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quinta-feira, 16 de maio de 2013

Historia del Vino


VINOS MEDICINALES: 9.000 AÑOS DE HISTORIA
Recordando aquellas 'quinas'
GLORIA CASARES
EFE
Los vinos medicinales han sido muy importantes a lo largo de la historia, ya que siempre han estado ahí para dar vigor y fuerza al ser humano en sus momentos bajos, y en la España del desarrollismo llegaron a ser muy populares los de quina. En una entrevista concedida a Efe, la doctora del departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad Complutense de Madrid, María López González, ha explicado que la Coca-Cola procede de la fórmula de un vino medicinal de coca francés fabricado en 1867.

Los vinos de coca, que se hacían mediante la maceración de las hojas de coca, son, junto con los de quina y los antidiabéticos, los tres tipos de vinos medicinales que ha habido desde que fueron creados en la antigua Persia, en el año 7000 antes de Cristo.

López González, que ha ofrecido esta semana una conferencia sobre la historia de los vinos medicinales en las XXXV Jornadas de Viticultura y Enología de Tierra de Barros, organizadas por el Centro Universitario Santa Ana de Almendralejo (Badajoz), ha comentado que en su origen fueron conocidos con el nombre de "el remedio del rey".

Casi todos ellos tenían las mismas propiedades, eran tónicos que reforzaban a las personas, puesto que producían una estimulación en los consumidores, "eran reconstituyentes, antianémicos, daban vigor y fuerza", ha comentado.

A raíz de un estudio sobre estos vinos medicinales, elaborado por el citado departamento de la Complutense, esta doctora ha considerado que han tenido una importancia crucial a lo largo de la historia.

A partir de 1954 desaparecieron de la farmacopea española, aunque se siguieron vendiendo hasta los años 70, ha precisado a Efe. Uno de los últimos vinos medicinales que se permitió elaborar en España fue uno "muy llamativo, que contenía uranio", ya que en 1967 la Comisión Nacional de la Energía seguía suministrando uranio a sus fabricantes para su elaboración.

Sin embargo, el más conocido en España fue el vino de quina Santa Catalina y el San Clemente, que vivieron su auge en los años 50 y 60 y que aún recuerdan muchos mayores. Ambos nacieron tras el "boom" de los vinos medicinales a finales del siglo XIX en todo el mundo y que "eran muy famosos" en los Estados Unidos y Francia.

El fenómeno se importó a España, que enseguida vio "la gallina de los huevos de oro" y pronto comenzó a exportarlos, tras elaborarlos en pequeños laboratorios que se construyeron al lado de las bodegas.

Aunque su origen se sitúa en la Antigua Persia, su primer testimonio documentado data del año 3.200 antes de Cristo. Fue en Egipto, en una vasija de la momia de Horus Escorpión I en la que con análisis biomoleculares se determinó la presencia de sustancias medicinales activas.

La crisis ha enriquecido la lengua


El seminario Internacional de Lengua y Periodismo analiza cómo sobrevive y se transforma el castellano en pleno período de recesión
ANDRÉS GARCÍA DE LA RIVA San Millán de la Cogolla 16 MAY 2013 - 20:58 CET2

La crisis no solo ha generado desahucios y desempleo; además de haber contribuido a destapar innumerables escándalos de corrupción, la crisis ha enriquecido nuestra lengua. "Esta crisis económica nos ha hecho mucho más ricos en vocabulario ya que ahora utilizamos palabras que antes desconocíamos y sabemos lo que significan", ha asegurado esta tarde la periodista Soledad Gallego-Díaz (El País) en el marco del VIII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo, organizado por la Fundación San Millán de la Cogolla y la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) en el Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla (La Rioja).

El seminario se ha inaugurado esta mañana con la presencia de S. A. R. la princesa de Asturias; el presidente de la Agencia Efe, José Antonio Vera; el director de la RAE y presidente de la Fundéu BBVA, José Manuel Blecua; el director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, Gerardo Piña-Rosales; el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y el presidente de La Rioja y de la Fundación San Millán, Pedro Sanz; y el prior del monasterio de Yuso, Pedro Merino.

Por su parte, el catedrático de Metafísica y exministro de Educación, Ángel Gabilondo, encargado de la lectura de la lección inaugural, titulada La crisis tiene su palabra, ha reflexionado sobre la crisis: "Se ha convertido en una coartada para dejar de ser generosos y exigentes con nosotros mismos. La crisis pone en juego no simplemente lo que hacemos, sino quiénes somos". Gabilondo ha advertido del riesgo de dejar de lado la educación y la cultura en una coyuntura de crisis como la actual. A su juicio, sin ellas, "la crisis tomará la palabra y no será la nuestra".

Esta cita, que se desarrolla entre hoy y mañana, reúne en la "cuna del castellano" en tres mesas redondas a lingüistas, periodistas y economistas para debatir sobre la influencia de la crisis actual en cómo los medios comunican la realidad, el uso de metáforas, eufemismos, la recuperación y creación de nuevas palabras, el lenguaje de la contestación o el dilema entre la corrección política y el lenguaje catastrofista.

Por la tarde se ha desarrollado la primera de las tres sesiones. Con el título De la jerga técnica al lenguaje común, ha reunido a Gallego-Díaz; la también periodista Lucía Méndez (El Mundo); el catedrático de Lengua Española de la Universidad de Valencia, Salvador Pons; el director de Comunicación del Banco de España, Víctor Márquez; el economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez; y el subdirector de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), José Ignacio Conde-Ruiz.

