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domingo, 9 de janeiro de 2011

EL LENGUAJE ESPAÑOL


El lenguaje de la basura

El insulto se ha instalado en la conversación española y convertido en espectáculo - La degradación del trato es la consecuencia de un vocabulario cada vez más desconsiderado con los otros

JUAN CRUZ 09/01/2011 - El País - España.


En la última escena de la película La lengua de las mariposas, basada en el relato del mismo nombre de Manuel Rivas, un niño pugna con sus padres y otros vecinos en la búsqueda de insultos cada vez más contundentes contra el maestro, un republicano que en el filme encarna Fernando Fernán Gómez.
Para el cineasta José Luis Cuerda "las palabras se han abaratado"
"El mal hablado suele ser mal pensado", dice el filósofo Lledó
Un académico cubano se quedó atónito al ver una tertulia televisiva
El insulto es ya una institución amparada por algunos medios
A Espert le preocupa que "hablar bien parezca de presuntuosos"
Marsé cree que en algunos programas se premia que el griterío sea mayor
Al muchacho no le llegan los insultos que busca; el maestro al que ahora insultan y apedrean fue quien le enseñó a leer. Luego estalló la guerra y la población se hizo del lado nacional y persiguió al maestro por rojo.
Entonces la vecindad le gritaba rojo, cabrón, mientras los sublevados lo cargaban en los furgones terribles. Entonces el niño encontró en su memoria dos palabras que gritó con todas sus fuerzas:
-¡¡¡Tilonorrinco!!! ¡¡¡Espiditrompa!!!
Él no había aprendido insultos... En realidad tilonorrinco es un bicho raro que habita en Australia y espiditrompa es la lengua de las mariposas... Palabras del maestro.
Los insultos tienen su origen en el desdén o en el odio; como dice el filósofo Emilio Lledó, tienen por objeto "la descalificación del otro, la anulación del prójimo". Es una bofetada, un ninguneo. Y un chantaje.
Insultar es grave, pero la sociedad se está acostumbrando. Acaso porque las palabras pesan menos, o, como dice José Luis Cuerda, el director de aquella película, "porque las palabras se han abaratado". La costumbre del insulto ha arraigado de tal manera que los insultos se televisan; en reality shows y otros programas de tertulias, mujeres y hombres, a veces con estudios, por ejemplo de periodismo, se descalifican entre sí con insultos que emiten gritando. Son, descalificaciones, "intentos", como reitera Lledó, "de anular al otro, chantajes, por tanto".
Si eso fuera pedagogía, "y los medios son pedagogía", eso sería lo que está aprendiendo esta sociedad: que el insulto sale gratis. Juan Marsé, premio Cervantes, dice que lo que se oye en esos programas "se dice para crear crispación"; los moderadores, que están ahí para ejercer ese poder, "parecen recibir órdenes para hacer todo lo contrario", pues cuanto más sube el volumen de la discrepancia más audiencia parece registrarse...
"Si no hay polémica", dice Marsé, "no hay espectáculo". Y es de lo que se trata: el insulto es el espectáculo. José Luis Cuerda reconoce que si lo que se dicen los políticos entre sí, en el Parlamento o en los mítines, se lo dijeran otros poderosos (los banqueros, por ejemplo), "estaríamos en una guerra". Imaginemos, consideraba el cineasta, que el presidente del Santander se sube a una tribuna para afearle al presidente del BBVA cómo está gestionando su banco... "E imaginemos que termina así su parlamento: '¡¡Váyase, señor González!!'. Pues en esos niveles estamos".
