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sexta-feira, 5 de julho de 2013

SIN EL DEBIDO RESPETO...

Una monumental confusión
Los países europeos que detuvieron el vuelo de Evo Morales se ven en una encrucijada entre sus valores y sus acciones
CARLOS D. MESA GISBERT en El País - España.

El desconcierto es total. Asistimos a una mezcla de razón de Estado, miedo, debilidad y paranoia…Estamos en el umbral de un escenario internacional cargado de incertidumbres en el que todos o casi todos los poderosos, no atinan a otra cosa que a dar palos de ciego.


El reciente vendaval político lo desató la decisión de los gobiernos de Francia, Italia y Portugal de impedir el vuelo del avión presidencial de Evo Morales sobre su espacio aéreo, sumado a la insólita intención directa o indirecta de un diplomático español y algunos funcionarios que querían ver el interior del avión una vez posado de emergencia en suelo vienés.

La Francia de De Gaulle, la de la “grandeur” de la Quinta República, actuando como un país de opereta. Italia y Portugal, miembros destacados de la UE, secundando una acción digna de estados autoritarios y desinstitucionalizados. ¿Qué está ocurriendo? ¿Está Europa tan atrapada en sus miedos y en sus dependencias que reacciona irreflexivamente, pasando por alto su tradición y los valores que pretende representar?

Irónicamente, los europeos respondieron indignados ante el espionaje indiscriminado que les hace Estados Unidos, para quien en este tema no hay amigos ni enemigos, sino una particular lógica esculpida en la conciencia de su propio poder. Las leyes valen sólo dentro del territorio de la Unión. Sus agencias de seguridad pueden, fuera de su territorio, hacer literalmente cualquier cosa. Pero esos mismos europeos fueron lo que impidieron el paso del Presidente Morales basados en la presunción de que Edward Snowden podría encontrarse en la nave boliviana. Conclusiones europeas: Snowden, quien ha hecho publico que Estados Unidos los espía, es en realidad culpable de alta traición a la patria. La seguridad de Estados Unidos y la suya propia está por encima de los principios de respeto a la soberanía de los estados. El Presidente Morales está en una categoría distinta a la de los mandatarios a los que por razón alguna se les hubiese vedado el paso por sus territorios.

Francia, Italia, Portugal e incluso España, presumieron que Snowden estaba en el avión presidencial boliviano y con tal presunción pasaron por alto tratados internacionales, respeto a la investidura de un Jefe de Estado y una larga relación diplomática de países amigos con Bolivia.

Estados Unidos por su parte dijo que nada tenía que ver en tal decisión. ¿El gobierno de Hollande, el de Letta y el de Passos Coelho actuaron de motu proprio porque están asustados? ¿Por qué la seguridad es una sombra que les ciega la mirada? ¿Por qué la estructura militar- OTAN tiene margen de juego autónomo de su poder político? Decisión que, por supuesto, es contradictoria en si misma dado que a Snowden –que al hacerlo comete un delito en su país- está donde está en nombre de los principios del respeto al derecho internacional vulnerados por la primera potencia del mundo. ¿O es que los tres gobernantes piensan en lo íntimo que ese espionaje desbocado es un camino para frenar el terrorismo? ¿Lo es realmente?

Nadie puede responder nada con claridad. Snowden es la expresión sintomática de un virus letal que coloca en la superficie una crisis de una profundidad dramática. Occidente navega sin rumbo en medio de una tormenta que está desquiciando los goznes de su edificio. La democracia, los derechos humanos, los valores esenciales, se resquebrajan en medio de la confusión. Una monumental confusión que atora mentes y cuerpos. La verdad es que los líderes de Occidente están perdidos en su propio laberinto. A su vez Estados Unidos está preso de sus pesadillas y ve impotente como la red de su poder es el gran agujero de su debilidad. La tecnología que les permite entrar a las casas de cualquier mortal en cualquier parte del planeta es la misma que ha dado lugar a Wikileaks, y que le permite a Snowden -animado por las razones morales o políticas que sean- poner en evidencia una trama de la que nadie parece poder salir.

El norte está perdido. El episodio inaceptable y vergonzoso que se cirnió sobre el Presidente de Bolivia marca una pauta. La Realpolitik -que diría von Rochau- se coloca por encima del rosario retórico de los valores universales que fueron los firmes pilares de Occidente después de la Segunda Guerra Mundial.

Por añadidura, el vuelo prohibido ha desatado una crisis en las relaciones de Europa con América Latina, lo que refuerza a los críticos de una determinada visión de mundo y permite afianzar los prejuicios de sectores de la región históricamente antagónicos a Estados Unidos y Europa

Un apunte de política local. Si el Presidente Morales y su gobierno quieren ser coherentes hoy, es simplemente aberrante que mantengan retenido al Senador Roger Pinto en la embajada de Brasil en La Paz. Ese país le concedió asilo ¿No es el asilo una institución sagrada en un mundo democrático y libre?

Carlos D. Mesa Gisbertes historiador y periodista y fue presidente de Bolivia.

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Kevlar, en mayúscula por ser una marca

El término Kevlar se escribe con la inicial en mayúscula, pues es el nombre propio de una marca registrada.

Sin embargo, en noticias relacionadas con los problemas surgidos con los neumáticos Pirelli en las carreras de Fórmula Uno es habitual encontrarlo escrito en minúscula: «Pirelli sustituye el acero por kevlar en los neumáticos traseros» o «Los Pirelli medios y blandos, y el regreso del kevlar».

Aunque los nombres de algunas marcas comerciales muy populares terminan pasando a usarse como sustantivos comunes (clínex, rímel, aspirina, etc.), Kevlar no ha experimentado este proceso, pues, por un lado, no es una denominación que esté ampliamente extendida en el uso general y, por otro, la secuencia -vl- resulta ajena al sistema ortográfico español.

De este modo, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Pirelli sustituye el acero por Kevlar en los neumáticos traseros» y «Los Pirelli medios y blandos, y el regreso del Kevlar».

ESPAÑOL DE NEGOCIOS

Cursos Internacionales de la USAL propone enseñar el español para los negocios
Universidad de Salamanca.
El programa ya está en marcha, y cuenta con un total de 1.044 matriculados, de los cuales la mayoría son americanos.

Actualmente está trabajando en la propuesta de un programa especializado para la enseñanza del idioma español en el mundo de los negocios, que se sumará a la oferta académica de los próximos años.

Con esto, la Universidad quiere adaptarse a los tiempos, incluyéndolo en la oferta, después de que haya sido uno de los ámbitos más demandados.

Las cifras de matriculados son similares a los de otros años. En el mes de julio se han registrado un total de 1.044 matriculados, de los cuales un 81 por ciento son de América, seguidos de los procedentes de Europa (8 por ciento), Asia (6 por ciento), Oceanía (4 por ciento) y Oriente medio (1 por ciento).

Son los alumnos procedentes de Estados Unidos los que forman la delegación más numerosa, con más de 700, por delante de brasileños (113) y canadienses (11).

PILDORAS IDIOMÁTICAS

En busca de apariencia nos esmeramos por vestir bien, lucir buen físico, hablar bien, pero descuidamos lo más importante: escribir bien. De allí que es muy importante nunca descuidar la buena ortografía del español, idioma con tanta riqueza para una comunicación saludable. Escribir lo mejor posible, con buena ortografía, es parte fundamental de las personas que se consideran cultas, pero más aun respetuosas de sus interlocutores. Ello dice mucho también de su propia autoestima.

