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quarta-feira, 10 de outubro de 2012

TRADUCCIÓN CIENTÍFICA Y TÉCNICA















Aspectos culturales de la traducción científica en España
Mag. Hildegard Resinger


1. INTRODUCCIÓN
Aun persiste en España la vieja dicotomía entre la traducción literaria o simplemente "traducción", con su prestigio apoyado en la tradición filológica, y la "traducción no literaria" (1) que no ha sido merecedora de muchas atenciones. Quedando excluida del arte mayor de la traducción, ha sido y, en parte, sigue siendo un oficio de aficionados/as sin requisitos mínimos de formación, con resultados nefastos demasiado frecuentes (2), que han disminuido aún más su prestigio social.
Es en una de las subdivisiones de esta vasta no-categoría, en la "traducción científico-técnica", o más recientemente "traducción científica y técnica", donde se sitúa el enfoque de este artículo. La traducción de textos científicos es una especialidad a la que se dedican tanto los mismos autores o autoras en cuanto expertos/as en la materia con conocimientos suficientes de otros idiomas, como también las traductoras y traductores profesionales (3).
A ambos colectivos les conviene conocer los rasgos característicos de los textos originales escritos en la lengua de destino, para ajustarse, en lo posible, a estos patrones. Algunos de ellos pueden estar definidos en las instrucciones para autores/as de las revistas científicas, otros son inherentes al fondo cultural y, por tanto, no se especifican.
En este trabajo preliminar, tras algunos comentarios acerca de la bibliografía disponible en España sobre la traducción científica, nos interesan sobre todo los elementos culturalmente definidos que pueda haber en este tipo de textos supuestamente "neutros" en alemán y en castellano, así como su relevancia para la traducción de los mismos. Para el castellano, nos ceñimos al ámbito del Estado español, evitando así que se produzcan interferencias con las condiciones culturales de América Latina.
El tema de los textos estudiados pertenece a la ecología, lo cual da lugar a un interesante paralelismo, ya que ambas disciplinas, la traducción científica y la ecología, se inscriben en un contexto interdisciplinario e internacional. También comparten el hecho de que son de implantación reciente en España: la primera cátedra de Ecología fue instaurada en la Universidad de Barcelona en 1967, mientras que la carrera de licenciatura en traducción e interpretación no se estableció hasta 1991, ocupando las nuevas cátedras personas doctoradas en el extranjero y/o en Filología, Lingüística u otras disciplinas.

