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sexta-feira, 11 de fevereiro de 2011

NUESTRAS RAICES ARABES






El Islam tras el nombre de varias de nuestras ciudades.


Herencias de la España islámica



Hoy, cuando el mundo vive pendiente de los sucesos en los países árabes, es bueno recordar la gran herencia que estos pueblos han dejado sobre los hispanos.

Si bien el español y el portugués son las lenguas más habladas derivadas del latín, el idioma vivo que más ha influido en ambos ha sido el árabe.
El latín, que hoy carece de hablantes nativos, fue hablado en Iberia desde alrededor de 200 AC hasta 400 años DC.
Sin embargo, antes y después de la conquista romana, en esa península se asentaron varios pueblos de lenguas semitas emparentadas o afluentes del árabe.
Antes de Roma estuvieron fenicios y cartaginenses y después de 2 a 3 siglos de que los godos germánicos echaran a los romanos de Iberia, esta península pasó a conocer 8siglos de reinos árabes.

Los moros crearon la primera gran civilización nativa de España. Los cristianos que eran tolerados por el Islam se arabizaron haciendo que ellos hayan sido el único pueblo de lengua latina que haya escrito su idioma en alfabeto árabe y no latino
(y, además, con un 40% de sus palabras importadas del oriente).
Si bien la reconquista católica proscribió al árabe y extirpó a todos los musulmanes y judíos, el árabe ha impregnado al español y al portugués mucho más que otras lenguas nativas de Iberia (como celtas o vascos), que las que trajeron los germánicos, que las que se inter-relacionaron con ésta (como las de los incas, aztecas, africanos o asiáticos) o que el inglés (que hoy se escucha en gran parte de los colegios, películas y series de TV).
Es más, el castellano del sur de España se diferencia del norte, así como el portugués del gallego y el valenciano del catalán, en parte debido a que los dialectos meridionales mantuvieron una mayor influencia mora.
Hoy hay más de un millar de palabras claves del español que son de raíz árabe, las mismas que hablamos u oímos cientos de veces al día.
Colocaremos una selección de éstas empezando con palabras que nunca faltan en una conversación como ‘hasta’ o ‘he’,(aunque algunos creen que también deberían incluir a ‘usted’ o ’el’).
Cientos de vocablos castellanos que empiezan con ‘al’ (‘él’ o ‘la’ en árabe) comparten ese mismo origen,
Palabras de raíz árabe son lugares donde vivimos como ‘aldeas’ o ‘barrios’; de quienes han construidos nuestras viviendas (‘albañiles’) o varios de sus
utensilios de ‘adobe’ (‘alfareros’); de varias de las cosas o materiales que componen éstas como ‘alacena’, ‘alcantarilla’, ‘alfombra’, ‘azotea’, ‘azulejo’,
‘alambique’, ‘alcoba’, ‘almohada’, ‘alquitrán’, ‘adoquines’, ‘banca’, ‘baño’, ‘diván’, ‘laca’, ’latón’, ‘tabique’, ‘enchufes’o ‘zaguán’, o diversos implementos que usamos en ésta como ‘baldes’, ‘jarras’ o ‘tazas’.

Cuando todos los días‘almorzamos’ debemos recordar que ese vocablo, al igual que el del ‘aceite’ con el que se cocina y de otras cosas que comemos, son de raíz árabe: ‘aceituna’, ‘acelga’, ‘ajonjolí’, ‘albaricoque’, ‘albóndiga’, ‘alcahuete’, ‘alcachofa’, ‘alcaparra’, ‘alfajor’, ‘alfalfa’, ‘algarrobo’, ‘azafrán’, ‘bellota’, ‘espinaca’, ‘gazpacho’, ‘sandía’, ‘tamarindo’, ‘toronjil’ o ‘zanahoria’.
Lo mismo acontece con 3 acompañantes de numerosos platos: ‘arroz’, ‘fideos’ y ‘mazorca’. Este último producto mesoamericano que llegó a España después de que de allí habían sido expulsados los moros.
No obstante, se le bautizó con un vocablo de dicha raíz al igual que otras cosas típicas de las Américas como ‘guacamayo’, ‘cerbatana’o ‘calabaza’.