Aquí están por lo tanto, unas “píldoras” que siempre será bueno tenerlas en cuenta. O al menos recordarlas:


Las palabras del latín deben ir en cursiva: In situ (El el sitio) Ad libitum (A voluntad) A priori (Antes) A posteriori (Después).

"Oscuro", "obscuro", "reemplazar", "remplazar", "sustancia", "substancia", "transmitir", "trasmitir", todas son válidas.

"Fútbol" o "futbol", son válidas ambas grafías y pronunciaciones

"Cumpleaño" (sin 's') no existe. Es "cumpleaños", en singular o plural. Ej. Celebré mi cumpleaños. Mis cumpleaños son inolvidables.

"Qué" se usa para preguntas directas e indirectas o para expresar admiración. Ej.: ¿Qué pasó? No sé qué tienes. ¡Qué sorpresa! Qué lindo.

"Demás" pegado para referirse a los otros, las otras: ¿dónde están los demás?

"De más" despegado denota cantidad: me has dado de más.

-Aún con tilde sinónimo de "todavía" Ej. aún no llega el pedido.

-Aun sin tilde sinónimo de "incluso" Ej. Pueden entrar, aun, los menores

Anorexia: Falta anormal de apetito dentro de un cuadro depresivo. Bulimia. Gana desmesurada de comer que difícilmente se satisface. Coartada y coartar se escriben sin "h". Con "h"se escriben cohecho y cohibir. Eructar con "c". Erupción con "p". No se dice "satisfació", se dice"satisfizo". No es "satisfacería", se dice "satisfaría".

Aparte: Adverbio de lugar que indica posición en el espacio. Mantenerse alejado o al margen de algo o de algún asunto. Separado de algo. "a parte: Expresión formada por la preposición "a" y el sustantivo "parte". Las dos palabras forman un adverbio circunstancial de lugar. "a parte" separado y "aparte" junto, son expresiones válidas.

Si vas al gimnasio a hacer cualquier ejercicio, no estás entrenando. Entrenas cuando te preparas físicamente para un deporte específico.

Finalmente, como dicen algunos expertos: El café oscuro, el jugo sin azúcar, el chocolate espeso, los panecillos dulces y la ortografía clara. Quien ignora la ortografía ignora que los demás, le perderán respeto y admiración.



Fabio Arévalo Rosero MD

fabio121@gmail.com

Portugués- Español


Hallazgos en un diccionario portugués
Un brasileño cuenta cada una de las variaciones que debió probar –sin suerte– antes de comprar el más común de los productos en un mercado colombiano.
Por: Juan Villamil - Prensaescrita.com

Ahora se recrimina no haber optado desde el comienzo por escribir en una hoja de papel esa palabra. En portugués, como en español, su morfología es la misma: sal. Pero en buena parte de las regiones lusófonas se pronuncia sau. El portugués, de manera general, evita las terminaciones consonantes. La similitud morfológica es, en sí, la razón arquetípica que soporta la creencia de que ambas lenguas son muy parecidas. La realidad, sin embargo, es menos cómoda.
En un artículo publicado en 2008 por la Fundación del Español Urgente, Fundeú, esa entidad calculó que los ciudadanos españoles usan, en promedio, mil palabras al hablar. Y agregaba: "sólo los muy cultos alcanzan los 5.000 vocablos. Es más, algunos jóvenes utilizan sólamente un arsenal de 240 palabras". Dependiendo de la fuente consultada (y del idioma), estas cifras pueden subir o descender drásticamente, pero se estabilizan entre las 200 y las 5 mil palabras. Si se considera, como señaló 2010 el vicedirector de la RAE, José Antonio Pascual, que "se suele estimar el léxico de una lengua añadiendo un 30% al de los diccionarios", el español cuenta entonces con poco más de 100 mil vocablos. Así que incluso los más cultos usan cotidianamente solo un 5% del idioma.
El portugués, comparado por el mismo método, tiene un léxico más extenso, de unos 140 mil vocablos (cifra basada en el Dicionário Priberam da Língua Portuguesa, Portugal). Sin embargo, el número de palabras promedio en el uso cotidiano tiende a la universalidad. Usamos entre 200 y 5 mil palabras. Tal vez sea la manera más práctica de catalizar la comunicación entre dos personas.
Leídas estas cifras, la mentada similitud entre el portugués y el español adquiere más sentido. ¿No es posible que entre ese cultísimo 5% de vocablos de uso común haya una buena cantidad de palabras homónimas entre dos lenguas que son mutuamente (casi) inteligibles? Sí, es posible. ¡Todo lo es! Pero la realidad se abastece del azar, y no de la conveniencia. Si bien un lector culto podrá comprender una considerable porción de un texto en portugués (y esto basta para exhortarlo a comprar libros en ese idioma), la homonimia de las palabras no quiere decir también homofonía o sinonimia. La Comisión Europea publicó en su página web un listado de estas palabras, conocidas como falsos cognatos o falsos amigos, gracias a la colaboración de los boletines puntoycoma y a folha: más de 500 términos que tienen una escritura semejante en ambas lenguas, pero con significados diferentes o incluso opuestos. Además, existen vocablos equivalentes, iguales, que han entrado en desuso en una u otra parte. Lembrar y estragar son buenos ejemplos: existen, significan lo mismo, pero parecen condenados al exilio en el 95% de idioma menos usado.
No deja de ser una lástima. El español y el portugués son idiomas complejos y fascinantes; en sus resquicios puede uno tropezarse con inquietantes hallazgos. Elucidário, por ejemplo, es la palabra portuguesa que designa el "libro que elucida o explica el sentido de las cosas ocultas". ¿Sabía que existía una palabra para referirse a La Náusea o Dejemos hablar al viento? ¿Existe su equivalente español? ¡Por supuesto! Otras palabras (abro el Dicionário da Língua Portuguesa de Larousse y dejo caer el dedo: ese es el método): almejar es, a un mismo tiempo, "desear ardientemente" o "estar agonizando"; poesía pura en portugués, criadero de almejas en español. O aluado, que significa "influenciado por la luna", mientras que alunado, en español, solo se aplica a animales que enfermaron por haber estado expuestos a los rayos de la luna. O âmago, palabra poco usada en portugués pero ostenta un significado que encierra buena parte de toda la literatura: “la parte más íntima; esencia”.
Sobre las diferencias fonéticas, a veces insorteables, preferiré guardar silencio. Você vai querer conhecê-las pelos seus proprios meios.

¡Los jóvenes están locos! ¿Será así?

Por: Marcelo Falak en Ámbito - Buenos Aires

Cuando las manifestaciones en España dejan de ser noticia, pasan a serlo las de Turquía, las de Brasil y, enseguida, las que derivaron esta semana en un golpe de Estado en Egipto. Son distintas, desde ya. En algunas prima lo económico, en otras lo político y en las restantes los problemas de infraestructura o los reclamos contra la corrupción. Pero todas tienen un eje: la masiva presencia de jóvenes de sectores medios.