2. LA TRADUCCIÓN CIENTÍFICA EN ESPAÑA
Con estos antecedentes, no es de extrañar que no exista en España una nutrida escuela teórica de traducción especializada. En su balance provisional de 1989, Santoyo (4) deplora la falta de tradición y coherencia en los estudios de traducción de España, así como la práctica inexistencia de intercambio con otros países. Su discurso versa sobre todo en torno a la traducción literaria y, en cuanto a lenguas, el inglés y el francés. No menciona el alemán.
Siete años más tarde, Navarro Domínguez (5) publica una bibliografía sobre traducción e interpretación. Nuevamente podemos observar que la traducción literaria ocupa más del doble de espacio que las otras especialidades juntas. La "Traducción técnica y científica" alcanza un magro 2,4 % entre todas las materias contempladas. Dentro de este apartado, que incluye artículos, ponencias y tesis doctorales, un 40 % de las publicaciones tienen un enfoque histórico (siete citas), didáctico (nueve), versan sobre medicina (cinco) o un tema técnico concreto (dos). Por otro lado, la tercera parte se refieren expresamente al inglés o francés, y ninguna al alemán. Similar es el panorama en el capítulo "Libros de traducción e interpretación": Tan sólo se encuentra una cita de traducción científica en el ámbito de la medicina y referida al inglés (6). Referidas al alemán, encontramos cuatro citas (7), dos de ellas manuales de traducción al castellano. Frente a ello, se recopilan 21 libros dedicados a la traducción literaria. Entre las "Tesis doctorales sobre traducción y lingüística contrastiva" prevalece ampliamente el enfoque de la traducción literaria. Encontramos tan sólo dos trabajos referidos al alemán (8) y uno sobre traducción científico-técnica (inglés) (9).
Hoy en día, la traducción científica (y técnica) tiene su lugar en el currículum de las carreras de traducción, siempre prevaleciendo el inglés y el francés sobre el alemán. En las publicaciones sobre el tema, aún escasas y más bien de tipo puntual, los investigadores e investigadoras se inspiran en la bibliografía de otros países. Según el área lingüística a la que pertenecen, predominan entre sus fuentes bibliográficas las de una u otra lengua: inglés, francés, alemán, ruso...
Con un enfoque más bien práctico, también encontramos manuales de estilo y traducción para textos científicos (10) o técnicos y científicos (11). En este último, escrito en catalán, volvemos a encontrar referencias concretas al alemán en cuanto a su capacidad de crear y usar indistintamente dobletes terminológicos. Este manual tiene la particularidad - refrescante en mi opinión - de explicar las cuestiones lingüísticas y de traducción especializada (científica o técnica) a un público experto en alguna especialidad técnica o científica, pero con sólo "nociones básicas generales sobre la lengua" (12); o sea, se dirige expresamente a los/as olvidados/as por los/as estudiosos/as de la traducción. Este público le perdonará ciertas faltas de exactitud o corrección lingüística que no serían admisibles en un entorno traductológico.
No puede faltar la mención de que también existen algunas obras extranjeras traducidas al castellano, las cuales, de esta manera, han quedado accesibles para futuros estudios y ya no pueden faltar en las bibliotecas especializadas (13).
Una tesis doctoral reciente (14) también incorpora una amplia excursión bibliográfica a través de diversas escuelas y culturas, en busca de una clasificación satisfactoria de los textos especializados, tras lo cual se centra en la definición y clasificación de los textos técnicos en alemán y castellano.
En resumen, queda un vasto campo para el estudio de la traducción científica entre las lenguas alemana y castellana, incluyendo el procesamiento de la amplia bibliografía en alemán para hacerla accesible también a los/as estudiosos/as no germano parlantes en España.

3. MARCAS CULTURALES EN LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA
3.1. El corpus de estudio

Dentro del contexto europeo y su realidad plurilingüe, en este trabajo se estudian aspectos de las características diferenciadoras y comunes de un registro concreto, el de la comunicación científica escrita en el área de la ecología acuática, tal como es utilizado por los autores y las autoras nativos/as de dos comunidades lingüísticas: la española y la alemana.
En el proceso de selección de textos paralelos apropiados, ha llamado la atención la relativa dificultad de encontrar un número suficiente de textos en castellano y alemán, respectivamente, frente a la creciente abundancia de textos en inglés en las revistas especializadas. Cada vez más, se utiliza el inglés como lengua franca en las revistas de comunicación científica.
A partir de un amplio corpus inicial trilingüe (62 referencias extraídas de revistas españolas, 104 británicas y 113 del ámbito alemán), se han seleccionado diez tripletes de textos paralelos, contrastando los títulos y las palabras clave de los mismos y buscando las equivalencias más exactas posible, tanto en contenido como en extensión. El presente trabajo se basa en el estudio y análisis de los textos españoles en comparación con los textos en alemán. El objeto de estudio son los textos de comunicación en sí, inclusive el título y el nombre de autor/a, excluyéndose del análisis otros elementos como leyendas de tablas y figuras, resúmenes y agradecimientos.
3.2. Las circunstancias externas
3.2.1. ¿Autor o autora?