Gallego-Díaz ha manifestado que hay "algunas palabras que han cambiado de significado. Austeridad antes tenía un sentido positivo; ahora es una amenaza. Rescate también era positivo y ahora es peligroso. Los periodistas debemos tratar de evitar esta amenaza para que los ciudadanos se puedan defender. Somos el vehículo a los ciudadanos y deberíamos tener la capacidad de combatir esta tendencia". La periodista también ha criticado a los economistas a la hora de informar sobre la realidad económica, ya que "a veces tienen implicaciones ideológicas en sus valoraciones. En los últimos años, si fuera por los expertos, no nos hubiéramos enterado de nada".

Por su parte, la periodista Lucía Méndez ha advertido de que "los medios tenemos la obligación de hablar claro, llamar a las cosas por su nombre. Debemos dar voz a las víctimas con la crisis con palabras que pueda entender todo el mundo. Nunca hasta ahora ha sido tan necesita una explicación de lo que está pasando, sin eufemismos ni modelos técnicos que no se entienden. Cuando no sabemos qué hacer, no sabemos qué decir. Eso les pasa a las autoridades y los periodistas tenemos que explicarlo". Como ejemplos, Méndez ha señalado algunos eufemismos por parte del actual gobierno, como "recargo temporal de solidaridad para hablar de subida de impuestos" o "necesidades espaciales de las cajas cuando se habla de que están en quiebra. Preferentes antes se refería a privilegiados y ahora hace referencia a desgraciados. Estos eufemismos se usan para edulcorar la realidad porque las palabras que entiende la gente tienen una gran carga emocional. Tenemos que hablar claro".

Este seminario termina mañana en San Millán con dos mesas redondas: La metáfora informativa y El lenguaje de la contestación.

El nuevo autoritarismo en América Latina


En América Latina, los presidentes de la región buscan una sola cosa: quedarse en el poder más tiempo del estipulado al asumir
HÉCTOR E. SCHAMIS 16 MAY 2013 - 17:36 CET10

En América Latina, la democracia está en coma. Salvo honrosas excepciones, los presidentes de la región buscan una sola cosa: quedarse en el poder más tiempo del estipulado al asumir, y donde dice “más tiempo”, léase “para siempre”. La consecuencia de ello es el establecimiento de un orden político despótico y personalista, diferente a los de antaño—basados en la institución militar—pero simultáneamente parecidos: una suerte de Macondo pero con elecciones.

Estos nuevos autócratas han usado diversos métodos para perpetuarse, todos efectivos, además, en paralizar a la oposición. Chávez, por ejemplo, logró modificar la constitución en pos de su reelección indefinida. Es su sucesor, Maduro, quien intentará amarrarse al poder para siempre. Si ello se logra por medio de elecciones limpias o por medio del fraude, como en abril pasado, es trivial, sobre todo una vez que el pajarito en su sombrero confirmó la legitimidad del resultado.

Evo Morales, por su parte, hizo aprobar la nueva constitución en 2009, la cual estipula que los mandatos anteriores a la vigencia de la misma cuentan, inhabilitándolo explícitamente. Pero eso fue en 2009. Ahora, el Tribunal Constitucional autorizó la candidatura del presidente en ejercicio para un tercer período consecutivo. La alquimia legal invocada es que la nueva constitución refundó el estado—el Estado Plurinacional—y por lo tanto la primera presidencia de Morales ocurrió en “otro” estado.

Correa también modificó la constitución, que ahora autoriza dos períodos consecutivos. Más precavido que Morales, se aseguró su tercer periodo desde el comienzo, especificando que el mandato bajo la constitución anterior no contaba. Es decir, bajó el reloj a cero en 2009, y así tendrá el poder en sus manos hasta el año 2017. Seguramente verá entonces cómo hace para quedarse otro rato.

A diferencia de los anteriores, Ortega prefirió no perder su valioso tiempo en una tediosa reforma de la constitución, que en Nicaragua prohíbe toda reelección inmediata. Él simplemente presentó su candidatura y la Corte Suprema dictaminó que era “legal”. Así de simple: el más alto tribunal violando la ley suprema para satisfacer al jefe del ejecutivo; igualito a los Somoza.

En Argentina, los adulones a sueldo hablan de “Cristina eterna”. No satisfecha con doce años en el poder, entre los propios y los de su difunto marido, la Presidenta intentará postularse a un tercer período a partir de 2015. Para ello necesita dos tercios del Congreso y una Convención Constituyente, eso luego de las elecciones parlamentarias de octubre próximo. El problema de la señora es que su popularidad está hoy alrededor del 35 por ciento y su imagen negativa llega a dos tercios del electorado. Sobre la base de estos datos, sólo le restaría cumplir su mandato, empacar y negociar una partida elegante, porque además no tendrá a la Corte Suprema de su lado como Morales y Ortega.

Pero no, como ella es “vieja y terca”, según nos hizo saber Mujica, ahora está embarcada en un asalto directo a los medios y al Poder Judicial. Así, ordenó a toda su bancada legislativa aprobar, en apenas diez días, la ley de “democratización” del Consejo de la Magistratura, el órgano que designa a los jueces. ¿Por qué tanto apuro? Porque la Magistratura también designa a los miembros de la Justicia Electoral, el órgano que norma el proceso comicial entero, desde el empadronamiento de los ciudadanos hasta el cómputo de los votos. La señora Kirchner está ajustada con el tiempo, pero si logra imponer nuevos jueces electorales rápidamente, ya hay quienes auguran un vasto fraude electoral en octubre. Entonces sí, tal vez, logre las bancas necesarias para la reforma constitucional que la acerque a su tan ansiada eternidad.