El Islam tras el nombre de varias de nuestras ciudades

En 2008 , el monseñor Vittorio Formenti, director del Anuario del Pontífice, admitió ante el diario oficial del Vaticano que por primera vez en la historia el Islam había superado a su fe en número de fieles.
Según él, todas las variantes musulmanas suman 1,300 millones de seguidores frente a los 1,130 millones de católicos (19.2% y 17.4% de la humanidad, respectivamente).
Ciertamente que si a su iglesia se le sumaban otras denominaciones cristianas, éstas llegaban a un tercio de la población mundial.
El allí admitió que la fortaleza de su credo es América Latina. El español y el portugués son las principales lenguas en las que Roma se esparció globalmente y hoy son habladas por la mitad de sus feligreses.
Mientras más de la mitad de los musulmanes viven en países que antes fueron colonias británicas, francesas, holandesas o rusas, hay muy pocos mahometanos dentro de los 600 a 700 millones de personas que viven en países de lengua ibérica.
Si usualmente el Islam fue tolerante ante los creyentes de la biblia y las potencias centro-europeas se llenaron de dependencias e inmigrantes musulmanes, Madrid y Lisboa crearon sus imperios proscribiendo al Corán.
Las monarquías española y portuguesa fueron quienes lograron mantener la superioridad del Papa no solo ante el Islam sino ante las disidencias cristianas. Por eso el Vaticano en 1494 en el tratado de Tordesillas dividió al mundo a conquistar entre esas dos realezas.
Estas se convirtieron en la punta de lanza de Roma contra la Meca precisamente porque fueron las únicas naciones occidentales que se forjaron contra la ocupación islámica (la cual duró 8 siglos) y que aún hoy no han podido librarse de tener las lenguas y toponimias de Europa más arabizadas.
Lisboa y Madrid llevan en su nombre la influencia del Medio Oriente. La primera fue llamada inicialmente Olissipo (derivada tal vez de
‘puerto seguro’ en fenicio) y luego cuando los moros la tomaron en el 719 la bautizaron como al-Lixbuna.
La segunda provendría de vocablos árabes o mozárabes que significan ‘cauce’ o ‘matriz’.
La principal obra literaria del idioma español es Don Quijote de La Mancha (la cual es una región de Castilla cuyo apelativo viene del árabe ‘la’a Ma-anxa’ o ‘sin agua’).
Del árabe ha salido la toponimia de numerosas ciudades y puntos geográficos de España, desde el peñón de Gibraltar, la puerta del mar Mediterráneo, hasta el mayor pico de Iberia (el Mulhacén, bautizado así por el antepenúltimo rey nazarí de Granada).
America Latina a pesar de ser la región del mundo con menos porcentaje de musulmanes, tiene muchas zonas cuyos nombres derivan del idioma del Corán.
Esto se puede ver hasta en las partes más interiores y alejadas del Atlántico.
Jaén la provincia amazónica que Ecuador se la disputó al Perú, viene del árabe ‘jayyan’ (cruce de caravanas).
El Guadalquivir (del árabe ‘gran río’) atraviesa Sevilla en España y también Tarija en Bolivia.
Esta última es el departamento fronterizo con Argentina del cual ha salido el presidente más electo de dicha nación (Paz Estenssoro), y cuyos pobladores, pese a su sangre quechua, se jactan de ser ‘andaluces’ (de ‘al-Andaluz’, el nombre árabe de España).
Guadalajara, la ciudad mexicana donde en 1991 se realizó la primera de las 20 cumbres iberoamericanas, en árabe significa ‘río de piedras" La principal plaza de Inglaterra y de la Comonwealth (la Trafalgar Squeare) tomó su nombre de un islote andaluz llamado ‘Taraf al-Ghar’ (el cabo de la cueva).

Herencias de la España islámica

Londres es la ciudad desde donde se difundió al mundo el idioma, la iglesia, la industria y la cultura ingleses.
Una paradoja es que en su mero centro hay dos monumentos que recuerdan a quien llegó a ser su principal enemigo cuando iniciaron su expansión: España.
La que homenajea a una hispana católica (Leonor de Castilla) es la cruz de Charing, la cual marcaba el inicio del sistema vial británico.
La que recuerda a la España musulmana es la ‘Trafalgar, ella es la plaza desde donde parten las vías hacia el parlamento, el palacio real, los barrios de comercios y de teatros, y la City financiera. Allí se originan todos los buses nocturnos, se desarrollan los principales festivales de cada comunidad de Londres y allí pasan o acaban todas las grandes demostraciones. Trafalgar viene del vocablo árabe ‘Taraf al-Ghar’(el cabo de la cueva).
Este es un islote andaluz donde el 21 de Octubre de 1805 los británicos se consolidaron como la mayor potencia naval en la batalla contra Francia y España.
Durante la primera mitad de sus 14 siglos de existencia el Islam ocupó Iberia y su herencia se ha visto reflejada en muchas de las costumbres,
instituciones y nombres de muchas partes del mundo luso-hispano.