En el análisis de los textos que componen el corpus de estudio, llama la atención que los autores y autoras de los artículos en alemán se presentan con nombre y apellido, mientras en los artículos españoles se limitan mayoritariamente a indicar las iniciales del nombre y el apellido o apellidos. Este hecho adquiere relevancia cuando pensamos en el destinatario o destinataria de un artículo científico: otro miembro de la comunidad científica, que utilizará y citará este material y posiblemente se ponga en contacto con su autor/a. A la hora de hacer referencia a trabajos ajenos, las fórmulas como "Su estudio" o "Describe... “requieren, en alemán, saber si la persona en cuestión es hombre o mujer.
En este sentido, las traductoras de textos especializados no solamente tienen una responsabilidad profesional hacia los colectivos emisores y receptores de los textos en cuestión, sino también una responsabilidad social que requiere sensibilidad en la traducción de palabras que, en su lengua de origen, no están marcadas sexualmente (p. ej. "author" en inglés o "Mensch" en alemán). Aún diría más: está en sus manos contribuir a propagar un uso más igualitario de la lengua.
3.2.2. Fuentes bibliográficas
También se puede observar una clara diferencia en el fondo de conocimiento del que se nutren los textos objeto de este estudio, expresado en la bibliografía citada. En el conjunto de los textos españoles existe una relación de 1: 2 entre las fuentes en la misma lengua y las fuentes en inglés u otras lenguas, mientras la bibliografía de los textos en alemán muestra una relación cercana al 1: 1, con menor participación de otras lenguas. Esto indica una orientación más fuerte de los/as investigadores/as españoles/as hacia el ámbito anglófono que en el caso del alemán, que utiliza más fuentes en su propia lengua.
Esta información puede ser importante para las traductoras a la hora de identificar correctamente los calcos estructurales o conceptuales que pueda haber en los textos a traducir.
3.3. La materialización de diferencias culturales en los textos
3.3.1. Macro estructura

Los textos de ambos grupos lingüísticos se subdividen en varios bloques de información. En cuanto a los títulos de los distintos bloques, los artículos españoles se ajustan todos al mismo patrón en el primer orden de subdivisión del trabajo: Introducción, Material y Métodos, Resultados, Discusión y, eventualmente, Conclusiones. Las variaciones son pequeñas, mientras en alemán encontramos mayor variedad en los títulos de las subdivisiones de primer orden (el área de estudio puede entrar a formar parte de esta categoría, los títulos pueden ser más amplios, y se puede encontrar al final un bloque de perspectiva, previsión o recomendaciones).
Este potencial de variación exige más esfuerzo al destinatario o destinataria de un artículo alemán o, en su caso, la traducción del mismo, al tener que identificar primero los bloques de información acostumbrados.
No nos sorprende la mayor rigidez estructural de los textos españoles, cuando observamos que varias revistas científicas editadas en España exigen este patrón a los/as autores/as, cosa que no sucede con las revistas del ámbito alemán consultadas.
3.3.2. Presencia de autor/a
En cuanto a la presencia del autor o autora en los textos estudiados, se puede observar un alto grado de impersonalidad en ambas lenguas, aunque con ciertas diferencias en la frecuencia de uso de estructuras comunes a éstas, que deben tenerse en cuenta a la hora de emprender una traducción. Mientras en castellano predomina claramente la construcción 'se' + verbo, los autores y autoras de los textos en alemán dan su preferencia a la voz pasiva.
Esto no quiere decir, sin embargo, que en la traducción se deba sustituir siempre la voz pasiva por 'se' o viceversa. En la Tabla 1 vemos el peso relativo de algunos recursos utilizados frecuentemente por los autores y autoras de los 14 textos analizados respecto a este criterio. Pone de manifiesto que existe una gama de opciones para expresar un concepto determinado (en este caso, la presencia no personalizada del autor o autora), de la cual la traductora escogerá la realización concreta que mejor se adapte al micro contexto en la lengua de destino, dando mayor preferencia a unas estructuras sobre otras en el conjunto de la traducción.
Tabla 1. Recursos utilizados frecuentemente para referirse a personas (el/la autor/a mismo/a, otros/as autores/as y en general), reflejados en un corpus bilingüe (castellano y alemán) de artículos científicos de ecología.
Estructuras Promedio por texto en castellano Promedio por texto en alemán
Recursos comunes a ambas lenguas:
Voz pasiva 5,1 36,25
Construcción impersonal ('se'/'man') 37,6 1
Participio del pasado 13,6 10,5
Recursos propios del castellano:
Gerundio (incl. -'se', -'nos') 5,3
Recursos propios del alemán:
Impersonal 'sein' + 'zu'; 'lassen' 11,75
Longitud media de los textos (en caracteres sin espacio) 23.263 23.077