Este nuevo autoritarismo— ¿si todo esto no es autoritarismo, qué cosa lo es?—se justifica por una ideología progresista, revolucionaria, liberadora, popular, bolivariana y demás, que dice que hace falta tiempo para consolidar la gran transformación en curso. Muy pomposo y muy solemne, pero son todas pamplinas, eso es nada más que una narrativa para ingenuos. Aquí no hay ideología ni principios, aquí no hay más que petrodólares, negocios mal habidos, lavados de dinero, boliburgueses, ladrikirchneristas y piñatas Sandinistas. Este supuesto proyecto transformador es simplemente una corrupción de tal magnitud, que el poder omnímodo y perpetuo es imprescindible para garantizar su impunidad.

Esta “nueva izquierda”, que tanto ha criticado al neoliberalismo y las privatizaciones, en realidad es idéntica a la “vieja derecha”: ambas han privatizado el poder.

*Héctor E. Schamis es profesor en la Universidad de Georgetown, Washington DC.

SOLDADURA DE TUBOS PETROLEROS


Crean soldadura con nanopartículas que elimina 100% roturas en tubos petroleros

Por Adrian Figueroa

Beneficios: Las petroleras ahorrarán recursos en mantenimiento con el sistema de soldadura de Comimsa
Científicos mexicanos desarrollan una nueva soldadura a base de nanopartículas para los tubos que transportan hidrocarburos, con la cual se elimina en 100% el riesgo de rotura de estos conductores en sus uniones, evita la contaminación ambiental y genera ahorros significativos a la industria petrolera.


El doctor en ingeniería material Felipe Arturo Reyes Valdés explica que desde hace cinco años las plantas extractoras de hidrocarburos están registrando la rotura de sus tubos en las partes soldadas, “porque hoy se extrae el petróleo de yacimientos más profundos que es más pesado y tiene muchos contaminantes”.

El también subgerente Académico y Coordinador de posgrado de Corporación Mexicana de Investigación en materiales S.A. de C.V (Comimsa) explica que esta densidad del crudo lo vuelve más corrosivo y destruye el tubo y la soldadura de manera muy rápida. “Este problema se está registrando en las plantas en los últimos cinco años, tanto de México como en el mundo”.

“La soldadura habitual, de columna, es un pequeño cordón que tiene propiedades diferentes al material con que se hace la tubería y eso la hace más proclive a degradarse”, añade el ingeniero.

DESARROLLO. Reyes Valdés explica que con la empresa Tubacero, que fabrica estos insumos para la industria petrolera de México –Pemex-, trabajamos en el diseño de la nueva soldadura.

Para esto, indica, estamos usando nanotecnología: son nanopartículas de nitruro de titanio que se van aplicando a la zona donde se va a soldar, cuando está en forma líquida. Lo que hacen estas nanopartículas es solidificar más rápido la soldadura y en lugar de que sea en forma de columna, ahora se tienen esferas.

Es lo que se llama forma equixial –son como rombos que se van uniendo por su lados para formar las esferas– y lo que permite es eliminar los átomos de hidrógeno que se quedan con el otro sistema de soldadura, donde los átomos de hidrógeno se quedan atorados y rompen la soldadura.

Con este proceso, explica Reyes Valdés, tenemos como resultados que la soldadura se vuelve homogénea con el acero del que está hecho el tubo e incrementa considerablemente la resistencia a la corrosión.

Señala que el proyecto se denomina “Aplicación de nanopartículas para el control microestructural de soldadura de tubería para conducción de hidrocarburos” y que fue presentado en el Instituto Internacional de la Soldadura, en Francia, y tuvo buena aceptación.

Las pruebas que realizamos en laboratorio ofrecieron resultados satisfactorios y ahora con Tubacero –que le vende insumos a Pemex–vamos a llevar la soldadura a su planta para fabricar los tubos, agrega Reyes Valdés.

Indica que esta innovación es importante para la industria petrolera por varios motivos: uno, no se van a tener que preocupar durante los próximos 20 años de usar esta soldadura de las fugas de crudo; los costos de mantenimiento y se van a eliminar las fugas de hidrocarburos y, por lo consiguiente, la contaminación en tierra o mar.

El ingeniero en material señala que este proyecto tiene cuatro años de trabajo y ya se han graduado cinco especialistas, seis masters y un doctor. Actualmente, explica, hay seis estudiantes trabajando y se espera que en breve los resultados sean óptimos para el desarrollo y su aplicación en la industria petrolera del país.

AGUAS RASAS


AGUAS RASAS

En los últimos años, como consecuencia de la exploración, perforación y explotación de pozos petrolíferos en el litoral brasileño, nuevos términos originarios de la industria off Shore han ganado los titulares de los diarios y revistas en Brasil.
Ejemplo:

Petrobras descobre petróleo em águas rasas na bacia de Campos
Petrobras perfura em águas rasas potiguares


He observado que el término águas rasas en portugués, es automáticamente traducido como aguas rasas en español.

