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quinta-feira, 8 de novembro de 2012

VICENTE HUIDOBRO





Vicente Huidobro contra Lorca, Neruda y Buñuel

La antología Poesía y creación rescata una entrevista de 1939 en la que el chileno despreció toda la literatura española posterior al Siglo de Oro

ELCULTURAL.es | Publicado el 06/11/2012

Un Vicente Huidobro (Santiago de Chile, 1883- Cartagena, 1948) esencial y desconocido protagoniza el último volumen de la Colección Obra Fundamental que la Fundación Banco Santander presenta esta tarde en la sede madrileña del Instituto Cervantes. Bajo el título Poesía y creación, el hispanista italiano Gabriele Morelli, experto en las vanguardias del siglo XX, recupera la figura y la obra del poeta chileno a través de sus poemarios, manifiestos y una nutrida correspondencia inédita a personajes como Buñuel, Lorca, Juan Gris o Larrea, entre otros. Al acto acudirá el presidente del Cervantes, Víctor García de la Concha; el Premio Cervantes y embajador de Chile en París, Jorge Edwards; el Secretario de la RAE, Darío Villanueva, y el propio Morelli.

En palabras de Gabriele Morelli, Huidobro era un “polemista irreductible”, al que su amigo Juan Larrea (Poesía y revelación, Fundación Banco Santander, Gabriele Morelli, 2009) reconvenía en 1935 diciéndole: “¿No podrás nunca, Vicente, anular con la comprensión ese aspecto de tu temperamento que te pone a merced de cualquiera que te desafía?”.

La soberbia y el fuerte carácter del autor de Altazor quedan patentes en una jugosa entrevista rescatada en el libro, que Huidobro concedió al diario argentino La Nación el 28 de mayo de 1939. En ella se despacha con buena parte de los poetas del momento, incluyendo a su compatriota Pablo Neruda. También arremete contra la literatura española, rechazando a todos los autores posteriores al Siglo de Oro con la excepción de Valle-Inclán, aunque tampoco éste queda exento de crítica.

Pero lo más sorprendente es la contundencia con la que Huidobro desprecia a García Lorca, más aún cuando en las mismas páginas se reproduce una carta que le envió seis años antes durante un viaje del granadino a América, en la que le conmina a visitarle y se declara su "viejo amigo". En la entrevista, que reproducimos a continuación, el chileno dice de Lorca: "Es un poeta muy mediocre. Para mí no tiene ningún interés".

Por si fuera poco, el libro también recoge una carta de Huidobro a Luis Buñuel en la que responde a unas declaraciones del cineasta en las que al parecer acusó al chileno de ser comunista y de haber querido entrar sin éxito en las filas del surrealismo. El tono educado y distante de la misiva se torna hacia el final en amenazas ("sépase que el día que me tocara usted un pelo sería un día bien triste para sus dientes y si fuera usted más fuerte que yo se encontraría usted cinco tiritos en el vientre") hasta despedirse con un directo "yo también le mando decir que me cago en usted hasta su quinta generación".

Reproducimos aquí la entrevista íntegra que puede leerse en el libro Poesía y creación (Fundación Banco Santander).
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La poesía contemporánea empieza en mí
[Entrevista a Huidobro, La Nación, Santiago, 28 de mayo de 1939]
¿Cuál es su concepto de la poesía?
Pienso que la poesía es la síntesis de todas las potencias creadoras del hombre. La poesía es la suprema construcción del espíritu humano y algo así como el símbolo de todas sus facultades, de todos sus anhelos y de todas sus energías. Sólo por medio de la poesía el hombre resuelve sus desequilibrios, creando un equilibrio mágico o tal vez un mayor desequilibrio. Aplastado por el cosmos, el hombre se yergue y lo desafía, el poeta desafía el universo. Por la poesía se iguala o supera al cosmos. La poesía es más infinita que el infinito, más cósmica que el cosmos. Hace muchos años yo respondí en otra entrevista ante una pregunta semejante a esta: la poesía es la conquista del universo.