Queda pendiente de análisis exhaustivo la presencia de autor/a en los sustantivos y verbos. Este fenómeno se habrá de estudiar en el contexto de la mayor o menor nominalización y sus implicaciones para la traducción.
3.3.3. Grado de afirmación
Otro aspecto que nos interesa aquí es la posición de mayor o menor certeza que asumen los/as autores/as respecto a los resultados obtenidos y las conclusiones derivadas de ellos.
Para ello, se han establecido ocho categorías según el grado de certeza que transmite el autor o autora. Abarca la gama de Imposición - Certeza - Convicción - Apariencia/Parecer - Probabilidad - Posibilidad - Hipótesis - Conjetura. Como todo análisis cualitativo, esto implica una componente subjetiva difícil de evitar, sobre todo, en las expresiones no marcadas, aquellas que transmiten o bien la existencia de hechos o datos no susceptibles a la discusión académica, o bien la certeza total del autor o autora en cuanto a sus afirmaciones. Sobrepasaría el ámbito del presente estudio averiguar esta sutil diferencia.
La Tabla 2 muestra, por tanto, los recursos utilizados por los/as autores/as en los textos del corpus (14 analizados) en las siete categorías marcadas, con su peso relativo expresado tanto en promedio de apariciones por texto en cada lengua como en porcentaje de participación en el conjunto de estas estructuras.
Tabla 2. Recursos utilizados en un corpus bilingüe (español y alemán) de artículos científicos de ecología para marcar diferentes grados de certeza de sus autores/as.
Mensaje transmitido Expresiones en castellano Promedio por texto Participación en % Expresiones en alemán Promedio por texto Participación en %
Imposición 1,0 7,1 3,5 14,3
'deber', en indicativo o condicional, + verbo+'se' o voz pasiva 0,6 4,3 'sein' + 'zu' + verbo 3,0 12,2
'otros ('es de', 'hay que', 'sin olvidar', 'necesidad') 0,4 2,8 otros ('nicht zulässig', 'muss' + voz pasiva) 0,5 2,0
Convicción 0,7 5,0 1,0 4,1
'deber (de)' + verbo 0,4 2,8 'sicher(lich)' 0,8 3,1
futuro 0,3 2,1 otros ('können nicht') 0,3 1,0
Apariencia/Parecer 2,5 17,7 4,3 17,3
'parecer' (+ verbo) 2,3 16,3 'offensichtlich', 'offenbar' 2,0 8,2
otros ('como si', 'según se desprende') 0,2 1,4 'scheinen' 1,3 5,1
'erscheinen' 0,8 3,1
otros ('gelten als') 0,3 1,0
Probabilidad 0,9 6,4 2,3 9,2
'probablemente' 0,6 4,3 'wahrscheinlich' 1,5 6,1
otros ('como es/era de esperar', 'presumiblemente') 0,3 2,1 'sprechen für/gegen' 0,8 3,1
Posibilidad 5,0 35,5 8,3 33,7
'poder' + verbo(+'se') o voz pasiva 3,0 21,3 'können' + verbo (voz pasiva) 4,5 18,4
'posible(mente)' 0,7 5,0 'sein' + negación + 'zu' + verbo 1,3 5,1
'permitir' 0,4 2,8 'in Frage kommen' 0,8 3,1
'cabe' + verbo 0,3 2,1 'sich lassen' + verbo 0,5 2,0
'quizá(s)' 0,3 2,1 '-möglich-' 0,5 2,0
otros ('aceptable', 'intento', 'tal vez') 0,3 2,1 otros ('denkbar', 'verständlich', 'müssen' + negación) 0,8 3,1
Hipótesis 3,1 22,0 1,5 6,1
verbo, en potencial 3,0 21,3 'müsste(n)' / 'würde(n)' 0,8 3,1
otros ('se ha intentado explicar') 0,1 0,7 otros ('plausibel', 'wohl', futuro) 0,8 3,1
Conjetura 0,9 6,4 3,8 15,3
'poder', en potencial, + verbo(+'se') 0,7 5,0 'könnte(n)' 2,0 8,2
'poder', en indicativo, + 'suponer' 0,2 1,4 'dürfte(n)' 1,0 4,1
'lässt/lassen vermuten' 0,8 3,1
Suma 14,1 100,0 24,5 100,0