Mostraremos algunos ejemplos.

En 1815 Rio de Janeiro se convirtió en la primera ciudad americana en liderar un imperio ultramarino. Este se llamó el Reino Unido de Portugal, Brasil
y Algarve. Esta última región del suroeste portugués significa ‘al oeste’ en árabe.

Córdoba,que fue la capital del Califato de Iberia, tendría un origen fenicio o semita en su nombre que podría ser ‘qorteba’ (molino de aceite) o ‘Qart-tuba’ (ciudad buena). En honor a ésta fueron bautizados 3 municipios y un departamento en Colombia, 5 ciudades en EEUU además de otras en Alaska, Filipinas y México, un distrito de Huancavelica (Perú) y la segunda ciudad de la república hispana (Argentina).
Granada el último bastión moro en Iberia, cuya toponimia puede provenir del árabe ‘gar-anat’ (colina de peregrinos), le ha dado su nombre
a pueblos selváticos de Yucatán (México) y de Chachapoyas (Perú), a un departamento de Nicaragua, a dos países del Caribe (Granada y San Vicente y las Granadinas) y a 3 municipios de Colombia (a la cual durante la época colonial se le conocía como ‘Nueva Granada’, la cual incluía a los actuales Ecuador, Venezuela, Panamá, Trinidad y Tobago y Guyana).
Cartagena que fuera el principal puerto de dicho virreinato, proviene de ‘Cartago’, la civilización semita norafricana que dominó el oeste español antes de Cristo y de los romanos.
Málaga, cuyo nombre derivaría de vocablos semitas como ‘sal’ o ‘reino’, ha dado su nombre a un municipio y una bahía de Colombia, y localidades en México, Cuba, Dominicana y Guatemala. En honor a Medina la segunda ciudad santa del Islam, hay 7 localidades o municipios españoles y una provincia colombiana.
Cádiz que en vocablos semitas significa ‘sitio amurallado’), fue la ciudad que lideró la resistencia española a la invasión francesa (1810-14)
y el centro de la constituyente que declaró dar igualdad a los hispanos del viejo y nuevo mundo, es el nombre de ciudades históricas en Filipinas y Venezuela.
Toledo una de las principales ciudades musulmanas y judías que tuvo España, dio su nombre a localidades en Argentina, Azores, Brasil, Colombia, EEUU, Filipinas y Uruguay, además de un apellido (como el del ex presidente peruano del 2001-2006
quien hoy podría ser re-electo).

Columnas hechas en Londres por Isaac Bigio, para Xornal Galicia , la corrección de pruebas está a cargo de Miguel Ponce desde Japón.
Edita Raúl Mancera. Mapas de la Wikipedia.



TRADUCCIÓN DE "SAUDADE"


SAUDADE

Es frecuente escuchar y leer en diferentes lugares y medios, en Brasil y en algunos otros países, que la “saudade” brasileña no es traducible a ningún otro idioma.
De tan repetido, para muchas personas, casi ha adquirido la condición de verdad.
La añoranza, la nostalgia, la morriña gallega, la melancolía, la pena, el vacio, la soledad, el recuerdo, la evocación,la rememoración, la tristeza, son sus sinónimos.
Añorar, del catalán enyorar, es “recordar con pena la ausencia, privación o pérdida de alguien o algo muy querido”.

1.-●Según Word Reference.com:
Saudade.
(Voz gallega) f. Soledad, nostalgia, añoranza:
cuando emigró sentía saudade de su ciudad natal.

2.-● Según la Real Academia Española
saudade.(Del portugués. saudade).
Soledad, nostalgia, añoranza.