Así que los medios, sobre todo los medios audiovisuales, están tejiendo la madeja en la que se ha enredado la sociedad del insulto y del taco, "la sociedad del lenguaje basura", que dice Emilio Lledó. La conversación se interrumpe, alguien da un manotazo en la mesa y grita "¡Vamos al grano!". "El que grita más se lleva el turno, y ese que grita ¡vamos al grano! es apreciado porque es más directo y más sincero; cuanto menos elaborado es el lenguaje, más aprecio parece tener lo que dice". Quien señala a los que gritan "¡vamos al grano!" es otro filósofo, ahora ministro de Educación, Ángel Gabilondo. "Es el mundo al revés: el que habla bien, correctamente, no tiene sitio; el más descuidado, el que grita o insulta tiene una recepción más considerada, como si aquel que cuida su expresión fuera sospechoso de falta de compromiso...".
Lledó dice que "el mal hablado suele ser el mal pensado, el que piensa mal"; pero el mal hablado tiene hoy mucho predicamento, en la vida y en los medios. Álex Grijelmo, presidente de Efe, que ha escrito El Libro de Estilo de este periódico, y además un libro que se titula El estilo del periodista, considera que la impunidad del insulto ha agrandado su presencia en la sociedad. "Y no hay insulto justificable. No es justificable insultar a un cargo público, pues en su sueldo no está el hecho de que pueda ser insultado. Y no se puede insultar a nadie, por principio. En los medios podrías justificar ciertas expresiones descriptivas, aguafiestas, por ejemplo, o lerdo; y la reproducción de insultos dichos en público se puede justificar tan solo por la relevancia de la persona que los ha proferido, el contexto en que se haya dicho, y solo tiene sentido si se entrecomilla..."
El insulto es compañero de la mala palabra, que puede resultar, en sí misma, insultante... Grijelmo ve el taco o el insulto más en los medios audiovisuales que en los medios impresos. Para el taco dicho en los medios, o a destiempo en las intervenciones públicas, o incluso en las conversaciones privadas, tiene una comparación: "Los tacos son como la ropa. No puedes ir con un pijama a una boda ni meterte en la cama con un traje... En un determinado ámbito los tacos funcionan y son útiles. Un médico puede soltar un taco muy eficaz en una conversación informal, pero sentaría muy mal escuchar el mismo taco en un congreso de cirugía...".
Se está produciendo una degeneración del trato, dice Marsé, y se está produciendo una degradación del lenguaje público, añade Grijelmo. Y, por tanto, se está despreciando el significado de las palabras. "Ahora", cuenta Grijelmo, "se dice censura, tortura, nazismo, en circunstancias en que no es correcto decir que alguien ha censurado, o que alguien ha torturado, o que determinada actitud es propia del nazismo. Se dicen esas palabras y quienes las dicen no las pesan". De ese tipo de degradaciones viene lo que Lledó llama el lenguaje basura, basado en el insulto.
Humberto López Morales, el académico de origen cubano que acaba de publicar el libro La andadura del español por el mundo (Premio Isabel de Polanco de Ensayo) se quedó a cuadros un día en que miraba en su casa un programa de la televisión española en el que se incluía una entrevista a un escritor. Él escuchó atónito que el locutor le preguntaba al autor sobre el calificativo "mierda" que le había dedicado un colega. Inmutable, el interpelado se entretuvo en la palabra que le habían arrojado y la conversación giró en torno a la mierda. "En América eso hubiera sido imposible, y es imposible. En España", dice López Morales, que en aquel libro estudia la evolución social del español en el mundo, "se ha degradado la conversación cotidiana, y los medios audiovisuales son el origen y el amplificador de esta situación...". Hace unos días estuvo en un bar elegante escuchando hablar a chicas elegantes de Madrid. "Lo que decían, aquel es un cabrón, lo otro es acojonante, es impensable en América; y eso significa que palabras que fueron tabúes ya han sido objeto de una destabuización, como decimos en sociolingüística...".