Longitud (caracteres) 23.263 23.077

Podemos observar, por una parte, que la suma de los promedios por texto es más elevada en alemán, a pesar de que la longitud media de los textos es similar en ambos grupos. Esto indica una presencia más concentrada de estos elementos de discusión en los textos alemanes.
Por otra parte, observamos que el porcentaje de participación es similar en las categorías medias de ambas lenguas, mientras diverge notablemente en las categorías que transmiten mayor y menor certeza, respectivamente (Imposición, Hipótesis y Conjetura). No encontramos en alemán un equivalente efectivo al modo potencial de las hipótesis en castellano, ni siquiera sumando las categorías "Hipótesis" y "Conjetura". Por contra, el corpus alemán se muestra más propenso a imponer los criterios de sus autores/as.
El interés práctico de la Tabla 2 para las traductoras reside, una vez más, en ofrecer toda una gama de recursos utilizados para expresar un concepto determinado (el grado de certeza de autor/a que se transmite en una afirmación) en textos científicos redactados originalmente en alemán y castellano, respectivamente, así como el peso relativo que pueden tener las diferentes opciones dentro de cada categoría.
3.3.4. Terminología específica
El estudio y análisis terminológico siempre implica un factor subjetivo: la decisión de si una palabra determinada se ha de tener en cuenta como término o no. En el caso que nos interesa aquí, la comunicación interior de la comunidad científica especializada en una rama determinada, debemos tener en cuenta dos aspectos: a) los conocimientos terminológicos de los/as expertos/as en la materia, y b) el acceso a la terminología por parte de las traductoras, expertas en lenguas, pero no necesariamente en la materia tratada en los textos.
Para estas últimas, será útil incluir en el abanico terminológico aquellos conceptos que, sin ser propias de la especialidad en cuestión, se utilizan en los textos científicos. En el caso de la ecología, también interesan los términos y la nomenclatura que pertenecen a la biología, la química, la limnología etc. De este conjunto se puede separar el bloque de nomenclatura invariable. Puede dificultar la lectura y comprensión, pero más que un problema de traducción es una posible fuente de errores tipográficos.
En general, los 16 textos analizados en cuanto a terminología presentan un mayor grado de terminologización en alemán que en castellano. Éste queda más de dos puntos por debajo de aquél, tanto en términos (sin nomenclatura) por 1.000 caracteres como en términos por 100 palabras, situándose los promedios en 8,24 y 10,47 términos /1.000 caracteres, respectivamente (ó 4,35 y 7,01 términos /100 palabras, respectivamente).
El castellano ya tiene incorporado, en el lenguaje común, un número considerable de palabras cultas con raíz griega o greco-latina, sin que su falta de transparencia plantee mayores problemas. Incluso las personas con un nivel educativo bajo llevan a sus hijos/as al "pediatra" cuando están enfermos/as, van al "otorrino" cuando tienen mal de oído (aunque no sepan decir "otorrinolaringólogo") y compran "dentífrico" (o "dentífrico") en la droguería. Las palabras equivalentes para el mismo contexto en alemán, "Kinderarzt", "Ohrenarzt" (o "Hals-, Nasen-, Ohrenarzt") y "Zahnpaste", respectivamente, son más explícitas y descriptivas.
Por contra, falta en castellano el equivalente genérico del popular "Käfer" (no me refiero al modelo de coche del mismo nombre).
Estas particularidades de las lenguas también tienen su repercusión en el trato que se da a la terminología específica. En los textos españoles se encuentra una proporción más elevada de préstamos naturalizados procedentes de la terminología científica basada en raíces greco-latinas - p. ej. la nomenclatura linneana - para los cuales el alemán dispone además de una forma traducida (calcos). Esto es fruto de un esfuerzo secular de vernaculizar la lengua de la ciencia y del saber para hacerla más accesible y, al mismo tiempo, enriquecer la lengua alemana (15). En la práctica actual, proporciona a los/as autores/as mayor agilidad retórica que se expresa en una relación desenfadada con la terminología (16): lo mismo da decir, p. ej., "Kriebelmücken" que "Simuliiden" o "Simuliidae"; "Lebensgemeinschaft" o "Biozönose", sin que el trabajo pierda su carácter científico. Esta plasticidad mengua necesariamente en la traducción al castellano.