Dar definiciones de la poesía es muy fácil y muy difícil; se pueden dar cientos y todas en el fondo son insuficientes. La poesía es revelación, es vida en esencia, es el universo que se pone de pie. En realidad, la poesía nos hace ver todo como nuevo, como recién nacido, porque ella es descubrimiento, iluminación del mundo. Cuando sentimos que nos salen alas en la garganta y que todo nuestro cuerpo tiembla, estamos en presencia de la poesía. La poesía da vida a la muerte y más vida a la vida. La poesía es la vida de la vida, por eso podemos decir que es el juego de la vida y de la muerte. Pero, en verdad, todas las definiciones son insuficientes y acaso una de las mejores sería decir que la poesía es aquello que queda fuera del alcance de toda definición. Lo que es evidente es que la poesía no es una entretención inofensiva como creen muchos, ni es tampoco un compuesto de relaciones irracionales como han dicho otros. Lo que hay es que la poesía tiene razones que la razón no conoce, tiene derecho a entrar en campos vedados, a construir su mundo con una lógica suya propia que no es la lógica habitual. Así su irracionalidad no es sino aparente. Ella es profundamente racional dentro de su razón de ser, de su íntima realidad. Si la verdadera poesía contiene siempre en su esencia un sentido de rebelión es porque ella es protesta contra los límites impuestos al hombre por el hombre mismo, y por la naturaleza. La poesía es la desesperación de nuestras limitaciones, la poesía tiene hambre de infinito, de absoluto, de eternidad. Aun el poema que os parece como más sereno o más risueño, está lleno de ansias contenidas. No os fiéis de él, en cualquier momento pueden estallar sus dinamitas disimuladas y haceros mil pedazos.

La poesía siente más que nada el destino del hombre, y cuando creéis que está cantando, ella está llorando la libertad que es el paraíso perdido o, mejor dicho, el paraíso nunca hallado del ser humano.

Por otra parte, debo declararle que pensar en la poesía como una catástrofe de la razón no me asusta, ni asusta tampoco a la poesía.

¿Qué significación da usted a las viejas escuelas, la simbolista, el parnasianismo y el modernismo?
Creo que todas las escuelas han sido buenas, porque han significado un proceso de la poesía en diversos caminos, han significado una agudización, un ahondamiento del sentido poético. Pero, naturalmente, lo más importante dentro de cada escuela ha sido el aporte de ciertos grandes poetas que por su propia grandeza salen más allá de sus escuelas, rebasan por todos lados.

¿Cuáles son, para usted, los valores más altos que usted admira en esas escuelas pasadas?
Baudelaire, Rimbaud, Lautréamont, Mallarmé, Jarry, Apollinaire. Pero si le he de decir la verdad, prefiero los poetas de mi tiempo a casi todos los pasados. Para mí, la poesía que más me interesa comienza en mi generación y, para hablar claro, le diré que empieza en mí. Esto no quiere decir que no admire a las grandes figuras de otros tiempos, les admiro y respeto mucho, pero prefiero a los míos, a los que están más cerca de mi pecho.

¿Qué piensa de García Lorca?
Que es un poeta muy mediocre. Para mí no tiene ningún interés. En general, los poetas españoles carecen de imaginación y de inteligencia poética. La literatura española está aplastada por la retórica, esa terrible retórica del Mediterráneo, que mantiene ahogados bajo su lápida a todos los escritores de España, de Italia y muchos de Francia. Bueno, en realidad, Italia no tiene escritores sino escribanos, como el imbécil de Pitigrilli, el tonto furibundo de Marinetti y el tonto estético de D'Annunzio, con su cortejo de frases con miriñaques y crinolinas. Es increíble en el país del Dante, de ese genio cósmico, asombroso, que cada día me parece más admirable. Lo mismo sucede en España. ¿Cómo es posible que el magnífico impulso dado por los grandes poetas del Siglo de Oro no haya tenido continuidad? ¿Qué se hizo del genio español? Esto ha sido siempre, para mí, un motivo de misterio y de miles de conjeturas. Seguramente el descubrimiento de América desvió la imaginación española hacia la aventura vital de los exploradores y conquistadores, y la alejó de toda aventura intelectual; el español puso su acento en otra clase de conquistas que las espirituales. Y luego la retórica, la terrible retórica mediterránea, es como una lápida sobre el corazón, como un casco apretando los sesos; una verdadera armadura de hierro. Fíjese usted que todos los españoles de hoy escriben con un tono engolado, que parece salido de otros siglos, en un estilo tieso, rígido, con carrasperas de fantasmas y frío de catedrales o humedad de cementerios. Escribir bien, para un español, es escribir como se escribía antes. Por eso la literatura española tiene tan poca vida. No han producido nada en una cantidad de ramas y subramas de las letras. No tienen un solo gran dramaturgo, ni un novelista de primer plano, ni un sicólogo, ni un gran pensador. No hay en España un Dostoievski, ni un Gogol, ni un Tolstoi, ni un Stendhal, ni siquiera un Proust, ni un Meredith, ni un Goethe, ni un Hölderlin, ni un Nietzsche, para no nombrar sino autores de todos conocidos. Lo mejor que ha tenido la literatura española en los últimos tiempos es acaso Valle-Inclán, a pesar de su voz engolada. No hubo en España un Victor Hugo, un Musset, un Baudelaire, un Rimbaud, un Lautréamont, un Mallarmé, ni nada comparable. Mientras Inglaterra poseía un Byron, un Shelley, un Blake, España no tenía sino un Zorrilla, un Espronceda, un Núñez de Arce o novelistas como el señor Pereda, que todavía se atreven a editar los editores hispanos. Frente a esas montañas, unos tres o cuatro melones huecos. Desde el Siglo de Oro, las letras españolas son un desierto intelectual hasta Rubén Darío. Esta es la verdad, la muy triste verdad.