"Palabras tradicionalmente proscritas de la conversación, y sobre todo de la conversación en los medios, ocupan el centro de la mesa, y aparecen también por escrito, sin comillitas ni nada", dice López Morales. "Lea usted artículos de gente muy relevante, en la prensa diaria española; verá que traspasan todos los límites, hablando de los políticos, por ejemplo. El insulto, las palabras que lo conforman, parece que ha llegado para quedarse, lo que produce un bajón de calidad del discurso público y, por ende, del discurso privado".
El insulto es una cobardía que pretende dejar al otro indefenso. Es lo que dice José Luis Cuerda. "Un insulto tiene siempre resultados irremediables. Tú insultas a alguien. ¿Cómo te puede responder? La conversación es una cuestión de causa-efecto. Si tú le dices a otro 'hijo de puta', ¿qué esperas que pase luego? Alguna vez he ensayado, cuando me han llamado hijo de puta, a hacer esta consideración: Es imposible que eso te conste. Pero, claro, no siempre puedes reaccionar así...". Cuerda se pregunta cómo se puede aguantar, en el ámbito político, la esquizofrenia de los que insultan por oficio y luego han de convivir. "Esos políticos que se suben al atril, despotrican, y luego bajan y le preguntan al contrincante al que han puesto verde cómo va el hijo con la gripe...".
El insulto ya es una institución amparada por la tele, sobre todo. Ahora enchufas el aparato, buscas determinados diales, y si te has situado ante la pantalla con ganas de bronca la tienes. Marsé cree que "si no hay polémica no hay espectáculo"; Alicia Gómez Montano, la directora de Informe Semanal, de Televisión Española, está de acuerdo; ella ve con espanto cómo algunos compañeros (y otros intrusos) prolongan o excitan los insultos, entre ellos mismos o entre sus invitados. Eso invierte las reglas del oficio "tal como nos lo enseñaron; teníamos que ser respetuosos con la ética, nos teníamos que basar en la dialéctica y en la retórica, teníamos que cuidar el lenguaje, había que respetar a todo el mundo, a los anónimos y a los protagonistas... En lugar de eso, asistimos a esossms defectuosos de la comunicación, estos mensajes cortos y eficaces que tienen el efecto de paralizar a los insultados".
Los espectadores, incitados por esa cadena de basura (por decirlo como lo define Emilio Lledó), "tienden a repetir lo que oyen. Y ahí tenemos el lío armado". Montano nos pide que nos fijemos en lo que algunas cadenas de la TDT "hacen con Leire Pajín, cuyas declaraciones ralentizan para que sean más evidentes esos morritos de los que ha hablado cierto alcalde...".
Marsé cree que algunos moderadores de programas en los que unos y otros pugnan por hablar más alto reciben indicaciones para que el griterío sea mayor. "Muchos hechiceros de la información", añade Montano, "saben que valen lo que insultan o lo que gritan; y saben que tienen el tiempo tasado. Gritan e insultan para hacer ese tiempo más rentable".
Nuria Espert, la actriz, contempla el panorama con "una preocupación creciente. La conversación se ha degradado de una manera alarmante, va camino de una vulgarización fatal... Como si hablar bien fuera de presuntuosos". Ahora ya no valen los límites de la vida privada, tampoco los que impone la privacidad de los políticos, "se han bajado tantos escalones... Los políticos, para ser más cercanos, se han aligerado su equipaje verbal; deben creer que no es rentable hablar bien, y deben ser conscientes, como algunos comunicadores, de que la zafiedad y la pobreza de pensamiento les acerca al electorado. Qué deben pensar que es el electorado".
En La lengua de las mariposas el niño que le grita al maestro arroja por fin una piedra, el insulto máximo. A veces las piedras son menos contundentes que las palabras, incluso que la palabra tilonorrinco si esta se dice para insultar al otro.