4. CONCLUSIONES
En conclusión, se puede afirmar que incluso en un medio supuestamente neutro como son las comunicaciones científicas se pueden entrever las diferencias culturales que influyen sobre los/as autores/as. En nuestro caso, con un corpus de artículos científicos de ecología en alemán y castellano, percibimos una posición propia más firme en los textos escritos en alemán, que se refleja tanto en un mayor grado de contundencia en las afirmaciones como en el uso del vocabulario especializado. Aunque la ecología es una ciencia joven, la tradición de los grandes naturalistas alemanes de los siglos XVIII y XIX ha dejado un rico legado léxico que permite más agilidad retórica y mayor comprensión de los conceptos específicos incluso para el lector o lectora no familiarizado/a con la materia. En su macroestructura, también gozan de mayor libertad. Los textos españoles, por contra, muestran la adopción de un modelo determinado que podría ser influido por el ámbito anglófono, el cual también proporciona la mayoría de las fuentes bibliográficas citadas. Ambos grupos de textos coinciden en una tendencia al distanciamiento mediante expresiones impersonales, que hacen retroceder al autor o autora por detrás de su investigación.

5. AGRADECIMIENTO
Agradezco a la Dra. Jenny Brumme, mi directora de tesis, sus valiosos comentarios para la elaboración de este artículo, y a Daniel Eritja la lectura crítica del manuscrito.
6. NOTAS Y BIBLIOGRAFÍA
1 J. C. Santoyo, "Los 'estudios de traducción' en España: Estado de la cuestión y balance provisional", en: Quaderns de Filologia. Actas del primer coloquio internacional de traductología (2, 3, 4 de mayo de 1989), editado por B. Lepinette / M. A. Olivares Pardo / E. Sopeña Balordi, Valencia 1991, p. 53.
2 L. Marquet i Ferigle, El llenguatge científic i tècnic, Barcelona 1993, p. 184.
3 En las aulas de aprendizaje y estudio de la traducción prevalecen ampliamente las estudiantes sobre sus colegas del otro sexo; las tareas de traducción se perfilan como una ocupación mayoritariamente femenina. Permítaseme, por tanto, un ejercicio de discriminación positiva: en adelante, hablar de "traductoras" cuando me refiero a "las personas que realizan traducciones". Pretendo, con ello, resaltar la necesidad de innovación en el uso del castellano para adaptarlo a la realidad social de creciente emancipación de la mujer. El alemán ya ha dado este paso creando una mayúscula interior para StudentInnen, AutorInnen etc.
4 J. C. Santoyo, "Los 'estudios de traducción' ..." (Nota 1), p. 47-53.
5 F. Navarro Domínguez, Manual de bibliografía española de traducción e interpretación. Diez años de historia: 1985 - 1995, Alicante 1996.
6 N. Congost Maestre, Problemas de traducción técnica. Los textos médicos en inglés, Alicante 1994.
7 P. Elena García, Aspectos teóricos y prácticos de la traducción (Alemán-Español), Salamanca 1990.
P. Elena García, Curso práctico de traducción general alemán-español, Salamanca 1994.
I. Prüfer Leske, La traducción de las partículas modales del alemán al español y al inglés, Alicante 1994.
A. M. Rossell Ibern, Manual de traducción alemán-castellano, Barcelona 1996.
8 P. Elena García, La traducción de textos alemanes: Cuestiones de teoría y práctica, Salamanca 1989. Tesis doctoral.
M. Meya Llopart, Aproximación a la traducción automática del español al alemán: Modelo de procesamiento semántico de datos lingüísticos, Barcelona 1979. Tesis doctoral.
9 M. I. González Pueyo, Traducción al español de las preposiciones inglesas que indican una relación espacial, de mayor frecuencia en el inglés científico-técnico, Zaragoza 1990.
Tesis doctoral inédita. Se recoge también en el apartado "Traducción técnica y científica" del Manual de bibliografía ... (Nota 5).
10 J. L. Puerta López-Cózar / A. Mauri Más, Manual para la redacción, traducción y publicación de textos médicos, Barcelona etc. 1995.
11 L. Marquet i Ferigle, El llenguatge científic... (Nota 2).
12 L. Marquet i Ferigle, El llenguatge científic ... (Nota 2), p. 9.
13 Por ejemplo:
M. Wandruszka, Nuestros idiomas, comparables e incomparables, Madrid 1976 (Orig.: Munich 1969).
G. Mounin, Los problemas teóricos de la traducción, Madrid 1977 (Orig.: Paris 1963).
K. Bühler, Teoría del lenguaje, 2ª ed., Madrid 1985 (Orig.: Stuttgart 1965).
E. A. Nida / Ch. R. Taber, La traducción: teoría y práctica, Madrid 1986 (Orig. Leiden 1969).
P. Newmark, Manual de Traducción, Madrid 1992 (Orig.: Nueva York 1988).
J. C. Sager, Curso práctico sobre el procesamiento de la terminología, Madrid 1993 (Orig.: Amsterdam/Philadelphia 1990).
R. Arntz / H. Picht, Introducción a la terminología, Madrid 1995 (Orig.: Hildesheim 1989).
B. Hatim / I. Mason, Teoría de la traducción. Una aproximación al discurso, Barcelona 1995 (Orig.: Londres 1990).
K. Reiss / H. J. Vermeer, Fundamentos para una teoría funcional de la traducción, Madrid 1996 (Orig.: Tübingen 1991).
J. Maillot, La traducción cientifica y técnica, Madrid 1997 (Orig.: Paris 1981).
14 S. Gamero Pérez, La tradución de textos técnicos (Alemán-Español). géneros y subgéneros, Bellaterra 1998. Tesis doctoral inédita.
15 Véase U. Pörksen, Wissenschaftssprache und Sprachkritik. Untersuchungen zu Geschichte und Gegenwart, Tübingen 1994.
16 Véase L. Marquet i Ferigle, El lenguaje científico ... (Nota 2).