El Dicionário Priberam da Língua Portuguesa dice:
raso
adj.
1. Rente, cérceo, rapado, cortado até ao rés de.
2. Pouco elevado.
3. Arrasado com a rasoura.
4. Cheio até às bordas.
5. Liso, que não tem lavores.
6. Que não tem graduação.
7. Sem respaldo.
8. [Geometria] Diz-se de ângulo que mede 180 graus.
s. m.
9. O chão, planície.
10. Tecido de seda lustrosa e fina.
ir tudo raso: dar rédea solta à cólera.
nau rasa: a que tinha duas baterias, uma das quais descoberta.
sapato raso: o de entrada baixa, o que não tem tacão, ou tem só salto de prateleira.
sinal raso: o que está por extenso e que não é feito em simples rubrica.

Si acudimos al Diccionario de la Real Academia Española (RAE) veremos:
raso, sa.

(Del lat. rasus, part. pas. de radĕre, raer).
1. adj. Plano, liso, libre de estorbos. U. t. c. s.
2. adj. Dicho de un asiento o de una silla: Que no tiene respaldar.
3. adj. Dicho de una persona: Que no tiene un título u otro adherente que la distinga. Soldado raso
4. adj. Dicho de la atmósfera: Que está libre y desembarazada de nubes y nieblas.
5. adj. Que pasa o se mueve a poca altura del suelo.
6. adj. Completamente lleno, sin exceder los bordes. Una cucharada rasa
7. adj. ant. Rasgado o raído.
8. m. Tela de seda lustrosa, de más cuerpo que el tafetán y menos que el terciopelo.
9. f. Abertura o raleza que se hace al menor esfuerzo en las telas endebles y mal tejidas, sin que se rompan la trama ni la urdimbre.
10. f. raso (‖ tela de seda).
~ chorreado.
1. m. Especie de raso antiguo.
a la ~.
1. loc. adv. En el campo o a cielo descubierto.
al ~.
1. loc. adv. a la intemperie.
□ V.
bala rasa
campo raso
cielo raso
escudo raso
tabla rasa
Como podemos apreciar, raso, rasa, es más un adjetivo referido a la superficie que a la profundidad. Con lo que el término “aguas rasas” no estaría indicando lo que shallow water (not deep), término original en inglés significa: Aguas poco profundas.
Una traducción correcta , en español, sería aguas someras. Otra, Aguas poco profundas.
somero, ra.
(Del lat. summarĭus, de summum, somo).
1. adj. Casi encima o muy inmediato a la superficie.
2. adj. Ligero, superficial, hecho con poca meditación y profundidad.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
Para cerrar el comentario, reproduzco a continuación las definiciones del

GLOSARIO DE TÉRMINOS UTILIZADOS EN PLATAFORMAS MARINAS PARA PERFORACIÓN, TERMINACIÓN Y REPARACIÓN DE POZOS - ARRENDAMIENTO.
Norma de Referencia NRF-037-PEMEX-2012 – Petróleos Mexicanos


6.2 Aguas profundas: Se refiere al tirante de agua que está en el rango de los 500 a los 1500 metros.
6.3 Aguas someras: Se refiere al tirante de agua menor a los 500 metros.
6.4 Aguas ultra profundas: Se refiere al tirante de agua mayor a los 1500 metros.

Pilar del Río:


"Quieren consumidores ciegos que ni lean ni piensen, ese es el futuro">

La mujer de Saramago y presidenta de la Fundación del escritor presenta 'La estatua y la piedra', que recoge una conferencia del Nobel portugués sobre su trayectoria literaria