TRADUCCIÓN


Escrito por Sara Veiga el 02.10.2009 – Extraído de su Blog: saraveiga.com

Traducción

La Traducción es un acto de reescritura. No es una tarea de mera transformación de palabras. No es un proceso simple ni simplista. Envuelve, entre otras, competencias científicas, técnicas y tecnológicas integradas para la concreción de un objetivo grandioso: comunicar.
El facilismo, la falta de exigencia, el patrón de comportamiento del “zafarse” ha llevado a la creación de malos entendidos y nuevas acepciones de palabras, que no siempre respetan la lengua, parte fundamental de la cultura de los pueblos. Y por lo tanto, debe ser preservada a todo costo. Con este propósito aconsejo la lectura del artículo del profesor Nuno Crato, disponible aquí.
Una buena traducción es un trabajo minucioso elaborado por alguien que conoce las lenguas involucradas y los contextos en causa. De otra forma, se coloca en riesgo el mensaje, a quien lo transmite y a quien lo debe recibir.
Hacerlo de forma correcta y eficiente es, concordaran conmigo, esencial. Mientras tanto, muchas personas recurren a herramientas informatizadas para traducir textos, sin percibir que el contexto de cada mensaje es único, y totalmente inaccesible a un programa de software. Tan solo un ser humano, con la sensibilidad y la capacidad de adaptación que lo caracterizan puede ser verdaderamente eficaz en la traducción de un texto. Solo él capta los matices del lenguaje, las caras de la lengua que el autor original atribuyó al texto.
La comunicación entre los pueblos es, ciertamente, un bien mayor. En la “aldea global” en que vivimos, ser capaz de traducir se torna imperativo, indispensable, en el sentido de superar conflictos, establecer y consolidar relaciones, compartir conocimientos.
De allí que la Traducción sea una de las cosas más importantes en el mundo actual, sin embargo no reconocidamente. De allí que el poeta y traductor Boris Sluckj haya escrito, en 1963:
a mis ojos
cuenta una traducción como un soldado
derribando las barreras entre los pueblos…

Por defecto...
(Expreso: ARTICULO DEL PROFESOR NUNO CRATO12-02-2005)
Leer manuales informáticos mal traducidos es una tortura. El modulo es “opcional”
y la impresora “por defecto” imprime solo un lado de la hoja… El problema es “recurrente” y parece “anticiparse” que continúe así. No solo en los manuales informáticos hay malos escritores que creen que “es supuesto” tiene derecho a letra impresa y políticos que tienen la certeza de que “eventualmente” la situación acabará por cambiar.
El problema se agravó en los últimos tiempos con la influencia generalizada del
inglés. Hay palabras que fueron introducidas o que reaparecen en el vocabulario corriente por influencia de este idioma. Una de ellas es “secuela”, que hasta hace poco era usada sobre todo para designar desgracias subsecuentes a determinado acto y que ahora se usa con el significado de “continuación”. Otra es “recurrente” que acostumbraba designar “ aquel que recurre a una decisión” y que ahora aparece en un sentido próximo de “repetitivo”
En casos como estos, el daño es reducido y transitorio. La raíz latina es común. Las palabras comienzan a ser empleadas en el sentido dado por los anglosajones
pero ese sentido se integra, después de alguna gimnasia, a nuestra lengua.
En otros casos, la situación es más grave. Los nuevos usos se chocan con los usuales
y, al generalizarse, quitan sentido a las palabras. En vez de estas adquirir nuevas
acepciones que se suman a las antiguas, se crea tal confusión que pierden todo el
significado
Un ejemplo grave es el uso de “por defecto” en el sentido de “por omisión”
olvidando que “default” en inglés significa “falta”, ‘omisión” o “negligencia”, lo
que no tiene nada que ver con “defecto” Otro ejemplo grave es “evidencia” usada en el sentido de “prueba” o de “dato cargado”
En portugués, una “evidencia” es una “certeza manifiesta” En cuanto en inglés “evidence” es “prueba” o “testimonio”
Errores semejantes se hacen con la traducción de “actually” que en inglés quiere decir “en realidad”, en tanto en portugués “actualmente significa “ahora”. O con “eventually”, que en inglés se usa para designar “lo que acabará ciertamente por acontecer”, mientras la palabra portuguesa “eventualmente” se refiere a un “acontecimiento incierto”.
O también con “anticipate” que en inglés significa “prever”, en tanto en portugués “anticipar” se usa en el sentido de “adelantar”.
Hay quien protesta mucho contra la influencia del inglés, culpando a las áreas en que él más se entromete, entre ellas la ciencia. Pero esas quejas erran al blanco. El problema tiene su origen en las traducciones y, en gran parte, en las fallas de muchos diccionarios.
Es decir: la culpa es nuestra. El problema no reside ni en el inglés ni en la ciencia
Es verdad que los científicos usan en su lenguaje técnico muchos términos del
inglés, tal como antiguamente usaban términos latinos. Algunas veces prefieren mantener los acrónimos internacionalmente conocidos (como DNA), en vez de aportuguesarlos (ADN).
Y hacen muy bien. Pero los científicos en general cuando escriben y hablan portugués, se preocupan en usar términos consagrados y perceptibles. Por ejemplo vean las excelentes traducciones de los textos que acompañan la exposición “Plumas en Dinosaurios”, actualmente en el Museo Nacional de Historia Natural, en la Rúa de la Escuela Politécnica, en Lisboa. Allí, “evidence” es traducido como “prueba”.
¡Evidentemente!
Para hablar bien portugués, no se debe evitar el inglés. Al contrario, en los días de hoy aprenderlo y conocerlo ayuda a preservar nuestra lengua.