EL IDIOMA ESPAÑOL






"Cambiar la ortografía no lleva a nada, la escritura debe tener reglas"
Por Lena Rojas Mayer
La Profesora Emérita de la UNT, doctora y lingüista, destaca que no se puede ser tan estricto con el idioma, como hace décadas.


¿Se puede escribir de cualquier manera? ¿Es necesario jubilar la hache como sugirió hace tiempo el colombiano Gabriel García Márquez? ¿Las nuevas tecnologías están deformando nuestro idioma? Estas preguntas, que para muchos pueden parecer obvias, tienen una relevancia capital para la doctora Elena Rojas Mayer. Lingüista con una dilatada trayectoria y apasionada por el idioma español, la tucumana afirma que la lengua tiene que ajustarse a una normativa, aunque eso no significa que deba ser un sistema rígido. Y lo dice con la certeza absoluta de quien tiene no solo conocimiento, sino también experiencia. No en vano fue invitada en tres oportunidades por la Academia Española de Letras para participar de sus reuniones, en las cuales se eligen las nuevas palabras que serán incorporadas al diccionario.

"La Academia ha demostrado que, debido a la gran variación que tiene el idioma español en toda América, ya no se puede ser tan estricto, como hace décadas atrás. Por eso ahora se están aceptando términos de uso común en distintas regiones, lo que ha dado lugar al diccionario de americanismos", comentó a LA GACETA Rojas Mayer. Días atrás, ella fue galardonada con el título de Profesora Emérita de la UNT.

Claro que no siempre los cambios o las aceptaciones de términos de uso común implican su uso efectivo en el habla cotidiana. Todo lo contrario. Lo que se busca es dotar de más flexibilidad al idioma. "Creo que debe existir una norma que sirva como orientación. De lo contrario, no podríamos entendernos entre nosotros. Como tampoco entenderíamos a alguien que de golpe empiece a hablar en español antiguo", agregó. En este sentido, Rojas Mayer -que no es una normativista a ultranza- está convencida de que el español escrito ya sufrió los cambios necesarios y, por lo tanto, no está de acuerdo con García Márquez en dejar de usar la hache o cambiar las reglas de acentuación.