Pilar del Río Peter Molina
Diego Giménez | Lisboa


Se cumplen dos años de la apertura al público de 'A casa', la residencia de Saramago en Tías (Lanzarote)
No le gusta que la llamen viuda, afirma que Saramago aún vive en su obra. Pilar del Río, esposa, traductora, secretaria, amiga del Nobel de literatura portugués abre las puertas a LaVanguardia.com para hablar de su trabajo al frente de la Fundación que lleva el nombre del escritor, de los valores que representa, y de la publicación de La estatua y la piedra, una obra que recoge una conferencia que Saramago profirió en Turín y en la que repasa su trayectoria literaria.
-¿Cómo lleva la presidencia de la Fundación?
-Es difícil porque no es lo mismo que lo haga José Saramago a que lo haga una persona que no presenta más crédito que haber sido periodista, que en los tiempos que corren, por otra parte, es casi un descrédito.
-¿Más allá de la divulgación y del estudio de la obra de Saramago qué defiende la Fundación?
-Tenemos un claro mandamiento de intervención cívica y lo cumplimos organizando actos culturales, generando debates, llamando a las cosas por su nombre, colaborando y recibiendo a los mejores. Para nosotros los mejores son los que mejor defienden el bien común, no los más ricos o los más sabios. Además es importante hacer constar que ni la Fundación ni la casa de Lanzarote, que abre todas las mañanas al público, reciben dinero del gobierno. De hecho, la Fundación mantiene un edificio histórico. La Fundación existe porque tiene valores que defender. Tenemos una línea ideológica muy clara. Y fíjate que la palabra ‘ideología’ no me causa ningún problema. La palabra ‘ideología’ sólo molesta a quien tiene una marcada ideología de ultraderecha.
-Saramago denunció que la crisis económica se debía a una profunda crisis moral. ¿Puede hablar de la vigencia del Ensayo sobre la lucidez?
-El Ensayo sobre la lucidez no se puede entender si no se ha leído antes el Ensayo sobre la ceguera. Si el mundo está así es porque estamos ciegos. Pero ojo, no están ciegos sólo los que mandan. Aquí hay mucha gente que inexorablemente decidió habitar en la caverna, es decir, confundir, como en el mito, la realidad con las sobras que nos proyectan.
-Ceguera moral…
-Ayer leí que tanto en Madrid como en Barcelona han cerrado una serie de cines para hacer centros comerciales. La gente prefiere los centros comerciales porque entre ciudadano y consumidor prefiere ser consumidor. Si olvidamos los grandes valores estamos ciegos. Vivimos en un mundo donde la mayoría de la gente va a terminar siendo excluida, el consumo va a ser sólo para los privilegiados. La respuesta que Saramago propone ante esta situación es la lucidez, que la ciudad se haga cargo. O tú, ciudadano, te das cuentas de que eres protagonistas de tu historia o estás perdido. Si piensas “bastante tengo con trabajar y sacar a mi familia adelante”, estás perdido.
-En junio se va a presentar en la Feria del libro de Madrid La estatua y la piedra con la conferencia que Saramago pronunció en Turín en 1997 junto con textos de Giancarlo Depretis, Luciana Stegagno Picchio y Fernando Gómez Aguilera…
-José Saramago va repasando en La estatua y la piedra una por una sus obras porque tiene la intuición de que ha entrado en una fase nueva de su trabajo. Tiene la intuición de que con el traslado a Lanzarote y el contacto con la Tierra ha entrado en una fase nueva. Una fase que es mucho más directa, a lo mejor sacrificando cierta belleza formal, y esto que digo es relativo. Pero él lo explica de esta manera. Hasta El evangelio según Jesucristo el sintió que estaba escribiendo la estatua y a partir de El evangelio le urgió la necesidad de llegar a la piedra con la que la estatua está hecha.
-¿Describir la estatua?
-Creo que en ese proceso, esto no lo dice él, lo digo yo, fue avanzando hasta que llega a Caín, donde alcanza el corazón de la piedra, donde ya no hay ni una sola concesión a la belleza formal, donde dice lo que quiere decir cómo quiere decirlo. Termina de forma drástica afirmando ‘no hay nada más que contar’, punto. Hace el camino de llegar a la perfección de la línea recta frente a la belleza barroca y majestuosa de la línea interminablemente curva y por eso la frase seleccionada del libro: “siempre nos quedará por delante la ambición de llegar a hacer de la literatura vida”.
-¿Llegó a consultarle sobre los personajes?
-Los autores no hablan, no consultan. Sí que se documentan. Pero jamás en la construcción de personajes. Escribir es un acto solitario. Jorge Amado comentaba una anécdota en que todo el mundo opinaba sobre la creación de uno de sus personajes. Él se veía obligado a seguir los pasos que le indicaban familiares y amigos y al final la novela era fallida.
-¿Qué relación mantenía Saramago con la música?
-Recomiendo Claraboya, libro fundamental en la obra de José Saramago. Todo lo que viene después está contenido en ese libro y aparece la música como un elemento fundamental. Pero no sólo la música sino también la poesía, Pessoa, Shakespeare, la ceguera, la lucidez, la no aceptación de la resignación, la decrepitud de las familias, la fuerza de las mujeres, etc. todo eso está en Claraboya, el núcleo de lo que va a ser su obra posterior. De forma muy general se podría decir que la obra sigue una línea en la que se plasman las ideas de que la religión y la familia son malas para el individuo y buena para el Estado y que el amor y el arte son buenos para el individuo y malos para el Estado.
-Volviendo a los Estados. ¿Qué le parece la situación económica que vive el sur de Europa?
-Lo terrible es que inyectaran en la sangre la necesidad de consumir, de comprar una casa que hipotecaba de por vida. En los ochenta, las ideas por las que habíamos luchado, desaparecieron y volvió la familia como gran hallazgo, la fidelidad, la puesta de largo, el vino de marca… y comprar casas y quemarnos en pagar créditos. Y ahora decimos que son los políticos, pero los políticos son votados por nosotros. Cavaco Silva gobierna Portugal porque ha sido votado por los portugueses y Passos Coelho ha sido votado por los portugueses y si 30.000 funcionarios van a ser despedidos es una decisión del gobierno.
-¿Qué nos enseña La balsa de piedra en este sentido?
-En estos momentos vengo de Colombia donde Portugal fue el país de honor invitado a la feria del libro y a donde también fue el presidente de Portugal. Se han dado cuenta que la vía de salida es América del Sur, entendida como la América que va desde Río Grande a la Patagonia. En La balsa de piedra lo que dice es que no podemos ser ni simplificadores ni ciegos. Si la cuenca del Mediterráneo ha dado mucho, a lo mejor ahora hay que inventar la cuenca del Atlántico Sur. Y en esta cuenca, la Península Ibérica puede ser un nudo de comunicación entre África, América y Europa. Cuando algunos simplificadores dijeron “Saramago va contra Europa”, la respuesta la dio Ernest Lluch al decir en un artículo que Saramago no se quiere ir de Europa, Saramago pretende que Europa entera mire al Sur. Mire y vea.
-Y La balsa de piedra es de 1986…
-Para saber leer hace falta tener cultura. Es necesario no estar ciego. Están construyendo sociedades de consumidores ciegos. Nos quitan los cines para ponernos centros comerciales. Quieren consumidores ciegos que ni lean ni piensen. Ese es el futuro. Se está preparando el terreno para una dictadura. Ya la hay, que es la dictadura del dinero. Cuando en Portugal y España se dice de no pensar en elecciones anticipadas para no crear un clima de desestabilización, ¿eso qué es?
-¿Qué le parece la criminalización de quienes protestan ante la situación?
-Criminalizo a quien le quitó la vida a la gente induciéndola a comprar un piso que le suponía más de la mitad de su sueldo y vivir angustiados. Criminalizo a los que indujeron a gran parte de la sociedad a vivir hipotecados los mejores años de su vida. Estos son algunos de los valores que defendemos en la Fundación, los derechos y los deberes humanos. Uno de los deberes es que se cumplan los derechos. Y me remito al discurso que Saramago dio al recibir el Nobel:

“Alguien no está cumpliendo su deber. No lo están cumpliendo los Gobiernos, ya sea porque no saben, ya sea porque no pueden, ya sea porque no quieren. O porque no se lo permiten aquellos que efectivamente gobiernan, las empresas multinacionales y pluricontinentales cuyo poder, absolutamente no democrático, ha reducido a una cáscara sin contenido lo que todavía quedaba del ideal de la democracia. Pero tampoco estamos cumpliendo con nuestro deber los ciudadanos que somos. Nos fue propuesta una Declaración Universal de Derechos Humanos y con eso creímos que lo teníamos todo, sin darnos cuenta de que ningún derecho podrá sustituir sin la simetría de los deberes que le corresponden. El primer deber será exigir que esos derechos sean no sólo reconocidos, sino también respetados y satisfechos. No es de esperar que los Gobiernos realicen en los próximos cincuenta años lo que no han hecho en estos que conmemoramos. Tomemos entonces, nosotros, ciudadanos comunes, la palabra y la iniciativa. Con la misma vehemencia y la misma fuerza con que reivindicamos nuestros derechos, reivindiquemos también el deber de nuestros deberes. Tal vez así el mundo comience a ser un poco mejor.” (Trecho del brindis que Saramago pronunció en la cena conmemorativa del Premio Nobel en 1998)


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EL LENGUAJE EN EL TIEMPO


Apiñuscarse

Por: FERNANDO ÁVILA |

Pregunta: Veo en una información la palabra apeñuscarse. ¿No es apiñuscarse? ¿No hemos dicho siempre así?, Linda de Urrego.
Respuesta: Posiblemente el redactor de la noticia buscó en el Diccionario de la lengua española, DRAE, el verbo apiñuscarse, como hemos dicho siempre, y no lo encontró. En cambio, encontró apeñuscarse, con el sentido de ‘apiñarse’, ‘agruparse’, ‘amontonarse’, y decidió usarlo. Hubiera podido usar también apuñuscarse, versión centroamericana de apiñarse, que significa “juntar o agrupar estrechamente personas o cosas”.
Esos son los verbos que con sentido similar registra el DRAE: apeñuscarse, apuñuscarse y apiñarse.
Pero, como bien lo dice la consultante, lo que hemos dicho siempre en Colombia es apiñuscar y apiñuscarse. No solo en los tiempos de Pombo, que llamó su diario infantil Pequeña i apiñuscada letra, sino en estos tiempos de blogs, en una de los cuales se lee: “Las oficinas del gobierno (en Bogotá), todas apiñuscadas en un espacio limitadísimo para hacer frente a los ataques terroristas”.
También en EL TIEMPO han usado este verbo columnistas connotados, como Eduardo Escobar, “El pretexto no era necesario hace años en unas ciudades más manejables, donde estábamos más cerca aunque menos apiñuscados”, sino también redactores noveles, “Por la Séptima quedaría todo muy apiñuscado”.
Y no solo se usa en Colombia, sino también en Chile.
Pero, me dirán ustedes, el mero hecho de que algunos redactores de hace cien años y otros de estos tiempos hayan usado el verbo apiñuscar no significa que sea correcto. De acuerdo. Miren, entonces, un par de registros de peso.
El primero, el del Diccionario de colombianismos, 1995, del Instituto Caro y Cuervo: “apiñuscarse, Boyacá, Caldas, Cundinamarca y Norte de Santander. ‘Reunirse personas, animales o cosas en un grupo apretado’. Apiñarse”. El segundo, el Diccionario de americanismos, 2010, de la Asociación de Academias de la Lengua Española, “apiñuscar(se).
1. Verbo transitivo. Colombia. ‘Juntar personas, animales o cosas haciendo que formen un grupo apretado’. 2. Verbo intransitivo pronominal. Colombia. ‘Juntarse personas, animales o cosas formando un grupo apretado’”.
Conclusión: aunque el verbo clásico y aceptado universalmente para expresar esta idea es apeñuscar(se), en textos escritos por colombianos y para colombianos, es válido usar apiñuscar(se).
FERNANDO ÁVILA
DELEGADO DE LA FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE, FUNDÉU BBVA

FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE


asesinato de no siempre equivale a crimen de

La construcción asesinato de en lugar de crimen de es la recomendable en informaciones judiciales y de orden público para aludir a la víctima.