Nuno Crato



MEMORIAS DE TRADUCCIÓN


MEMORIAS DE TRADUCCIÓN

COMO ESTOS PROGRAMAS PUEDEN AFECTAR SU TRABAJO
Autor Vagner Fracassi

Mucho ya se ha escrito y hablado sobre los programas de MEMORIA DE TRADUCCIÓN (no confundir con Traducción por Computador), pero aún existe alguna confusión al respecto de lo que son, sí y cuanto son útiles, sí y cuanto afectará nuestro trabajo, etc.
Este artículo pretende abordar los aspectos básicos de estas herramientas, aclarar las dudas anteriores, dejando para una futura oportunidad una mayor profundidad en los diversos aspectos de los diferentes programas disponibles en el mercado.

Traducción por computador
Primero vamos a hablar de algo que no es la Memoria de Traducción
Traducción por Computador, Traducción por Máquina, o, en inglés, Machine Translation, (cuya sigla, MT, algunas veces lleva a la confusión con Memoria de Traducción) es una operación con programas que utilizan algoritmos para analizar la estructura de la frase (o parte de ella) en el idioma fuente y las funciones de los términos de la frase. Estos programas dividen el texto en elementos que pueden ser identificados por los algoritmos y son convertidos (traducidos) para otro idioma (idioma de destino) con el auxilio de diccionarios y reglas gramaticales.
De esta forma, con estos programas, el computador es capaz de traducir grandes cantidades de texto muy rápidamente, sin la participación del traductor. Por otro lado, y considerando que traducir no es tan solo utilizar gramáticas y diccionarios, el resultado de la traducción por máquina tiene una calidad limitada.

Una utilización de este tipo de programa es para apenas “dar una idea” de lo que dice el texto, lo cual es de gran ayuda en muchas situaciones como en Internet. Muchos sitios presentan la facilidad de la traducción automática, otros permiten la traducción de un pequeño texto digitado.
Otra utilización importante es la traducción de grandes manuales escritos con lenguaje bien estandarizado, sin ambigüedades, con términos que consten de diccionarios específicos, o sea, un lenguaje controlado.
Normalmente, los manuales traducidos por máquina necesitan de revisión humana.

Memorias de Traducción
Los programas llamados de Memoria de Traducción (en inglés Translation Memory – TM) pueden ser de gran auxilio en la traducción de manuales técnicos y otros tipos de documentos con características semejantes.
Los manuales técnicos utilizan una estructura y un lenguaje estandarizado. Muchas veces, la repetición de frases es normal, o incluso necesaria y conveniente. Por ejemplo, lea un trecho del manual del usuario de un programa de computador e investigue el mismo trecho en el menú “Ayuda” de la barra de menús del programa. Muchas veces, las frases son muy parecidas o iguales.