3.-●En portugués según Aurelio

SAUDADE (Del Latín Solitate, “soledade, solidão”

Recuerdo nostálgico y, al mismo tiempo, suave, de personas o cosas distantes o extintas, acompañada del deseo de volver a verlas o poseerlas; nostalgia.(...)
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Como afirma un amigo mío;
“Las palabras nacen, crecen, se reproducen y no mueren: se van a vivir al diccionario, donde hay que consultarlas”.

NUESTRO ESPAÑOL



AÑORAR



Muchos emplean el verbo añorar como sinónimo de soñar, anhelar o desear, lo cual constituye un error, que me remite un cazador de gazapos. Añorar, del catalán enyorar, es “recordar con pena la ausencia, privación o pérdida de alguien o algo muy querido”. De modo que es erróneo su empleo en la oración criticada:

Aun cuando la vaquería […] logra un acopio de leche considerable, él añora duplicarlo.

La razón es obvia, pues como dice el lector: no se puede añorar lo que no se ha tenido.
El sustantivo derivado añoranza tiene como sinónimos: morriña, nostalgia, tristeza,
pena, vacío, soledad, melancolía, recuerdo, meditación, saudade, rememoración, evocación.
No siempre es fácil distinguir los distintos usos de porqué, porque, por qué y por que. Hoy trataremos los tres primeros casos: porqué (sustantivo masculino), equivale a causa o motivo; lleva tilde por ser aguda terminada en vocal; su plural es porqués: No comprendo el porqué (o los porqués) de tu actitud. Por qué (preposición + pronombre interrogativo), lleva tilde diacrítica para distinguirlo del pronombre relativo y de la conjunción que; introduce oraciones interrogativas directas e indirectas: ¿Por qué no viniste ayer al taller?/ No comprendo por qué reaccionas así. Porque a)(como conjunción causal), es átona, razón por la que no lleva tilde. No fui al taller porque tuve trabajo. b) (como conjunción de finalidad), seguida de un verbo en subjuntivo, con sentido equivalente a para que, se admiten las dos grafías, aunque se prefiere la primera: Hice cuanto pude porque (o por que) quedara bien.
En cuanto a por que: a) (preposición + pronombre relativo), por lo general, se usa el relativo con artículo antepuesto: Esa es la causa por (la) que te pedí que vinieras. b) (preposición + conjunción subordinante), secuencia que aparece en el caso de verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición por y llevan, además, una oración subordinada introducida por la conjunción que: Al final, optaron por que no participara./ Están ansiosos por que comiencen las vacaciones./ Confesó su preocupación por que los pobladores pudieran enfermar.
Escucho: “[…] un artista que logra colocar sus temas por largos años […]”. Todos los años tienen el mismo largo: 365 días —366, si son bisiestos— y lo mismo ocurre con los meses, semanas, días, horas, minutos… Cada uno de esos períodos de tiempo tiene una duración predeterminada —con escasa posibilidad de variación los años y meses—. Por lo general, quienes emplean esas frases quieren decir muchos en vez de largos. De igual forma, debe saber que expresiones como “A lo largo de…” son consideradas frases manidas; es mejor emplear la preposición durante.
Hablemos con precisión o “sin manchas”, como decía Martí.

Por María Luisa García Moreno

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8 extranjerismos innecesarios en el mundo del espectáculo

En las informaciones relacionadas con las próximas entregas de los premios Goya y los premios Óscar, es muy común el abuso de extranjerismos innecesarios.

Los más habituales y que tienen un equivalente en español son:

1. Celebrities: «famosos».

2. Showman : «animador», «presentador» o «conductor».

3. Show : «espectáculo».

4. Performance: «representación» o «actuación».

5. Set: «plató».

6. Backstage: «entre bastidores» o «entre bambalinas».

7. TV movies : «telefilmes», «miniseries» y, en general, películas para televisión.

8. Talent show :«concurso».

EL DICCIONARIO


EVOCACIÓN DEL DICCIONARIO
www.mayl.es

Las palabras nacen, crecen, se reproducen y no mueren: se van a vivir al diccionario, donde hay que consultarlas.




Como las mujeres fatales, los diccionarios solo dicen la verdad a medias. No lo cuentan todo. Dejan mucho a la imaginación. Allí radica parte de su encanto. El diccionario se merece un 'Hay Festival' para él solito.