"No creo que haya que hacer más cambios en la grafía. En su momento, en el siglo XVIII, la Academia hizo varios cambios. Más adelante, Sarmiento intentó introducir nuevos ajustes, pero no funcionaron. Eso demuestra que cambiar la ortografía no lleva a nada, porque para comunicarnos la escritura debe tener reglas. Eso permite que un texto que se escribe en la Argentina pueda ser leído en cualquier otro país de habla hispana", detalló.

Las nuevas tecnologías
Siendo todo tan cambiante entonces, es de suponer que las modalidades de escritura generadas por el chat o los mensajes de texto no solo no deforman el lenguaje, sino que en cierta forma lo enriquecen. Términos como chateo, sms o hipertexto ya fueron aceptados por la Academia. Y, según Rojas Mayer, el impacto de las nuevas tecnologías en el idioma español es una etapa que no tira abajo la norma.

"Estos cambios son netamente generacionales. Y, además, los mismos adolescentes que los imponen van cambiando más tarde. Porque muchos de ellos, cuando salen de la adolescencia, dejan de usar los lenguajes propios de esa edad y entran en otra etapa. Algunos incluso enriquecen el lenguaje y empiezan a ajustarse a la norma, porque comienzan a estudiar en la universidad y entran en otro nivel", destacó.

En definitiva, lo más importante es comunicarse. Aquí radica la razón fundamental de la norma. Por eso Rojas Mayer sostiene que la comunicación tiene que darse de la mejor manera posible. "Y para eso, debe haber una referencia -sostuvo-. El español es uno solo, así lo hable un chico de 15 años, un profesional graduado en la universidad o un poblador de los Valles".

¿Con w o con g?
El uso de términos extranjeros que fueron castellanizados cuando los aceptó la Academia representa, según Elena Rojas Mayer, un problema que queda librado a cada persona. Ese es el caso, por ejemplo, de la palabra whisky, que fue castellanizada como güisqui. "Sin embargo todo el mundo cuando se refiere a la bebida inglesa, piensa inmediatamente en la w y no en la g. De todas formas, como es un extranjerismo, está puesto así y hay que respetarlo. A mí no me gusta para nada". Lo mismo sucede con el uso de "el mismo" o "la misma" como reemplazo de este o esta. "Yo siempre dije que jamás debe usarse 'el mismo', sin embargo ahora la Academia me sorprende porque lo acepta, impuesto por el uso en el habla y, sobre todo, en la escritura.
Pero, todo es relativo", analizó.

PERFIL
Nació el 14 de marzo de 1952. Es doctora en Letras de la UNT. Se especializó en Lingüística en la Universidad de Montevideo (Uruguay), en el Instituto Caro y Cuervo en Bogotá (Colombia) y en el ICI de Madrid. Es miembro de la Academia Argentina de Letras e integra la Academia Nacional de Historia. Fue decana de la Facultad de Filosofía y Letras y, días atrás, fue nombrada Profesora Emérita de la UNT.

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convencer, conjugación adecuada

El verbo convencer es regular y se conjuga como el verbo vencer, de modo que lo adecuado es convenza, no convezca.

En los medios de comunicación es frecuente encontrar este verbo conjugado, de manera inapropiada, como el irregular agradecer: «Dolz espera que Barberá convezca a Rajoy para que evite las prospecciones frente a La Albufera», «El triunfo del jugador puede que convezca a Mouriño».

Según el Diccionario panhispánico de dudas, convencer, que significa ‘mover con razones a alguien para que crea o haga algo’, se conjuga igual que los verbos regulares terminados en –er: convenzo, convenza, convenzamos, etc.; por tanto, es inapropiado usar formas como convezco, convezca, convezcamos o convezcan.

Así pues, en los ejemplos antes citados lo adecuado habría sido: «Dolz espera que Barberá convenza a Rajoy para que evite las prospecciones frente a La Albufera», «El triunfo del jugador puede que convenza a Mouriño».
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