¿Qué piensa usted de la poesía chilena?
Creo que está entrando en un buen camino, por lo menos hay un grupo de nuevos poetas que tratan de superarse y de no dejarse llevar por la facilidad.

¿Qué piensa de Pablo Neruda?
¿Con qué intención me hace usted esta pregunta? ¿Es forzoso bajar de plano y hablar de cosas mediocres? Usted sabe que no me agrada lo calugoso, lo gelatinoso. Yo no tengo alma de sobrina de jefe de estación. Estoy a tantas leguas de todo eso.

¿Cree usted que esa poesía que usted llama gelatinosa puede hacer escuela en América?
Es posible, pero sólo entre los mediocres. Es una poesía fácil, bobalicona, al alcance de cualquier plumífero. Es, como dice un amigo mío, la poesía especial para todas las tontas de América.

¿Cuáles son los poetas jóvenes que más le agradan?
Desde luego, casi todos los que han colaborado en mi revista Total y algunos otros poquísimos, que no son muy conocidos. Me interesan altamente Teófilo Cid, Braulio Arenas, Enrique Gómez, Adrián Jiménez, Eduardo Anguita, Jorge Cáceres, Carlos de Rokha. Hay otros de los cuales he leído muy poco, y que parecen poseer un evidente talento poético, pero sería aventurado juzgarlos sobre la base de unas cuantas páginas.

¿Qué piensa de la obra de Pablo de Rokha, la Mistral, Ángel Cruchaga, Max Jara y Pablo Neruda?
De esos que usted me nombra, el que más me interesa es Pablo de Rokha; Max Jara es un hombre inteligente, le aprecio mucho como amigo, pero en lo que respecta a la poesía no nos hemos podido entender jamás. Nos rechazamos como dos antiimanes, lo que no nos impide ser viejos amigos. Pero se olvida usted de Winétt de Rokha y Rosamel del Valle, que son dos verdaderos poetas, sin dulzainas gelatinosas ni barro verde.

¿Qué piensa usted de la crítica?
La crítica comprensiva, seria, aguda, profunda me parece necesaria y no creo que pueda molestar a ningún autor. A mí me interesan las buenas críticas de mis libros; naturalmente, las que más me interesan son las más elogiosas, porque son las que parecen más comprensivas y desde luego menos superficiales, puesto que yo trato de escribir lo mejor posible. Aparte de la crítica auténtica, hay el comentario malévolo, hay el chismorreo asqueroso que en verdad no hace el menor daño a ningún autor. En lo que a mí se refiere, le aseguro que me sonrío de la cólera sorda que me rodea, de las intrigas y las porquerías de todos los ratones literarios. No me inquietan en absoluto. Un amigo me escribía hace poco en una carta: «Después de tu muerte se dirá de ti que fuiste detestado por todos los canallas de tu tiempo... Y esto es un gran honor». Así lo creo yo también. Es un gran honor.