A esta altura ya es inocultable que se trata de un fenómeno global, de un verdadero clima de época que, obvias diferencias aparte, evoca los hechos de 1968, emblemáticos del Mayo Francés pero de ningún modo privativos de aquél. A 45 años de ellos, no termina de quedar claro cuáles fueron sus causas últimas. ¿Un renacimiento de las ideas de izquierda revolucionaria, paralelo a la consolidación de la Revolución Cubana y a los procesos de descolonización en África y Asia? ¿Tensiones sociales vinculadas a Estados benefactores que comenzaban a entregar indicios de agotamiento en los países centrales, algo que hizo eclosión pocos años después con el shock petrolero? ¿El sentimiento de juventudes más numerosas y más educadas, en ese marco, de que el mercado ya no les aseguraba la inserción cómoda que habían imaginado? ¿Algo similar puede estar ocurriendo hoy?

Las plazas y calles de Teherán en 2009 (tras la polémica reelección de Mahmud Ahmadineyad, en manifestaciones salvajemente reprimidas), de Madrid y Barcelona al calor de la crisis en 2011, las de la "primavera árabe" de fines de 2010 y del año siguiente y, más recientemente, las de Estambul, Río de Janeiro, San Pablo y El Cairo presentan un paisaje humano equivalente. Se trata en su mayoría de jóvenes, como dijimos. Se movilizan acaso por primera vez, sin experiencias políticas previas. Se convocan a través de redes sociales, no de estructuras partidarias, a las que rechazan y por las que no se sienten representados. ¿Por qué esos jóvenes dan un paso al frente de manera tan inesperada? Básicamente, por la sensación de que no caben en sus sociedades o en los mercados de sus países.

Lo anterior puede parecer curioso, ya que se trata de países con niveles de desarrollo económico y humano diferentes, y con pirámides sociales también diversas.

Estadísticas de la Liga Árabe dan cuenta de la preocupación de muchos de sus países por una explosión demográfica en ciernes. Por citar algunos de los países que vivieron más intensamente el proceso de la llamada "primavera", en Túnez el 30% de la población tiene entre 15 y 29 años, lo mismo que en Siria, mientras que en Libia y Egipto es el 40%. Esto constituye, en economías con escaso potencial de creación de puestos de trabajo de calidad, una fuente crucial de tensiones sociales y políticas, que hacen eclosión por cuestiones como la carestía de los productos de primera necesidad y el sentimiento de agobio que generan regímenes opresivos y refractarios a derechos civiles más en regla con el sentido común que se impone en el mundo. Ésas fueron, justamente, las causas inmediatas de aquellas revueltas, que lograron derribar a varios de los regímenes más despóticos del área pero que han mostrado dificultades para asegurar transiciones políticas en línea con sus expectativas iniciales.

En Irán, por otro lado, el 60% de la población tiene menos de 30 años de edad, un efecto de las políticas de promoción de la natalidad que se aplicaron después de la Revolución Islámica de 1979. No sorprende entonces, que esos "baby boomers" hayan sido los protagonistas de un desafío inédito al poder de los ayatolás cuatro años atrás, cuando la reelección de Ahmadineyad fue atribuida a un fraude en detrimento de los candidatos reformistas. La represión dejó decenas de muertos, y miles fueron a parar con sus huesos a la cárcel, así como sus principales líderes. Con todo, esa corriente de opinión volvió a expresarse en los últimos comicios presidenciales que dieron la victoria al centrista Hasán Rohani, el nombre de la apertura posible.

En Turquía el combo incluye una economía que creció, pero que entrega precios en alza, menos empleo y una ofensiva islamizante del Gobierno que es vista por muchos jóvenes laicos como una amenaza a su estilo de vida.

En España la situación es diferente, pero acaso sólo en apariencia. Se trata, naturalmente, de una "sociedad vieja", en la que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), quienes tienen de 15 a 29 años son sólo alrededor de un 20%. Sin embargo, los rigores de una crisis económica que ya va por su sexto año y sin visos de solución han hecho que el desempleo abierto del 27% se transforme para ese grupo etario en uno que ya bordea el 60%. Falta imaginar qué clase de empleos, y con qué remuneraciones, recibe el 40% restante de afortunados.

En ese sentido, la poco numerosa juventud española resulta, en términos de su absorción en el mercado laboral, tan vasta como la de un país de desarrollo menor. Demasiados postulantes para pocos empleos.

Las manifestaciones de los "indignados" fueron toda una novedad, así como los límites (policiales) que rápidamente y sin piedad la democracia bipartidista impuso al derecho de reclamar a las autoridades.

En Brasil, por último, el 26,4% de la población tiene entre 16 y 29 años. Si bien el índice general de desempleo es históricamente bajo, inferior al 6%, su incidencia en ese sector es mucho mayor, alcanzando al 60% del total. Asimismo, la masiva y ampliamente reconocida incorporación de decenas de millones de pobres al trabajo y al consumo colapsó servicios públicos que no crecieron en la proporción necesaria para no perder calidad. Así, se convirtieron en los principales damnificados de las carencias que movilizaron a millones en las últimas semanas: un transporte caro y pésimo, salud deficiente y un acceso cada vez más caro y difícil a la vivienda.

Un clima de época, entonces, que no tiene nada de alocado sino, al contrario, bases concretas. Sin organización y con su rechazo de la política, esos movimientos parecen destinados a provocar convulsiones de corto plazo, sin alterar las grandes estructuras que se proponen combatir. Pero las causas de la crisis persisten y el desafío es que el mundo nuevo logre que sus jóvenes no deban conformarse con sus sobras.