En líneas generales, los programas de Memoria de Traducción (MT, en español y portugués) “memorizan” la traducción digitada por el traductor para una frase (o parte de la frase) y, si más adelante el texto original presenta la misma frase nuevamente, el programa sugiere o muestra la traducción empleada anteriormente, dejando a criterio del traductor su utilización o no.

Aquí, por lo tanto, está una de las características más importantes de los programas de memoria de traducción. Quien traduce es el traductor, no la máquina.

¿Cómo funciona?

En primer lugar, el programa divide el texto en partes, llamadas segmentos, que son frases o partes de frases. Por ejemplo, la frase “Los estados de la materia son: sólido, líquido y gaseoso” Probablemente sería dividida en 2 segmentos: “Los estados de la materia son: y “sólido, líquido y gaseoso.” Esto es así porque una de las reglas usuales para dividir el texto en segmentos establece el punto final, o el de admiración, el de interrogación, los dos puntos, y el punto y coma como separadores.

A continuación, el programa ofrece al traductor un segmento de texto fuente por vez para ser traducido. Algunos programas trabajan dentro del ambiente de Word, otros trabajan en una interface propia. En ambos casos, el traductor deberá digitar su traducción en el espacio apropiado. El programa almacena el par de segmentos lingüísticamente equivalentes en una especie de tabla.

Si en el texto original aparece un segmento semejante al ya traducido, el programa identificará en la tabla de equivalencia la traducción anterior y la indicará como sugerencia. Si el traductor desea mantener la traducción sugerida (que él mismo realizó anteriormente), no tendrá que digitarla nuevamente, siendo necesario tan solo un comando (del tipo digitar 2 determinadas teclas simultáneamente) y el programa almacenará nuevamente el par, y pasará para el próximo segmento del texto original. Si lo desea, el traductor puede utilizar una traducción completamente diferente.

Los programas de MT más avanzados permiten el reconocimiento de segmentos aproximadamente iguales: en este caso, no existe 100% de correspondencia (100% match) entre el nuevo segmento y el segmento traducido anteriormente, pero sí una correspondencia menor (fuzzy match). Al depararse con un segmento semejante (pero no igual) a un segmento anterior, el programa ofrece la traducción anterior, indicando que se trata de una correspondencia aproximada. Este recurso también es muy útil, pues permite al traductor aceptar la sugerencia corrigiéndola en lo que fuera necesario. Suponga, por ejemplo, que el texto haya presentado el segmento original “ For more information, see Chapter 3” que usted tradujo como “ Para obtener más informaciones consulte el capitulo 3” Si un nuevo segmento fuera “For more information, see page 3”, el programa presentaría la sugerencia “Para obtener más informaciones, consulte el capitulo 3”, con indicación de que la correspondencia es menor que 100%, bastaría al traductor cambiar “el Capitulo” para “la pagina”, con una evidente ganancia de tiempo y manteniendo la misma estructura de la traducción anterior.

Otro recurso de estos programas es la propuesta automática de números, fechas y valores. En el ejemplo anterior, si el nuevo segmento fuera “For more information, see Chapter 10”, el programa reconocería la diferencia del número y ofrecería al traductor el segmento “Para obtener más informaciones consulte el capitulo 10” En este caso, bastaría al traductor aceptar la sugerencia.

Recursos de terminología
Los programas acostumbran ofrecer herramientas terminológicas que examinan el texto original y, al encontrar un término que conste en sus glosarios, ofrecen al traductor la traducción de aquel termino al mostrar el segmento original.
Estos glosarios pueden ser montados con más o menos detalles. Pueden también ser construidos de modo específico para determinadas áreas o para determinados clientes, facilitando la tarea del traductor en la búsqueda de la traducción de términos y en el mantenimiento de la misma traducción para el término original.