Los hay que hacen todo lo posible por ocultar significados. Menos mal no aprendemos el idioma con diccionario al lado. No, el entorno va acomodando vocales y consonantes en nuestro disco duro. Dime qué diccionario usas y te diré a quién amas. O qué gramática violas.

Urge tener un popurrí de diccionarios a la mano. Que lo digan personajes de las letras que leen el diccionario de corrido, como si se tratara de una novela 'porno'. O de Sherlock Holmes. ¿Su nombre? Sí lo sé y sí lo digo: Juan Gossaín, de San Bernardo del Viento, es uno. El otro es el hispano-colombo-portugués-holandés-alemán Ricardo Bada, editor que fuera de García Márquez en la lengua de don Goethe.

Lo que esconde un diccionario lo revela otro. Entre todos van armando el rompecabezas de las palabras.

La voz del pueblo no solo es la voz de Dios. También lo es de los diccionarios. En extraña reciprocidad, los académicos les dicen vulgo a quienes les dan de comer inventando palabras como quien colecciona nuevos amores.

Con ciertos diccionarios sucede lo mismo que con los dictados que vienen de Roma, a lomo de teología: Si la Iglesia y la Real Academia de la Lengua van por un lado, fieles y hablantes van por otro.

De joven, este negro que ha de pulverizar el horno crematorio consultaba palabras raras en el diccionario para soltarlas después, sin ningún contexto, en charlas con muchachas nuevas. Creía que así podía impresionarlas y desvestir más fácilmente sus eternos femeninos.

Todo nuevo diccionario tiene el encanto del primer amor. Es como el juguete de Navidad o de Reyes que utilizamos hasta volverlo inservible. Pero siempre terminamos regresando a los clásicos, como el rojo Larousse o el de la Real Academia. O el Clave, con prólogo de García Márquez, mi preferido.

El tal Peter, el de los principios, diría que si necesitas una buena definición, el mejor sitio para NO encontrarla es el diccionario. Es tan necesario que se puede prescindir de él. Del diccionario, y de nuestro equipo de fútbol, siempre esperamos lo mejor. Las palabras nacen, crecen, se reproducen y no mueren: se van a vivir al diccionario, donde hay que consultarlas, así nos defrauden. Muere una palabra y se conmueve la aldea global como si desapareciera un pez con barba, el colibrí más diminuto del mundo, el zancudo mejor alimentado, una constelación que se volvió noche hace millones de años luz y tres segundos.

Mi principal batería de libros de consulta la integran mis diccionarios. Espero tener los suficientes. ¿Se casa algún amigo, una novia que no me dio ni la hora de la semana pasa? Pues ahí le va su 'menco' diccionario.

Voces fatigadas, del caldense Álvaro Marín Ocampo, es el último que llegó a mi hoja debida. Don Álvaro es un paleontólgo de las palabras que resucita viejos términos. Los coge como con pinzas y los mete al disco duro de su memoria de Funes. Su oficio es eternizar términos arcaicos.

Dadme un diccionario y aguantaré el secuestro, les dijo Íngrid Betancourt a los pavorosos sujetos de las Farc. Los violentos le dieron gusto. Y tenga su Larousse, madame Íngrid.

Tampoco se le pueden pedir peras al olmo: ¿Cómo exigirle al diccionario, por ejemplo, la definición exacta de ese adjetivo insólito que utilizaron el divino Borges o Gabo en equis ficción? Se acabaría la literatura. A pesar de lo anterior, que vivan los diccionarios.


Por: Óscar Domínguez Giraldo

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Recomendación del día


commodities, en español materias primas o productos básicos

En noticias y artículos sobre economía y negocios se ha extendido el uso de la palabra inglesa commodities, plural de commodity, como puede verse en los siguientes ejemplos: «Cambia el ciclo económico y cambia el grupo de commodities con potencial»; «El mercado de commodities consolida su reciente escalada».

El Diccionario panhispánico de dudas considera que commodity y su plural commodities son anglicismos innecesarios, que deben sustituirse por los equivalentes en español productos básicos o materias primas, según los casos.

Por lo anterior en los casos citados debió escribirse: «Cambia el ciclo económico y cambia el grupo de materias primas con potencial»; «El mercado de las materias primas consolida su reciente escalada».

Fundéu BBVA
www.fundeu.es

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