Brasil, cambio de época


Opinión
29.06.13
por PASCUAL ALBANESE en El Tribuno - Salta

En Brasil, la publicitada “nueva clase media”, hija de la prosperidad incubada durante los dos mandatos de Fernando Henrique Cardoso y de Luis Ignacio “Lula” Da Silva, ambos reelectos, salió a la calle para cuestionar al sistema político que la alumbró. El resultado jaquea al gobierno de Dilma Rousseff y abre una crisis, cuya superación no está a la vista.
Brasil, que abolió la esclavitud en 1887 y tuvo un régimen monárquico (único en América Latina) hasta 1889, es un país elitista. No hay tradición de movilización popular. Los sucesos actuales sólo pueden parangonarse con las movilizaciones que precedieron a la destitución del presidente Fernando Collor de Melo en 1991 y con las manifestaciones a favor de elecciones presidenciales directas en 1984 y 1985, a fines del último régimen militar.
Las protestas presentan tres rasgos comunes con la “primavera árabe” o con los “indignados” en Europa. El primero es que se trata de una sublevación de la clase media de los grandes centros urbanos, especialmente de los estratos juveniles. El segundo es la utilización de las redes sociales como instrumento de organización. El tercero es la total ausencia de una conducción centralizada.
Todos los testimonios coinciden en que los manifestantes brasileños respondían a estas tres características. La creciente masividad de las movilizaciones no cambió su base social, amplia pero a la vez circunscripta. Ni los sectores obreros, ni la población de las barriadas periféricas tuvieron un protagonismo significativo.
El rol de Internet es determinante. Los manifestantes emplean una suerte de “manual de instrucciones”, notablemente preciso, que entre otras cosas aconseja acerca de las formas de optimizar los resultados de cada acción y también de protegerse de la represión policial.
La inexistencia de una conducción centralizada no pudo ser capitalizada por los grupos de ultraizquierda. El movimiento “Pase Libre”, que constituyó una eficaz instancia de coordinación de las primeras manifestaciones contra el incremento de las tarifas del transporte urbano, nun0ca pretendió ser una alternativa política. Esta particularidad dificulta tanto la negociación como la represión. No existen ni interlocutores para dialogar ni cabecillas para encarcelar.
Demanda social y respuesta política
Pese a las semejanzas, este fenómeno adquiere distinta coloración según cada realidad específica. Existe una diferencia cualitativa entre la “primavera árabe”, los “indignados” en Europa y lo que sucede en Brasil. La revuelta árabe es capaz de derrocar regímenes autoritarios. Los “indignados” europeos están condenados a naufragar políticamente en la indiferencia de una sociedad que no visualiza alternativas. Los manifestantes brasileños están situados a mitad de camino. No están en condiciones de voltear gobiernos pero sí de forzar un cambio de rumbo.
En ese sentido, lo de Brasil puede asemejarse a lo que ocurrió por ejemplo en Chile, con las manifestaciones multitudinarias por el tema del transporte público, durante la presidencia de Michele Bachelet, o de la educación durante la gestión de Sebastián Piñera o, más recientemente, con las protestas en Turquía, cuyo detonante fue la resistencia desatada por un plan de urbanización en Ankara.
Samuel Huntington, en su libro “El orden político en las sociedades en cambio”, publicado en 1968, explica que en las sociedades que tienen transformaciones rápidas la demanda de servicios públicos crece más rápido que la capacidad de los gobiernos para satisfacerla.
Rousseff captó el mensaje. Además de avalar la anulación del aumento de las tarifas del transporte, propuso un “pacto nacional” que facilite el incremento de los recursos destinados a la infraestructura de transportes, la salud y la educación.
Correctamente, la primera mandataria enlazó estos puntos básicos con otras dos cuestiones centrales: una reforma política, orientada “a ampliar los horizontes de la ciudadanía” y a combatir seriamente la corrupción gubernamental, y una “responsabilidad fiscal que garantice la estabilidad económica y el control de la inflación”, un flagelo que si bien no está formulado explícitamente subyace en las motivaciones de la protesta callejera.
Falta Deng Xiao Ping
El problema reside en que todas las enunciaciones de Rousseff tropiezan con un hecho de carácter estructural. Mejorar la infraestructura de transportes, el sistema educativo y los servicios de salud en un país territorialmente inmenso y de más de 200 millones de habitantes requiere inversiones verdaderamente cuantiosas. En Brasil, la tasa de ahorro interno y de inversión es extremadamente baja. La presión impositiva, que llega al 38% del producto bruto interno, es una de las más altas del mundo emergente y constituye una fuerte limitación a la competitividad internacional de la economía. El Estado no se encuentra entonces en condiciones de incrementar el gasto público sin provocar una estampida inflacionaria. Para satisfacer las nuevas demandas sociales, será necesario impulsar una apertura de la economía que permita atraer a una oleada de inversiones extranjeras.
Una característica de Brasil, que fue siempre su espíritu de continuidad, puede erigirse en obstáculo. Porque el sistema político brasileño está basado en un tácito consenso proteccionista y autárquico que incluye al mundo empresario paulista. Históricamente, dicho consenso se remonta a 1930, con el ascenso de Getulio Vargas y permaneció intacto durante 80 años, al margen de la alternancia entre los gobiernos y entre los regímenes militares y constitucionales.
En el escenario signado por la aceleración de la globalización, cuando Estados Unidos negocia un tratado de libre comercio con la Unión Europea, y en América Latina surge la Alianza del Pacífico, encabezada por México, interesada en forjar una asociación estratégica con los países asiáticos, Brasil no puede darse el lujo de reducir sus alianzas económicas a un Mercosur estancado y mucho menos a la retórica política de la Unasur.
Los manifestantes brasileños son lo suficientemente fuertes como para no poder ser desatendidos. Saben lo que quieren pero no conocen el camino para conseguirlo. Mao Tse Tung decía que el rol del liderazgo político es “devolver a las masas con precisión lo que de ellas recibimos con confusión”.
Brasil necesita a su Deng Xiao Ping, capaz de impulsar un giro copernicano para convertir a la cantidad en calidad, el tamaño en grandeza. Esto presupone un giro estratégico que ponga al país más importante de América del Sur, la séptima potencia económica global y la tercera del mundo emergente, detrás de China y la India, a la altura de las exigencias de la población.
La elite brasileña planificó el campeonato mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 como sendos eventos estratégicos para mostrar la irrupción de “Brasil potencia”, al estilo de la estrategia exitosamente empleada por China con los Juegos Olímpicos de 2010.
El rechazo al despilfarro en las obras para ambos eventos, más elocuente en un país calificado como la “patria del fútbol”, revela que los brasileños no se conforman con ser parte de una nación más fuerte e influyente, sino que quieren vivir cada vez mejor.

VIRGINIA WOOLF

NUEVA BIOGRAFÍA DE VIRGINIA WOOLF

Cuando los pájaros cantaron en griego
Virginia Woolf, su incisiva felicidad y agonía, regresan en una biografía de la escritora argentina Irene Chikiar Bauer, que recupera parte de sus caudalosos diarios, de la correspondencia, la de sus amigas y los abundantes estudios que indagaron su vida y su muerte.


Virginia Woolf, por Ombú.




Por Carlos María Domínguez en El País Uruguay

Es un libro portentoso, muy afín a la tradición anglosajona de ofrecer información relevante y detalles triviales con el orgullo de la documentación precisa, lo que lo convierte en un esfuerzo infrecuente dentro de la lengua española. La estrategia narrativa es prudente y contenida: organiza el relato y deja al lector delante de un abigarrado calidoscopio.

No es posible leer la vida de Virginia Woolf sin la impresión de que escribió para vivir, en todos los sentidos que quieran adjudicarse a la justificación de un día. La historia, sus diarios y cartas son cristalinos: la escritura no sólo le permitió tener una vocación, le permitió tener una vida. Puede uno arriesgar que la necesidad de vencer los abusos de la moral victoriana la convirtió en una criatura letrada, pero menos reductible es que uniera a un extremo tan desguarnecido la carencia y la virtud, el dolor con la dicha, la fragilidad y la ambición. Es la forma del mito que convoca su figura en la novela moderna y antecede al valor de la obra.
Sin educación formal, reservada a los varones, Virginia recibió de su familia la inclinación por las letras y el caos. Su padre, el escritor Leslie Stephen, tenía una hija de su matrimonio con Minny Thackeray (hija del novelista William Thackeray), llamada Laura, con problemas mentales que derivaron en su internación en un psiquiátrico. Luego de enviudar, Leslie se casó con la viuda Julia Prinsep Jackson, que tenía tres hijos de su primer matrimonio (George, Stella, Gerald), y juntos tuvieron cuatro hijos: Vanessa, Thoby, Virginia (el 25 de enero de 1882) y Adrian. El hogar pertenecía a los estratos inferiores de la alta burguesía, recibía las visitas de Thomas Hardy, Alfred Tennyson, Henry James, Edward Burne-Jones, y Leslie y su esposa sostuvieron la educación de sus hijas con la ayuda de algunas institutrices, pero Julia murió cuando Virginia tenía 13 años y poco después tuvo su primera crisis nerviosa, de la que tardó dos años en reponerse. Ya entonces las relaciones con sus hermanos políticos eran complejas, y a veces violentas: "Una vez, cuando yo era muy pequeña, Gerald Duckworth [su hermanastro menor] me puso encima de una repisa que se reflejaba en un espejo y mientras estaba sentada allí comenzó a explorar mi cuerpo. Puedo recordar la sensación de su mano bajo mis ropas; descendiendo con firmeza y con seguridad más y más abajo. Recuerdo cuánto esperaba que se detuviera, y cómo me puse tensa y empecé a retorcerme cuando su mano se aproximaba a mis partes íntimas. Pero no se detuvo. Su mano exploró también mis partes privadas. Recuerdo mi resentimiento, mi desagrado. ¿Cuál es la palabra para expresar aquel sentimiento mudo y complejo?"