EL ESPAÑOL NUESTRO:


ADSCRIBIR

El verbo adscribir, cuyas acepciones son 'inscribir, atribuir algo a alguien', 'agregar a una persona al servicio de un cuerpo o destino' y 'adherir a alguien a un grupo, ideología, etc.', también puede usarse personalizado: adscribirse. Su participio es indistintamente adscripto o adscrito. Y ¡claro!, usted puede escribirlo como prefiera, aunque la tendencia en este y otros casos similares es a simplificar.

Los símbolos kW, MW y GW significan respectivamente kilovatio (mil veces),megavatio (un millón de veces) y gigavatio (mil millones de veces). Los símbolos MW y GW se escriben con mayúscula —para diferenciarlos de m (metro) y g (gramo)—. El símbolo del vatio o watt se escribe con mayúscula (W), pues tiene su origen en el nombre propio de una persona, el científico Jacobo Watt —de la misma forma que el símbolo del julio o joule, por ejemplo, es J, en honor a J. P. Joule—. T es símbolo de tera-, del griego, 'prodigio, monstruo', 'un billón (1012) de veces': terabytes.
Les recuerdo que los símbolos de unidades no tienen plural, ni van seguidos por punto. Al igual que otros símbolos ($, %) entre estos y la cifra se deja un espacio.

Conminar, del latín commināri, significa 'amenazar', 'dar a entender que se quiere hacer algún mal', 'apremiar con potestad a alguien para que obedezca' y en Derecho, 'requerir a alguien el cumplimiento de un mandato, bajo pena o sanción determinadas'. Entre sus sinónimos se encuentran: intimidar, amenazar, ordenar, intimar, requerir, compeler, constreñir, empujar, advertir, ultimar, avisar, exigir, presionar, mandar, dictar, forzar, apremiar y obligar.

La palabra errata (del latín errāta, 'cosas erradas') se emplea para referirse a la equivocación material cometida en lo impreso o manuscrito. Es frase lexicalizada o hechafe de erratas, que suele —o solía— aparecer en los libros reseñando algunos errores que pudieran haber quedado. Procede de errar, del latín errāre. La dinámica habitual de un diario es causa de que se cometan erratas involuntarias: no debería ocurrir, pero ocurre.
Precisa la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) que son construcciones correctas antes de que y antes que. Con valor de conjunción adversativa negativa se prefiere antes que (Todo antes que la deshonra); pero con valor temporal (He llegado antes que tú / Ven antes de que amanezca), pueden usarse ambas. Y lo mismo ocurre con después de y después de que; aunque, precisa la Fundéu, se emplean con demasiada frecuencia en lugar de cuando.

Palé, del francés palée, —y no parle— es el nombre que recibe en español la plataforma de tablas que se usa para almacenar y transportar mercancías. En inglés, es pallet(plural, pallets) y, supongo, que el error, bastante generalizado, se deba a una incorrecta traslación de la fonética de un idioma a otro.

Según el Breve diccionario de la lengua española, del Instituto de Literatura y Lingüística, de la autoría de las destacadas lexicógrafas Gisela Cárdenas y Antonia Ma. Tristá (ambas fallecidas), publicado en la colección Biblioteca Familiar, entre las acepciones dequedar, hay dos pronominalizadas (quedarse): 'retener una persona algo ajeno' y 'seguir en el sitio en que se está'. Si cuando alguien quiere bajar de la guagua, dice «Me quedo…», se está expresando correctamente, pues la guagua no es un sitio sino un medio de transporte y la parada sí lo es. Recuerden las palabras de Manuel Seco: «La lengua es de la comunidad que la habla, y es lo que esta comunidad acepta lo que de verdad 'existe' y […] 'es correcto'».

Según el Diccionario básico escolar, del Centro de Lingüística Aplicada de Santiago de Cuba, solapín es 'tarjeta de identificación que se colocan prendida del pecho los trabajadores de una entidad laboral'. Aunque no lo he encontrado en otro diccionario, doy por supuesto que se deriva de solapa y que, con el tiempo, ha adquirido significado propio como manzanilla, calzoncillo y otros diminutivos. El referido diccionario, muy puntilloso en este sentido, no precisa que sea cubanismo; además, pude verlo empleado en varias webs españolas.