Muchos medios informativos utilizan la expresión crimen de como sinónimo de asesinato de u homicidio de: «Sigue la investigación del presunto crimen de Concepción Gadea» o «Comenzó el juicio por el supuesto crimen de Sebastián Haro». En estos ejemplos, el empleo de crimen de puede llegar a confundir a la víctima con el delincuente.

Por lo anterior, dado que son delitos perpetrados contra ellos, habría resultado más conveniente escribir en los ejemplos anteriores asesinato u homicidio, según se trate: «Sigue la investigación del presunto asesinato de Concepción Gadea» y «Comenzó el juicio por el supuesto homicidio de Sebastián Haro».

Cabe señalar, por último, que la palabra crimen tiene un sentido más amplio, pues es cualquier ‘delito grave’, mientras que el término asesinato es ‘matar a alguien con alevosía, ensañamiento o por una recompensa’, y homicidio es ‘delito consistente en matar a alguien sin que concurran las circunstancias de alevosía, precio o ensañamiento’, según el Diccionario académico.

LA LENGUA VIVA


Qué queremos decir cuando decimos...
Amando de Miguel


El diccionario no resuelve siempre el problema del correcto sentido de las palabras. En la vida pública sobre todo la confusión puede llegar a ser babélica, con los significados que dan unos u otros a las mismas voces. Un ejemplo puede ser el término federal y sus derivados. Lo plantea Jesús Laínz en un soberbio artículo publicado en El Diario Montañés (6 de mayo). El autor sostiene que la insistencia en la federalización de España por parte de los socialistas solo es una forma de "acariciar los oídos separatistas". Para nuestros socialistas el federalismo es "asimétrico, eternamente descentralizable y unilateralmente rescindible. Es decir, lo contrario de los Estados federales como Alemania o Estados Unidos". Lo primero que exigen es la "representación exterior", una competencia que no se descentraliza en los Estados federales. Lo más divertido es que el llamado Comité Federal del PSOE (los que mandan en el partido) está "al borde de la ruptura". La paradoja es que tratan de extender esa estructura sedicentemente federal a toda la nación. De tal manera que el PSOE es "partidario de cualquier soberanía menos de la nacional de los españoles". Total, que no hay forma de saber qué significa el federalismo asimétrico.

Otra confusión más de andar por casa es la que recoge Miguel de los Santos. Se refiere al marbete Peluquería unisex cuando se quiere decir que se atiende a los dos sexos (o a más, si cabe). Señala de paso don Miguel la paradoja de que tapa sea más grande que tapón. Ya hemos señalado aquí esa aparente contradicción de ciertos aumentativos que no indican que las cosas sean más grandes. Un perdigón es una perdiz pequeña.

Fermín Sánchez de Medina anota que el verbo alquilar vale lo mismo para el arrendatario que para el arrendador. Cierta es la confusión, pero la cosa puede tener alguna gracia. En el castellano clásico la palabra huésped servía tanto para el que hospedaba a alguien como para el que se acogía a la invitación.

Agustín Fuentes cuenta el caso de una señora de Valencia que vivía en un piso junto al "semáforo de Europa". Era el primer semáforo con el que se encontraba el tráfico que venía por autopista desde la Europa transpirenaica y se dirigía al sur de España por la costa mediterránea. Se puede uno imaginar el ruido de arrancar los coches y camiones que se tenían que parar en el dichoso semáforo. Lo sé perfectamente porque cuando fui de catedrático a Valencia me alojé en un hotel en frente mismo del famoso semáforo. La razón era que estaba al lado de la Facultad de Económicas, donde yo profesaba. No duré ni una semana. Enseguida alquilé un apartamento en un lugar menos ruidoso. Pues bien, don Agustín acuerda el término urbanita para calificar a la señora de su historia. La mujer se había acostumbrado al ruido intermitente e incesante, día y noche, del dichoso semáforo. Tanto era así que no podía dormir cuando se trasladaba a un lugar silencioso. El neologismo da pie a don Agustín para proponer la voz parlamentita. Se trata del político que "necesita vivir en la atmósfera contaminada del Parlamento con sus secesionistas, sus mentirosos, sus corruptos, sus incompetentes, los terroristas y filoterroristas". Hombre, me parece una reducción excesiva. Hay parlamentarios muy competentes y dedicados. Pero en fin, aquí caben todas las opiniones. Por cierto, la voz urbanita no me parece muy acertada. Prefiero decir urbanícola (= persona habituada a vivir en las ciudades).

LITERATURA ARGENTINA


¿Cuántos lectores tiene la literatura argentina actual?
Por Maximiliano Tomas | Para LA NACION

Terminó una nueva Feria del Libro de Buenos Aires y, como siempre, los números suenan abrumadores: más de un millón cien mil visitantes y un aumento en las ventas de entre un diez y un treinta por ciento, de acuerdo a la información recogida en algunos stands. Pero si uno no quiere pasar por ingenuo o pecar de un exceso de optimismo (y sobre todo si intenta sacar algunas conclusiones sobre las preferencias del público en materia literaria), hay que mirar un poco más en detalle. Por ejemplo: ¿cuáles fueron los cinco títulos más consultados por el público? Hush hush, de Becca Fitzpatrick; Los juegos del hambre, de Suzanne Collins; Ciudad de cristal - Cazadores de sombras, de Cassandra Clare; Juego de tronos, de George Martin; y Caballo de fuego, de Florencia Bonelli. Es decir, fenómenos de venta que poca o ninguna relación tienen con la literatura. Nada de qué quejarse, ya que el mismo nombre lo está señalando: se trata de la Feria del Libro y no de un festival literario. Lo que la Feria viene a demostrar, en todo caso, es que los caminos de la industria editorial de masas y la producción y el consumo de literatura argentina contemporánea (de la literatura "de verdad", es decir, de la "ficción literaria" o la llamada "literatura alta") se han distanciado para siempre.