Mordacidad y dolor.
Virginia conoció la dicha de la infancia en complicidad con su hermana Vanessa y luego de la muerte de su madre, bajo el amparo de su hermanastra Stella. Pero Stella murió poco después de casarse y otra violencia sexual, esta vez del hermanastro mayor, George, la marcó para siempre. Fue un abuso prolongado, entre sus 18 y 22 años, cuando ya elegía un camino en la literatura. Los testimonios de sus episodios con George siempre fueron manifiestos y genéricos, lo que abrió las puertas a muchas especulaciones, pero el padecimiento distorsionó su sexualidad y la condujo a una introspección que encontraría en la escritura de sus diarios y relatos el oxígeno para sobrevivir en medio del abatimiento y las confusiones. Cualquiera puede creer que la virtud artística es resultado de un talento personal, pero a menudo el talento es fruto de una desesperación milagrosamente encauzada. No la salvó de sufrir la locura en 1904, después de la muerte del padre, cuando escuchó a los pájaros cantar en griego; tampoco en 1913, al año de casarse con Leonard Woolf, pero le permitió, con un esfuerzo inmenso, tener una vida de escritora y editora en la modesta imprenta que montó con su esposo, la Hogarth Press (publicaron las primeras traducciones al inglés de Tolstoi, La tierra baldía de Thomas S. Eliot, los primeros títulos de Katherine Mansfield, la obra de Sigmund Freud, sus propios libros), también escribir innumerables artículos literarios en la prensa, libros de crítica, ensayos que se convirtieron en referentes del feminismo como Un cuarto propio y Tres guineas, varias colecciones de cuentos, algunas obras de teatro, una cantidad abrumadora de cartas (seis tomos), su diario personal (26 tomos), y un conjunto de novelas decisivas en el umbral de la literatura moderna. El cuarto de Jacob(1922), La señora Dalloway(1925), Al faro(1927), Orlando(1928) y Las olas(1931), muestran su progresivo distanciamiento del realismo y la exploración de la conciencia con fraseos líricos y monólogos audaces, unidades narrativas independientes de la trama argumental, que validaron el género cuando Proust parecía haber agotado sus posibilidades y James Joyce emergía con una potente y breve utopía literaria.
Lo hizo con notable agudeza de observación, virtuosa capacidad de llevarla al papel, una mordacidad penetrante, elegancia de estilo y una profunda inseguridad acerca de su valor. La desconfianza en su capacidad, el temor a no ser aceptada, la sospecha de encarnar un fracaso, la impresión de que sus propósitos superaban sus fuerzas, una exigencia implacable, el miedo a los efectos destructores de la crítica y la competencia con los escritores contemporáneos, especialmente del sexo femenino, como la que mantuvo con Katherine Mansfield, acompañaron la alegría por sus logros, siempre a punto de hundirse en la depresión.
Vaciló entre las excitaciones de la vida social, de donde extraía muchos modelos para sus personajes -a la manera de un pintor invitaba a conversar a ciertas personas con el declarado propósito de tomar notas para componer un personaje -y largos períodos de encierro, con un rotundo rechazo a ser importunada. Colaboró sin embargo activamente con las sufragistas y las primeras organizaciones que reclamaron los derechos femeninos, pero cuando su voz en la literatura inglesa y norteamericana comenzó a ser importante, rechazó invitaciones y honores, entrevistas, fotógrafos y retratistas profesionales. No es que tuviera un mundo que proteger, tenía un mundo que se le escapaba de las manos, siempre a un paso de desmoronarse mientras los médicos no acertaban con el diagnóstico: uno le quitó los dientes y la obligó a llevar postizos, otro intentó quitarle las amígdalas.

Los confines de la intimidad.
Que la excelencia de Virginia haya nacido de la fragilidad remite a un asunto más oscuro, pues expresaba su padecimiento con una precisión que incluyó hasta los desmayos: "Iba caminando por el sendero con Lydia. Si esto no cesa, dije, refiriéndome al sabor amargo de mi boca y la presión como de una jaula metálica de sonido sobre mi cabeza, entonces es que estoy enferma: sí, muy probablemente estoy destruida, enferma, muerta. ¡Maldita sea! Aquí me caía diciendo `Qué extraño, flores`. A trozos, sentí y supe que Maynard me llevaba al cuarto de estar y vi a L. muy asustado; dije, subiré arriba; el golpeteo de mi corazón, el dolor, el esfuerzo se volvieron violentos en la puerta; me rindieron; como un gas; perdí el conocimiento; luego la pared y el cuarto volvieron a mis ojos, vi la vida de nuevo. Extraño, dije y me quedé tumbada, recuperándome gradualmente hasta las 11 cuando me fui a rastras a la cama" [2 de setiembre de 1930].
A diferencia de su hermano Adrian, que estudió el psicoanálisis, Virginia valoró las teorías de Freud por su aporte a la historia de la cultura y por la seducción de su prosa. La introspección fue, sin embargo, una aventura cotidiana y una cantera de descubrimientos que la llevaron por su mente con el ánimo de una exploradora. La interioridad era tan asombrosa como los confines del imperio. Los delirios de Séptimus, en La señora Dalloway, narran sus alucinaciones. Describía a las personas con la penetración de un caricaturista, no rechazaba la impiedad de sus sentimientos y era efusiva en sus afectos a un grado que desborda los límites más o menos funcionales que separan los amores familiares, de los fraternos y conyugales. Esa indiscriminación pautó el amor por su hermana Vanessa y por amigas que la convocaron a la intimidad como Violet Dickinson, la aristócrata Vita Sackville-West y la compositora Ethel Smith. Pero también el amor por su esposo Leonard y por varios miembros del grupo de Bloomsbury, el cenáculo bohemio del que formaron parte E. M. Foster, J. M. Keynes, Bertrand Russell, Lytton Strachey, Dora Carrington, Duncan Grant, Clive Bell y Leonard Woolf, entre otros.
La homosexualidad y el lesbianismo, en muchos casos paralelos a las relaciones matrimoniales, fueron parte de un espíritu anti-burgués que veía en la androginia una condición que acompañaba el don artístico. Virginia compartió las inclinaciones del grupo con vacilaciones que, si no la apartaron de su esposo, la llevaron por experiencias sáficas. En muchos aspectos, interpelan el carácter regulador del sexo en las relaciones humanas. Porque los documentos reunidos en esta biografía muestran que los vínculos amorosos, desentendidos de la genitalidad, tejieron una abigarrada red de pasiones que brillaron en la intensidad y la confusión, y cuando la involucraron tuvieron extrañas consecuencias, como fue el caso de una hija de Vanessa, Angélica Bell. Vanessa se casó con Clive Bell, pero ambos compartieron buena parte de la vida con un amante de Vanessa, Duncan Grant, que era homosexual y engendró a Angélica, finalmente casada con un amante de su padre, David Garnett, con quien tuvo cuatro hijos.
Es sabido que el amor de Virginia por Vita Sackville dio origen a su novela Orlando, saga de un personaje que cambia de sexo en sucesivas etapas históricas, pero los indicios de sus acotados encuentros sexuales son irrelevantes frente al amor que perduró entre ambas a lo largo del tiempo, no ajenos al conocimiento de Leonard Woolf, que protegió a Virginia hasta donde le dieron las fuerzas.