LA LENGUA EN SALSA


La ortografía representa el pilar fundamental de la unidad de la lengua
PABLO RAMOS MÉNDEZ | EL UNIVERSAL - Venezuela

Enfermedades
Cuando se habla de la constitución como forma de gobierno de un estado, no tiene por qué escribirse con letra inicial mayúscula, como aparece a menudo, en algunos periódicos. Si no me creen, en nuestra propia constitución existe este error varias veces, además de algunos otros como la palabra estadal, y aquello de los niños y las niñas, etc.

ENFERMEDADES. Los sustantivos que designan enfermedades son nombres comunes, por lo que deben escribirse con minúscula inicial: acromegalia, cáncer, diabetes, espina bífida, esquizofrenia paranoide, gripe, parálisis cerebral, sida, tromboembolia, etc. Solo se escribirán con mayúscula si forman parte de una expresión denominativa que así lo exija (el nombre de una institución u organización, de un congreso, etc.): Federación Española de Asociaciones de Espina Bífida e Hidrocefalia.

En los nombres de enfermedades y síndromes que presentan un complemento preposicional que incluye el nombre propio de su descubridor o investigador, se mantiene la mayúscula característica del antropónimo, pero el sustantivo genérico debe escribirse con minúscula: enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, síndrome de Down, mal de Chagas. Solo cuando el nombre propio pasa a designar por sí solo la enfermedad, se convierte en un nombre común, que debe escribirse con minúscula inicial y someterse a las reglas ortográficas del español: Su padre tenía párkinson; trabaja en una fundación para la investigación del alzheimer.

PITO Y PATO. En España, al recipiente de plástico que usan los hombres en una clínica para orinar, el personal médico y de enfermería lo llaman botella o conejo. Nosotros, en Venezuela, lo llamamos pito y al de defecar lo llamamos pato. (¿?) Esto hizo que llamara a España para averiguar este problemita. Fui informado de lo que dije más arriba sobre botella y conejo, pero lo más generalizado es que se les llame cuña, (denominaciones coloquiales), válido para ambas funciones. En elDiccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina solo recoge la entrada cuña para todo.

GRIPE Y GRIPA. 'Enfermedad caracterizada por fiebre y síntomas catarrales'.Tengo una gripe fuerte. En Colombia y México se emplea a menudo, con este sentido, la forma gripa: "Lo que veía en los ojos de él no era nada definitivo [...], la gripa inclemente que comenzaba a golpearlo".

DE SABOTEAR viene saboteemos. Igual que de pasear paseemos. No diga nunca sabotiemos.

¿GUION O GUIÓN? ¿Sabía que esta palabra acepta ambas formas? Puede usarse sin acento ortográfico. La ortografía es el pilar fundamental de la unidad de la lengua. Aunque su pronunciación sea distinta, una misma representación gráfica unifica la voz literaria de los buenos escritores.

DECIRES. No tengo blackberry sino chimberry. Echarle los perros a una chama. Mejor que zozobre a que fafalte.

HUMOR: Cuando todo sube lo único que baja es la ropa interior. Arreglar los problemas económicos es fácil; lo único que se necesita dinero. Bígamo es idiota al cuadrado. Ya está.

lalenguaensalsa@hotmail.com

FUNDÉU RECOMIENDA...


Recomendación del día


fracturación hidráulica, mejor que fracking

Se recomienda emplear la expresión fracturación hidráulica en lugar del término inglés fracking para aludir a un modo específico de extraer gas o petróleo.

Se trata de un método de extracción que consiste básicamente en fracturar mediante agua a presión mezclada con arena y otros elementos las zonas rocosas del subsuelo en las que están alojadas las reservas de hidrocarburos.

El término inglés, empleado habitualmente por las empresas energéticas, ha pasado tal cual a los medios de comunicación, en los que es frecuente leer expresiones como «Cientos de personas se han manifestado para expresar el rechazo al uso del fracking» o «Iniciativa en el Congreso busca prohibir el fracking en Argentina».

En algunos casos las noticias añaden, a modo de explicación, las expresiones fractura hidráulica o fracturación hidráulica; esta última es la que recoge el Diccionario español de la energía, por lo que en los ejemplos anteriores habría sido mejor escribir «Cientos de personas se han manifestado para expresar el rechazo al uso de la fracturación hidráulica» o «Iniciativa en el Congreso busca prohibir la fracturación hidráulica en Argentina».
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