reveladores a lo largo de varios siglos, sin descanso, de situaciones humanas complejas? Pregunta legítima porque no toda la literatura proporciona por igual iluminaciones o ejemplificaciones de tanto linaje como las mencionadas; al contrario, la mayor parte de la letra escrita es deglutida y aunque sea apreciable en conjunto no es citable en sus partes.

Se diría, en consecuencia, que sólo algunos textos han llegado a desempeñar tal papel, pero también cabe preguntar en virtud de qué virtudes lo han logrado. Perduran, eso es cierto, y no declinan, pero qué hay en ellos, qué los mantiene en vida, será por magia, será porque no podemos pensar sino a través de ellos o será porque cumplen este servicio de oportunas ejemplificaciones. Yo creo, más bien, que si perduran ya no es porque hayan sido impuestos por una cultura a causa de la sabiduría que muestran, sino porque siguen significando en su propia letra, no necesariamente porque de ellos se sacan ejemplos iluminadores de lo que en la vida se muestra oscuro y amenazante.

Habría, entonces, que acercarse por otro lado a esos textos para tratar de comprender lo que de ellos explica, siempre insuficientemente, su perduración, y, en consecuencia, su citabilidad, lo cual, desde luego, no puede hacerse en dos líneas. Podría decirse, sin embargo, que hay dos modos de entenderla: uno que supone que esos textos poseen un algo, una esencia inexplicable que determina su valor o, dicho de otro modo, que poseen un valor irresistible, capaz de atravesar indemne los siglos; el otro, que ese valor depende de determinadas lecturas o sea que es atribuido y por consiguiente impuesto, tal vez, en el mejor de los casos, por consensos sociales apoyados en pensamientos y aun en intereses de época, tal vez porque convienen a la ideología de determinados poderes o instituciones.

Pero hay otro lugar, menos conductual, en el que operan las citas literarias; es en el orden de la lengua y su uso: en las viejas enciclopedias, así como en ciertos diccionarios, determinados usos de palabras están reforzados por expresiones o frases de escritores, a veces muy conocidos y a quienes se les atribuye un conocimiento preciso de palabras y gramáticas, a veces ignotos o académicos y con escaso valor literario. ¿Qué hacer en ambos casos? ¿Hay que someterse a esas legítimas o sospechosas autoridades?

Tales escritores invocados han sido por lo general reconocidos por las academias o son académicos por sí mismos, lo cual no garantiza nada, a menos que sean verdaderamente escritores, o sea si han sido capaces de transgredir los usos aceptados para extraer de la lengua su riqueza siempre latente, siempre, como una mina, a punto de abrirse al misterio de su dinamismo.

Tal vez las nuevas enciclopedias y diccionarios hayan empezado a descreer en esas autoridades. Pero lo que sigue funcionando es por un lado la sabiduría ilustrativa que tiene que ver, fundamentalmente, con valores humanos o situaciones básicas, por el otro la posibilidad de que los textos de la que proviene extraigan su sustancia de otros lugares, más recónditos. Así, importaría menos la locura quijotesca que la vibración poética del texto, menos las vacilaciones de Hamlet que el extraordinario barroquismo de la escritura, menos el “Hombres necios” de Sor Juana que su riqueza verbal.

Es insuficiente lo que estoy señalando. Acaso es confuso, pero hay no obstante en todo esto materia de interrogaciones que, convenientemente desarrolladas, podrían acercar al misterio y al poder de la literatura, eso que nos atrapa y nos seduce y al mismo tiempo nos enseña más que la propia experiencia. Y, de paso, nos ayuda a entender cosas que por sí solas y de entrada son relativamente incognoscibles.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

adaptar o personalizar, alternativas a customizar





Adaptar o personalizar son alternativas apropiadas en español para sustituir el calco customizar, utilizado para definir la acción de ‘adaptar o personalizar algo al gusto personal’, según el Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos.

En los medios de comunicación aparece con frecuencia customizar: «La posibilidad de customizar el vehículo será uno de sus puntos fuertes para atraer a un público joven» o «Los participantes podrán descubrir todas las posibilidades para “customizar” las prendas abandonadas en los armarios y darles de este modo nuevos usos», donde habría sido preferible recurrir a los verbos personalizar o adaptar.

En cualquier caso, dado que la palabra customizar se ha incorporado al español, lo apropiado, si se decide utilizarla, es escribirla en redonda; es decir, ni en cursiva ni entre comillas.

Para la modificación y adaptación de un vehículo al gusto personal, también existe el término tunear.

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