El llamado de la guerra.
La Segunda Guerra Mundial acabó con la vida de Virginia Woolf. Enterró su único mundo posible entre los escombros. No es una metáfora. El ascenso de Mussolini, el estallido de la Guerra Civil española, donde fue a morir un hijo de Vanessa, y la asombrosa expansión del poder de Adolf Hitler, la desestabilizaron emocionalmente. Pero cuando Hitler comenzó a bombardear Londres con la amenaza de una próxima invasión, las bombas redujeron a polvo su casa londinense, dañaron seriamente el edificio donde habían mudado la editorial y Virginia y Leonard se refugiaron en Monk`s House, una casa en el cercano pueblo de Rodmell, Sussex, que habían logrado comprar en una subasta en 1919 y fue el amparo de sus mejores días.
"El solar de la Hogarth Press en el sótano y nuestro departamento en los pisos tercero y cuarto eran inhabitables -escribió Leonard en sus memorias-. Todas las ventanas habían estallado; la mayor parte del cielorraso había sido derribado, de modo que, en la mayoría de los lugares, podías pararte en la planta baja y mirar sin interrupciones hasta el techo mientras los gorriones revoloteaban por las vigas de lo que solía ser el cielorraso; las bibliotecas habían sido arrancadas de las paredes y los libros yacían en enormes montones sobre el piso cubiertos con escombros y yeso."
Desde hacía años Leonard Woolf tenía una activa participación en el Partido Laborista, trabajaba en la prensa progresista y llevaba la editorial con Virginia y unos pocos empleados. El matrimonio había superado muchas crisis y funcionado con una mutua complicidad amorosa en la que Leonard oficiaba de garantía y custodia de la salud psíquica de su esposa. De familia judía, entonces se veía seriamente amenazado, al grado de pactar con Virginia que si los nazis invadían Inglaterra, se suicidarían. Ambos estaban en la lista de arrestos inmediatos de Heinrich Himmler. Toda la atmósfera era terminal, Virginia acompañaba a Leonard en sus compromisos públicos en la aldea bajo los continuos raids de los bombarderos, pero su mundo de relaciones había quedado cortado o destruido. No sólo las relaciones. Londres estaba devastada, las palabras fallaban y la guerra las arrojaba a la hoguera. "Vivimos sin un futuro. Eso es lo raro, con nuestras narices apretadas contra una puerta cerrada… No puedo escribir. He perdido el arte", decía en sus cartas.
A mediados de marzo de 1941 Virginia sufría de temblores y alarmó a Leonard luego de llegar de una caminata por las marismas del río Ouse mientras llovía a cántaros. Dijo que se cayó en un dique. Consultaron a una médica amiga, pero Virginia sabía que otra vez llegaba, ineludible, la locura. No la que aniquilaba, afuera, sino la que la aturdía, adentro, llamada por la ruina de lo que amaba. Al mediodía del 28 de marzo engañó a Leonard para salir de la casa, se colocó una pesada piedra en el bolsillo del abrigo y se sumergió en el río. Encontraron su cuerpo el 18 de abril, casi un mes después, pero ya se había despedido en una carta a Leonard, que dejó en un sobre azul sobre la mesa del salón, junto a otra destinada a Vanessa:

"Queridísimo: Estoy segura de que me estoy volviendo loca de nuevo. Siento que no podemos superar otro de aquellos terribles tiempos. Y no voy a recuperarme otra vez. Empiezo a oír voces y no me puedo concentrar. Por lo tanto, estoy haciendo lo que me parece mejor. Tú me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en cada aspecto todo lo que se podría ser. No creo que otras dos personas hayan sido más felices hasta el momento en que sobrevino esta terrible enfermedad. Ya no puedo enfrentarla. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás, lo sé. Te das cuenta, ni siquiera puedo escribir esto correctamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte… que todo el mundo lo sabe. Si alguien hubiera podido salvarme, habrías sido tú. En mí no queda nada más que la certidumbre de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que nosotros hemos sido."

VIRGINIA WOOLF. LA VIDA POR ESCRITO, de Irene Chikiar Bauer. Taurus, 2012. Buenos Aires, 919 págs.

La obra, la autora
La excelente biografía de Irene Chikiar Bauer, Máster en Sociología de la Cultura por la Universidad de San Martín, periodista y autora de varios ensayos literarios, recoge en sus notas al pie de página información valiosa, fruto de sus siete años de investigación. La edición incluye otras 35 páginas de notas, un árbol genealógico, cinco páginas de bibliografía, un índice onomástico y un álbum de fotos. Suma a la conocida biografía escrita por el sobrino de Virginia, Quentin Bell, publicada en 1972, nuevas fuentes y precisiones, y es posible que el tiempo la convierta en una obra de referencia privilegiada dentro de la lengua española.
Además de fundar junto a Horacio Bauer la FM 94.1 Clásica Areco, y dirigir el grupo cultural "La Commedia" en San Antonio de Areco, es editora de la sección bibliográfica de la revista El Arca y ha publicado los ensayos Ejercicio de amar, 1993, sobre San Juan de la Cruz; A propósito de Rayuela, 1994, sobre Julio Cortázar; Aproximaciones a un autor, 1995, sobre Felisberto Hernández, y Un pensamiento realizado de la luz, 1996, sobre Juan L. Ortiz.

La novela viva
Virginia Woolf

Las inmensas posibilidades del arte nos recuerdan que sus horizontes carecen de límites y que nada -método o experimentos, por locos que sean- está prohibido, salvo la falsedad y los fingimientos. La materia propia de la novela no existe, todo es materia propia de la novela, todo sentimiento, todo pensamiento. Todas las cualidades de la mente y del espíritu contribuyen a la novela; ni una sola percepción es ajena a ella. Y si pudiéramos imaginar a la novela personificada, viva y entre nosotros, no cabe duda de que nos invitaría a que la atacásemos y la maltratásemos, al mismo tiempo que a honrarla y amarla, ya que es así como se renueva la juventud y se garantiza su soberanía.

***

Mi gran aventura es realmente Proust. Bien, ¿qué se puede escribir después de eso? Recién voy por el primer volumen, y hay, supongo, faltas por encontrar, pero estoy en un estado de asombro; como si un milagro estuviese sucediendo frente a mis ojos. ¿Cómo, al fin, alguien ha solidificado lo que siempre se escapaba y lo transformó también en esta hermosa y durable sustancia? A veces hay que bajar el libro y jadear. El placer se vuelve físico, como sol, vino y uvas, y perfecta serenidad e intensa vitalidad combinadas. Lejos, por otra parte, se encuentra Ulises, al cual me ligo como una mártir a su estaca, y gracias a Dios, lo he terminado ya… mi martirio ha cesado. Espero poder venderlo por 4,10. l.

(Frases de V. W. extraídas de diversas fuentes, incluidas en la biografía)

EDUCACIÓN

Aumentar el prestigio de los docentes mejoraría los resultados educativos
Según un estudio de la Fundación Europea Sociedad y Educación, en colaboración con la Fundación Botín, aumentar el prestigio del profesor tendría efectos positivos en los resultados del sistema educativo y haría que las carreras universitarias de las profesiones docentes tuvieran mejores candidatos.