Otros recursos
Los programas presentan, además, otros recursos, embutidos en el propio programa o en forma de herramientas separadas. Entre esas funciones, gustaríamos de citar:

Análisis estadísticos
Además del número de palabras, indican la situación del texto con relación a una memoria de traducción a través del número de segmentos con diferentes porcentajes de semejanza (fuzzy matches), del número de segmentos repetidos en el texto. Permiten de esta manera, verificar la conveniencia del uso de la memoria de traducción y el incremento de productividad esperada para el traductor.

Alineamiento
Las memorias creadas a partir del alineamiento podrán ser utilizadas en la traducción de otros documentos o de una nueva versión del texto traducido anteriormente.

Exportación e importación de memorias
Esta función permite la combinación de memorias oriundas de documentos diferentes e intercambio de memorias entre traductores que utilicen programas de MT. Piense en la memoria como una tabla de equivalencias entre segmentos en el idioma original y segmentos en el idioma de destino: la exportación y la importación de memorias permite que un trabajo pueda ser efectuado por un grupo de traductores con un incremento de la productividad y uniformidad.

Interfaz
Algunos programas de MT trabajan dentro de la interface de Word, presentando los segmentos de forma duplicada, es decir, el segmento fuente seguido del segmento de destino donde el traductor digitará su traducción. Otros programas de MT trabajan dentro de una interface propia, donde los segmentos fuente y de destino son colocados en secuencia o lado a lado.
En ambos casos el programa deberá producir un documento traducido con la misma forma del documento original.

- Conversión de Formatos
Los programas de MT pueden efectuar la conversión de diversos formatos de archivos para su interface de trabajo, permitiendo al traductor trabajar en esos formatos (Word, Excel, Power Point, FrameMaker, HTML, Interleaf, AmiPro, etc. sin necesidad del software respectivo.
Algunos programas ya contienen herramientas embutidas para esa conversión, otros exigen herramientas adicionales.
Los tipos de archivos que cada programa de MT puede convertir (y reconvertir para el formato original) también varían de programa para programa.

- Trabajo en red
Este recurso permite que un equipo traduzca un documento simultáneamente con sus computadores en red, de modo que el segmento traducido por un traductor sea aprovechado por otro, aumentando la productividad del grupo y la uniformidad del producto final.

Consideraciones finales
Las Memorias de Traducción y otros programas asociados (para conversión de otros formatos de archivos, para alineamiento, etc., cuando sea el caso) constituyen herramientas auxiliares de traducción (en inglés CAT – Computer Aided Translation Tools) y pueden aumentar la uniformidad y la velocidad del trabajo del traductor.

Cabe mencionar que existen en el mercado otros programas que, no obstante sean considerados programas de MT, se insertan en una categoría de las herramientas auxiliares de traducción, presentando incrementos de productividad para el traductor en proyectos menores o menos complejos.

Las herramientas auxiliares de traducción son útiles principalmente en los siguientes casos:

- los textos presentan muchas repeticiones de frases o partes de frases (estructura usual en manuales técnicos), dentro del mismo documento y/o entre los diferentes documentos;

- los términos son usados siempre con el mismo sentido y las acciones descriptas siempre de la misma forma;

- el texto puede tener actualizaciones futuras o nuevas versiones que alteren parte del texto.

- el trabajo de traducción debe ser distribuido entre varios traductores y se desea mantener la uniformidad de los textos.

Las características y los puntos fuertes de cada programa (o conjunto de programas) auxiliares de traducción es un asunto extenso, muchas veces polémico, y requeriría un articulo especifico sobre el tema, que escapa al propósito de este abordaje inicial.

(agosto 2000) Vagner Fracassi es traductor y tiene experiencia en gerencia de proyectos resultado de su trabajo en diversas empresas de traducción. También es Director de ABRATES.
vagnerf@pobox.com






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