No hay ejemplo más concreto de esta fractura entre los gustos del consumidor esporádico o recreativo y los lectores habituales de literatura que los resultados de los dos galardones que se entregan durante la Feria: mientras el Premio de la Crítica fue para la obra poética de Tamara Kamenszain, el Premio del Público (en el que votaron unas diez mil personas) se lo llevó la nueva novela de Alejandro Dolina. "Las lógicas del canon y la lógica del mercado muchas veces se contraponen. Y un suceso de mercado y un suceso de crítica son muchas veces enemigos", escribió el crítico Daniel Link en su libro Cómo se lee. En el mismo sentido, la ensayista Beatriz Sarlo decía en Escenas de la vida posmoderna: "Inevitablemente, el mercado introduce criterios cuantitativos de valoración que contradicen con frecuencia el arbitraje estético de los críticos y las opiniones de los artistas. La idea misma de popularidad no podía ser sino examinada con desconfianza ya que sobre ella se erige la contradicción que está instalada en el corazón mismo de la democracia". Si no se puede decir que esta situación sea novedosa (los gustos del público masivo por un lado, los de los lectores especializados por el otro), hasta hace algunos años parecían existir vasos comunicantes entre ambos grupos. Lazos que parecen haber estallado sin posibilidad de reconstrucción.

Y mientras los grupos se dedicaron a la búsqueda de una mayor rentabilidad con títulos de rápido consumo y corta vida, las apuestas literarias quedaron casi exclusivamente en manos de estos nuevos sellos
Este alejamiento está directamente relacionado con las políticas que las grandes empresas editoras desarrollaron a partir de la década del 90. En 2003 y en el mismo libro, Link narra cómo fue que la adquisición de la mayoría de los sellos argentinos por parte de los grandes grupos transnacionales produjo una transferencia de bienes simbólicos que afectó tanto al mapa editorial como al campo literario: "Los catálogos editoriales ya no están armados de acuerdo con una ideología de la lectura y de la escritura, sino de acuerdo con los criterios de los expertos en mercadotecnia, los publicistas y otras plagas del siglo pasado, lo que condena a la caducidad todo lo que se publicó ayer". Pero al mismo tiempo que Link escribía (y él no podía saberlo), es decir hace ya diez años, surgía en la Argentina de la poscrisis (y en buena medida por ella) un heterogéneo conjunto de editoriales independientes. Fueron esos sellos los que terminaron marcando el pulso de la producción literaria local, y editaron lo mejor que pudo leerse en materia de ficción y ensayo durante la última década.

Lo que se dio entonces fue una atomización del mercado editorial. Y mientras los grupos se dedicaron a la búsqueda de una mayor rentabilidad con títulos de rápido consumo y corta vida, las apuestas literarias quedaron casi exclusivamente en manos de estos nuevos sellos. A la existencia de catálogos como los de Adriana Hidalgo, Beatriz Viterbo y Paradiso se sumó una larga lista de editoriales pequeñas como Interzona, Entropía, Caja Negra, Eterna Cadencia, Santiago Arcos, La Bestia Equilátera, Mardulce, Tamarisco y Pánico el Pánico (entre muchas otras) que durante diez años descubrieron y difundieron a casi todos los nuevos escritores argentinos. La jugada no salió mal, y hoy pueden agregar a sus catálogos a algunos nombres consagrados, e incluso exportar libros al mercado europeo. Por arriesgar una hipótesis: si en los 80 y 90 un lector habitual de literatura entraba a una librería buscando las tapas amarillas y grises de la colección Anagrama, hoy ese tipo de lector se guía por los diseños de tapa de cualquiera de estos pequeños sellos argentinos.

Algunos editores son escépticos y aseguran que los lectores de literatura argentina contemporánea son siempre los mismos: no más de tres mil. Otros, que tal vez lleguen a unos diez mil
La pregunta fundamental, después de una década larga, es si todo este trabajo puede haber servido para crear un nuevo mercado de lectores. Se trata de un interrogante que todavía no tiene respuesta y frente al cual nadie logra ponerse de acuerdo. Algunos editores son escépticos y aseguran que los lectores de literatura argentina contemporánea son siempre los mismos: no más de tres mil. Otros, que tal vez lleguen a unos diez mil. Si hay que guiarse por las cifras de producción y ventas, no estarían tan equivocados. Por lo general los títulos de estos sellos venden entre doscientos y mil ejemplares. Si alguno llega a los dos mil, se puede hablar de un éxito. La novela El viento que arrasa, de Selva Almada, editada hace un año por Mardulce y protagonista de un fenómeno de circulación boca a boca extraordinario, está por alcanzar la inusual cifra de cinco mil ejemplares vendidos. Tal vez el caso de Almada esté diciendo algo acerca de la dimensión de esta probable nueva comunidad de lectores, formados a lo largo de una década en los catálogos de editoriales independientes. Quizá sean ellos (¿son muchos, son pocos?) los que estén manteniendo viva la literatura argentina actual..
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