Efe. Madrid.04-07-2013


Un aumento del prestigio docente tendría efectos positivos en los resultados del sistema educativo y haría que se presentasen mejores candidatos a las carreras universitarias que dan acceso a las profesiones docentes.

Estas son dos de las conclusiones de un estudio, basado en una encuesta, elaborado por la Fundación Europea Sociedad y Educación (EFSE), con la colaboración de la Fundación Botín, cuyo objetivo es analizar cómo perciben los españoles la educación y cómo valoran a los maestros de educación Infantil, Primaria y Secundaria.

Con el título El prestigio de la profesión docente. Percepción y realidad, el estudio demuestra que el prestigio del docente español no ha disminuido en los últimos veinte años y que "su supuesta caída es un tópico sin fundamento", al tiempo que pretende obtener resultados útiles para el actual debate educativo y para la elaboración de políticas sobre el profesorado.

Respecto a las medidas que deberían adoptarse para mejorar el prestigio de los docentes, existe un "amplio acuerdo" en la necesidad de mejorar la formación, inicial y permanente, del profesorado; ser más exigentes en su selección; aumentar su autonomía profesional y su autoridad; e incrementar los medios que faciliten su desempeño, entre los que el salario no se considera especialmente relevante.

Un 78,3 % de los encuestados creen que un aumento del prestigio docente tendría efectos positivos en los resultados del sistema educativo y un 81,2 % está muy o bastante de acuerdo con que un aumento del prestigio docente haría que se presentasen mejores candidatos a las carreras universitarias que dan acceso a las profesiones docentes.

El estudio refleja que el prestigio social de los profesores de Primaria y Secundaria se sitúa en el nivel medio-alto de la clasificación de las 100 profesiones de las que se ha medido el prestigio y, tanto el de los profesores de Primaria como el de los de Secundaria supera el 68.

Los criterios que más se han tenido en cuenta para valorar el prestigio de los profesores son la responsabilidad que asumen(93,5 %), su competencia profesional (92,2 %) y la contribución que hacen a la sociedad (88,8 %).

Los encuestados responsabilizan a los padres de los alumnos (44,2 %), políticos (42,9 %), los propios profesores (31 %) y a los alumnos (29,4 %) de la opinión que actualmente se tiene sobre el prestigio de los docentes.

Los medios de comunicación apenas están presentes pero, si algo influyen en la percepción sobre el prestigio docente es, según los expertos, "por la notable presencia de noticias negativas sobre el profesorado".

Otra de las conclusiones del informe es que los docentes creen tener mucho menos prestigio social del que realmente tienen.

Así, según una encuesta de 2008 hecha a tutores de ESO en Madrid y con una escala de prestigio social del 1 al 5, los propios profesores la fijaron en el 2,3.

En cuanto a las familias, según el informe, el 48,3 % espera que la enseñanza aporte "el aprendizaje de los conocimientos básicos", algo que en 1995 solo deseaba un 26,1 %. Con el actual porcentaje, según los expertos, los españoles se equiparan a la media de la Europa de los 15 en 1995.

En general, los encuestados, están satisfechos con el nivel de preparación (con cerca de un 7 en una escala del 1 al 10) y la vocación de los docentes y atribuyen a ésta última su decisión de dedicarse a la enseñanza.

El estudio, coordinado por Mercedes de Esteban de EFSE, ha contado con la participación de quince expertos universitarios y su dirección científica ha sido realizada por el presidente de Analistas Socio-Políticos (ASP) y doctor en Sociología por Harvard y la Universidad Complutense, Víctor Pérez-Díaz, y el profesor de Sociología de la Universidad Complutense e investigador de (ASP), Juan Carlos Rodríguez.

Los profesores que han participado en el estudio son de las universidades Complutense y Autónoma (Madrid), Zaragoza, Navarra, UNED y de la Autónoma de Barcelona, así como expertos del Consejo Escolar del Estado, de la Fundación Europea Sociedad y Educación y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD).

OBJETIVOS DEL MILENIO

La crisis ralentiza el cumplimiento de los objetivos del milenio para 2015
Las meta de igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres no se cumplirá en el plazo
El acceso a agua potable y la reducción de la pobreza extrema son los temas más avanzados

JUAN CARLOS BOW en El País - Madrid
De los ocho objetivos del milenio son pocos los que cumplirán con el plazo de 2015, según el informe anual de avances de las Naciones Unidas, hecho público hoy jueves en España. El documento resalta que se ha avanzado en la reducción de la pobreza y el acceso de agua potable, pero a la vez muestra que por segundo año consecutivo hay una caída generalizada en los fondos que dedican los países ricos al desarrollo.



Grecia y España son los países que más han recortado la ayuda al desarrollo
Ban Ki-moon advierte de que la crisis no debe frenar los objetivos del milenio
El hambre en el mundo baja por primera vez en 15 años
España baja por segundo año su gasto sanitario, que está en la media de la OCDE
Los objetivos –acordados por la comunidad internacional en el 2000 y que deberían cumplirse en dos años–, son erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad de género y empoderamiento de la mujer, reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna. Además de combatir el virus del VIH y el paludismo, la sostenibilidad ambiental y desarrollar una asociación global para el desarrollo.

El Informe de la ONU muestra que el año pasado la inversión de los países desarrollados fue de 125.600 millones de dólares (97.305 millones de euros), un 4% menos que en 2011, que a su vez había tenido un descenso del 2% respecto a 2010. Esta es la segunda ocasión en que por dos año seguido bajan las ayudas, la primer vez fue entre 1996 y 1997.

La ONU atribuye esta caída "a la crisis económica, financiera y a los problemas de la zona euro, que han forzado a muchos gobiernos a poner en práctica medidas de auteridad y reducir el presupuesto de ayuda externa", según el informe.

Entre 2011 y 2012, España ha reducido su ayuda en un 49%, según el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En ese período se desembolsaron unos 1.500 millones de euros, que representan el 0,15% del Producto Interno Bruto (PIB) español.

El logro de las metas es afectado por el drástico descenso de los fondos
Secretario general de la ONU
Amalia Navarro, coordinadora de la campaña del milenio en España, ha comentado que el impacto en los países pobres "ha sido especialmente doloroso", y ha asegurado que la reducción no ha golpeado más porque han surgido nuevos países donantes como Turquía.

Ban Ki-moom, secretario general de la ONU, ha asegurado esta semana en declaraciones a los medios de comunicación que el logro de las metas es afectado por el "drástico" descenso de los fondos destinados a asistencia al desarrollo.

Los avances destacados por el informe se dan en la reducción de la pobreza, el acceso a agua potable, la paridad en la escolaridad de primaria y la mejora de la salud materna. Sin embargo, Navarro ha afirmado que existen objetivos que no se cumplirán como es la igualdad de género y el emponderamiento de la mujer.

Navarro ha explicado que esta meta no se logrará por la falta de poder político de la mujeres, "existe una media de un 20% de mujeres en cargos como las asambleas nacionales, aunque en algunos casos no llega ni a 5%". Además, ha recalcado que las mujeres carecen de trabajos dignos, protección social y mayor acceso a la educación secundaría y universitaria.

Avances en salud y pobreza

El informe destaca que se ha progresado en la reducción de la pobreza extrema. "El porcentaje de personas que viven con menos de 1,25 dólares al día cayó del 47% en 1990 al 22% en 2010".
También hay avances en la mortalidad infantil, cuya tasa se redujo en un 41% entre 1990 y 2011, lo que ha permitido salvar a diario la vida de 14.000 niños menores de cinco años.
La ONU asegura que la tasa de mortalidad materna ha caído un 47 %, aunque para alcanzar la meta de reducir esa proporción en tres cuartas partes, exigirá acelerar las medidas y reforzar el respaldo político a mujeres y niños.
El informe muestra que entre 2010 y 2012 se evitaron 1,1 millones de muertes por paludismo, mientras que otros 20 millones de personas se han salvado tras recibir tratamiento contra la tuberculosis entre 1995 y 2011.
Respecto al sida, la ONU advierte que el objetivo de acceso universal al tratamiento con medicamentos antirretrovirales para 2015 sigue al alcance, pero "si se mantienen las tendencias actuales".

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

Adli Mansur, nombre del presidente interino de Egipto

Adli Mansur es la transcripción adecuada al español del nombre del juez egipcio que ha asumido la presidencia interina de Egipto.

En las noticias sobre los acontecimientos de este país árabe no es raro ver escrito su nombre con transcripciones que resultas impropias, como en «Adly Mansur es el hombre elegido por el Ejército para encabezar el proceso político tras el golpe de Estado», «Adly Mansour se prepara para tomar las riendas de un país dividido».

Dado que la letra y no puede aparecer en español al final de una palabra precedida de consonante, no resulta adecuado su uso en una transcripción; por otra parte, la última vocal del apellido tiene más propiamente el sonido de la u. Por ello, en los ejemplos anteriores habría sido mejor escribir Adli Mansur.

EL PRÍNCIPE

Maquiavelo y el Estado
En coincidencia con los quinientos años de la publicación de El Príncipe, texto clave de la filosofía política, un nuevo estudio examina vida, obra e influencia del autor italiano
Por José Fernández Vega | Para LA NACION

En pocos meses cumplirá cinco siglos aquella carta de diciembre de 1513 donde Nicolás Maquiavelo anunció que acababa de concluir un "opúsculo" cuyo título el mundo conocería tras su muerte:El Príncipe. Cuando se publicó, una fuerte corriente de opinión europea lo señalaría como el máximo ejemplo de cinismo y maldad. La Iglesia, a la cual Maquiavelo responsabilizaba por la fragmentación política de Italia, lo censuró de inmediato en su Index.

Al momento de escribir su carta, Maquiavelo (1469-1527) se hallaba en el exilio interno luego de pasar por la cárcel y la tortura. Sumido en la pobreza, dedicaba sus tardes a la charla y los naipes en la taberna del pueblo donde estaba confinado y sus noches a una gran puesta en escena de grandes autores de la tradición grecorromana confrontados con las experiencias que su propio tiempo le había deparado.El Príncipe se volvió su libro más célebre, aunque él mismo prefirió definirse una vez como "historiador, cómico y trágico".

Corrado Vivanti tuvo a su cargo una edición crítica de las obras de Maquiavelo para la casa italiana Einaudi. EnMaquiavelo. Los tiempos de la política ofreció una muy accesible biografía donde relata el ascenso y caída de Maquiavelo como hombre público, pero ofrece también una aproximación a los principales textos de quien llegó a ser considerado el primer clásico del pensamiento político moderno.

Maquiavelo afirmó una resuelta autonomía de la esfera política respecto de la moral y la religión. Según Vivanti, y pese a su infame reputación, el antiguo secretario de la cancillería florentina fue un realista inclinado por el análisis concreto de las situaciones, anclado en una mirada histórica y ajeno a cualquier sistematización filosófica. Indiferente a las utopías, sus convicciones eran republicanas y luchó por la libertad de su ciudad. Para lograrla, creía necesario que el poder se fundara en buenas leyes y promoviera la satisfacción popular, pero sin descuidar la organización de una milicia civil (vale decir, no mercenaria) contra las múltiples amenazas que asolaban a los florentinos. La energía y la sagacidad del gobernante -su virtud- debían ser las claves que le permitieran aprovechar las ocasiones que la variable fortuna le presentara.

A Maquiavelo le desesperaba comprobar que Italia, el país más desarrollado de la época, se hallara dividida en particularismos, expuesta a incesantes guerras y acabara postrada tras la derrota de Pavía (1525) ante los españoles. En contraste, Francia poseía una autoridad central estable, económica y militarmente poderosa. Algo similar sólo podría lograrse en Italia si un príncipe se respaldaba en el pueblo, siempre dispuesto a obedecer, en lugar de hacerlo en los "poderosos", puesto que éstos, que se creían sus iguales, en caso de adversidad jamás dejarían de confabularse para derribarlo. El pueblo -escribió- apenas desea que no lo opriman; los poderosos sólo pretenden oprimir.

Mantener el poder es el objetivo esencial de la política según Maquiavelo; en consecuencia, el gobernante que redimiera a Italia no debía vacilar. Para imponer respeto, podía llegar al asesinato, pero sin afectar los bienes de sus súbditos, puesto que "los hombres olvidan antes la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio". Es fácil entender que declaraciones como ésta hayan abonado la estigmatización de su nombre. A cinco siglos de distancia, sumarse a viejos repudios resulta menos interesante que un examen frío de las limitaciones de un pensamiento.

Vivanti contribuye a ello con un apéndice donde se analiza el concepto de Estado que manejaba Maquiavelo. Muchos comentaristas subrayaron que es inútil buscar en su obra una definición. El anhelado príncipe no pasa de ser un aventurero decidido, a veces cruel, astuto siempre. Vivanti, casi sin proponérselo, deja testimonio de la precaria concepción de Estado, al menos si se la considera desde la posterior evolución de la institución clave de la modernidad.

Según explica, para Maquiavelo Estado equivale a "acción política", o bien alude a una individualidad nacional, un dominio territorial, un régimen de gobierno (a menudo la república) o situación (algo afín a la etimología de la palabra:status). Aunque el propio Maquiavelo declaró que había consagrado muchos años a razonar sobre el Estado y no los pasó ni "durmiendo ni jugando", lo cierto es que su visión resulta limitada. Carece de complejidad institucional, no llega a la esencia del asunto (aunque advierta que la violencia es uno de sus rasgos omnipresentes) y subestima la dimensión social. Las buenas armas y las buenas leyes son para él determinantes, pero esos factores los heredó de la sabiduría jurídica de la antigüedad. A su favor, cabe decir que Italia apenas logró un Estado nacional hace 150 años. Desde entonces, ese país nunca estuvo a salvo de recaer en lo que, despectivo, Tayllerand llamó en su momento "una mera denominación geográfica".

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

San Fermín: 4 claves para una buena redacción

Con motivo de las Fiestas de San Fermín que se celebrarán del 6 al 14 de julio en Pamplona (España), se ofrecen algunas recomendaciones para escribir correctamente las informaciones sobre ellas:
1. El nombre oficial es Fiestas de San Fermín y se escribe con todas las iniciales en mayúsculas, excepto en la preposición.
2. El nombre popular es sanfermines, en una sola palabra, en minúscula y sin cursiva ni comillas, y no San Fermines ni Sanfermines.

3. El chupinazo (‘disparo hecho con un cohete que señala el comienzo de un festejo’) se escribe con inicial minúscula por ser nombre común.

4. Los nombres de las canciones populares de estos festejos se escriben en cursiva y con mayúscula en la inicial de la primera palabra: Riau riau (sin guion), Pobre de mí…
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